El potasio en la hipertensión arterial

¿Sufres de presión arterial elevada? En ese caso puede que el origen del problema sea un desbalance en el ratio sodio-potasio del organismo. Te lo explicamos.
El potasio en la hipertensión arterial
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 22 junio, 2021.

Última actualización: 22 junio, 2021

La tensión arterial alta es un problema de salud que perjudica el buen desempeño del sistema cardiovascular. Se achaca a los hábitos de vida, ya que ciertas rutinas como el sedentarismo la promueven. No obstante, cuenta también con un componente dietético importante. Por este motivo, te vamos a explicar cómo actúa el potasio en el contexto de la hipertensión arterial.

Existen ciertas evidencias conforme el consumo de sodio podría ser perjudicial para la hipertensión arterial. Si bien los expertos discuten acerca del poder del mineral para iniciar la patología, una vez desarrollada, dicha ingesta podría propiciar su progresión.

El potasio y su relación con la hipertensión

Algunos electrolitos cuentan con un papel determinante en la modulación de la presión arterial. El sodio es capaz de aumentar los valores, según lo que plantea un estudio publicado en la revista Nutrients. Por este motivo, se suele restringir cuando se detecta una situación de hipertensión.

En la vereda opuesta, el potasio cuenta con un efecto antagónico. Este mineral está presente en los tejidos y en los fluidos corporales. Entre otras cosas, participa en la transmisión del impulso nervioso, además de la regulación de la presión arterial.

De hecho, tal y como afirma una revisión publicada en la revista International Journal of Cardiology, el consumo frecuente de potasio puede resultar una estrategia útil para reducir los niveles de tensión en hipertensos. No solo por medio de la dieta, sino también mediante suplementos.

Por otra parte, mantener los niveles de potasio en el organismo demasiado bajos también puede generar problemas relacionados con los valores de presión arterial. Por este motivo, los expertos recomiendan monitorizan el aporte del mineral en personas con riesgo cardiovascular.

Hay que tener en cuenta que la relación entre el potasio ingerido y el sodio excretado es directamente proporcional. En el caso de no alcanzar los requerimientos diarios se incrementa la reabsorción de sodio en el riñón, lo que puede repercutir negativamente sobre la tensión.

De hecho, existen ciertas evidencias conforme el déficit de potasio se podría relacionar también con una mayor incidencia de los accidentes de tipo cardiovascular. Por este motivo, es importante consumir la cantidad diaria recomendada, llegando a suplementar en pacientes de riesgo.

Sal de mesa e hipertensión arterial.
Antagonista al efecto del sodio, el potasio sería capaz de reducir la tensión arterial si se encuentra en concentraciones adecuadas.

Alimentos con alto contenido en potasio

El potasio es un mineral que se puede encontrar en muchos alimentos frescos, aunque no siempre en las cantidades deseadas. Los tubérculos, por ejemplo, destacan por su concentración del nutriente, ya que es posible obtener en torno a 900 miligramos a partir de una patata mediana.

También las legumbres son productos que cuentan con un contenido significativo de potasio. Los frijoles son aquellos que destacan por encima del resto, conteniendo 600 miligramos por cada media taza.

A partir de aquí es posible obtener potasio en cantidades moderadas en ciertos vegetales, como la remolacha o el tomate. También el salmón y el aguacate tienen. Las espinacas suponen otra fuente alternativa del mineral.

En ocasiones es necesario recurrir a los suplementos, cuando el ratio sodio-potasio está muy desbalanceado y se necesita una corrección de urgencia. Para incrementar el aporte dietético en 1,6 gramos de potasio sería necesario el consumo de 4 plátanos como mínimo.

De todos modos, garantizar el consumo de 3 a 5 raciones de frutas y verduras cada día supone una estrategia eficaz para aumentar el aporte del nutriente. Incluso los lácteos podrían concentrar cantidades significativas del mineral.

