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Trastorno bipolar: tipos, síntomas y causas

El litio es uno de los medicamentos más conocidos para el tratamiento y abordaje del trastorno bipolar. Esta afección de la salud mental afecta la calidad de vida de los pacientes que lo padecen en formas deletéreas.

Trastorno bipolar: tipos, síntomas y causas
Paula Villasante

Escrito por la psicóloga Paula Villasante en 24 Octubre, 2020

Última actualización: 24 Octubre, 2020

El trastorno bipolar es un trastorno crónico recurrente caracterizado por fluctuaciones en el estado de ánimo. Afecta a más del 1 % de la población mundial, sin relación con su nacionalidad, origen étnico o nivel socioeconómico.

El trastorno bipolar es una de las principales causas de discapacidad entre los jóvenes, lo que conduce a un deterioro cognitivo y funcional. Además, también conlleva un aumento de la mortalidad durante este período vital, concretamente a causa de suicidio.

Lo habitual es que curse con otros trastornos psiquiátricos y médicos asociados. Su diagnóstico es difícil en la práctica clínica porque el inicio es con un episodio depresivo muy similar a la depresión unipolar. Además, en la actualidad no existen biomarcadores válidos.

Es por eso que el papel de la evaluación clínica es tan fundamental. La detección de períodos hipomaníacos y la evaluación longitudinal son cruciales para diferenciar el trastorno bipolar de otras afecciones. El conocimiento de las estrategias farmacológicas y psicológicas resulta de suma importancia.

¿Qué es el trastorno bipolar?

Antes conocido como trastorno maniacodepresivo o depresión maníaca, el trastorno bipolar es un padecimiento que puede ser crónico o episódico (ocurrir a intervalos irregulares). Puede provocar cambios en el estado de ánimo, desde inusuales hasta extremos.

Tipos de trastorno bipolar

Existen tres tipos de trastorno bipolar, los que suponen cambios evidentes en los niveles de actividad, la energía y el estado de ánimo. Pueden variar desde comportamientos con un mayor nivel de actividad y optimistas o eufóricos hasta un profundo decaimiento, desesperanza y tristeza.

Cuando suceden cuatro o más episodios de manía o depresión en un año se le llama ciclismo rápido. En cuanto a los tipos en concreto son tres.

Mujer con trastorno bipolar.
La bipolaridad oscila entre fases maníacas y fases depresivas.

Trastorno bipolar I

Este tipo se define por episodios maníacos que duran al menos siete días o bien, en el caso de que los síntomas maníacos sean tan graves, se necesite atención médica.

En general se producen episodios depresivos separados que suelen durar dos semanas. También pueden darse episodios de alteraciones en el estado de ánimo con características mixtas, esto es con síntomas maníacos y depresivos a la vez.

Trastorno bipolar II

Este trastorno se define por un patrón de episodios hipomaníacos y depresivos, pero que no son extremos como sí ocurren en el trastorno bipolar I.

Trastorno ciclotímico (ciclotomia)

En la ciclotimia se producen síntomas depresivos e hipomaníacos que persisten, pero no son lo suficientemente intensos ni extensos como para calificarlos como episodios depresivos o hipomaníacos como tal. Lo habitual es que los síntomas sucedan durante al menos dos años en adultos y un año en los niños y adolescentes.

Síntomas del trastorno bipolar

Los síntomas del trastorno bipolar pueden variar. En concreto, difieren según se trate de episodios depresivos, episodios maníacos o episodios mixtos.

Durante los episodios, los síntomas duran la mayor parte del día y todos los días. En cualquier caso, la intensidad de los signos depende de cada persona en particular. Algunos pueden ser más leves que otros.

Episodios depresivos

Durante los episodios depresivos los síntomas pueden incluir el hecho de sentirse desesperado, triste o irritable la mayor parte del tiempo. También hay lentitud o inquietud. Aparecen problemas para conciliar el sueño o se duerme demasiado.

Hay dificultad para concentrarse y recordar cosas, falta de energía, pérdida de interés en las actividades diarias y sentimientos de culpa y desesperación. Se acompañan, a veces, de delirios, alucinaciones y pensamientos perturbados o ilógicos. Hay tendencia a sentirse pesimista por todo, dudando de uno mismo.

Otros síntomas son los siguientes:

  • Hablar despacio: sentir que no hay nada que decir u olvidar cosas.
  • Falta de apetito.
  • Pensamientos suicidas.

Episodios maníacos

En los episodios maníacos el paciente está muy optimista, habla rápido y se siente lleno de energía, muy feliz y eufórico. Se distrae con facilidad y siente que está lleno de ideas nuevas y planes importantes. Se siente sobresaltado o nervioso, más acelerado que de costumbre.

También puede acompañarse de delirios, alucinaciones y pensamientos perturbados o ilógicos. Hay falta de apetito o ganas de comer en demasía. Algunos lo definen como una fuga de ideas, ya que los pensamientos van muy rápido.

Pueden tomar decisiones o decir cosas que están fuera de lugar y que otros ven como dañinas o arriesgadas, tener apetito excesivo por la comida, la bebida, el sexo y otras actividades placenteras. La familia y amigos pueden percatarse de estos síntomas y notar que se producen cambios en el estado de ánimo y en los niveles de actividad que muestran un comportamiento diferente al habitual.

