Pulpitis: causas, síntomas y tratamiento

La pulpitis es la inflamación del tejido más interno de los dientes, una patología muy frecuente que causa síntomas realmente incómodos en quien la padece.
Pulpitis: causas, síntomas y tratamiento
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 18 julio, 2023

Se denomina pulpitis a la inflamación de la pulpa dental, la cual es el tejido blando que se encuentra en el interior de las piezas dentarias. Esta afección es bastante común y se caracteriza por provocar un dolor de dientes muy intenso.

Aunque la pulpa dental está rodeada y protegida por el esmalte y la dentina, no está exenta de sufrir daños. Las caries sin tratar, los traumatismos y los empastes muy extensos pueden desencadenar su inflamación.

A nadie le hace gracia despertar a la noche con un terrible dolor de muelas. Saber reconocer los síntomas de la pulpitis y buscar una solución a tiempo es clave para evitar la incomodidad. Entérate cómo identificar esta dolencia, sus tratamientos y qué se puede hacer para prevenir su aparición.

¿Qué es la pulpitis dental?

Dentro de la parte más interna de cada diente tenemos un área llamada pulpa, coloquialmente conocida como nervio dental. Esta zona se encarga de mantener la vitalidad de las piezas dentarias y está constituida por tejido conectivo, vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas.

Se denomina pulpitis a la inflamación del tejido pulpar. Se trata de un problema dental muy común que puede afectar tanto a las piezas de leche, en los niños, como a las permanentes.

Según el libro Endodontic diagnosis, pathology and treatment planningse pueden diferenciar dos formas de pulpitis:

  • Pulpitis reversible: se trata de un proceso inflamatorio leve y limitado. El tejido pulpar mantiene su vitalidad y tiene el potencial de recobrar la salud con un tratamiento adecuado. Los síntomas varían desde ninguno en absoluto, hasta intensas sensaciones agudas y pasajeras asociadas a estímulos térmicos.
  • Pulpitis irreversible: la inflamación está más avanzada y el daño del tejido pulpar es más severo, por lo que no se puede recuperar. Los síntomas suelen ser mucho más intensos, molestos y persistentes en el tiempo. Si esta afección no se trata de manera oportuna, el nervio se necrosa y puede infectarse.

Causas de la pulpitis dental

En un diente sano, el esmalte y la dentina protegen la pulpa de infecciones y estímulos nocivos del exterior. Si estas capas protectoras se ven comprometidas, dejan de cumplir su función.

Así, las bacterias y otros irritantes externos ingresan a las zonas profundas del diente y provocan la inflamación del nervio. La pulpa inflamada intenta hincharse, pero al tratarse de un tejido atrapado dentro de las paredes duras del diente, provoca presión, dolor y la progresiva destrucción del tejido.

La inflamación del tejido pulpar puede desencadenarse por diferentes agentes irritantes que actúan sobre el diente. La infección bacteriana es la causa más común, pero no la única. A continuación mencionamos las situaciones que pueden provocar la inflamación del nervio dental:

  • caries profundas sin tratar,
  • fisuras o grietas en los dientes,
  • traumatismos y fracturas dentarias,
  • tallado de dientes para recibir una corona dental,
  • bruxismo,
  • arreglos muy extensos, deficientes o muy antiguos.

Las caries y la sobreinfección que estas generan son una de las principales causas de la pulpitis. Una publicación de Journal of Endondontics sugiere que múltiples bacterias y sus biopelículas actuarían como agentes patógenos en la pulpitis irreversible.

Signos y síntomas de la pulpitis

El síntoma más común y característico de la pulpitis es el dolor y la sensibilidad. De todos modos, la bibliografía registra casos de procesos inflamatorios en la pulpa que progresan a necrosis sin presentar molestias previas.

El dolor es diferente según el estado de inflamación que presente la pulpa. En la pulpitis reversible, el dolor es leve, localizado y aparece al comer o cuando se aplica un estímulo frío, dulce o caliente sobre el diente. Una vez retirado el estímulo, el dolor cesa en 1 o 2 segundos.