Problemas derivados del exceso de potasio

Como casi todo en la naturaleza, un exceso de potasio puede jugar una mala pasada. Es lo que se conoce como hiperpotasemia o hiperkalemia. Esta condición provoca alteraciones en la función gastrointestinal y cardiovascular, con molestias estomacales, disminución en el pulso y hasta desmayos.

Incluso la función renal podría verse afectada en este contexto, tal y como evidencia un estudio publicado en la revista Cleveland Clinic Journal of Medicine. No obstante, el defecto de potasio (hipopotasemia) también se considera peligroso. Suele producirse a partir de una pérdida excesiva del mineral por diarreas o el uso de laxantes.

Lo cierto es que resulta óptimo mantener el aporte de potasio dentro de unos rangos adecuados para conseguir beneficiarse de sus implicaciones sobre el organismo. Lo óptimo es equiparar este mineral al sodio, buscando un ratio equilibrado que nivele la presión arterial.

¿Cuándo contactar con un profesional?

Como norma general, se recomienda acudir a un especialista cuando se tienen problemas con la presión arterial y los resultados de la analítica muestran que el potasio está bajo. El experto en nutrición podrá confeccionar una dieta para revertir esta situación, enfatizando la ingesta de comestibles con alto contenido en el mineral.

Además, llegado el caso, se podrá valorar la suplementación con el nutriente, sobre todo en casos de ratio sodio-potasio muy desequilibrados. También en aquellos pacientes con varias comorbilidades.

Hay que tener en cuenta que no solo el potasio influye sobre la hipertensión, sino que se puede actuar de distintas formas desde el punto de vista dietético. Por ejemplo, los nitratos contenidos en la remolacha cuentan con un efecto vasodilatador, lo que consigue aliviar las arterias. Además, la práctica regular de ejercicio físico también conseguirá influir sobre este parámetro.

La dieta DASH para la hipertensión

Con el objetivo de manejar correctamente la hipertensión se ha propuesto el modelo dietético DASH, que se basa en la reducción del consumo de sodio y en el incremento del aporte de potasio. Este planteamiento alimenticio consigue generar ciertos beneficios sobre la función cardiovascular, tal y como afirma un estudio publicado en Nutrients.

La dieta DASH cuenta con la ventaja de enfatizar el consumo de alimentos frescos frente al de ultraprocesados industriales. Esta variación no solo modula el ratio sodio-potasio, sino que también disminuye el aporte de sustancias que han demostrado ser negativas para el organismo, como los azúcares simples y las grasas trans.

Ambos elementos pueden incidir sobre el equilibrio inflamatorio del organismo, generando rigidez en las paredes de los vasos sanguíneos y un mayor riesgo de aterosclerosis. Por este motivo, el éxito de la dieta no solo está en el potasio, sino en todo lo que implica.

Existen suplementos que se pueden introducir para potenciar los resultados. Los nitratos serían un buen ejemplo, aunque ciertos polifenoles extraídos de sustancias vegetales también son capaces de cumplir la misma función. Por ejemplo, los flavonoides del cacao cuentan con un poder significativo a la hora de reducir la hipertensión.

Cacao con flavonoides.
Los flavonoides del cacao podrían incorporarse en una dieta para reducir la presión arterial.

Incrementar el potasio en la dieta para reducir la hipertensión

Según lo comentado, aumentar el consumo dietético de potasio puede generar una protección frente a la hipertensión. Es una estrategia útil para el tratamiento de la patología una vez que se ha desarrollado, incluso valorando la suplementación con el mineral para alcanzar mejores resultados.

Ahora bien, realmente no se experimentará una mejora significativa a no ser que se realice una variación significativa de los hábitos de vida. Es necesario incrementar el nivel de actividad física de forma regular, además de conseguir un buen descanso nocturno de al menos 7 horas de sueño.

En paralelo, se pueden poner en marcha otras prácticas, como la suplementación con nitratos o un incremento en el consumo de remolacha. Asimismo, la presencia de cacao amargo en la dieta ayudará a controlar los niveles de presión arterial, debido al poder de los flavonoides a la hora de actuar sobre este parámetro.

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