Efecto nocebo, ¿qué es y como funciona?

Es muy probable que conozcas el efecto placebo, pero ¿sabes qué es el efecto nocebo? Puede entenderse justo como lo contrario, pero tiene sus propias características.
Efecto nocebo, ¿qué es y como funciona?
Leticia Aguilar Iborra

Escrito y verificado por la psicóloga Leticia Aguilar Iborra.

Última actualización: 24 abril, 2023

El efecto nocebo es un fenómeno bastante interesante referido a la respuesta de los pacientes a un determinado agente terapéutico. En este caso, los que lo experimentan tienden a manifestar un conjunto de efectos negativos después de recibir la terapia, pero solo porque la persona cree con firmeza que esta le hará algún tipo de daño.

Un ejemplo claro es lo que sucedió durante la pandemia por la COVID-19. Una vez se logró crear la vacuna, muchas personas se mostraron escépticas ante su eficacia y hubo mucho miedo en relación con sus efectos. Al respecto, una investigación publicada en JAMA Network Open determinó que alrededor del 76 % de las reacciones adversas en este contexto se debieron en realidad al efecto nocebo.

Este ocurre por una combinación de factores relacionados con el paciente, psicológicos y neurobiológicos todavía no muy bien conocidos. De hecho, representa un auténtico inconveniente para la investigación clínica y para la salud de los pacientes en general.

Aproximación a la definición del efecto nocebo

El efecto nocebo puede producirse en varias circunstancias
A pesar de que el efecto nocebo es común, en muchas ocasiones no se estudia su origen por confundirlo con una reacción adversa real.

El término nocebo proviene del latín, a lo que podría traducirse como ‘hacer daño’. Walter P. Kennedy fue el pionero en referirse a este fenómeno en el año 1961 para referirse a los efectos nocivos administrados tras un placebo (es decir, una sustancia o intervención sin valor terapéutico).

En este sentido, el efecto nocebo hace referencia a la aparición de síntomas similares a reacciones adversas tras la administración de cualquier tipo de tratamiento. Estos aparecen de forma subjetiva como consecuencia de un estado mental predispuesto a una reacción negativa, y no porque la sustancia sea dañina en sí misma o haya ocasionado un efecto adverso real.

Es frecuente que el efecto nocebo perjudique algunas de las investigaciones basadas en ensayos clínicos, ya que puede sesgar los resultados. Por ende, es de suma necesidad desarrollar estrategias de encuadre positivo. Es decir, aprender a mirar la situación desde otra perspectiva mucho más provechosa.



Causas del efecto nocebo

Aún se desconocen los mecanismos claros por los que ocurre el efecto nocebo. En algunos casos, investigar este tipo de fenómenos puede inmiscuir problemas éticos o legales, ya que para cualquier paciente puede resultar un tanto agresivo que se le plantee que sus síntomas son consecuencia de un estado mental específico.

No obstante, se conocen algunos factores que pueden contribuir al efecto nocebo en más o menos amplitud, según explican los autores de un estudio publicado en Pharmacology Research & Perspectives. A pesar de estudiarse de forma separada, todos ellos se relacionan entre sí.

Factores relacionados con el paciente

Hay muchos elementos que condicionan una posible respuesta negativa al tratamiento y que se atribuyen de forma directa a las características del paciente.

  • Sexo. Se ha visto una mayor frecuencia del efecto nocebo en las mujeres.
  • Antecedentes de trastornos mentales. Condiciones previas como la depresión o la ansiedad se han visto relacionados con este fenómeno.
  • Personalidad. Hoy en día se sabe que los rasgos de introversión, la tendencia al pesimismo o las personalidades «agresivas» pueden influir en la aparición de este efecto. Lo mismo puede decirse en individuos con rasgos neuróticos con tendencia a la preocupación.
  • Manejar poca información. En ciertos contextos, si el paciente tiene escasa información sobre el proceso terapéutico es más probable que se desarrolle un efecto nocebo.

Factores psicológicos

Los mecanismos psicológicos más relacionados con el efecto nocebo son el condicionamiento clásico y las expectativas negativas.

  • Condicionamiento. En este proceso, un estímulo neutro (la administración del tratamiento) produce efectos parecidos a los de otro estímulo ya conocido. Aquí ocurre una asociación entre los efectos adversos que el paciente cree que puede desencadenar el tratamiento y, por tanto, se producen.
  • Expectativas negativas. Si la persona afectada se encuentra en un contexto en el que se espera un desenlace contraproducente (dado por una personalidad pesimista o mala información, por ejemplo), las probabilidades de padecer el efecto nocebo aumentan. Como dato curioso, ocurre lo contrario con el efecto placebo. Quienes más tienen esperanzas en sus efectos positivos, más lo experimentarán.

Factores neurobiológicos

Se han encontrado algunos mecanismos bioquímicos que podrían ser la explicación básica de por qué algunas personas desarrollan este efecto y otras no. Los mejor descritos son una mayor activación de los receptores de colecistoquinina (CCK) y la hiperactivación del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HHA). Este último facilitaría la respuesta al dolor, produciendo hiperalgesia, situación que puede influir sobre el estado de ánimo.

Consecuencias clínicas

Las consecuencias clínicas del efecto nocebo influyen en los resultados terapéuticos y de investigación, aunque se necesita de mayores esfuerzos para conocer de manera específica la causa de los mismos. No obstante, su influencia es indudable en el seguimiento de tratamientos.

Por tanto, las prescripciones terapéuticas se ven influidas por el efecto nocebo. Se ha visto que algunas patologías como el párkinson, la esclerosis múltiple, el dolor neuropático o la migraña se ven afectadas por este fenómeno.



¿Cómo prevenir tal efecto?

El efecto nocebo puede prevenirse con una adecuada relación médico-paciente
La comunicación adecuada entre los profesionales de la salud y los pacientes puede disminuir el riesgo de efecto nocebo.

Uno de los aspectos más importantes de cara a prevenir este efecto es mejorar la información que tiene el paciente antes de recibir el tratamiento. En este sentido, la relación médico-paciente es fundamental, ya que los profesionales deben transmitir esta información de forma clara y concisa, pero a la vez tranquilizadora y esperanzadora.

Una estrategia psicológica es el encuadre positivo o framing, que suele centrar la atención en los beneficios del tratamiento para así prevenir expectativas negativas sobre este. Esto evitaría conductas contraproducentes como la búsqueda del tratamiento y sus efectos por Internet, noticias falsas en medios de comunicación, observación de los efectos del tratamiento en otras personas, etc.

Otras estrategias pueden ser el consentimiento informado contextualizado y la no información, en función de lo que el individuo desee saber. También existe la posibilidad de hablar del efecto nocebo de manera clara a los individuos para crear consciencia de las particularidades que pueden surgir durante el proceso de tratamiento.

No obstante, la aparición de cierta sintomatología suele ser inevitable. Debe ponerse en énfasis la capacidad de los individuos sobre un correcto abordaje de los síntomas leves y hacerles saber que la intolerancia es un problema que puede resolverse mediante ajustes en el tratamiento.

El efecto nocebo es un fenómeno real e importante

Son muchos los inconvenientes que pueden surgir al desencadenarse un efecto nocebo. Tanto los profesionales de la salud como los pacientes pueden trabajar de forma consciente en evitar su aparición, por lo que es fundamental manejar una correcta información sobre el proceso terapéutico antes de recibirlo.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.