Diferencias entre angina de pecho e infarto

Tanto la angina de pecho como el infarto se consideran una emergencia médica, pero este último cuadro suele presentar un peor pronóstico a corto y largo plazo.
Diferencias entre angina de pecho e infarto
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 23 octubre, 2021.

Última actualización: 23 octubre, 2021

Las cardiopatías isquémicas son la primera causa de muerte en todo el mundo, tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este grupo de patologías del corazón son causadas por un desequilibrio entre el flujo sanguíneo de las arterias coronarias y el requerimiento de oxígeno del músculo cardíaco. ¿Quieres conocer las diferencias entre angina de pecho e infarto?

Ambas condiciones están estrechamente relacionadas con el mundo patológico de las cardiopatías isquémicas, pero también presentan ciertas particularidades que deben ser conocidas. No dejes de leer, pues en las siguientes líneas te enseñamos a distinguirlas desde casa. En el terreno de los problemas cardíacos, un diagnóstico rápido puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.

Cardiopatías, angina de pecho e infarto

Antes de explorar las diferencias entre angina de pecho e infarto vemos de interés circunscribir ambos términos en el grupo de las enfermedades cardiovasculares (ECVs) y definirlos por separado. En primer lugar, hay que destacar que una ECV es cualquier condición que afecte al corazón o a los vasos sanguíneos. 

Este término tan general incluye cardiopatías, angina de pecho, infarto, accidentes cerebrovasculares (ACV), insuficiencia cardíaca, enfermedad cardíaca hipertensiva, miocardiopatías, trastornos del ritmo cardíaco, valvulopatías, aneurismas y otras muchas condiciones.

Alrededor de 17,9 millones de personas mueren por una de estas condiciones cada año, o lo que es lo mismo, suponen el 32 % de los decesos globales.

Vamos más allá, pues tal y como indica la OMS, el 38 % de las muertes prematuras anuales en todo el mundo (unas 17 millones) son provocadas por las ECVs. A continuación, te mostramos qué son la angina de pecho y el infarto por separado, ya que representan a 2 de las condiciones cardiovasculares más comunes y peligrosas. No dejes de leer.

¿Qué es una angina de pecho?

Las diferencias entre angina de pecho e infarto incluyen su definición
La angina de pecho “estable” es una de las más frecuentes, y aparece en personas con factores de riesgo como hipertensión arterial, aterosclerosis o edad avanzada.

La Clínica Universidad de Navarra (CUN) define la angina de pecho como ‘un síndrome caracterizado, en su forma típica, por la aparición paroxística de dolor precordial opresivo y constrictivo retroesternal, que se desencadena con frecuencia tras esfuerzos físicos o exposición al frío’. Se trata de una de las manifestaciones clínicas principales de la cardiopatía isquémica.

El dolor en el pecho puede tener causas cardíacas y no cardíacas, por lo que se requiere un proceso diagnóstico muy exhaustivo para localizar una angina. Se estima que aproximadamente 9 millones de personas en EE. UU. tienen síntomas de angina cada año, un cuadro que siempre indica un fallo a nivel cardiovascular. Como veremos en líneas posteriores, una angina puede ser estable o inestable.

La edad es un factor de riesgo. La mayoría de pacientes hombres tienen más de 45 años, 55 en mujeres.

¿Qué es un infarto?

La misma institución citada define el infarto como ‘una destrucción localizada y rápida (necrosis) de un tejido u órgano, debida a una anoxia, por interrupción del suministro de sangre a una zona determinada. Esta es consecuencia de la obstrucción de la arteria correspondiente y la ausencia de circulación colateral compensadora’.

Dicho de forma más sencilla, el infarto (más específicamente de miocardio) ocurre cuando el flujo sanguíneo disminuye o se corta por completo en una de las arterias coronarias, encargadas de nutrir el músculo cardíaco. El síntoma más común de este cuadro es el dolor de pecho, pero también se acompaña de malestar en hombros, cuello, mandíbula o brazos.

La mayoría de los infartos de miocardio ocurren por una enfermedad de las arterias coronarias. La hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes tipo 2 sin tratar, la obesidad y el alcoholismo son unos de los predisponentes más claros para presentar esta condición. La tasa de mortalidad es del 15 % de los pacientes entre 35 y 64 años.

Esta patología es muchísimo más letal en la población anciana, pues la tasa de mortalidad alcanza un 65 % entre los pacientes de 85 a 94 años.

Las diferencias entre angina de pecho e infarto

Ahora sabes que tanto angina de pecho como infarto de miocardio son enfermedades cardiovasculares que también están englobadas dentro del grupo de las cardiopatías. Exploramos sus diferencias a fondo en los siguientes apartados.

1. Procesos patológicos diferentes

Si bien en ambos cuadros se produce un marcado dolor en el pecho (aunque no siempre), la angina y el infarto son bastante diferentes a nivel histológico y bioquímico. La explicación radica en que existe un vínculo muy leve entre la privación de oxígeno en el músculo cardíaco y el malestar en el pecho. Dicho de otro modo, puede haber mucho dolor y poco riesgo de necrosis tisular.

