Celulitis: síntomas, causas, prevención y tratamiento

El mejor modo de prevenir la celulitis es combinar una dieta adecuada con la práctica regular de ejercicio físico. Así se mantiene un buen estado de composición corporal.
Celulitis: síntomas, causas, prevención y tratamiento
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 07 mayo, 2021.

Última actualización: 07 mayo, 2021

La celulitis se define como la ‘acumulación de grasa subcutánea en zonas concretas del cuerpo, generalmente en caderas y piernas’. Es un problema más frecuente en las mujeres y, una vez que aparece, resulta difícil de erradicar. A pesar de que existe una determinación genética fuerte, es posible evitar tal condición.

Lo primero que hay que tener claro es que una buena composición corporal resulta clave para garantizar un buen estado de salud. La celulitis incrementa el porcentaje graso total del organismo, por lo que es algo que va más allá de lo estético. Es beneficioso combatirla y evitar su desarrollo.

¿Qué es exactamente la celulitis?

Las capas de la piel en la celulitis.
En la celulitis la estructura afectada es el tejido graso subcutáneo.

A pesar de formar parte del tejido adiposo, la celulitis presenta una serie de diferencias respecto a la grasa blanca tradicional. La primera de ellas es que forma una serie de hoyuelos en la piel de la zona afectada.

De hecho se propone que existe una cierta infección bacteriana subyacente que empeora el problema. Aun así, no siempre se genera este crecimiento microbiano.

Además es posible que la piel llegue a desarrollar un cierto estado de inflamación, adquiriendo una tonalidad rojiza. Incluso en ciertas ocasiones puede ser dolorosa al tacto. Asimismo, cabe destacar que es más frecuente desarrollar celulitis en el tren inferior, en piernas y cadera. No obstante, también se han dado casos de aparición en brazos y cara.

Es importante realizar una clasificación de los tipos de celulitis que se pueden encontrar:

  • Dura: es la más frecuente en las mujeres jóvenes. En estos casos la piel todavía se encuentra tensa y la grasa se desarrolla adherida al músculo.
  • Blanda: se desarrolla con el paso de los años y se achaca a la acumulación de tejido adiposo subcutáneo. Se caracteriza porque la piel que la rodea se ha vuelto blanda al tacto.
  • Edematosa: es el caso menos frecuente. Se asocia a una mala circulación, a parte de una situación de retención de líquidos.

Según un estudio publicado en la revista JAMA, la celulitis podría asociarse en ciertas situaciones a un mal funcionamiento del hígado y de los riñones. No obstante, estos casos más graves suelen ser los menos frecuentes.

En la práctica se trata de una afección que se desarrolla a partir de la pubertad, a medida que desciende el grado de actividad física. Un empeoramiento de la dieta y el embarazo también pueden afectar negativamente a las personas afectadas.

Síntomas de la celulitis

Como norma general la celulitis causa una serie de síntomas a medida que se agrava, entre los cuales se encuentran:

  • Dolor.
  • Calor.
  • Mayor sensibilidad.
  • Fiebre.
  • Manchas.
  • Piel de naranja.
  • Ampollas.

Según se desarrollen más síntomas quiere decir que, además de una acumulación mayor de tejido adiposo, existe una infección bacteriana que se expande. Por este motivo, podría ser necesario tratamiento farmacológico. Además es importante atacar al foco del problema, que muchas veces tiende a presentar un origen circulatorio o excretor.

Hay que tener en cuenta que los niños pueden desarrollar también celulitis con estos síntomas, a pesar de ser más frecuente a partir de la adolescencia y en las mujeres. Así lo indica una investigación publicada en la revista Pediatric Annals. En algunos de estos casos es necesaria la hospitalización y el tratamiento con antibióticos para prevenir la progresión de la enfermedad.

Causas de la celulitis

La celulitis se puede producir por dos causas distintas. Los casos más leves que conllevan poca afectación en la piel se generan a partir de una acumulación de grasa blanca, por lo que la dieta y el sedentarismo son dos factores importantes. Sin embargo, cuando la patología se vuelve grave las causas pueden ser diversas.

Existen en tales situaciones una infección bacteriana que puede progresar por una ruptura de la piel, por picaduras de insectos, por úlceras o incluso por la presencia de algún tipo de patología de tipo vascular, aunque periférica. Hay que destacar que los problemas renales crónicos también podrían suponer un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.

Es relativamente frecuente que la celulitis se desarrolle en pacientes que han sido sometidos a un trasplante de riñón, tal y como afirma una investigación publicada en la revista BMC. Incluso personas con afecciones hepáticas o metabólicas podrían ser más propensas a su desarrollo. Esto se produce por una mayor tendencia a acumular grasa.

¿Cómo prevenirla?

A pesar de que solucionarla no siempre es sencillo, existen métodos para prevenir la celulitis. En primer lugar hay que prestar especial atención a la higiene de la piel, sobre todo cuando existe alguna herida. Es importante lavarla con agua y jabón e incluso usar cremas protectoras o vendas.

