Gonorrea: síntomas, causas y tratamiento

La gonorrea es una enfermedad de transmisión sexual que se transmite con el semen y los flujos vaginales. Usar protección es la mejor medida para combatirla.
Gonorrea: síntomas, causas y tratamiento
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 07 Marzo, 2021.

Última actualización: 07 Marzo, 2021

Cada día, más de 1 millón de personas contraen una infección de transmisión sexual (ITS). Esto se traduce en que, al año, unos 376 millones de pacientes en todo el globo sufren los efectos de una de estas 4 enfermedades: gonorrea, clamidiasis, sífilis y tricomoniasis.

Muchas personas suelen pensar en las ITS como una mala experiencia, un picor o una anécdota, pero nada más lejos de la realidad: por ejemplo, el virus del papiloma humano (VPH) en mujeres es el causante de, al menos, el 70 % de los casos de cáncer de cuello uterino. Otras ITS se traducen en infertilidad, abortos espontáneos e inflamaciones pélvicas graves.

Por todas estas razones, hoy abordamos uno de los 4 pilares más esenciales a la hora de hablar de las ITS: la gonorrea. Si quieres conocer los síntomas, causas y tratamiento de esta enfermedad, continúa leyendo.

La importancia de las ITS en el mundo

La gonorrea es una ETS.
La gonorrea no es la única infección de transmisión sexual.

Aunque te hemos presentado algunas cifras impactantes a modo de introducción, estas no abarcan ni la punta del iceberg. La Organización Mundial de la Salud (OMS), además de los datos ya nombrados, nos muestra otros de gran interés:

  • Más de 370 millones de pacientes se infectan al año con alguna de estas enfermedades: la sífilis (12 millones), la gonorrea (62 millones), la clamidiasis (92 millones) y la tricomoniasis (más de 174 millones).
  • Se estima que más de 500 millones de personas son portadoras del virus del herpes simple (VHS), que provoca infecciones genitales.
  • Más de 290 millones de mujeres están infectadas por el virus del papiloma humano (VPH). Las variedades 16 y 18 causan, al menos, el 70 % de los casos de cáncer de cuello uterino (CCU) del mundo. Esto se traduce en 311 000 muertes anuales, casi todas en países de ingresos medios y bajos.
  • En el año 2016, más de 980 000 mujeres embarazadas contrajeron la sífilis. Esto se tradujo en 200 000 muertes prematuras del feto.
  • Algunas ITS pueden facilitar la infección por VIH.

Sin duda, estos datos caen como un jarrón de agua fría, pero son necesarios para comprender que las ITS no son un juego.

No solo nos referimos a los adultos, sino a los jóvenes que están descubriendo la sexualidad: noticias muestran que 1 de cada 4 estudiantes contraerá una de estas infecciones antes de acabar el instituto.

Ante todas estas cifras, el aviso se cuenta solo: el uso de preservativo puede salvar vidas.

¿Qué es la gonorrea?

Una vez hemos circunscrito la importancia de las ITS a nivel global, estamos listos para continuar. Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la gonorrea se define como una infección causada por una bacteria de transmisión sexual que afecta tanto a hombres como a mujeres. El agente causal es Neisseria gonorrhoeae.

Conociendo a la bacteria

Antes de abordar los síntomas y el tratamiento de la enfermedad, es necesario conocer de forma somera al agente causal. Tal y como indica el portal VircellNeisseria gonorrhoeae es una bacteria gram-negativa, de difícil cultivo en condiciones experimentales y diferenciada del resto de las especies de Neisseria por su capacidad de fermentar solo la glucosa.

Es aeróbica o anaerobia facultativa, es decir, el oxígeno no le impide crecer, y se presenta bajo el microscopio en forma de diplococo, con un tamaño medio de 0,8 micrómetros. Este microorganismo crece mejor en un rango de temperatura de 35-37 °C, concentración de CO2 de 3-5 % y un pH entre 7,2-7,6.

Atendiendo a las necesidades fisiológicas de este organismo, vemos que su lugar de proliferación perfecto es la zona genital del cuerpo humano.

