Las 10 enfermedades respiratorias más comunes

Existen muchas enfermedades comunes a nivel respiratorio. Desde el resfriado hasta el cáncer de pulmón, todas tienen causas y etiología propias.
Las 10 enfermedades respiratorias más comunes
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 06 octubre, 2021.

Última actualización: 06 octubre, 2021

Los pulmones, junto con el corazón y el cerebro, son unos de los órganos más importantes dentro del cuerpo humano. Ubicados en la caja torácica (a ambos lados del mediastino), se encargan de oxigenar la sangre y retirar el exceso de dióxido de carbono metabólico producto de la actividad tisular. Por desgracia, existen varias enfermedades respiratorias comunes que comprometen este proceso.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pulmones son los órganos más vulnerables a lesiones e infecciones externas, pues están constantemente expuestos a partículas provenientes de las vías respiratorias superiores.

La exposición a humos en el ámbito laboral no es el único problema, pues recordamos que la adicción al tabaco sigue siendo una de las causas de muerte más comunes en muchas regiones. A continuación, te presentamos las 10 enfermedades respiratorias más comunes, sus síntomas y cifras epidemiológicas.

Las 10 enfermedades respiratorias más comunes

Se define como enfermedad respiratoria a toda patología que afecte a los órganos y estructuras involucradas en el intercambio gaseoso en aquellos animales que realizan la respiración mecánica para obtener oxígeno y desechar dióxido de carbono. Tal y como indica el portal Eurostatel 7,5 % de las muertes de la Unión Europea corresponden a este tipo de condiciones.

Las enfermedades respiratorias pueden afectar a la tráquea, los bronquios, los bronquiolos, los alveolos, la pleura, la cavidad pleural, los nervios y músculos respiratorios o muchas de estas estructuras a la vez. Algunas son agudas y se resuelven por sí solas (como el resfriado), mientras que otras resultan crónicas y letales, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La especialidad médica encargada de describir y poner fin a estas condiciones se conoce como neumología. A continuación, exploramos las enfermedades respiratorias más comunes y sus características de forma extensa.

1. Resfriado

Por obvio que suene, el resfriado es una de las enfermedades respiratorias más comunes en todo el mundo. Según la Clínica Mayo, se trata de una infección de las vías respiratorias altas (nariz y garganta) que puede estar provocada por muchos tipos de virus. Se estima que un adulto se contagia por estos agentes 2 veces al año, y un niño de 6 a 10 veces en el mismo periodo.

Aunque no se trate de una patología grave, el resfriado es el causante del 40 % del absentismo laboral y del 30 % del escolar. Más de 200 cepas víricas provocan los síntomas de resfriado, si bien los rinovirus, los coronavirus, los adenovirus y los enterovirus son los más comunes.

Resfrío en un niño.
El resfriado tiene gran parte de la culpa en los ausentismos laborales y escolares.

2. Cáncer de pulmón

Cada año se producen 1,8 millones de casos nuevos de cáncer de pulmón y casi 10 millones de personas pierden la batalla contra él. Se trata de la segunda neoplasia maligna más preocupante del mundo, solo superada por el cáncer de mama.

Mientras que la tasa de supervivencia 5 años después del diagnóstico de un cáncer de mama es mayor al 89 %, la asociación Cancer.net indica que, en el mismo intervalo, la cifra para el de pulmón es de un 21 %.

El cáncer se produce por una mutación en una estirpe celular. La células sufren modificaciones a nivel del ADN y dejan de crecer y morir al ritmo normal. Por ello, se forman conglomerados tisulares conocidos como tumores, que crecen de forma ilimitada y se pueden diseminar. Los fumadores son entre 15 y 30 veces más proclives a presentar un cáncer de pulmón.

El tabaco mata hasta a la mitad de las personas que lo consumen.

3. Asma

El asma es otra de las enfermedades respiratorias más comunes en todo el mundo. Según la OMS, esta patología afecta a 262 millones personas a nivel global y provoca unas 460 000 muertes anuales. El asma se puede controlar con la medicación adecuada, pero por desgracia, en los países de bajo ingreso muchas personas no tienen acceso a ella.

Esta enfermedad crónica provoca que las vías respiratorias de los pulmones se estrechen. Así pues, el paciente presenta dificultad para respirar con diversos síntomas, como sibilancias, falta de aire, opresión en el pecho y toses.

Los desencadenantes más comunes del asma son los animales, los ácaros del polvo, los medicamentos, los cambios en el clima, los químicos, la actividad física prolongada, el moho, el polen, las infecciones respiratorias, las emociones y el humo de tabaco. Por suerte, los broncodilatadores y los corticosteroides pueden salvarle la vida a los pacientes asmáticos.

4. Bronquitis crónica

Según el Instituto Nacional del Cáncer (NIH), la bronquitis crónica es una enfermedad grave de lenta instauración en la que los bronquios se inflaman y se forman cicatrices en ellos. La sobreproducción de mucosidades en estas cámaras se traduce en tos crónica y problemas respiratorios. Junto con el enfisema, conforma la tipología esencial de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Tal y como muestran estudios, la prevalencia de la bronquitis crónica es de hasta el 11,6 %, aunque otras fuentes reportan un 2,5-3 %, dependiendo del grupo etario y el género. La causa principal de esta patología es la exposición a irritantes que dañan los pulmones y las vías respiratorias.

El 75 % de las personas con bronquitis crónica fuman o han fumado en algún momento. La exposición a irritantes en el ámbito laboral, la edad y la genética también son predisponentes claros de esta patología. La tasa de supervivencia tras el diagnóstico de la EPOC en todas sus variantes es de 10 a 20 años.