Este es un criterio diferencial básico, pues un infarto de miocardio siempre debe mostrar muerte de las células musculares del corazón. Por otro lado, la angina de pecho cursa con mucho dolor, pero en este cuadro no tiene por qué estar ocurriendo una necrosis del tejido cardíaco.

Tal y como indica el portal médico Statpearls, el corazón requiere un flujo de oxígeno adecuado para mantener su capacidad de latir. En una angina de pecho este se ve disminuido, por lo que se fomenta a nivel local una glicólisis anaerobia. Esto aumenta los niveles de hidrógeno, potasio y lactato en el retorno venoso del área isquémica o afectada del miocardio.

Los iones de hidrógeno compiten con los iones de calcio, provocando hipocinesia (movimiento disminuido) de la musculatura cardíaca afectada. Dicho de otro modo, en la angina de pecho no hay suficiente flujo sanguíneo para que el corazón funcione del todo bien, pero el estrechamiento arterial ha sido progresivo y los síntomas se manifiestan de forma puntual.

Por otro lado, en el infarto de miocardio se debe a una oclusión arterial aguda, repentina y total durante unos 20-40 minutos. Este bloqueo provoca un cese absoluto de flujo sanguíneo a la zona afectada, lo cual provoca la necrosis del tejido muscular del miocardio. Dependiendo de la zona dañada, el funcionamiento del corazón puede verse más o menos comprometido.

En el infarto se produce una muerte del tejido muscular, pero en la angina de pecho no.

2. Existen 5 tipos de infartos de miocardio y 2 tipos de angina de pecho

Otra de las diferencias entre angina de pecho e infarto radica en su clasificación. A día de hoy se reconocen las siguientes 5 variantes dentro del infarto de miocardio:

  • Infarto de miocardio de tipo I: es un infarto espontáneo relacionado con la isquemia provocada por un evento coronario primario. Por ejemplo, la oclusión arterial puede ser trombótica y debida a la ruptura de una placa formada en las arterias coronarias.
  • Tipo II: se debe a una isquemia secundaria, ya sea por un incremento de la demanda de oxígeno en el corazón o por una disminución de su aporte en el flujo sanguíneo. Algunas causas son la hipotensión, la hipertensión o un espasmo arterial.
  • Tipo III: este cuadro se caracteriza por una muerte cardíaca súbita. Se detecta durante la autopsia.
  • Infarto de miocardio de tipo IV: puede estar relacionado con una intervención coronaria percutánea (4a) o una trombosis del stent (4b).
  • Tipo V: es el infarto de miocardio asociado con una intervención quirúrgica.

Por otro lado, la angina de pecho se escinde en 2 variantes bastante más sencillas de comprender. Estas son las siguientes:

  1. Angina de pecho estable: es la forma típica de la angina de pecho y los síntomas se agudizan cuando el paciente realiza algún tipo de esfuerzo físico. El descanso y la administración de nitroglicerina sublingual hacen que los signos clínicos desaparezcan en todos los casos. El estrés emocional, las temperaturas extremas o las comidas copiosas también pueden fomentar el cuadro.
  2. Angina de pecho inestable: esta puede ocurrir durante momentos de descanso (y dura más de 10 minutos), ser severa y de aparición espontánea u ocurrir en un patrón cada vez más grave. Es mucho más peligrosa que la estable y se asocia con la aparición de un ataque al corazón en muchos casos.

Existen 5 tipos de infartos y 2 tipos de anginas de pecho. De todas formas, cabe destacar que la angina de pecho inestable y el ataque cardíaco están muy relacionados entre ellos. Las mayores diferencias entre ambos cuadros se evidencian si analizamos la angina estable.

3. Los síntomas de la angina pueden ser más evidentes que los de un infarto

Seguramente esta sea de las diferencias entre angina de pecho e infarto más importantes, pues lo esencial a la hora de distinguir ambos cuadros es saber identificar los síntomas y narrárselos al profesional médico cuanto antes. Todo dolor súbito o sostenido en el pecho amerita una visita a urgencias, pero siempre es buena idea localizar el malestar y saber transmitirlo antes del momento crítico.

Los síntomas de una angina de pecho son los siguientes, tal y como indica la Clínica Mayo:

  • Dolor y malestar en el pecho, el cual puede describirse como opresión, ardor e hinchazón en el área torácica. Como hemos dicho, en su variante estable (la más común) el malestar aparece cuando el corazón trabaja más. Dura poco tiempo.
  • Dolor irradiado en brazos, cuello, hombros y espalda. Esto es normal, ya que los nervios que reciben el dolor en la zona pectoral también captan los estímulos cutáneos en otras zonas más alejadas.
  • Mareos y fatiga.
  • Náuseas.
  • Sudoración.
  • Falta de aire.