Síntomas

La gonorrea, en más del 50 % de los casos de pacientes femeninos es asintomática. Tal y como indica la Organización Panamericana de la Salud (OPS) esto provoca que muchas de las infecciones nunca sean tratadas y la tasa de contagio sea aún mayor, pues el paciente no se da cuenta de su potencial de trasmisión.

En los casos en los que sí aparecen signos clínicos cuantificables, estos suelen prevalecer en la zona genital. En mujeres que sí se ven afectadas desde el punto de vista físico son comunes los siguientes síntomas:

  • Aumento de flujo vaginal.
  • Dolor al orinar.
  • Sangrado vaginal entre períodos, es decir, fuera del ciclo menstrual normal.
  • Dolor abdominal o pélvico.

En hombres, el cuadro clínico es más notable. Según el portal MSD Manuals, alrededor del 25 % de los varones muestra síntomas mínimos, pero casi ninguno es asintomático. Algunos de los eventos más comunes en el género masculino son los siguientes:

  • Dolor al orinar.
  • Una secreción de naturaleza purulenta en la zona del pene.
  • Dolor o hinchazón en un testículo.

En los casos en los que solo uno de los dos testículos duele, se confirma que la bacteria se ha asentado en el epidídimo, el tubo que transporta el semen a la parte posterior del testículo. Debido a la presencia de agentes foráneos perjudiciales, este conducto se inflama y adquiere un aspecto atípico.

Debes tener en cuenta que, además, la bacteria causante de la gonorrea se puede extender a otras partes del cuerpo. A continuación, te mostramos cómo responde el organismo ante los distintos focos infecciosos.

1. Recto

Suele ser asintomática. Aparece sobre todo en hombres que tienen relaciones sexuales anales receptivas y en mujeres que también practican sexo anal. En los casos en los que aparecen signos clínicos, se suele detectar comezón anal, secreción purulenta por el recto y manchas de color brillante en las heces, como si de una hemorroides se tratara.

2. Ojos

La gonorrea puede afectar a los bebés.
¡Los recién nacidos también pueden sufrir las consecuencias de la gonorrea!

Los recién nacidos son susceptibles a las infecciones oculares causadas por las bacterias Neisseria gonorrhoeae y Chlamydia trachomatis. El infante se contagia al pasar por el canal del parto y, por desgracia, la bacteria se asienta en sus ojos.

De todas formas, este evento no se circunscribe solo a los neonatos. Tal y como muestran algunos reportes, los adultos también pueden presentar esta infección. Los ojos se muestran rojos, purulentos, con lesiones y un picor y dolor muy intenso.

3. Garganta

La faringitis gonocócica suele ser asintomática, pero existe el riesgo de presentarla cuando se practica el sexo oral con una persona infectada. En los pocos casos en los que aparecen signos, estos suelen ser del tipo de irritación de garganta, dificultad para tragar, fiebre e inflamación de los ganglios linfáticos.

4. Articulaciones

Si las bacterias pasan al torrente sanguíneo, pueden aparecer distintos síntomas generalizados. Entre ellos, se encuentra el dolor de las articulaciones, que se muestran hinchadas, enrojecidas, calientes y muy dolorosas.

Otras complicaciones

Cuando la infección gonocócica se descontrola y se vuelve generalizada, el estado del paciente empeora bastante. Las personas con este grave cuadro clínico presentan fiebre, dolor migratorio y ampollas cutáneas con forma de pústula. Puede confundirse con otros trastornos, pero es necesario abordarla de inmediato.

¿Cómo se produce el contagio?

Tal y cómo indican fuentes ya citadas, la gonorrea se transmite mediante el contacto sexual, de ahí que caiga en el grupo de las ITS. No hablamos solo de la penetración, pues como hemos dicho el sexo oral y el anal son también potenciales vías de transmisión. Debes tener en cuenta que la bacteria viaja con los fluidos genitales.

También puede contagiarse de madres a hijos por el canal del parto una vez nace el niño, si bien esto no es tan común. Por último, es necesario destacar que esta enfermedad no se transmite con actos como besos, caricias o al compartir vasos y cubiertos: el vehículo de contagio son los fluidos sexuales, como el semen y el flujo.

