8 remedios naturales para tratar las alergias estacionales

Los hábitos saludables, como hacer ejercicio con regularidad y llevar una alimentación equilibrada, pueden ser buenos apoyos contra las alergias. Pero no son las únicas herramientas que tenemos para combatirlas.
8 remedios naturales para tratar las alergias estacionales
Mariel Alexandra Mendoza Delgado

Escrito y verificado por Mariel Alexandra Mendoza Delgado.

Última actualización: 28 mayo, 2024

Las alergias estacionales no son fáciles de tratar. Lo saben muy bien los que las padecen cada año con la llegada de la primavera.

También llamada rinitis alérgica o fiebre del heno, esta condición se relaciona de forma principal con la polinización de las plantas. Lo que sucede es una respuesta exagerada del sistema inmunitario a sustancias en suspensión, como el polen, el moho y el polvo.

El efecto es una liberación masiva de histamina, con los consecuentes síntomas respiratorios similares a los del resfriado común. Las personas con alergia estacional sufren estornudos, picazón en la nariz, congestión nasal, ojos llorosos y picor en los ojos.

Por fortuna, hay remedios caseros y naturales que pueden ayudarnos a reducir las molestias. Si bien no sustituyen a un tratamiento médico, serán útiles para sentirnos mejor. Conócelos a continuación.

1. Reducir la exposición a los alérgenos

Para tratar las alergias estacionales se recomienda prevenirlas. ¿Cómo? Evitando el contacto con las sustancias que desencadenan los síntomas.

Si todas las primaveras sufres de rinitis, entonces es bastante claro que el polen es el agente causal. A su vez, si notas exacerbación de los síntomas al entrar a tu habitación con edredones o con alfombras, entonces puede que los ácaros sean los culpables directos.

De una u otra manera, aplicar los siguientes consejos te ayudará de manera general:

  • Utilizar purificadores de aire para el hogar.
  • Cambiar con más frecuencia la ropa de cama.
  • Programar tus duchas para antes de acostarte.
  • Lavar tus manos y la cara al regresar del aire libre.
  • Usar gafas de sol para estar en exteriores y proteger tus ojos.
  • Limpiar de modo regular las superficies, sin usar plumeros que levanten el polvillo.
  • Evitar salir al aire libre cuando haya altos niveles de polen, lo que puedes revisar en aplicaciones en línea.
  • Mantener las ventanas cerradas cuando los medios informan alto conteo de polen. Ciérralas en tu casa y en el coche.

A veces, con el fin de tratar las alergias estacionales severas, el médico puede recomendar un cubrebocas de uso continuo. Consulta con un profesional si sería indicativo en tu caso.


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2. Limpiar la nariz con solución salina

Para mejorar los síntomas de las alergias estacionales se recomiendan gárgaras y lavados nasales con solución salina (agua salada). La misma ayuda a limpiar la nariz, eliminando el exceso de mucosidad y el polen que pueda estar presente, lo que reduce la congestión y la irritación.

El método es útil para niños y adultos. Solo hay que tener cuidado con los bebés más pequeños, en quienes se debe limitar la cantidad de agua irrigada y es conveniente recurrir a goteros.

El paso a paso para un adulto es el siguiente:

  1. Compra la solución salina en la farmacia o hazla tú mismo. La versión casera se produce con la mezcla de una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia. Usa un irrigador nasal, una pera de goma o una jeringa sin aguja para aplicar la solución.
  2. Inclina la cabeza hacia un lado, sobre un lavabo o en la ducha, para que una fosa nasal quede hacia arriba y la otra hacia abajo.
  3. Usando el aplicador, introduce suavemente la solución salina en la fosa nasal que está hacia arriba. Deja que la solución salga por la otra fosa nasal o por la boca.
  4. Repite el proceso, inclinando la cabeza hacia el lado opuesto, para limpiar la otra fosa nasal.

3. Purificar el aire

Para las alergias estacionales es útil tener un purificador de aire de alta calidad. Estos aparatos son capaces de atrapar algunos alérgenos que se encuentran en el interior del hogar mediante diversos mecanismos:

  • Filtración mecánica: tienen filtros que capturan partículas contaminantes mientras el aire pasa a través de ellos. Los más recomendados son los HEPA (High Efficiency Particulate Air).
  • De generación de iones: algunos purificadores generan iones negativos que se adhieren a las partículas en el aire, haciéndolas más pesadas y facilitando su captura por parte de los filtros o su precipitación.
  • Electrostáticos: las partículas en el aire son cargadas eléctricamente y luego atrapadas en placas colectoras con carga opuesta. No son tan eficientes para partículas muy pequeñas.
  • Oxidación fotocatalítica: un catalizador (generalmente, dióxido de titanio) es activado por la luz ultravioleta para descomponer contaminantes orgánicos en el aire.