Los síntomas de un infarto se pueden resumir en la siguiente lista:

  • Dolor de pecho, que puede manifestarse en forma de sensación de opresión, presión o compresión. Es usualmente difuso, no cambia con la posición y dura más de 20 minutos.
  • Dolor irradiado en brazos, cuello, hombros y espalda. Es más común que el malestar se expanda al brazo izquierdo que al resto de las extremidades y estructuras citadas.
  • Náuseas, indigestión, ardor de estómago o dolor abdominal.
  • Falta de aire.
  • Sudoración fría.
  • Fatiga.

Parecen signos clínicos bastante similares entre ellos, ¿verdad? A continuación te mostramos las diferencias entre angina de pecho e infarto en lo que a signología se refiere. Verás que, como en muchos otros frentes, la verdadera distinción se encuentra en los detalles.

3.1 Dolor o ausencia de él

La angina de pecho siempre se presenta con dolor torácico, pero el infarto no cumple esta regla en todos los casos. Una persona puede experimentar falta de aire, fatiga, sudoración e indigestión y estar padeciendo un ataque al corazón sin saberlo. Tal y como indica el portal Quirón Salud, esto es más común en pacientes diabéticos, mujeres y ancianos.

3.2 Situación en la que ocurre el malestar

La angina de pecho estable ocurre de forma justificada, es decir, cuando el corazón realiza un esfuerzo notable. Esto se ve representado sobre todo al realizar ejercicio físico intenso y para con el reposo. Por otro lado, los síntomas de un infarto de miocardio aparecen de forma súbita independientemente del contexto y no mejoran al tumbarse y descansar.

La angina de pecho inestable aparece sin previo aviso. Como hemos dicho, suele indicar un infarto inminente.

3.3 Duración del dolor

La sintomatología de la angina de pecho estable se reduce con el descanso y la aplicación de nitroglicerina sublingual. De todas formas, el dolor opresivo en el pecho no dura más de 10-15 minutos (en general de 3 a 5). La duración del dolor en un infarto es bastante mayor, pues se mantiene con una intensidad sostenida por 20 minutos o más.

Los síntomas de un infarto son más bruscos y prolongados que los de la angina. Además, no mejoran con reposo.

4. La angina de pecho estable se considera menos grave que el infarto

Las diferencias entre angina de pecho e infarto incluyen la severidad
El infarto del miocardio es una condición que requiere atención urgente y hospitalización, algo que muchas veces no se cumple en los episodios de angina de pecho.

Como cierre de este espacio vemos de interés traer algunas cifras epidemiológicas. En primer lugar, es importante destacar que la angina crónica estable afecta a 30 000-40 000 personas por cada 1 000 000 de habitantes en los países Occidentales. La prevalencia incrementa con la edad tanto en hombres como en mujeres: a los 65-84 años, la probabilidad de presentarla es de un 14-15 %.

La hipertensión, la hiperlipidemia, el tabaquismo, la diabetes y la obesidad son claros predisponentes de la angina de pecho. De todas formas, la tasa de mortalidad de esta condición aislada es menor al 1,4 % de todos los pacientes. Esto quiere decir que las personas sin antecedentes de infarto y con un electrocardiograma normal en reposo no suelen morir por una angina estable.

Las cifras en lo que a infartos se refiere son bastante menos favorables. El infarto agudo de miocardio es la presentación más frecuente de la cardiopatía isquémica, causante de más del 12 % de las muertes a nivel global. La tasa de mortalidad se encuentra en un 15 % en pacientes entre 35 y 64 años y en casi un 65 % entre los ancianos de 85 a 94 años.

Los infartos causan muchísimas más muertes que las anginas de pecho estables. Esto tiene todo el sentido desde un punto de vista histológico, pues como hemos dicho en líneas previas, en los infartos siempre se produce muerte del tejido cardíaco. Por esta razón, es posible que el órgano nunca llegue a recuperarse del todo y el paciente termine falleciendo.

La angina de pecho inestable tiene un pronóstico mucho peor que la estable y suele indicar un infarto inminente.

Diferencias entre angina de pecho e infarto: dos condiciones que requieren atención inmediata

La angina de pecho estable y el infarto de miocardio son condiciones muy fáciles de distinguir. Aquí te hemos mostrado 6 diferencias típicas entre ambas patologías (3 sintomáticas y 3 fuera de la signología), pero si queremos que te quedes con una idea central es la siguiente: la angina suele aparecer tras hacer ejercicio, mientras que el infarto es súbito y el dolor tiene una mayor duración.

De todas formas, es importante destacar que la angina de pecho inestable y el infarto están muy relacionados entre ellos. Todo dolor en el pecho amerita una visita al médico, pero hay que acudir a urgencias siempre que este no mejore con el reposo y tenga una duración mayor de 3-5 minutos. En cuestiones cardiovasculares, siempre es mejor prevenir que curar.

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