Causas del trastorno bipolar

Las causas exactas del trastorno bipolar se desconocen. Los expertos consideran que existe un número de factores que trabajan en conjunto para hacer que una persona lo desarrolle.

Desequilibrio químico en el cerebro

Se cree que el trastorno bipolar es el resultado de desequilibrios químicos en el cerebro. Los neurotransmisores responsables de controlar las funciones del cerebro son la noradrenalina, la dopamina y la serotonina.

Existe evidencia de que si hay un desequilibrio en los niveles de uno o más neurotransmisores pueden desarrollarse algunos síntomas del trastorno bipolar. Por ejemplo, los episodios de manía ocurren cuando los niveles de noradrenalina son demasiado altos y los episodios de depresión son el resultado de niveles bajos de noradrenalina.

Genética

También se asume que el trastorno bipolar está relacionado con la genética, ya que parece haber indicaciones hereditarias. Es que los familiares de una persona con el padecimiento tienen un mayor riesgo de desarrollarlo ellos mismos. Sin embargo, no hay un gen en concreto que sea el responsable del trastorno bipolar.

Desencadenantes

Una circunstancia o situación estresante, a menudo puede gatillar los síntomas del trastorno bipolar. Algunos ejemplos de desencadenantes estresantes son los siguientes:

  • Ruptura de una relación de abuso físico, sexual o emocional.
  • Muerte de un familiar cercano o ser querido.

Este tipo de eventos que alteran la vida causan episodios de depresión en cualquier momento. Además, el trastorno bipolar también puede desencadenarse por alteraciones del sueño y problemas de la vida cotidiana, como los relacionados con el trabajo, el dinero y las relaciones interpersonales.

Rostro de persona bipolar.
Los síntomas de la bipolaridad son variados y cambian ya sea la época depresiva o la maníaca.

Diagnóstico

Para diagnosticar este trastorno se pueden realizar pruebas que descarten otras patologías y combinar las mismas con una evaluación psiquiátrica. Es muy importante que no haya retrasos en la detección, ya que la demora complica el abordaje y trae consecuencias cotidianas para el paciente.

No es infrecuente que el trastorno bipolar tenga síntomas en común con otros padecimientos de la salud mental, como la depresión unipolar o la esquizofrenia. A menudo, estas asociaciones dificultan el diagnóstico.

Muchas personas pueden sufrir otras afecciones junto con el trastorno bipolar, como ansiedad, déficit de atención con hiperactividad, uso indebido de drogas o alcohol, bulimia, anorexia y psicosis.

Los síntomas psicóticos tienden a coincidir con el estado de ánimo extremo de la persona. Durante un episodio depresivo puede creer que está en la ruina y sin dinero o que ha cometido un delito, mientras que durante un episodio maníaco puede creer que es famoso o que tiene poderes especiales.

Tratamiento del trastorno bipolar

Si una persona con trastorno bipolar no recibe tratamiento, los episodios de manía pueden durar entre 3 y 6 meses. Por su parte, las etapas de depresión tienden a durar mas, a menudo de 6 a 12 meses.

La mayoría de personas con trastorno bipolar pueden tratarse mediante una combinación de diferentes abordajes. Estos pueden incluir uno o más de los siguientes:

  • Medicamentos para prevenir episodios de manía y depresión: se conocen como estabilizadores del estado de ánimo y se toman todos los días durante un período de tiempo largo. El más empleado es el litio.
  • Fármacos para tratar los síntomas principales: de la depresión y la manía.
  • Tratamiento psicológico: como terapias de conversación, que podrían ayudar a manejar la depresión y proveer consejos sobre cómo comportarse en cada etapa.
  • Cambios en el estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, planificar actividades placenteras y mejorar la dieta.

Las dificultades del trastorno bipolar

El trastorno bipolar es un cuadro clínico de salud mental que resulta difícil para el paciente, para los seres cercanos y para los profesionales tratantes. Los episodios de manía y depresión alteran la calidad de vida y pueden dejar a una persona en la ruina económica, profesional y social.

Existen diversos abordajes, pero todos tienen sus limitaciones. Solo una combinación de varios será capaz de sostener a la persona para intentar un devenir cotidiano lo más parecido a lo normal.

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Trastornos disociativos: síntomas y características

Los trastornos disociativos representan una separación con respecto a los propios procesos mentales o hacia la propia identidad



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Paula Villasante
Paula Villasante
Graduada en Psicología por la Universitat de València (2017). Máster en Neurociencias Básicas y Aplicadas por la Universitat de València (2018). Auxiliar de Psiquiatría (Formación Profesional, 2014). Curso de Primeros Auxilios (Cruz Roja Española, 2015). Curso de Monitor de Tiempo Libre (Escolapias Valencia, 2013). En los años 2014-2016 fue voluntaria en Cruz Roja. Durante cuatro años fue monitora de tiempo libre en Cáritas y Scouts Valencians. En 2017 hizo prácticas en Psicología Clínica (Unidad de Salud Mental de Requena). Actualmente, trabaja como redactora y profesora de clases de inglés extraescolares (Cambridge Kids). Además, está haciendo prácticas en Centro Valenciano de Psicoterapia (CVaP).