4. Cuidar la humidificación del aire

La presencia de humedad extrema en la casa se asocia con la persistencia de moho, por lo que es recomendado usar un deshumidificador. El objetivo debe ser mantener los valores entre 30 % y 50 % para evitar hongos, según comentan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Humedad relativa por encima del 60 % se asocia a crecimiento de moho, mientras que una humedad baja puede causar sequedad de las mucosas. Ello conllevará síntomas molestos, similares a los de la rinitis alérgica.

En cuanto a la tecnología de los aparatos, puedes optar por dos variantes:

  • De vapor frío: un mecanismo agita el líquido y lo convierte en vapor. Son ideales para zonas de climas cálidos.
  • De vapor caliente: calientan el agua antes de liberarla en forma de vapor. Útiles en climas más fríos o durante los meses de invierno.


5. Inhalar vapores

La inhalación de vapores, con o sin aceites esenciales, puede contribuir a despejar las fosas nasales. También podría mejorar los síntomas relacionados con la irritación de las mucosas.

Tratar las alergias estacionales con vapores es solo un método de apoyo. Por eso, debe hacerse en combinación con un abordaje médico y con el cuidado de no emplear sustancias que empeoren los síntomas.

El método más sencillo consiste en verter agua hirviendo en un tazón grande y agregarle 3 o 4 gotas de un aceite esencial. Si no usarás aceites, entonces solo procedes a inhalar el vapor al inclinarte sobre el recipiente y cubrir tu cabeza con una toalla.

También aplica el mismo principio si se aprovechan las duchas calientes para generar vapor en el baño.

Se recomiendan los siguientes aceites esenciales, siempre bajo la aprobación de tu médico:

6. Tomar infusiones

Hay varias preparaciones para beber a las que se les atribuyen propiedades calmantes sobre los síntomas de la rinitis. De todos modos, la evidencia es limitada y es preferible consultar con un médico antes de incorporarlas como parte del tratamiento.

Una opción es la infusión de manzanilla. Debes hervir una taza de agua y verterla sobre una bolsita de té de la planta o una cucharadita de flores de manzanilla secas. Dejas reposar 5 a 10 minutos.

Otra opción es el jengibre. De acuerdo a las investigaciones, este rizoma es tan efectivo como la loratadina para la rinitis alérgica. Cortas una rodaja fina de jengibre fresco y la agregas a una taza de agua hirviendo. Luego hierves por unos minutos y dejas reposar durante otros 5 minutos más.

Finalmente, tienes a la ortiga. Agregas una cucharadita de hojas secas de la planta en una taza de agua hirviendo y dejas reposar más tiempo, por hasta 15 minutos.

A todas estas infusiones es bueno agregarles miel. El consumo de 1 o 2 cucharaditas de miel a diario se considera adyuvante para tratar las alergias estacionales.

7. Incluir cítricos en la alimentación

La vitamina C podría ayudar al alivio de los síntomas de la alergia estacional. Es antioxidante, antinflamatoria y tiene propiedades inmunomoduladoras. No está clara la dosis adecuada, pero la inclusión de estos productos será beneficiosa en todo sentido.

Entre los alimentos a considerar tenemos las naranjas, las toronjas, el limón, el kiwi, el melón, la fresa, los pimientos rojos y verdes, el brócoli, las coles de bruselas y el tomate.

Si tienes dificultades para obtener suficiente vitamina C a través de tu dieta, puedes considerar los suplementos. Están disponibles en forma de tabletas, cápsulas, polvos y gomitas. A pesar de su venta libre, solo deberían usarse si hay un déficit comprobado a través de un análisis de sangre.

8. Añadir probióticos

Las cepas de Lactobacillus han demostrado, en animales y en humanos, potencial para reducir síntomas alérgicos. Lograrían el efecto a través de mecanismos indirectos que reducirían la inflamación de las mucosas y regularían la respuesta inmunitaria.

Los probióticos se encuentran naturalmente en algunos alimentos fermentados, como el yogur, el kéfir, el chucrut, el kimchi y el miso. También están disponibles en forma de suplementos en diversas presentaciones, como cápsulas, polvos y líquidos.

Tratar las alergias estacionales es combinar métodos

Abordar la rinitis alérgica, a menudo, implica poner en marcha diversas estrategias. Un médico podrá recetarte antihistamínicos, descongestivos o esteroides nasales.

También el profesional podrá recurrir a las «vacunas contra la alergia». Con inmunoterapia se realiza un tratamiento a largo plazo de exposición gradual a cantidades crecientes de alérgenos para desensibilizar el sistema inmunitario.

En paralelo, podrás mantener un estilo de vida que combine dieta, ejercicio, manejo del estrés y reducción de la exposición a los alérgenos. De este modo, aplicarás un enfoque integral para tratar las alergias estacionales y controlar los síntomas de manera efectiva.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.