¿Por qué sube el colesterol?

Te vamos a mostrar las causas por las cuáles puede subir el colesterol y los efectos o las repercusiones que esto tiene sobre el estado de salud. Seguro que te sorprendes.
¿Por qué sube el colesterol?
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez.

Última actualización: 17 octubre, 2022

El colesterol sube por cuestiones diversas. Sin embargo, esto no siempre se considera algo negativo para la salud. A veces todo lo contrario. Existen muchos mitos relacionados con las lipoproteínas que se han ido desmintiendo en los últimos años, aunque la relación entre estos compuestos y el riesgo cardiovascular no es todavía claro. Sea como fuere, te vamos a contar los diferentes motivos por los que el colesterol sube.

Existen varios tipos de colesterol o de lipoproteínas. Todas ellas transportan grasa, aunque lo pueden hacer en diferentes direcciones. Al mismo tiempo no todas resultan funcionales. Pueden sufrir procesos de oxidación, que ya veremos más adelante que resultan realmente nocivos a medio plazo.

Motivos por los que sube el colesterol

Uno de los principales motivos por los que sube el colesterol atiende a razones genéticas. Y es que en el ADN puede estar marcado el nivel normal de este elemento para una persona. Un estudio publicado en la revisa Atherosclerosis.

Hablamos de una sustancia que está presente en la dieta pero que también se sintetiza en el medio interno. Por este motivo, aun variando la pauta, los niveles de colesterol total en el organismo pueden elevarse.

En este caso no podríamos hablar del efecto como algo negativo. Resultaría un proceso de recuperación de la homeostasis a nivel fisiológico. Mientras los hábitos se mantenga saludables no habrá problemas a medio y a largo plazo.

Asimismo, habrá que prestar atención al tipo de variación de las lipoproteínas que se experimenta. Si solamente suben las de tipo no oxidado no debiera haber problema con el paso del tiempo.

Sin embargo, es cierto que el colesterol puede elevarse si los hábitos a nivel dietético no son los correctos. Sobre todo sucede esto cuando se incluyen grasas trans y ultraprocesados en la pauta.

Con la particularidad de que bajo estos contextos aumenta la fracción oxidada de las lipoproteínas, lo que podría relacionarse con una mayor incidencia de la aterosclerosis. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Advances in Nutrition.

Para evitar esta serie de procesos será interesante asegurar el aporte de antioxidantes en la pauta. De este modo se evita la oxidación del colesterol, lo cual protegerá frente al desarrollo de las patologías de tipo cardiovascular.

En este sentido también habrá que garantizar el consumo de grasas de calidad. Sobre todo hay que priorizar las de tipo cis, independientemente de que sean saturadas o insaturadas.

¿Las grasas saturadas hacen que suba el colesterol?

Los ultraprocesados industriales suben el colesterol
Además de la genética, la dieta es capaz de influir significativamente en los niveles de colesterol en sangre.

Durante muchos años se ha recomendado limitar el consumo de colesterol dietético y de grasas saturadas para proteger la salud cardiovascular. Se especulaba con la posibilidad de que ambos nutrientes consiguiesen afectar de manera negativa a la concentración de lipoproteínas en el organismo.

No obstante, las evidencias actuales muestran todo lo contrario. Ni los lácteos ni los huevos conseguirán impactar de forma negativa sobre la salud. Más bien todo lo contrario.

De hecho, el colesterol tiene la capacidad de autorregularse. En condiciones normales se mantendrá dentro de unos rangos marcados por la genética. Mientras los hábitos no sean malos no se desviará mucho de dicha media.

Eso sí, si se experimentan alteraciones tanto por defecto como por exceso podría ser preciso realizar algún ajuste a nivel dietético para evitar problemas mayores.

Y es que en los últimos años se le ha dado bastante importancia al hecho de tener las lipoproteínas bajas. Pero para mal. Se considera como un factor de riesgo para el desarrollo de varias patologías complejas.

Resulta algo anormal y requiere ser tratado como tal. Por lo tanto no es interesante siempre bajar el colesterol, y mucho menos por medio de fármacos. Este tipo de medicamentos han demostrado generar bastantes efectos secundarios sobre la salud.

Sea como fuere, lo ideal es siempre analizar el perfil lipídico de forma completa. Quedarse solo con el colesterol total, HDL o LDL es realizar una lectura sesgada, ya que falta información. Existen lipoproteínas VLDL que son importantes.

