Qué comer para evitar los ardores en el embarazo

Te vamos a enseñar cuáles son los mejores alimentos para reducir los ardores en el embarazo, consiguiendo así mejorar la sensación de bienestar durante este periodo.
Qué comer para evitar los ardores en el embarazo
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 24 octubre, 2021.

Última actualización: 24 octubre, 2021

Los ardores en el embarazo son un problema bastante frecuente. Esto se debe a que el útero poco a poco comprime el diafragma, lo que a su vez reduce el espacio disponible para la bolsa estomacal. A partir de aquí, es posible experimentar alteraciones gastrointestinales, como reflujo o acidez, que condicionen la sensación de bienestar.

Afortunadamente, la mayor parte de estos problemas se pueden manejar optimizando la dieta. Basta con enfatizar el aporte de ciertos alimentos y reducir el consumo de otros para notar mejorías. Además, otros hábitos saludables de vida pueden ayudar. En último caso, siempre queda la opción de acudir al médico para poner en marcha una pauta de control farmacológico.

Alimentos que pueden reducir los ardores en el embarazo

En primer lugar, vamos a centrarnos en qué alimentos son capaces de reducir los ardores durante el embarazo. Pueden incluirse en el contexto de una dieta variada y equilibrada para disminuir esta sintomatología. Más tarde te contaremos también cuáles son los comestibles que has de evitar, puesto que intensifican el problema.

Leche entera

Se puede tomar leche entera para los ardores embarazo
Algo tan simple como consumir un vaso de leche entera podría aliviar algunos malestares gastrointestinales durante el embarazo.

La leche cuenta con un pH básico. Gracias a dicha propiedad puede neutralizar los ácidos del estómago cuando entra en dicho órgano. No se trata de un remedio que ataque al foco del problema, pero consigue suponer un parche momentáneo casi tan eficaz como los fármacos, y con muchos menos efectos secundarios. Un vaso de leche fresca aliviará la sensación de ardor.

Ahora bien, trata siempre de incluir en la dieta este alimento en su versión entera. Así se asegura un aporte nutricional muy superior, aprovechando las vitaminas liposolubles que se encuentran en su interior. Además, las versiones desnatadas pueden resultar nocivas para ciertas personas, como las mujeres que han desarrollado síndrome del ovario poliquístico.

En la medida de lo posible, se debe optar por una variedad de leche ecológica. Cuando las vacas se crían en libertad y se alimentan de pastos, la concentración de ácidos grasos en los lácteos que proceden de las mismas es de una calidad superior. Gracias a ello se pueden controlar los mecanismos inflamatorios, lo que ayuda a reducir el dolor.

Manzana asada

Las manzanas se caracterizan por su contenido en fibras solubles, conocidas como pectinas. Estos compuestos mejoran la salud de la microbiota, ya que sirven de sustrato energético para las bacterias que habitan en el tubo digestivo. Hay que tener en cuenta que incidir sobre este órgano podría reducir los ardores en el embarazo.

Por otra parte, la manzana asada también es capaz de neutralizar los ácidos, moderando así la sensación de ardor. Ahora bien, en el caso de que el causante de la sensación sea una infección por Helicobacter pylori, quizás no sería tan adecuado incrementar el aporte de fibra y de azúcares. En este caso, lo mejor que se ha demostrado es el tratamiento con probióticos, junto con los fármacos correspondientes.

Aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva cuenta con una gran cantidad de ácidos grasos omega 3 en su interior. Estos compuestos contribuyen a modular los estados inflamatorios del organismo, tal y como evidencia una investigación publicada en la revista International Immunology. De este modo, se puede aliviar la gastritis cuando este es el origen del problema de los ardores.

Eso sí, habrá que tener cuidado con la cantidad de aceite consumida. Las grasas cuentan con un vaciado gástrico lento, por lo que si se ingieren de noche y en grandes dosis podrían aumentar los síntomas temporalmente. Lo mejor es incluir un par de cucharaditas de este alimento en crudo en la comida del mediodía. Así se le sacará el máximo partido.

Por otra parte, cabe destacar que es necesario limitar la ingesta de los aceites de semillas. Estos pueden provocar un efecto contrario al del aceite de oliva, aumentando la inflamación general y provocando más ardores. Cuentan con un mayor proceso de refinamiento y su perfil lipídico no resulta tan saludable.

Yogures

Los yogures son productos que destacan por su elevada densidad nutricional y por la concentración de bacterias probióticas en su interior. Estas son capaces de ayudar a reducir tanto los ardores como el reflujo, tal y como muestra un artículo publicado en la revista Nutrients. A pesar de que son necesarios resultados de estudios más amplios, los encontrados hasta la fecha resultan esperanzadores.

Eso sí, a la hora de elegir un yogur es necesario cerciorarse de estar adquiriendo un producto de calidad. La mayor parte de los que podemos escoger en el supermercado cuentan con una concentración excesiva de azúcares simples. No resultan buenos para la salud, ya que pueden incrementar la incidencia de los problemas metabólicos. Lo mejor es siempre consumir este alimento en su versión natural.

Sandía

La sandía es una de las frutas con mayor contenido en agua que existen. Su carácter básico contribuirá a neutralizar los ácidos del estómago, reduciendo así la sensación de ardor. Por este motivo resulta beneficiosa su inclusión en la dieta. Ahora bien, has de tener en cuenta que se trata de un alimento con alto contenido en azúcares. Si se ha desarrollado la diabetes gestacional, su ingesta podría no ser adecuada.