También puede ayudar incrementar el consumo de alimentos con vitamina A, ya que este elemento es capaz de acelerar la cicatrización, según un estudio publicado en Nutrition in Clinical Practice. Para ello basta con garantizar la ingesta de pimientos rojos, de boniato o de calabaza de forma regular.

Por otra parte, hay que destacar que todas las medidas que contribuyan a mejorar la circulación y a prevenir la diabetes serán de ayuda. Así se conseguirá un aporte óptimo de nutrientes a las células, evitando situaciones de retención de líquidos que puedan agravar el problema.

En este sentido cabe destacar la necesidad de garantizar un aporte regular de ácidos grasos de la serie omega 3. Estos han demostrado generar un efecto antiinflamatorio y ayudar a mejorar el funcionamiento del corazón y del sistema vascular.

También será clave aumentar la higiene en manos y pies, evitando que las uñas se encuentren demasiado largas, lo que propicia cortes en la piel y una posible infección. La aplicación de cremas o de productos de cosmética en estas zonas puede resultar de gran utilidad.

Por supuesto, mantener un buen estado de composición corporal y evitar la acumulación de grasa excesiva en el organismo supondrá un método efectivo de prevención en casi cualquier escenario, además de todo lo comentado.

¿Cómo se trata la celulitis?

Ayuno intermitente y celulitis.
El ayuno intermitente podría ayudar con los casos de celulitis.

Una vez que aparece la celulitis, su tratamiento no siempre es sencillo. En los casos en los que existe una acumulación significativa de grasa, perder peso ayudará. Para ello se puede poner en marcha un protocolo dietético como el ayuno intermitente. Ha demostrado ser eficaz para mejorar la composición corporal, según un estudio publicado en Canadian Family Physician.

Además, otro tipo de terapias pueden ayudar. Entre ellas destacan:

  • Masajes que actúen como drenaje linfático.
  • Radiofrecuencia.
  • Ozonoterapia.
  • Mesoterapia.

Hay que destacar que la liposucción también puede contribuir a eliminar la celulitis, aunque se trata del tratamiento más agresivo de todos los nombrados. Por este motivo debería ser la última opción.

Asimismo, es necesario tener en cuenta que cualquier tratamiento de los mencionados ha de combinarse con una dieta adecuada y con la práctica de ejercicio físico. Este último será importante para generar un incremento del tono muscular, lo que contribuye a compactar el tejido y a perder peso graso.

Desde el punto de vista dietético, plantear una alimentación ligeramente hipocalórica ayudará en gran medida. Para esto suele ser buena idea enfatizar la ingesta de vegetales, con fibra que genera saciedad.

La celulitis en el embarazo

Hay que destacar que durante el periodo de embarazo puede experimentarse un incremento de la celulitis. No es recomendable tomar conductas restrictivas durante este periodo, ya que podrían poner en riesgo la salud y el desarrollo del feto. Es necesario plantear una dieta saludable y ligeramente hipercalórica y mantener el mayor grado de actividad posible.

Una vez superado el parto podrá diseñarse un plan de tratamiento para el problema. Consistirá en un programa de pérdida de peso con una dieta adaptada a las necesidades individuales y un trabajo de fuerza regular. Así se conseguirá recuperar la composición corporal anterior y eliminar la celulitis. Asimismo, se puede complementar el protocolo con la aplicación de masajes drenantes.

También existen diversas cremas que se comercializan en farmacias y que prometen grandes resultados en cuanto a la reducción de la grasa localizada y la celulitis. Lo cierto es que no cuentan con evidencias científicas suficientes. Lo mejor es plantear un estilo de vida saludable y activo.

Eso sí, en el caso de que exista retención de líquidos se puede consultar con el médico. En algunas situaciones este recomienda algún fármaco para recuperar la buena función renal en el caso de que esta haya sido alterada. Desde el punto de vista dietético también se puede trabajar controlando el aporte de sodio e incrementando el de líquidos.

La celulitis, un problema frecuente

Según lo comentado, la celulitis es un problema frecuente, sobre todo en mujeres. Ahora bien, hay que distinguir las dos variantes, aquella causada solo por un incremento de la masa grasa y la generada a partir de una infección bacteriana. El segundo tipo es más complejo de tratar y puede necesitar de intervención farmacológica.

De todos modos, en cualquiera de los dos casos se aconseja plantear un estilo de vida saludable, priorizando el consumo de alimentos frescos frente al de ultraprocesados. Ten en cuenta que todos los comestibles antiinflamatorios, como la cúrcuma y el jengibre, contribuirán a ejercer una prevención efectiva.

Asimismo, es necesario enfatizar la práctica de ejercicio de fuerza frente al trabajo de resistencia. El primero consigue aumentar el tono muscular y el gasto energético en reposo, estimulando la oxidación de las grasas. De todos modos, un cierto entrenamiento cardiovascular será clave para evitar el desarrollo de problemas circulatorios, a veces implicados en la celulitis.

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