Diferencias entre enfisema, bronquitis crónica y EPOC

Si bien las tres enfermedades forman parte de una misma condición, existen algunas diferencias sutiles que conviene conocer. Esto aplica especialmente al diagnóstico y sus causas. Descúbrelo a continuación.
Diferencias entre enfisema, bronquitis crónica y EPOC
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira el 05 julio, 2021.

Última actualización: 05 julio, 2021

¿Habías escuchado alguna vez sobre el enfisema, la bronquitis crónica y la EPOC? Se trata de enfermedades que, en apariencia, pueden ser diferentes, pero comparten muchas características clínicas.

En cualquier caso, son condiciones crónicas que comprometen la calidad de vida de las personas que no reciben el tratamiento apropiado o que no tuvieron un diagnóstico oportuno. Además, en muchos casos son prevenibles, por lo que basta con conocer los factores de riesgo para evitarlas.

Si te interesa conocer un poco más sobre ellas, hemos preparado este artículo con información precisa y práctica para su entendimiento. ¡Sigue leyendo!

¿En qué consisten estas enfermedades?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según una publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define como una enfermedad pulmonar caracterizada por una reducción persistente al flujo de aire. Como también suele existir un daño multiorgánico, algunos autores plantean que realmente se trata de una enfermedad inflamatoria.

Según Medline Plus, la EPOC tiene dos tipos principales: la bronquitis crónica y el enfisema. Por lo tanto, las tres patologías están relacionadas y forman parte de un mismo problema, caracterizado por la obstrucción al flujo de aire dentro del sistema respiratorio.

  • La bronquitis crónica se define por criterios clínicos. El Manual MSD explica que se caracteriza por la presencia de tos productiva de forma mantenida por 3 meses consecutivos durante al menos 2 años.
  • El enfisema se define por métodos anatomopatológicos, aunque los estudios de imagen pueden aportar información valiosa para su diagnóstico. La destrucción de las paredes de unos sacos llenos de aire en los pulmones llamados alvéolos es su característica distintiva.
Máscara de oxígeno para EPOC.
Los pacientes con dificultad respiratoria crónica pueden requerir el suministro de oxígeno mediante máscaras.

Síntomas

Las manifestaciones clínicas de las tres enfermedades se solapan. Las más frecuentes son las siguientes:

  • Tos: se caracteriza por la presencia de expectoración hialina, aunque en ocasiones puede adquirir un tono amarillo o verdoso que podría relacionarse con infecciones sobreagregadas.
  • Dificultad respiratoria o disnea: el daño progresivo en el sistema respiratorio compromete la ventilación. Esto genera una sensación subjetiva que suele acompañarse del uso de la musculatura accesoria.
  • Fatiga.
  • Tendencia a desarrollar infecciones respiratorias a repetición: se caracterizan por fiebre y exacerbación de los síntomas ya presentes de antemano.

En la mayoría de los casos, todos estos síntomas se presentan a partir de los 40 años y la incidencia suele ser igual al comparar hombres y mujeres.

Causas de estos trastornos

También existe cierta similitud en cuanto a las causas de las tres condiciones. Según un trabajo de revisión científica publicado en la Revista Médica Sinergia, existen varias causas y factores de riesgo para el desarrollo de la EPOC.

Estos son los siguientes:

  • Tabaquismo: es un hábito con numerosos efectos nocivos para la salud. De hecho, representa el principal origen de todas estas condiciones.
  • Exposición a humo de combustión de biomasa: sucede mucho en ambientes rurales en los que se debe cocinar con leña. En estas comunidades, la incidencia de la EPOC aumenta en las mujeres, ya que suelen ser las encargadas de las labores domésticas. Algunos estudios realizados en poblaciones indígenas suramericanas así lo han postulado.
  • Exposición a químicos y gases tóxicos: en ambientes laborales de riesgo, en especial aquellos relacionados con la minería, existe un mayor riesgo de desarrollar estas enfermedades si la exposición es duradera.
  • Déficit de alfa-1-antitripsina: es un defecto genético que favorece el desarrollo de las lesiones alveolares típicas del enfisema pulmonar.

Diagnóstico

El diagnóstico es el aspecto que más varía entre las tres condiciones, ya que cada una se define por criterios específicos:

  • Enfisema: si bien una tomografía computarizada podría mostrar evidencia de esta enfermedad, el diagnóstico es anatomopatológico, según confirman algunos trabajos. Es decir, se requiere analizar una biopsia bajo el microscopio para constatar el agrandamiento de los alvéolos.
  • Bronquitis crónica: los criterios diagnósticos son fundamentalmente clínicos, como mencionamos en apartados anteriores. Estos incluyen la presencia de tos productiva durante al menos 3 meses al año, en 2 años consecutivos.
  • EPOC: es necesaria la realización de una espirometría, una técnica funcional respiratoria en la que se miden los volúmenes pulmonares y los flujos respiratorios. Las alteraciones compatibles con un patrón obstructivo favorecen el diagnóstico.

Tratamientos posibles

El tratamiento de las tres condiciones se basa en la combinación de fármacos, cambios en el estilo de vida y medidas de soporte, como el uso de oxígeno. Según Medline Plus, los medicamentos más utilizados (algunos de ellos similares a los que se emplean para el tratamiento del asma) son los siguientes:

  • Salbutamol (Ventolin ®).
  • Budesonida (Miflonide ® u Olfex ®).
  • Tiotropio (Spiriva ®).
  • Budesonida (Pulmicort ®).
Salbutamol para EPOC.
Los inhaladores con diferentes fármacos son empleados en el tratamiento de estas condiciones.

Prevención

Las tres enfermedades, a menos que se deban a defectos congénitos como el déficit de alfa-1-antitripsina, son prevenibles. Basta con evitar la exposición a los factores de riesgo conocidos, los que representan la enorme mayoría de las causas. Por ejemplo, uno de los objetivos de las campañas en contra del tabaco es disminuir la incidencia de estas patologías.

Afrontamiento del EPOC, el enfisema y la bronquitis crónica

Todas estas patologías son crónicas, y en muchos casos los síntomas tienden a empeorar con el tiempo. Por tal motivo, saber vivir con ciertas condiciones, como la dificultad respiratoria, puede ser todo un reto.

El cumplimiento de las medidas terapéuticas, la adopción de nuevos y más saludables hábitos de vida y acudir regularmente a una terapia psicológica son medidas que pueden ayudar a sobrellevar la enfermedad.

Si sospechas que tú o alguno de tus seres queridos padece de EPOC, enfisema o bronquitis crónica, lo más adecuado es acudir al doctor cuanto antes. Si bien en un principio basta con ir a un servicio de atención primaria para la orientación diagnóstica, los neumólogos son los médicos especialistas adecuados.

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