Tratamiento de la endometriosis

Un tratamiento precoz es importante, pero la adherencia al mismo es lo que puede garantizar el éxito del mismo. Por esto mismo, la comunicación entre el especialista y la paciente resulta esencial.
Tratamiento de la endometriosis
Leonardo Biolatto

Revisado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto.

Última actualización: 29 agosto, 2021

El tratamiento de la endometriosis se establece en función del grado de afectación de la enfermedad, la gravedad de los síntomas, así como también la edad y el estado de salud de la mujer. Por otro lado, también se tiene en cuenta si desea quedar embarazada o no.

Cuando el dolor es leve, es posible que el tratamiento de la endometriosis consista en el uso de medicamentos de venta libre (como los AINEs). Sin embargo, si el dolor es severo, estos medicamentos resultarán insuficientes. Así pues, el dolor no puede abordarse de la misma manera en todos los casos.

Prescripciones para el tratamiento de la endometriosis

En el tratamiento de la endometriosis es común combinar varios medicamentos. Generalmente, analgésicos y terapia hormonal.

Analgésicos

Si el dolor tiene una intensidad que va de moderada a severa, es posible que el médico indique analgésicos para controlarlo. A diferencia de lo que ocurre en otros problemas de salud, como la fibromialgia, en este abordaje sí se podrían prescribir medicamentos opioides.

Elagolix es el único fármaco aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para tratar el dolor de la endometriosis en mujeres que no desean quedar embarazadas.

Terapia hormonal

En vistas de que el estrógeno puede agravar los síntomas de la enfermedad, la terapia hormonal está orientada a controlar su producción en el organismo. Otro efecto beneficioso que tiene esta terapia es que ayuda a retrasar el crecimiento del tejido fuera del útero:

  • Pastillas anticonceptivas: contienen estrógeno sintético y progesterona, con lo que ayudan a regular los ciclos menstruales y a mitigar las molestias. Si bien son una opción segura, es importante mantener el seguimiento ginecológico porque pueden tener algunos efectos secundarios.
  • Progestina/progesterona (medroxiprogesterona o noretindrona): estas opciones ayudan a reducir el impacto de los síntomas y a ralentizar el crecimiento de los implantes endometriales ectópicos.
  • Agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH): aquí se incluye al elagolix que mencionamos, pues ayuda a suprimir la producción de gonadotropinas, de hormona luteinizante (LH) y de la hormona estimulante del folículo (FSH).
  • Danazol: es una hormona masculina sintética o andrógeno que no se suele utilizar de primera línea, sino cuando la endometriosis no responde a otras formas de abordaje. Tiene varios efectos secundarios graves.
Pastillas anticonceptivas para el tratamiento de la endometriosis.
Las pastillas anticonceptivas han sido siempre la primera línea de acción para tratar la endometriosis.

Tratamiento quirúrgico para la endometriosis

Cuando el dolor es severo y no es posible controlarlo con las opciones anteriores, y además hay problemas de fertilidad, se considera la cirugía. Esta puede consistir en una laparoscopia o una laparotomía, según explican los expertos.

La cirugía ayuda a eliminar las lesiones y, en ocasiones, también el tejido cicatrizal. Esto es porque el objetivo es tratar la endometriosis y evitar dañar el tejido sano que se encuentre alrededor.

Después de la cirugía no se prescinde del tratamiento hormonal. De hecho, es indicativo, a menos que la mujer desee quedar embarazada, como bien explica la Oficina para la Salud de la Mujer.

Aunque tiene buen pronóstico, la cirugía no es un tratamiento curativo. Aún cuando la intervención haya sido exitosa, el dolor puede regresar en cualquier momento.

Medicamentos de venta libre

Algunos de los medicamentos de venta libre que podrían emplearse con éxito en el tratamiento de la endometriosis son los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como el ibuprofeno o el naproxeno. Estos ayudan a aliviar el dolor leve.

Si la mujer no desea quedar embarazada, puede recurrir a los AINEs. Sin embargo, si desea lograr un embarazo (en el futuro próximo o lejano), deberán considerarse otras opciones. En algunos casos, el médico podría sugerir una combinación de analgésicos de venta libre con tratamientos hormonales, según indica el Manual MSD.

Autocuidados y estilo de vida en el tratamiento de la endometriosis

Como complemento a todo lo anterior, es indispensable que la mujer procure mantener buenos hábitos de vida. Comer sano, descansar lo suficiente a diario, hacer ejercicio regularmente y otras medidas pueden contribuir con el alivio y la mejora de forma significativa.

Dieta

No existe una dieta para la endometriosis como tal. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una buena alimentación puede ser beneficiosa a la hora de promover el bienestar integral y prevenir complicaciones.

De acuerdo con la Dra. Miriam Al Adib Mendiri, adoptar y mantener una dieta que contribuya a equilibrar los estrógenos (y así evitar el hiperestrogenismo) y disminuir la inflamación puede ser beneficioso. Algunas pautas a tener en cuenta serían las siguientes:

  • Incluir fuentes de ácidos grasos omega 3 regularmente en la dieta.
  • Mantener un consumo regular de frutas y verduras.
  • Consumir suficiente cantidad de fibra a diario.
  • Tomar regularmente probióticos y prebióticos.
  • Moderar el consumo de carne roja.
  • Priorizar el consumo de cereales de grano entero frente a los refinados.

Asimismo, se puede consultar con el especialista sobre el consumo de suplementos multivitamínicos. No es recomendable tomarlos sin la aprobación del especialista.

Dieta rica en fibras para el tratamiento de la endometriosis.
La fibra en la dieta mejora el tránsito intestinal y puede favorecer el control del dolor asociado a la endometriosis.

Ejercicio

Los expertos de The Center for Young Women’s Health (CYWH) indican que el ejercicio no agrava los síntomas de la endometriosis y que más bien puede ser muy útil a la hora de controlarlos. Así pues, recomiendan hacer unos 60 minutos al día.  

  • Caminar, bailar, natación y practicar yoga (con o sin pelota suiza o fitball) son algunas opciones.
  • El ejercicio de alta intensidad no es lo más recomendable, ya que puede promover las molestias.
  • La práctica deportiva se puede combinar con sesiones de fisioterapia para lograr un mayor alivio.

Baños de asiento y otros

Los baños de asiento con agua tibia y las compresas calientes también pueden contribuir con el alivio del dolor y se pueden realizar varias veces al día. Antes de añadir algún tipo de ingrediente natural, lo más recomendable es consultar con el médico.

Las compresas calientes deben colocarse siempre con una gasa o un paño de tela fina sobre la zona. Esto evita quemar la piel.

Aún cuando la evidencia sea limitada y no se haya podido demostrado su eficacia, la acupuntura puede tenerse en cuenta como coadyuvante a la hora de aliviar el dolor.

Por último, es importante tener en cuenta que la adherencia al tratamiento es lo que garantizará parte de su éxito. Por ello mismo, es fundamental mantener una buena comunicación con el especialista siempre, no solo al momento de resolver inquietudes puntuales.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.