Sangrado durante el embarazo: lo que necesitas saber

Aunque el sangrado durante el embarazo es común, en ocasiones es un síntoma de complicaciones importantes. Veamos algunas de ellas.
Sangrado durante el embarazo: lo que necesitas saber
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 25 noviembre, 2021.

Escrito por Josberth Johan Benitez Colmenares, 21 noviembre, 2021

Última actualización: 25 noviembre, 2021

El sangrado durante el embarazo es relativamente común. Por supuesto, esto no quiere decir que todos los casos se correspondan con afecciones inocuas. Aunque en general esto es así, a veces el sangrado es un síntoma de una condición que puede poner en riesgo la vida del feto o de la madre. Hoy te enseñamos las causas más frecuentes de acuerdo con cada fase de la gestación.

En el principio del embarazo algunas mujeres manifiestan un pequeño sangrado cuando el óvulo fecundado se adhiere a la pared del útero. Esto se conoce como sangrado de implantación, y ocurre un promedio de dos semanas después de la concepción. Al margen de esto, algunas afecciones leves y severas pueden estar detrás del sangrado durante el embarazo.

Causas del sangrado durante el embarazo

Dado que cualquier alteración durante el embarazo puede poner en riesgo la vida del feto y de la madre, siempre se debe estar al tanto de cualquier signo que alerte un posible problema. El sangrado es uno de los más frecuentes, un signo que se debe distinguir del manchado.

El manchado ocurre en menor cantidad. Por lo general son solo unas gotas de sangre, y se puede manifestar desde la concepción hasta el final del embarazo. Por el contrario, el sangrado es más abundante; tanto que puede empapar tu ropa interior y otras prendas. Veamos cuáles son sus causas de acuerdo con cada trimestre de embarazo.

Sangrado en el primer trimestre del embarazo

De acuerdo con The American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), hasta el 25 % de las embarazadas desarrolla sangrado durante el primer trimestre del embarazo. Por tanto, es la etapa más común en la que las gestantes pueden manifestar este signo.

Lo más probable es que se deba a la formación de vasos sanguíneos en la zona uterina. Debido a ello, los encuentros sexuales durante el primer trimestre, los exámenes pélvicos y las pruebas de rutina pueden generar un sangrado leve o moderado. En casos menos frecuentes el sangrado puede apuntar a lo siguiente.

Embarazo ectópico

El sangrado durante el embarazo puede deberse a un embarazo ectópico
Tarde o temprano, los embarazos ectópicos que logran evolucionar ponen en riesgo la vida. Por tal motivo, acudir al médico de forma oportuna es fundamental.

Un embarazo ectópico ocurre cuando el óvulo fertilizado no se implanta en la pared del útero, sino en cualquier otro lugar. Generalmente ocurre en las trompas de Falopio, pero también puede suceder en los ovarios, en la cavidad abdominal o en el cuello del útero.

El óvulo no se puede desarrollar fuera del útero, de manera que se debe proceder a extraer el tejido ectópico para evitar complicaciones en la madre. De lo contrario, el crecimiento puede desgarrar el tejido circundante y causar un sangrado masivo. Los análisis de sangre y las ecografías se utilizan para su diagnóstico.

Aborto espontáneo

Se considera como aborto espontáneo a toda pérdida del embarazo que ocurre en el primer trimestre de gestación. Es relativamente común, e incluso puede suceder antes de que la mujer sepa que está embarazada. De acuerdo con los investigadores, la frecuencia de padecer uno aumenta con embarazos previos, de manera que hasta el 43 % de las mujeres con más de un embarazo lo experimenta.

Además de sangrado en el embarazo, otros de sus síntomas son dolor abdominal y fluido o tejido que se expulsa por la vagina. Contrario a lo que se piensa popularmente, el ejercicio y las relaciones sexuales no ocasionan abortos espontáneos. Entre sus causas destacamos el desarrollo anormal del óvulo fecundado, las infecciones y la diabetes no controlada.

