Tratamiento de la fibromialgia

Haber sido diagnosticado con fibromialgia no es un callejón sin salida. A pesar de la enfermedad, sigue siendo posible disfrutar de una buena calidad de vida. Te explicamos los tratamientos más importantes a continuación.
Tratamiento de la fibromialgia
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 16 junio, 2021.

Escrito por Maite Córdova Vena, 16 junio, 2021

Última actualización: 16 junio, 2021

De momento, aún cuando no existe una cura para la enfermedad, sí existe un tratamiento para la fibromialgia. Este puede ayudar a la persona a sobrellevar los síntomas, entender mejor la enfermedad y, por supuesto, disfrutar de una buena calidad de vida.

Anteriormente, era común la idea de que las personas diagnosticadas con fibromialgia no podían llevar un estilo de vida activo y una rutina normal, y que más bien tenían que estar “siempre” en cama guardando reposo.

Sin embargo, con el tiempo quedó en evidencia que un buen tratamiento para la fibromialgia puede ayudar a la persona en gran medida a llevar y disfrutar de una vida normal.

En vista de que el cuadro de la fibromialgia puede ser muy heterogéneo, prácticamente no existen dos casos iguales. Cada uno presenta una serie de particularidades y, por ello mismo, el tratamiento que se indica es completamente personalizado. 

Aún así, se pueden mencionar algunos aspectos generales que, pueden estar incluidos -en mayor o menor medida- en muchos de los tratamientos para la fibromialgia. Estos vendrían a ser los que vamos a comentar a continuación.

Medicamentos de venta libre

El tratamiento de la fibromialgia incluye fármacos
Muchos de los medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia son de fácil acceso y con bajo riesgo de efectos adversos.

Teniendo en cuenta que el dolor crónico y generalizado es un síntoma muy común en la fibromialgia, en algunos casos puede llegar a ser necesario el uso de analgésicos no opiáceos (como el paracetamol y los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno) para obtener el alivio.

Ahora bien, los analgésicos no son una solución definitiva para el dolor. De acuerdo con La Guía Del Paciente Para El Síndrome de Fatiga Crónica & Fibromialgia hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Ningún medicamento es siempre útil.
  • Los analgésicos pierden eficacia a medida que el cuerpo se acostumbra a ellos.
  • Los analgésicos no opiáceos están considerados como seguros para las personas con fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.
  • Se han de evitar los analgésicos opiáceos o narcóticos, dado los riesgos asociados que su uso conlleva.
  • Los medicamentos recetados que mejoran el sueño también pueden tener un efecto beneficioso sobre el dolor.

Prescripciones

El American College of Rheumatology señala que, desde la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos, se han aprobado 3 medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia.

  • Duloxetina (Cymbalta).
  • Milnaciprán (Savella).
  • Pregabalina (Lyrica): este medicamento ayuda a bloquear la hiperactividad de las células nerviosas que transmiten el dolor. Sin embargo, ha de usarse con precaución porque puede producir varias molestias como: mareos, hinchazón, somnolencia y aumento de peso.

Tanto la duloxetina como el milnaciprán modifican algunas de las sustancias químicas del cerebro (serotonina y norepinefrina) que ayudan a controlar los niveles de dolor.

Antidepresivos

Dado que la fibromialgia puede cursar con problemas del sueño y trastornos del estado del ánimo (como la depresión y la ansiedad), puede ser necesaria la prescripción de antidepresivos. En concreto, los antidepresivos tricíclicos o ciclobenzaprina. Son comunes la amitriptilina, la fluoxetina (Prozac) y la paroxetina (Paxil).

Estos medicamentos ayudan a mejorar el sueño y el estado del ánimo, pero deben combinarse con psicoterapia y otras medidas para que puedan brindar verdaderos beneficios a mediano y largo plazo.

Los antidepresivos tricíclicos contribuyen con la inhibición de la recaptación de serotonina y norepinefrina. Además, tienen una acción antagonista de los receptores de histamina, como indica un estudio publicado en Elsevier.

Anticonvulsivos

En el estudio previamente citado, también se indica que “los fármacos anticonvulsivantes más estudiados en pacientes con fibromialgia y otras enfermedades reumáticas han sido la gabapentina y la pregabalina”. No obstante, la evidencia sigue siendo limitada y es necesario continuar profundizando para esclarecer su eficacia en el tratamiento de la fibromialgia.

Es importante informar al paciente sobre los posibles efectos secundarios de los medicamentos que se le prescriban. Las náuseas, los mareos, el dolor de cabeza y otras molestias podrían ser algunos de los más frecuentes.

Relajantes musculares

Los relajantes musculares (ciclobenzaprina [Cicloflex, Flexeril, Flexiban]) pueden contribuir con el alivio del dolor y promover la relajación a la hora de dormir. Otro relajante muscular que podría indicarse con el mismo fin es el Zanaflex (tizanidina).

Tratamiento no farmacológico: psicoterapia

El tratamiento de la fibromialgia incluye la terapia mental
La terapia cognitivo conductual y otros enfoques de psicoterapia podrían ser útiles para tratar a los pacientes con fibromialgia.

En relación al tratamiento no farmacológico de la fibromialgia, el American College of Rheumatology indica que es valiosa la psicoterapia, y más específicamente, la terapia cognitivo conductual porque “se centra en la comprensión de cómo los pensamientos y las conductas afectan el dolor y otros síntomas”.

  • Atender la ansiedad, la depresión y otros problemas psicológicos (o psiquiátricos, como el trastorno bipolar) es indispensable para garantizar el bienestar de los pacientes con fibromialgia.
  • En la terapia, el paciente puede aprender a gestionar sus pensamientos, emociones y sentimientos, así como herramientas para desarrollar un diálogo interno saludable, que sea beneficioso y no contribuya con los pensamientos angustiantes y saboteadores.

Estilo de vida y remedios caseros

Es importante que la persona aprenda a mantener una buena higiene del sueño y otros hábitos de vida saludables para poder autoprocurarse bienestar en el día a día.

En lo que respecta al ejercicio, el American College of Rheumatology expone que:

  • Cualquier tratamiento farmacológico debe ir acompañado de un plan de ejercicios y otras estrategias no farmacológicas que contribuyan con el bienestar.
  • Los ejercicios aeróbicos regulares han demostrado ser los más beneficiosos.
  • El ejercicio físico de bajo impacto también es muy recomendable. No será perjudicial aún cuando la persona note algo de dolor.
  • El taichí y el yoga pueden aliviar algunos síntomas, mejorar la higiene postural y gestionar mejor la tensión emocional, lo que su vez contribuye con el bienestar integral.

Algunos remedios caseros pueden ser de utilidad como coadyuvantes en el tratamiento de la fibromialgia. En especial, las compresas calientes pues pueden contribuir con el alivio. También puede ser útiles los masajes y la fisioterapia. 

Como hemos podido ver, en el tratamiento de la fibromialgia, suele ser necesario la combinación de varias estrategias terapéuticas para que el paciente pueda disfrutar de una buena calidad de vida.

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