Diagnóstico

Tal y como indica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la gonorrea se puede detectar de forma rápida. Para ello, solo es necesario obtener una muestra de la mucosa de la zona afectada y analizarla bajo un microscopio. De todas formas, aunque esta prueba sea la más rápida, no es la más segura de todas.

El mejor método de detección son las pruebas de ADN en la muestra. Por lo general se recogen con un bastoncillos secciones de las mucosas del cuello uterino, vejiga, uretra, vagina, ano o garganta y luego se someten a una reacción en cadena de ligasa (RCL). Aunque esta prueba sea más costosa y lenta, sin duda no deja espacio a errores.

Tratamiento

El posible tratamiento debe tener en cuenta la existencia de cepas resistentes a antimicrobianos (RAM).

Tal y como indica la OMS, la gonorrea multirresistente es un gran problema de salud en la actualidad, pues puede mostrar resistencia ante penicilinas, sulfonamidas, tetraciclinas, quinolonas y macrólidos (incluida la azitromicina) e incluso a antibióticos de último recurso, como las cefalosporinas.

Si no se tienen indicios de la presencia de estas cepas en la sociedad de la que proviene el paciente, se suele acudir a una de las siguientes opciones de abordaje:

  1. Una dosis grande de antibióticos orales o dosis más pequeñas a lo largo de una semana. En el primer caso, la opción predilecta es cefixima en dosis de 400 miligramos por vía oral mediante una dosis única más azitromicina en dosis de 1 gramo por vía oral mediante una sola dosis.
  2. Antibióticos inyectados y orales. Ceftriaxona en dosis de 250 miligramos por vía intramuscular mediante una sola dosis y azitromicina en dosis de 1 gramo por vía oral mediante una sola dosis.
  3. Los casos más graves pueden requerir hospitalización y asistencia sanitaria, además de los fármacos antes descritos.

Prevención

La prevención de la gonorrea se cuenta casi por sí sola en este punto, ¿verdad? El uso de preservativo es la clave, no solo para evitar una gonorrea, sino todas las infecciones de transmisión sexual.

El sexo es necesario para el bienestar físico y emocional de las personas, pero esto no significa que no deban tomarse precauciones antes de practicarlo.

Además, por extraño que parezca, se recomienda que las mujeres sexualmente activas en entornos no monógamos (sobre todo si son jóvenes) se realicen la prueba de la gonorrea con relativa regularidad.

Como hemos dicho, en muchos casos la infección es asintomática, así que siempre será mejor prevenir que expandir la enfermedad.

Tener más de una pareja sexual no implica un mayor riesgo de sufrir gonorrea, siempre y cuando se tomen las medidas pertinentes en todo tipo de prácticas.

Resumen

Como habrás podido comprobar a lo largo de todas estas líneas, la gonorrea no es una enfermedad que deba subestimarse. A pesar de no presentar complicaciones en la mayoría de los casos, cuando lo hace, puede causar infecciones generalizadas, infertilidad y ceguera en neonatos, entre otras cosas.

Por ello, no podemos hacer más hincapié en la siguiente idea: protégete y protege a los demás, usa preservativo. Por mucho que el fragor del acto sexual nuble el pensamiento, debes pensar siempre en tu yo del futuro y gestionar tus emociones en consecuencia a él.

Te podría interesar...
Sexología y terapia sexual
Muy SaludLeerlo en Muy Salud
Sexología y terapia sexual

La sexología es la ciencia que estudia la respuesta fisológica, cognitiva, conductual y emocional de la respuesta sexual en todos sus contextos




Graduado en Biología por la Universidad de Alcalá de Henares (2018). Máster en Zoología en la Universidad Complutense de Madrid (2019). A lo largo de su carrera estudiantil, se ha especializado en áreas de parasitología, epidemiología, microbiología y otras ramas que convergen entre la ciencia experimental y la medicina.

Formó parte de un equipo de investigación del departamento de Biología Evolutiva del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) durante dos años, durante los cuales obtuvo conocimiento específico acerca de ADN, heredabilidad y otras cuestiones genéticas.

A día de hoy, se dedica a tiempo completo a la divulgación científica, redactando para portales de índole médica, psicológica y epidemiológica.