Ecografía

María Vijande · 29 agosto, 2019
Hoy en día, gracias a esta técnica, es posible percibir con claridad el tamaño del bebé y sus movimientos, además de conocer su sexo con precisión.

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen. Utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para observar órganos y estructuras en el interior del cuerpo. Las principales estructuras observadas suelen ser el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones, el hígado y las articulaciones.

Además, es la técnica de elección para controlar el embarazo y observar al feto. A diferencia de las radiografías, la ecografía no expone al paciente a radiación, por lo que es más segura.

Un pequeño instrumento llamado transductor, muy similar a un ‘micrófono’, emite las ondas de ultrasonidos. Después, estas ondas se transmiten hacia el área del cuerpo bajo estudio y se recibe su eco.

El transductor recoge el eco de las ondas sonoras y una computadora convierte el eco de las ondas en imágenes que aparecen en la pantalla.

Conociendo los orígenes de la ecografía

En el año 1942, un psiquiatra austriaco llamado Karl Dussik estaba tratando de detectar tumores cerebrales registrando el paso del haz de sonido a través del cráneo de los pacientes. Con esta técnica, trataba de identificar los ventrículos midiendo la atenuación del ultrasonido a través del cráneo, lo que denominó como hiperfonografía del cerebro.

Con este procedimiento, por medio de un oscilógrafo, aparato que registra las ondas u ondulaciones sonoras, se obtenían registros unidimensionales. Son trazos parecidos a los de un electrocardiograma o un encefalograma. A partir de aquí, se inventaron y descubrieron muchos más métodos diagnósticos basados en sonidos y en imágenes.

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Fue en la década de los 80, con la incorporación de la computadora en los aparatos de ultrasonido, cuando se revolucionó el procedimiento. Con este invento, se pudieron procesar las ondas directamente y obtener imágenes a tiempo real. También se permitió la posibilidad de imprimir las imágenes que el especialista considerara importantes y conocer, con un 100 % de precisión, las medidas de los órganos.

Hoy en día, con la ecografía se pueden obtener imágenes tridimensionales y otras en cuatro dimensiones que dan un acercamiento real de la imagen, sobre todo en los fetos.

¿Qué materiales se necesitan para hacer una ecografía?

La ecografía es una técnica fácil de realizar y segura. La maquinaria está compuesta por dos partes y, para que funcione, se necesita la aplicación de un gel especial. Por lo tanto, para hacer una ecografía se requiere:

  • Gel: se aplica sobre la zona a estudiar; actúa como un conductor del ultrasonido.
  • Ecógrafo y transductor: envía las ondas del ultrasonido que se reflejan en las estructuras internas del cuerpo. Esta información se analiza por la computadora, que crea una imagen en la pantalla del órgano explorado. Hay diferentes tipos de ecógrafos, en función de la estructura a examinar: lineales, sectoriales, convexos y endocavitarios.

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Tipos de ecografías

Los tipos de ecografías más utilizados son los siguientes:

  • Abdominal: se utiliza para detectar cualquier anomalía de los órganos abdominales, como los riñones, el hígado o el páncreas. Se pueden observar piedras en la vesícula o tumores, por ejemplo.
  • Renal: se examinan los riñones y el tracto urinario.
  • Obstétrica: este tipo de ecografía se utiliza para monitorizar el desarrollo de feto durante el embarazo.
  • Pélvica: gracias a esta técnica, se puede encontrar la causa del dolor de pelvis, como un embarazo ectópico en las mujeres. También se pueden detectar tumores o masas.
  • Mamas: se examina una masa en el tejido mamario.
  • Escroto: para investigar más el dolor de testículos.
  • Locomotor: se puede estudiar cualquier nódulo que se haya notado durante una exploración física.
  • Otras: vascular, ecocardiograma, intervencionista, tiroides, próstata, etc.
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Nuevas técnicas de ecografía

Una modalidad de ecografía tradicional que se está utilizando cada vez más es la ecografía Doppler. Su nombre lo toma del efecto Doppler del que se sirve. Consiste es un aparente cambio de la frecuencia en una onda.

Se utiliza, sobre todo, como primer paso para el estudio de los vasos sanguíneos. No obstante, en muchos casos también se suele requerir una arteriografía o una flebografía posterior.

Por otro lado, hay que mencionar otra variedad de la ecografía tradicional, la ecografía en 4 dimensiones o 4D. Esta técnica se utiliza específicamente en el proceso gestacional, por la carga afectiva que puede suponer, ya que la imagen es algo más nítida.

Gracias a esta técnica, es posible percibir con claridad el tamaño del bebé y sus movimientos, además de conocer su sexo con precisión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta modalidad no implica ningún avance en el diagnóstico respecto de la ecografía de 3D.

  • Paola Paolinelli, D. G. (2004). Ecografía Doppler: Principios y aplicaciones. Abril.
  • Pascual, M. Á., Hereter, L., Graupera, B., Cid, M. F., & Dexeus, S. (2006). Ecografía 3D/4D en ginecología: Técnica y metodología. Progresos En Obstetricia y Ginecologia. https://doi.org/10.1016/S0304-5013(06)72605-X
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  • Díaz-Rodríguez, N., Garrido-Chamorro, R. P., & Castellano-Alarcón, J. (2009). Ecografía: principios físicos, ecógrafos y lenguaje ecográfico. SEMERGEN – Medicina de Familia. https://doi.org/10.1016/s1138-3593(07)73916-3