Cómo afecta la hipertensión a los riñones

Es muy probable que hayas escuchado que la hipertensión afecta a los riñones. Te enseñamos de qué forma y qué dicen los expertos sobre ello.
Cómo afecta la hipertensión a los riñones
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 05 julio, 2022

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1280 millones de adultos entre 30 y 79 años en todo el mundo tienen hipertensión. Se trata así de una de las condiciones médicas más frecuentes en todo el mundo, una que además se asocia con otras complicaciones. El día de hoy revisamos la relación entre la hipertensión y los riñones.

Siguiendo a los datos del máximo organismo de la salud, solo el 42 % de los hipertensos han sido diagnosticados y tratados. El 58 % de las personas que padecen hipertensión en todo el mundo no lo saben o no reciben tratamiento. Como veremos en breve, en ausencia de tratamiento la presión sanguínea elevada puede afectar a los riñones. Veamos de qué manera de acuerdo con los científicos.

¿Por qué la hipertensión afecta a los riñones?

Como bien señalan los expertos, la hipertensión contribuye a la progresión de las enfermedades renales, también a la aparición de eventos cardiovasculares como infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.

La presión arterial no es otra cosa que la fuerza de la sangre que empuja contra las paredes de los vasos sanguíneos cuando el corazón bombea sangre. En el momento en el que dicha presión supera cierto umbral, se dice que la persona padece de hipertensión o es de presión sanguínea elevada.

De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, la presión arterial normal se mantiene alrededor de 120/80 mmHg. Los valores que superan este rango, sean temporales o permanentes, se engloban como hipertensión. Por su parte, los riñones son dos pares de órganos que se encargan de filtran los desechos y el exceso de agua, produciendo la orina.

La orina fluye a través de cada riñón a la vejiga a través de un par de conductos llamados uréteres. La vejiga almacena orina y luego esta se expulsa durante la micción.

¿Qué sucede con los riñones en personas hipertensas?

La hipertensión y los riñones se relacionan
Las elevaciones de la tensión arterial pueden ser momentáneas o crónicas, pero en ambos casos la salud renal puede verse comprometida.

Con el paso del tiempo, y en especial en pacientes no controlados, la hipertensión puede hacer que las arterias alrededor de los riñones se estrechen, se debiliten o se endurezcan. Como consecuencia sucede lo siguiente:

  • Las nefronas no reciben el oxígeno y los nutrientes esenciales para regular su funcionamiento. Se tratan de unidades estructurales responsables de purificar la sangre.
  • Los riñones no pueden eliminar todos los desechos y el exceso de líquido presente en la sangre.
  • El exceso de líquido presente en los vasos sanguíneos puede aumentar la presión arterial. Esto, a su vez, empeora el daño en los vasos sanguíneos que irrigan al riñón.
  • En la medida en la que más arterias que van hasta el riñón se bloquean, estos órganos eventualmente fallan.

En términos generales, las arterias dañadas no pueden llevar la suficiente sangre al tejido renal. Como bien apuntan los investigadores, la principal consecuencia de la hipertensión no tratada es la enfermedad renal crónica (ERC).

De hecho, la presión sanguínea elevada es la principal causa de ERC en todo el mundo. De manera general, este es el mecanismo por el cual la hipertensión afecta a los riñones.

Factores de riesgo para la enfermedad renal por hipertensión

Ya hemos reseñado de manera general cómo la hipertensión puede ocasionar problemas en los riñones. Como es de esperar, esta consecuencia en más probable en unos casos que en otros. Reseñamos así los principales factores de riesgo para la enfermedad renal por hipertensión:

  • El envejecimiento: los especialistas informan que la relación entre la hipertensión y la enfermedad renal aumenta con el paso del tiempo. La presión sanguínea tiende a aumentar o descontrolarse a medida que se envejece, y los vasos sanguíneos de forma natural se endurecen y deterioran con los años.
  • Pacientes no controlados: el tratamiento para la hipertensión permite reducir los niveles de presión sanguínea a un rango saludable. En ausencia de terapia, el daño se acelera aún más. Esto sin mencionar que los episodios de crisis hipertensivas son más frecuentes.
  • Hábitos poco saludables: el sedentarismo, la alta ingesta de sodio, fumar y beber alcohol (entre otros) motivan al empeoramiento de la hipertensión. Quienes apuestan por todos estos tienen mayores probabilidades de que la condición afecte a los riñones.
  • Enfermedades subyacentes: como por ejemplo la diabetes. Está bien estudiada la relación entre la hipertensión, la diabetes y la enfermedad renal crónica (ERC). Los niveles altos de azúcar en la sangre y la hipertensión en conjunto pueden dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo, aunque los más afectados son los de los riñones.

Los antecedentes familiares de enfermedad renal e hipertensión, ser hombre, ser hispano o afroamericano se consideran también factores de riesgo para daño renal por hipertensión.

¿Se puede prevenir el daño en los riñones por hipertensión?

La hipertensión y los riñones se relacionan con el consumo de cigarrillo
Saber disminuir o interrumpir el hábito tabáquico es fundamental para disminuir la incidencia de muchas enfermedades.

Antes de dar respuesta a esto, debes saber que la hipertensión puede ser tanto una causa como una consecuencia de la enfermedad renal.

Por tanto, debes incluir hábitos que te permitan reducir las probabilidades de desarrollar ambas condiciones; o en todo caso controlarlas. Hay muchas cosas que puedes hacer al respecto, pero las principales son las siguientes:

  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Evitar la ingesta de tabaco.
  • Hacer ejercicio de manera regular.
  • Implementar una dieta equilibrada (con bajo contenido de grasa, sodio y azúcar).
  • Evitar automedicarse.
  • Mantener controladas las enfermedades subyacentes.
  • Controlar los episodios emocionales.
  • Tomar los medicamentos recetados por el especialista.
  • Mantener un peso saludable.
  • Reducir los niveles de estrés.
  • Descansar lo suficiente durante la noche.
  • Beber abundante agua.

En líneas generales, apostar por el estilo de vida saludable es la mejor opción al momento de prevenir la hipertensión y la enfermedad renal. Si ya has sido diagnosticado con hipertensión, asegúrate de visitar al especialista periódicamente, seguir sus indicaciones y tomar los medicamentos recetados.

En caso de tener familiares con enfermedad renal o hipertensión, te invitamos a estar al tanto de los síntomas y acudir al especialista anualmente después de los 50 años (o antes en caso de los hombres). Si has desarrollado enfermedad renal por hipertensión consulta con el médico las opciones disponibles que tienes sobre la mesa.

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