Embarazo molar

El embarazo molar ocurre cuando el óvulo fecundado se desarrolla como un tejido anormal y no como tejido fetal. Se clasifica en dos tipos: completo y parcial. En el primer caso no hay presencia de tejido fetal, mientras que en el segundo sí lo hay. Ambos casos pueden provocar abortos espontáneos.

Ten en cuenta que el embarazo molar es una condición rara. En general, la proporción es 1 caso cada 1000 embarazos y está asociado a anomalías genéticas. Las embarazadas mayores de 35 y menores de 20 tienen más probabilidades de padecer un embarazo molar. Dado que se asocia con complicaciones, debe tratarse en cuanto se distinguen sus primeros indicios.

Sangrado en el segundo trimestre del embarazo

Los problemas de embarazo disminuyen un poco en el segundo trimestre del embarazo, al menos si lo comparamos con el caso anterior. Pese a ello, el sangrado durante este trimestre puede alertar de complicaciones leves, moderadas o severas. Veamos algunos ejemplos.

Infecciones en el útero o en la vagina

Como por ejemplo la vaginosis bacteriana, las infecciones vaginales por hongos o las infecciones por transmisión sexual (clamidia, gonorrea y demás). Las alteraciones del sistema inmunitario que se producen durante el embarazo hacen que el organismo sea más propenso a las infecciones. Cuando ocurren en el útero o en la vagina pueden provocar sangrado.

Cérvix incompetente

Se conoce también como insuficiencia cervical y ocurre cuando el tejido cervical se debilita y provoca partos prematuros o abortos espontáneos. El cérvix es la parte del útero inferior que se abre paso hasta la vagina. En condiciones normales, las fibras y los músculos que lo componen se van distendiendo poco a poco antes del trabajo de parto para permitir el paso del feto.

Sin embargo, cuando se padece de insuficiencia del cuello uterino los músculos y las fibras pueden empezar a relajarse antes de tiempo. Sucede a menudo en el segundo trimestre de embarazo y puede dar lugar a dos posibilidades: abortos espontáneos y partos prematuros. Puede ser difícil de diagnosticar ya que los síntomas son leves y a veces inexistentes.

Placenta previa

El sangrado durante el embarazo puede deberse a una placenta previa
La placenta previa es una auténtica emergencia que debe resolverse lo antes posible, ya que el riesgo de hemorragia grave es elevado.

Esta condición se desarrolla cuando la placenta cubre total o parcialmente el cuello uterino. En condiciones normales, la placenta se adhiere a los laterales o a la parte superior del útero. Cuando lo hace en la parte inferior (cérvix) genera sangrados moderados o intensos de color rojo brillante.

Se desarrolla por lo general en el segundo trimestre de embarazo, aunque se puede extender también hasta el trabajo de parto. Cuando no se diagnostica a tiempo puede provocar parto prematuro o hemorragias intensas durante el nacimiento. El riesgo de padecer placenta previa aumenta después de los 35 años y con embarazos anteriores.

Sangrado durante el final del embarazo

Por último, un sangrado leve o moderado al final del embarazo puede ser una señal de que ha comenzado el trabajo de parto. Por lo general, el sangrado se acompaña de moco cervical, el tapón que recubre el cuello del útero. A esta combinación de sangre y moco que precede a las contracciones se le conoce a veces como espectáculo (show, en inglés).

Aunque solo hemos reunido algunas explicaciones, queda en evidencia que el sangrado durante el embarazo tiene múltiples causas. Dado que es imposible determinar cuál de todas es sin la mediación de un especialista, lo ideal es que busques atención médica en cuanto la manifiestes.

Así podrás descartar cualquier condición que pueda poner en peligro tu vida o la del feto y proceder con un tratamiento en caso de que así sea. No postergues la visita, ya que actuar a tiempo puede hacer una diferencia radical en la consecución de un embarazo sano.

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  • Cohain, J. S., Buxbaum, R. E., & Mankuta, D. Spontaneous first trimester miscarriage rates per woman among parous women with 1 or more pregnancies of 24 weeks or more. BMC pregnancy and childbirth. 2017; 17(1), 1-7.