En cambio, en la pulpitis irreversible el dolor es agudo, intenso, punzante, constante y a veces pulsátil. Suele aparecer frente a estímulos calientes y dura varios minutos antes de desaparecer. También puede surgir de manera espontánea, tanto de día como de noche.

Algunas personas refieren un aumento en la intensidad del dolor cuando están acostadas. A veces se torna difícil localizar el diente que origina las molestias, ya que se irradia a otras zonas de la boca como la mandíbula, la cabeza o el oído.

El dolor de la pulpitis tiende a ser persistente y puede dificultar el sueño y las actividades cotidianas. Es importante destacar que esta incomodidad no desaparecerá por sí sola y requiere atención odontológica.

Aunque el dolor es el síntoma más notorio de las pulpitis, existen otras manifestaciones que ayudan a identificar este problema, dentro de las cuales destacan las siguientes:

  • presencia de caries muy profundas,
  • dientes rotos o con antecedentes de haber sufrido un golpe,
  • grandes arreglos en los dientes,
  • mal aliento y mal sabor en la boca,
  • ganglios linfáticos inflamados.


Complicaciones

Las pulpitis que no se tratan de manera oportuna ocasionan malestar y dolor. Esto interfiere con las actividades cotidianas y el descanso de quien padece el problema. Una revisión que analizó el impacto del dolor orofacial en la calidad de vida de las personas, resalta que la reducción del dolor es un factor importante para mejorar la calidad de vida.

Además, la falta de tratamiento puede provocar la muerte y la infección de la pulpa dental. Esta complicación, a la vez, puede derivar en cuadros más complejos y graves como abscesos, celulitis, osteomielitis y la diseminación de la infección dental a otras zonas del cuerpo. Si estos cuadros no se frenan a tiempo pueden poner en peligro la vida.

Diagnóstico de la pulpitis

El diagnóstico de la pulpitis lo realiza el odontólogo en el consultorio dental. Para esto se vale del examen físico y de los antecedentes que se relatan durante la consulta.

Además, los dentistas disponen de pruebas específicas que los ayudan a determinar el estado de la pulpa dental y si el proceso es reversible o no como:

  • Prueba de sensibilidad: se aplica un estímulo caliente o frío sobre el diente y se evalúa el alcance y la duración de la reacción.
  • Percusiones: se dan pequeños golpeteos en sentido horizontal y vertical sobre el diente y se evalúa la respuesta en cada caso.
  • Probador pulpar eléctrico: se envían pequeñas descargas eléctricas sobre el diente para averiguar si la pulpa está viva, aunque no determina si está sana.
  • Radiografías: pueden ser útiles para evaluar la profundidad de las caries, descartar infecciones y excluir otras enfermedades.

Tratamiento de la pulpitis

El tratamiento de la pulpitis varía si se trata de una inflamación reversible o no. Según un artículo del Primary Dental Journal, las estrategias de abordaje están vinculadas al diagnóstico. El tratamiento debe organizarse para permitir que prevalezcan los procedimientos más conservadores antes de considerar intervenciones dentales irreversibles.

Cuando la inflamación es leve, las prácticas buscarán restituir la salud al tejido pulpar. En cambio, cuando el proceso es irreversible, las medidas buscan evitar las complicaciones y, si es posible, conservar la pieza dentaria en la boca sin que provoque molestias. Lo analizamos con más detalles.

Tratamiento de la pulpitis reversible

Si la pulpitis es reversible, la inflamación y las molestias desaparecen cuando se soluciona el origen del problema. En general, se busca mantener o restituir la integridad del diente. Si hay caries, se eliminan y se coloca un empaste para sellar el diente. Muchas veces se utilizan pastas especiales que ayudan al tejido pulpar a recuperar la salud.

