Cómo se diagnostica la meningitis

La meningitis es una condición cuyo pronóstico está condicionado por la rapidez de su diagnóstico. Conozcamos qué opciones hay disponibles para detectarla.
Cómo se diagnostica la meningitis
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 22 julio, 2021.

Escrito por Josberth Johan Benitez Colmenares, 19 julio, 2021

Última actualización: 22 julio, 2021

La meningitis es una enfermedad que ocasiona cientos de miles de muertes cada año. Parte de la recuperación está condiciona por cuán rápido se detecte y se inicie su respectivo tratamiento. En niños, adultos mayores y personas con un sistema inmunitario débil las complicaciones son mayores, de modo que el diagnóstico de la meningitis de forma precoz es muy importante para mejorar el pronóstico.

Aunque la enfermedad es más frecuente en países de África y Asia, como nos recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la práctica cualquiera puede desarrollarla. Veamos cuál es el protocolo para detectar la meningitis y qué otras causas pueden explicarla cuando los resultados son negativos.

Diagnóstico de la meningitis por pruebas de laboratorio

El diagnóstico de la meningitis incluye estudios de laboratorio
Los estudios de laboratorio (análisis de líquido cefalorraquídeo, sangre o estudios microbiológicos) no solo son útiles para diagnosticar la meningitis, sino también sus causas.

La meningitis es causada por una variedad de patógenos. Virus, bacterias, parásitos y hongos pueden ocasionar la inflamación de las meninges. También es posible que la meningitis se manifieste sin la presencia de ellos, ya que algunas condiciones como el cáncer o la artritis reumatoide la pueden provocar.

El diagnóstico de la meningitis no solo tiene como objetivo detectar esta inflamación, sino determinar qué es lo que la está causando. Esto último es muy importante, en vista de que el tratamiento que elige el especialista difiere según el caso. Las siguientes alternativas de laboratorio están disponibles para ello.

Punción lumbar

La punción lumbar es uno de los principales métodos al momento de hacer el diagnóstico de la meningitis, a pesar de ser una prueba invasiva con posibles complicaciones asociadas.

El procedimiento consiste en extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo para determinar si existe inflamación en las meninges y qué es lo que la está ocasionando.

La evidencia sugiere que hasta el 40 % de los casos con meningitis por hongos (concretamente por Cryptococcus) pueden arrojar resultados normales. Es por esto que se tiene que complementar con otras pruebas si todos los síntomas apuntan a un cuadro de meningitis.

Análisis de sangre

Los análisis de sangre son muy útiles para determinar bacterias o parásitos presentes en el organismo (o indicios de su presencia). Un ejemplo es el hemocultivo, una prueba que permite evidenciar el crecimiento de bacterias en un medio rico en nutrientes.

Es una alternativa barata, no invasiva y que ayuda a reforzar las sospechas de la enfermedad. Los análisis de sangre pueden determinar también si la enfermedad ha derivado en sepsis.

Diagnóstico de la meningitis por pruebas de imágenes

Las pruebas por imágenes permiten determinar si existe inflamación en las meninges, aunque por sí solas no son útiles para diagnosticar cuál es la causa detrás de ella. Las utilizadas por los especialistas son las siguientes:

  • Radiografía de tórax: en ocasiones, la meningitis es el resultado de otros procesos infecciosos, como por ejemplo neumonía o tuberculosis. La radiografía es útil para descartar o confirmar estos problemas, y así aumentar las sospechas de sus posibles desencadenantes.
  • Tomografía computarizada: permite detectar anomalías estructurales en el cerebro que expliquen las causas o complicaciones de la meningitis.
  • Resonancia magnética: también se usa para descartar otras complicaciones subyacentes, aunque enfocada en el área de la columna vertebral puede arrojar pistas sobre la inflamación de las meninges.

Estas tres pruebas, junto con las anteriores, se usan en conjunto para determinar la posible presencia de la meningitis. Por supuesto, también se hace una valoración general de paciente, incluyendo sus hábitos, desarrollo de los síntomas, viajes recientes y demás para determinar los posibles contextos en los que se pudo contraer la infección.

Como ya hemos indicado, algunas condiciones previas pueden motivar el proceso inflamatorio. Si el paciente ha sido diagnosticado con alguna de las mencionadas tiene mayores probabilidades de desarrollar meningitis en el curso de la evolución de su enfermedad.

Diagnóstico diferencial de la meningitis

El diagnóstico de la meningitis incluye la resonancia magnética
Una vez se hayan procesado los estudios de laboratorio, es conveniente realizar algunas técnicas de imágenes. Estas permiten determinar posibles causas de la meningitis o plantear diagnósticos diferenciales.

Durante el diagnóstico de la meningitis también se descartan otras explicaciones que se ajustan a los signos presentados por el paciente. Muchas afecciones se manifiestan con un cuadro similar, pero las más comunes son las siguientes:

  • Migraña: se han reportado casos de meningitis bacteriana con complicaciones idénticas a la migraña. En ocasiones, este puede ser el diagnóstico real. Puede ocasionar sensibilidad a la luz o los sonidos, náuseas y mareos, signos que con frecuencia acompañan también a la meningitis. No existe una cura específica, pero sí se puede tratar muy bien.
  • Presión arterial baja: los cuadros de hipotensión provocan mareos, dolores de cabeza, fatiga, visión borrosa y aturdimiento. No es infrecuente que todos estos se confundan por el paciente con un ataque infeccioso o complicaciones alojadas en el cerebro.
  • Encefalitis: la encefalitis y la meningitis son dos afecciones estrechamente relacionadas, como nos indica la evidencia. Comparten catalizadores en común y sus síntomas son casi idénticos. Sin embargo, la encefalitis se diagnostica cuando la inflamación ocurre en todo el cerebro.
  • Absceso cerebral: un absceso cerebral es una lesión que se caracteriza por tener una cavidad llena de pus. Los estudios indican que tanto este como la meningitis tienen los mismos desencadenantes infecciosos.
  • Hemorragias en el cerebro: las hemorragias cerebrales ocurren ante la rotura de un vaso sanguíneo, la mayoría de las veces provocada por un aumento de la presión arterial o por un traumatismo. Su tasa de mortalidad es muy alta y las secuelas en pacientes recuperados son muy comunes.

La meningitis, una entidad con diagnóstico complejo

Los accidentes cerebrovasculares, los tumores, los cuadros de convulsiones, las infecciones sistémicas y las contracturas musculares pueden explicar también los signos. Ten en cuenta que la meningitis se puede desarrollar luego de un traumatismo o cirugía, de manera que se deben tener en cuenta durante el proceso diagnóstico.

Tan pronto se haya determinado su presencia y el posible agente que la está causando se iniciará el tratamiento. Este varía de acuerdo con el patógeno o los procesos que motivan la inflamación.

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