Metformina

Sara Santos Lorente · 12 marzo, 2019
La metformina es un antidiabético oral indicado para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo II. Se puede administrar sola o en combinación con otros medicamentos. Te contamos, qué es, cómo actúa, y todo lo que debes tener en cuenta antes de comenzar el tratamiento con metformina.

La metformina es uno de los medicamentos disponibles para ayudar a tratar la diabetes mellitus tipo II y que los pacientes consigan llevar una vida prácticamente normal.

Existen dos tipos de diabetes mellitus: la tipo I y la tipo II. El tratamiento para pacientes con diabetes mellitus tipo I es la insulina. En el caso de los diabéticos tipo II existe un amplio abanico de tratamiento, denominado tratamiento no insulino-dependiente.

El primer escalón de tratamiento de la diabetes tipo II es una dieta acorde a las necesidades del paciente, baja en azúcares o hidratos de carbono y combinada con hábitos de vida saludables como el deporte. Cuando estas recomendaciones no son suficientes es necesario recurrir al tratamiento farmacológico

¿Qué es? Y ¿Cómo actúa la metformina?

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La metformina es un antidiabético oral, clasificado dentro del grupo de las biguanidas. Su efecto es antihiperglucemiante, es decir, reduce los niveles de azúcar en sangre. Pero no estimula la producción de insulina, y es por ello por lo que no producirá hipoglucemias en el paciente.

Su efecto se debe a tres mecanismos de acción:

  1. Disminuye la formación de glucosa en el hígado: gracias a la inhibición de dos rutas metabólicas denominadas gluconeogénesis y glucogenólisis.
  2. Aumenta la sensibilidad del músculo a la insulina, consiguiendo así mejorar la captación y el uso del azúcar de la sangre.
  3. Ralentiza la absorción de la glucosa que ingerimos con la dieta, manteniendo un nivel más estable de azúcar en sangre.

¿Para qué está indicada la metformina?

Como hemos comentado, la metformina es un medicamento indicado para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo II. Además, está especialmente indicada en pacientes que tengan sobrepeso cuando el ejercicio y la dieta no son suficientes para controlar el nivel de azúcar en sangre.

La metformina está indicada en monoterapia (como único tratamiento), pero cuando es necesario, se puede combinar con otros antidiabéticos orales o incluso con insulina. Además, está indicada tanto en adultos como en niños mayores de 10 años.

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¿Cómo debo tomar la metformina?

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Tanto si se prescribe como en monoterapia como en combinación, la dosis inicial recomendada varía entre los 500 mg y los 850 mg, dos o tres veces al día, tomada tras las comidas.

En función del nivel de glucosa en sangre se debe ajustar la dosis una vez pasadas dos semanas aproximadamente. La dosis máxima recomendada es de 3 g de metformina al día, repartidas en tres tomas.

En cualquier caso, son comprimidos recubiertos que se administran por vía oral. Estos comprimidos no deben morderse ni masticarse, sino que deben ser tragados directamente con un vaso de agua. Además, se recomienda tomar durante o tras las comidas, para evitar la aparición de molestias gastrointestinales.

Si toma una única dosis al día, se recomienda tomar por las mañanas junto con el desayuno. En el caso de que el médico le haya prescrito dos tomas diarias, se aconseja que éstas se hagan por la mañana (con el desayuno) y por la noche (junto con la cena).

Si debe tomar metformina tres veces al día se recomienda administrarlo durante las principales comidas (desayuno, comida y cena).

En la oficina de farmacia encontraréis diferentes presentaciones de la metformina. Existen envases de 850 mg y de 1000 mg. Además, existen presentaciones de metformina combinado con otro antidiabético oral, cuando es necesaria la toma de ambos.

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¿Qué debo tener en cuenta antes de tomar metformina?

Contraindicaciones

La metformina está contraindicada en los siguientes casos:

  • Si tienes alergia a la metformina o alguno de sus excipientes.
  • Si tienes problemas de riñón o de hígado, como insuficiencia renal.
  • Si tiene la diabetes muy descontrolada, con hiperglucemia grave (azúcar en sangre muy elevado), o con problemas gastrointestinales, así como acidosis láctica o cetoacidosis.
  • Si padeces de alcoholismo o sufres una intoxicación alcohólica
  • Si tienes alguna enfermedad crónica de corazón o respiratoria, así como infarto
  • Situaciones agudas de deshidratación, infecciones graves o shock.

Otras advertencias o precauciones

  • Embarazo: la diabetes mal controlada durante el embarazo puede aumentar el riesgo del feto. No existen evidencias de que el uso de metformina en mujeres embarazadas puedan aumentar el riesgo para el feto. Aún así, la diabetes durante el embarazo se recomienda tratar con insulina.
  • Lactancia: no se recomienda el uso de metformina cuando si estás en periodo de lactancia.
  • La metformina no produce hipoglucemia y por ello no tiene efectos negativos sobre la conducción. Esto podría ser diferente si toma metformina en combinación con otros antidiabéticos orales.
  • Interacción con otros medicamentos: se debe tener especial atención si toma otros fármacos, como glucocorticoides, simpaticomiméticos o diuréticos.

Reacciones adversas

náuseas vómitos

Como todos los medicamentos, puede dar lugar a reacciones adversas durante su administración. Especialmente al inicio, podrían aparecer molestias gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal o pérdida de peso.

Normalmente desaparecen de manera espontánea al cabo de unos días. Es por ello, que se recomienda realizar las tomas del medicamento junto con las comidas o justo tras ellas y así minimizar estos efectos secundarios. Además, es posible que durante el tratamiento pudiera alterarse el sentido del gusto.

Otras posibles reacciones adversas, pero mucho menos frecuentes son:

  • Acidosis láctica: aunque es una complicación rara, es muy grave y necesita tratamiento inmediato. El riesgo de aparición aumenta con la diabetes descontrolada, infecciones graves, ayuno prolongado, la deshidratación o la ingesta de alcohol, entre otras.
  • Reducción de los niveles de vitamina B12, importante para pacientes que padezcan anemia megaloblástica.
  • Alteración de la función hepática o hepatitis que desaparece al retirar el medicamento.
  • Reacciones cutáneas, como enrojecimiento de la piel o picores.

Conservación

medicamentos menores precaución

Este medicamento debe mantenerse en un lugar alejado del alcance o de la vista e los niños.

Recuerda, que los medicamentos no deben tirarse al contenedor directamente y tampoco por desagües. Cuando queremos tirar un medicamento porque está caducado o ya no lo necesitamos, se debe acudir al punto SIGRE que existe en las farmacias.

  1. Castro-Martínez MG, Castillo-Anaya V, Ochoa-Aguilar A, Godínez-Gutiérrez SA. La metformina y sus aplicaciones actuales en la clínica. Med Interna Mex. 2014;30(5):562–74.
  2. Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). Ficha ténica, Metformina. 2014;5.
  3. Luisa Estela Gil-Velázquez, María Juana Sil-Acosta, Elia R. Domínguez-Sánchez, Laura del Pilar Torres-Arreola JHM-C. Guía de práctica clínica Diagnóstico y tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2. Abanico Vet. 2017;7(1).