5. Enfisema

El enfisema es la segunda variante más común de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. La mayoría de las personas con EPOC tienen enfisema y bronquitis crónica a la vez, pero la variedad de ambos cuadros varía mucho según la persona. La prevalencia mundial de la EPOC como conjunto oscila entre el 5 y el 10 % de la población entre 40 y 80 años.

El enfisema puede establecerse lentamente durante muchos años sin que se presenten síntomas obvios. La dificultad para respirar comienza de forma gradual, hasta el punto que dificulta procesos como subir escaleras o cualquier tipo de esfuerzo físico mínimo.

La EPOC es la tercera causa de muerte en todo el mundo desde el año 2020.

6. Fibrosis quística

La fibrosis quística es una enfermedad que provoca la acumulación de moco pegajoso y espeso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo. Es uno de los tipos de enfermedades respiratorias crónicas más comunes en la población infantil y juvenil. Por desgracia, se trata de una condición potencialmente mortal.

Esta es la primera patología de la lista que tiene un claro carácter genético. Se trata de una enfermedad heredable autosómica recesiva, provocada por una mutación en el gen que codifica la proteína reguladora de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR). 1 de cada 25 personas es portadora de esta mutación.

Al tratarse de un rasgo recesivo, la mutación nociva debe presentarse en las 2 copias del gen CFTR; tanto en la procedente de la madre como en la del padre. Un portador y una persona sana tendrán el 100 % de los hijos sanos, mientras que dos portadores tienen el 25 % de probabilidades de dar lugar a un descendiente enfermo.

Los síntomas más comunes en niños son el retraso del crecimiento, la incapacidad para aumentar de peso, la piel con sabor salado, la tos y las mucosidades incesantes, la fatiga, la congestión nasal y los episodios recurrentes de neumonía, entre otros.

7. Neumonía

El término neumonía hace referencia a la infección de uno o ambos pulmones. La presencia de microorganismos patógenos en estos órganos provoca que los alveolos pulmonares se llenen de líquido y sustancias purulentas. Esta condición cubre un amplio espectro que va de lo leve a lo letal.

Varios tipos de bacterias pueden provocar la neumonía. Las más comunes son Streotococcus pneumoniae, Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia pneumoniae y Haemophilus influenzae.

Los síntomas de la neumonía incluyen fiebre, escalofríos, tos flemosa, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, diarrea y dolor torácico. La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) tiene una prevalencia de 10 casos por cada 1000 habitantes al año y es mucho más común en las edades extremas (niñez y vejez).

8. Derrame pleural

Esta condición no afecta directamente a los bronquios y bronquiolos, como sí sucede con otras de las enfermedades respiratorias más comunes. Los derrames pleurales, como su propio nombre indica, son acumulaciones de líquido dentro del espacio pleural. Este es un espacio virtual que contiene unos 15 mililitros de líquido de manera normal.

Cuando la cavidad pleural presenta más de 20 mililitros de líquido lubricante específico, se considera que el paciente está padeciendo un derrame pleural. Puede ser de tipo exudado o trasudado. En esta última variante, la insuficiencia cardíaca congestiva provoca hasta el 72 % de los casos, mientras que en exudado son las neoplasias y la tuberculosis las etiologías frecuentes.

Aunque no todas las causas de un derrame pleural son de origen respiratorio, los síntomas sí. Los más comunes son tos, dolor torácico, fiebre, escalofríos, hipo, respiración acelerada (taquipnea) y dificultad para respirar (disnea).

Neumonía bilateral en los pulmones.
Cuando los pulmones son invadidos por agentes externos, tanto reacciones inmunitarias como infecciones pueden desarrollarse.

9. Neumotórax

El término neumotórax hace referencia a la presencia de aire en la cavidad pleural; algo que nunca sucede en un escenario de normalidad fisiológica. Tal y como indica la Clínica Mayo, el aire causa presión sobre la superficie pulmonar y este termina por colapsar. Es una de las enfermedades respiratorias más comunes, pero no tanto como otras de las citadas.

Los síntomas principales del neumotórax son un dolor repentino en el pecho y una marcada falta de aire. Por otro lado, las causas pueden ser lesiones mecánicas, EPOC, cáncer, fibrosis, ampollas de aire rotas o fallos durante la asistencia respiratoria mecánica en el ambiente hospitalario.

10. Asbestosis

La asbestosis se considera rara en la mayoría de los grupos poblacionales, pero ha sido históricamente una de las enfermedades respiratorias más comunes en trabajadores expuestos al asbesto. Según documentos profesionales, este material provoca unas 107 000 muertes anuales, sobre todo en países de bajo ingreso.

El asbesto es una sustancia inorgánica que se acumula de forma progresiva en los pulmones tras su inhalación. Como los macrófagos protectores no pueden fagocitarla, esta provoca daños y cicatrices permanentes que no llegan a sanar. Las complicaciones comunes de una asbestosis son la EPOC, el cáncer de pulmón, el mesotelioma maligno y el derrame pleural.

Muchas enfermedades, pero todas con síntomas comunes

¿Qué te ha parecido este recorrido por el mundo de las enfermedades comunes de las vías respiratorias? Como habrás podido comprobar, existen muchos tipos con etiologías diferentes, pero se presentan con síntomas muy similares.

En este punto, huelga decir que el tabaco mata hasta a 1 de cada 2 personas que lo consumen y que cada año 8 millones de personas fallecen de forma directa a causa de él. Para prevenir toda enfermedad pulmonar, lo mejor que puede hacer un ser humano es nunca llevarse un cigarrillo a la boca.

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