En este contexto habrá que limitar el aporte de carbohidratos de la dieta. De lo contrario, se podría poner en riesgo la salud metabólica futura del bebé. Hay que destacar que una situación de sobrepeso antes del embarazo, así como el consumo regular de ultraprocesados, son factores de riesgo para el desarrollo de esta patología con carácter transitorio.

Pautas para evitar los ardores en el embarazo

No solo es importante conocer qué alimentos se pueden incluir en la dieta para evitar los ardores en el embarazo, sino que resulta clave restringir el aporte de aquellos capaces de aumentar los síntomas. En líneas generales, aquellos con carácter picante o irritante han de ser excluidos de la pauta, tal y como evidencia un estudio publicado en la revista Current Opinion in Gastroenterology.

Las especias culinarias tampoco son adecuadas cuando se experimentan ardores durante el embarazo. Son productos considerados como saludables, pero pueden contar con una digestión difícil o provocar un ligero efecto irritante en el tubo digestivo. Lo mejor es limitar su consumo en estos casos.

Es importante también evitar el consumo de grasas de tipo trans. No solo cuentan con un marcado carácter inflamatorio, sino que pasan demasiado tiempo en el estómago y fomentan la secreción de ácidos. Son difíciles de digerir. Por ello habrá que reducir la presencia de fritos en la dieta. Los rebozados tampoco son adecuados, puesto que concentran en su interior compuestos tóxicos, como la acrilamida.

Por supuesto, será necesario eliminar el alcohol de la pauta. Genera daños sobre el desarrollo del feto y provoca un aumento de los ardores, de la gastritis, del reflujo y de otros problemas gastrointestinales asociados. Se trata de una sustancia tóxica independientemente de la dosis consumida que afecta negativamente a la función digestiva. Así lo confirma una investigación publicada en Best Practice & Research.

Lo mismo sucede con el tabaco. Supone otro de los factores de riesgo para el desarrollo de ardores y puede provocar malformaciones en el feto. Las sustancias que contiene pueden llegar al feto a través de la placenta y dañar de forma severa la salud del futuro bebé.

Otros buenos hábitos para mejorar la salud digestiva

Además de lo comentado, es fundamental tomar otras medidas para reducir los ardores y la sensación de reflujo durante el embarazo. En primer lugar, habrá que prestar especial atención a la postura. No se recomienda tumbarse justo tras las comidas, pues se podría favorecer la subida del ácido a través del esófago. Lo mejor será esperar un rato para tomar una posición horizontal.

Del mismo modo, se aconseja inclinarse un poco durante la noche. Colocar un par de cojines para incorporarse podría funcionar a la hora de evitar sensaciones incómodas que dificulten el descanso posterior. Asimismo, se recomienda que la última comida del día sea más ligera para facilitar la digestión. Acompañarla con agua y restringir el consumo de refrescos y de zumos también será de utilidad.

No te olvides tampoco de comer despacio, masticando bien cada bocado. La digestión comienza en la boca y un desmenuzado óptimo de los alimentos en este punto conseguirá reducir la producción de ácido a nivel estomacal. Además, con esta técnica se reducirá el tiempo que los alimentos pasan en este órgano, por lo que el riesgo de molestias será menor.

¿Cuándo acudir al médico?

Cuando no se pueden controlar los ardores del embarazo, es importante ir con el obstetra
Si los síntomas persisten a pesar de realizar cambios en la dieta o en el estilo de vida, es importante consultar con el obstetra.

Ten en cuenta que, si a pesar de poner en marcha todas estas recomendaciones, y de haber mejorado la dieta, la sensación de ardor no cesa, lo mejor puede ser visitar al médico. Existen ciertas herramientas farmacológicas para el control de los ardores. No resultan la mejor de las opciones en un primer momento, ya que estos medicamentos han demostrado ser nocivos a medio plazo. No obstante, pueden suponer un alivio si el resto falla.

Lo óptimo resulta siempre visitar un especialista antes de introducir cualquier fármaco en la pauta, sobre todo durante el embarazo. Algunas medicinas podrían generar alteraciones en el estado de salud del feto, por lo que hay que evitarlas bajo este contexto. Asimismo, existen también posibles interacciones con alimentos, lo que obligaría a modificar la pauta dietética.

Es probable que el médico quiera realizar una serie de pruebas diagnósticas para conocer el origen de los ardores que no cesan. Puede ser que exista una gastritis, una infección bacteriana o que los esfínteres del estómago no sean competentes. En cualquier caso, el tratamiento puede ir más allá de un ajuste dietético y de hábitos de vida.

No obstante, lo más frecuente es que una intervención alimentaria corrija casi por completo los problemas de ardores en el embarazo. Como comentamos, el motivo más frecuente por el que se producen los mismos tiene que ver con una reducción del espacio que tiene disponible el estómago a partir del crecimiento del feto. Luego del parto suelen desaparecer los síntomas.

Modifica la dieta para evitar los ardores en el embarazo

Los ardores en el embarazo resultan un problema frecuente, aunque en la mayor parte de los casos cuentan con una solución sencilla. Basta con promocionar la introducción de una serie de comestibles en la dieta, limitando la presencia de otros menos adecuados, para conseguir una reducción de la sintomatología.

Ahora bien, en algunas situaciones esta puede no cesar. Entonces lo óptimo resulta acudir al médico para dilucidar la causa del problema y atacar a la raíz del mismo. Ten en cuenta que experimentar problemas digestivos podría condicionar negativamente la alimentación, generando un aporte ineficiente de energía o de nutrientes durante el embarazo.

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