Según un artículo de investigación publicado en la Revista BioMed Research International , una intervención terapéutica inmediata es esencial para el mantenimiento de la vitalidad de la pulpa. De lo contrario, si no se trata la causa, la inflamación empeorará y provocará un daño irreversible en el tejido pulpar.

Tratamiento de pulpitis irreversible

Cuando el daño en la pulpa es irreversible, la inflamación no desaparece al eliminar la causa. El nervio dental ya no puede curarse por sí mismo y el proceso destructivo continuará provocando molestias hasta que la pulpa se necrose. Si bien la muerte del tejido pulpar puede remitir las molestias por un tiempo, es susceptible a infectarse y provocar abscesos y otras complicaciones más graves.

Por este motivo, el tratamiento de la pulpitis irreversible es fundamental. Cuanto antes se aborde la problemática, menos incomodidad sufrirá el paciente y menos riesgo de complicaciones habrá.

En general, el tratamiento de elección para solucionar una pulpitis irreversible y conservar la pieza dentaria en la boca es una endodoncia. Según las necesidades de cada caso, se elimina una parte o todo el tejido pulpar, se limpia el interior del diente, se rellena y se sella con materiales especiales. Por último, se restaura el elemento dentario con un empaste o una corona.

En algunos casos, cuando la destrucción del dientes es muy severa, puede ser necesario extraer la pieza dental. En estos casos, al eliminar el diente cesan las molestias, pero se hace necesario rehabilitar la pérdida con un implante, un puente o una prótesis.

¿Cómo aliviar el dolor de la pulpitis dental?

La mejor manera de tratar el dolor que provoca la pulpitis dental es realizar el tratamiento odontológico que solucione el problema de raíz. De todos modos, al tratarse de una molestia tan intensa y debilitante, suele ser necesario recurrir a otros métodos que alivien la situación hasta que el odontólogo haga su trabajo.

Un profesional de la salud puede indicar el uso de algún analgésico o antiinflamatorio de venta libre para calmar las molestias. Estos medicamentos alivian el dolor y la inflamación. Es importante no automedicarse para evitar contratiempos por el mal uso de la medicación.

Algunos métodos caseros también pueden ser de ayuda:

  • Enjuagarse la boca con agua tibia y sal.
  • Mantener una buena higiene bucal.
  • Elevar la cabeza para dormir.
  • Colocar una compresa fría o una bolsa de hielo sobre la mejilla del lado afectado.

Estos métodos solo brindan alivio temporal y no reemplazan la atención dental profesional. Es fundamental buscar tratamiento odontológico lo antes posible para abordar la causa subyacente de la pulpitis y prevenir complicaciones adicionales.



¿Cuánto tarda en desinflamar la pulpa dental?

El tiempo que necesita la pulpa dental para recuperarse varía según la gravedad de la pulpitis y el tipo de tratamiento recibido. En los casos leves y reversibles, la inflamación puede disminuir en unos días, mientras que en situaciones más graves e irreversibles, el proceso de desinflamación puede llevar más tiempo.

Un estudio publicado en el International Endodontic Journal, analizó la disminución del dolor en pacientes que recibieron distintos tratamientos para la pulpitis irreversible. Las conclusiones fueron que, en todos los casos, la intensidad del dolor, la sensibilidad térmica y masticatoria disminuyeron significativamente desde el momento preoperatorio hasta el día 7.

Es importante tener en cuenta que cada caso es único y el tiempo de recuperación de los tejidos puede variar. Para asegurar un adecuado posoperatorio es fundamental seguir las instrucciones del dentista.

La pulpitis se puede prevenir

La pulpitis dental muchas veces se puede prevenir. Practicar una buena higiene bucal, tener una dieta saludable, tratar el bruxismo y visitar al dentista con regularidad son medidas que ayudan a mantener la dentadura sana y evitar daños en la pulpa.

La integridad de los dientes evita que los agentes que irritan la pulpa alcancen la profundidad de este tejido. Con una boca cuidada, el dolor de la pulpitis se puede evitar.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.