Diagnóstico de la EPOC

No son necesarias pruebas demasiado complejas para diagnosticar la EPOC. La combinación de elementos clínicos y estudios complementarios (espirometría, radiografía, tomografía y estudios sanguíneos) es suficiente.
Diagnóstico de la EPOC
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 24 junio, 2021

El diagnóstico de la EPOC es relativamente sencillo. En la mayoría de los casos basta con una espirometría. Sin embargo, existe una gran cantidad de estudios destinados a determinar la complejidad de la enfermedad, ya que se trata de una patología en la que los problemas inflamatorios pueden comprometer otros sistemas.

Si te interesa conocer un poco más sobre este aspecto del trastorno, en el siguiente artículo encontrarás información precisa sobre las pruebas especiales, los estudios de laboratorio, las técnicas de imagen y los diagnósticos diferenciales más frecuentes. ¡Sigue leyendo!

Pruebas funcionales respiratorias para la EPOC

Según un artículo publicado en Neumosur, las pruebas funcionales respiratorias son imprescindibles para el trabajo de todo neumonólogo. Estas no solo sirven para el diagnóstico de la EPOC, sino también del asma y otras patologías obstructivas y restrictivas del aparato respiratorio.

Pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Estudios de la mecánica ventilatoria.
  • Pruebas de esfuerzo.
  • Estudios del intercambio gaseoso.
  • Pruebas de hiperreactividad bronquial.
  • Estudios del control de la respiración.

Dentro del primer grupo se incluye la espirometría, que es la técnica más usada y más útil para el diagnóstico de la EPOC. Ahora la explicamos en detalle.

Espirometría en un hombre mayor.
La espirometría es la prueba estándar para la EPOC. Luego se complementa con otros métodos.

Espirometría

La espirometría permite medir los volúmenes pulmonares y los flujos respiratorios. Es una prueba económica y sencilla, aunque algunos pacientes pueden experimentar cierta dificultad durante la realización.

Para su concreción la persona debe realizar inspiraciones profundas y espiraciones forzadas hasta el máximo de su capacidad. Por tal motivo, su uso es poco práctico en niños pequeños o personas con dificultad para entender instrucciones más o menos complejas.

Según una publicación del Hospital Clínic de Barcelona, la espirometría es una técnica imprescindible para el diagnóstico de la EPOC. Sin embargo, no aporta suficientes datos sobre la complejidad de la misma, por lo que deben realizarse otros métodos complementarios, como los que mencionaremos más adelante.

Pruebas de laboratorio cuando se diagnostica EPOC

Según la Clínica Mayo, las pruebas de laboratorio permiten realizar diagnósticos diferenciales, determinar posibles causas o detectar comorbilidades. Algunos de los estudios más utilizados son los siguientes:

  • Determinación de alfa-1-antitripsina: esta proteína está relacionada con la protección de los pulmones frente a diversas sustancias. Las personas afectadas tienden a tener infecciones respiratorias a repetición, enfisema y, por supuesto, EPOC.
  • Gasometría arterial: es un estudio simple que, como su nombre indica, permite determinar los niveles de ciertos gases en la sangre arterial. Los más importantes son el dióxido de carbono (CO2) y el oxígeno (O2), proporcionando información diferente, pero complementaria a la saturación de oxígeno.
  • Hematología completa: la enfermedad suele provocar alteraciones de la hemoglobina, encontrándose valores por encima de lo normal (en los casos de poliglobulia) o por debajo, en la condición llamada anemia.
  • Química sanguínea: según algunos estudios, la EPOC suele asociarse con enfermedades metabólicas. Por tal motivo, un simple análisis sanguíneo permitiría detectar hiperglicemia (aumento de la glucosa en la sangre) o dislipidemia (alteraciones en los niveles de colesterol o triglicéridos).

Pruebas de imágenes

Las pruebas de imágenes tampoco permiten diagnosticar la EPOC, pero sí orientan mejor la sospecha clínica y sirven para determinar posibles causas subyacentes. Las más utilizadas son las siguientes:

  • Radiografía de tórax: es económica, utiliza poca radiación y permite detectar varias patologías. Sirve para diagnosticar enfisema pulmonar y cardiopatías que pueden influir sobre la evolución y el pronóstico de la EPOC.
  • Tomografía computarizada: permite obtener una imagen más compleja que la radiografía, facilitando el diagnóstico de un enfisema pulmonar y permitiendo a los cirujanos valorar la posibilidad de una intervención si fuese necesaria.
Pruebas de imagen para la EPOC.
Las pruebas de imágenes para la EPOC establecen diagnóstico diferenciales para orientar mejor el tratamiento.

Diagnósticos diferenciales

Si bien la EPOC es una enfermedad bastante característica, durante el proceso diagnóstico los médicos podrían plantearse otras opciones. Estas variarán de acuerdo con la condición particular de cada persona, como la etnia, el sexo, la edad, los antecedentes personales o familiares.

Los diagnósticos diferenciales más comunes incluyen los siguientes:

El diagnóstico de la EPOC suele ser sencillo

La mayoría de las técnicas mencionadas son accesibles. De todas maneras, para realizar el diagnóstico de la EPOC debe contarse con la asistencia sanitaria adecuada.

Acudir al neumonólogo lo antes posible en caso de detectar síntomas compatibles con la enfermedad es importante para iniciar un tratamiento oportuno. La evolución en los años de la patología genera deterioro de las capacidad vitales y de la calidad de vida.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.