Asimismo, es clave conocer el grado de oxidación de las mismas, ya que es en estos casos cuando el riesgo de aterosclerosis se dispara. Para evitarlo no hay nada como incluir vegetales en la dieta en cantidades suficientes.

La inflamación es importante cuando el nivel de colesterol sube

Un aspecto a tener en cuenta, sobre todo cuando los niveles de colesterol están altos, es la existencia de un estado de inflamación crónica de bajo grado en el medio interno. Este mecanismo podría encontrarse detrás de los procesos de aterosclerosis y de muchos eventos de tipo cardiovascular.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Circulation Research, esta serie de procesos afectan a la mayor parte de los sistemas del organismo y están mediados en gran medida por los malos hábitos de vida. 

Para evitar una situación de inflamación crónica habrá que mantener un buen estado de composición corporal. Con este objetivo se debe promocionar la práctica regular de ejercicio físico y una buena pauta a nivel nutricional.

Deben priorizarse los alimentos frescos frente a los ultraprocesados industriales, ya que estos concentran en su interior cantidades excesivas de ácidos grasos de tipo trans y de azúcares simples.

Del mismo modo, habrá que tratar de dormir al menos 8 horas cada noche. Si el sueño no es óptimo no se llevarán a cabo los procesos de recuperación y de homeostasis, así como las adaptaciones posteriores a la práctica de actividad física.

Incluso una siesta de 20 minutos durante el mediodía podría ser suficiente para compensar la falta de descanso nocturno cuando no se consiguen completar las 8 horas estipuladas.

Por otra parte, marcará la diferencia el hecho de mantener la vitamina D dentro de los rangos considerados como adecuados. Hablamos de un nutriente que está muy relacionado con las patologías de tipo cardiovascular, según una investigación publicada en la revista International Journal of Molecular Sciences.

Sin embargo, casi toda la población cuenta con un déficit, debido a los defectos respecto a la exposición a la luz solar. Puede ser precisa la suplementación para corregir el problema.

¿Qué hacer si sube el colesterol?

Cuando se detecta una subida en los niveles de colesterol no hay que alarmarse. En la actualidad se pone en duda que esto esté relacionado directamente con un peor estado de salud.

Lo primero que habrá que hacer es un análisis exhaustivo de los hábitos para comprobar si es preciso corregir alguna cosa. Si estos son correctos, probablemente lo más inteligente sea no hacer nada, ya que puede tratarse de una regulación homeostática positiva.

Es preciso tener en cuenta que gracias al colesterol se sintetizan ciertas hormonas importantes, como es el caso de la testosterona. Si el nivel de algunas lipoproteínas baja mucho podrían experimentarse reducciones en los niveles circulantes de hormonas sexuales.

Lo que no se debe hacer salvo casos muy concretos es recurrir a la farmacología, sobre todo a las estatinas. Si es preciso reducir los niveles de colesterol porque se han salido demasiado del rango, y porque los triglicéridos también están elevados, habrá que priorizar otro tipo de medidas.

Puede resultar buena opción el hecho de incluir más fibra en la dieta, de incrementar la presencia de los vegetales en la pauta y de enfatizar el consumo de ácidos grasos de la serie omega 3.

Estos últimos nutrientes son especialmente importantes cuando hablamos del control de la inflamación y de la reducción del riesgo cardiovascular. Sobre todo se encuentran en los alimentos de origen marino. En particular en los pescados azules.

Por ello se recomienda que aparezcan en la pauta al menos un par de veces por semana para asegurar así un suministro constante y suficiente. Hasta la suplementación con aceite de pescado o de hígado de bacalao podría ser positiva en algunos casos.

Ejercicio para bajar el colesterol

Los malos hábitos suben el colesterol
La actividad física, especialmente la de fuerza, es capaz de regular positivamente muchas alteraciones metabólicas.

Ante un aumento de los niveles de colesterol inducido por los malos hábitos también se puede jugar la baza del ejercicio físico. Priorizar el trabajo de fuerza será determinante de cara a garantizar el crecimiento muscular y a mejorar el estado de composición corporal.

Todo esto permite prevenir situaciones de sobrepeso u obesidad, o corrigiéndolas en el caso de que se hayan instaurado, se conseguirá un control óptimo del perfil lipídico.

Además en estos casos se verán afectados positivamente los triglicéridos, en muchas ocasiones más peligrosos que el propio colesterol. Una vez más la opción preferente no es el uso de la farmacología.

Los medicamentos suelen suponer un parche al problema, que suele cronificarse, pero no la solución. Lo mejor es apostar por la práctica de actividad física y por incidir sobre el estilo de vida como tal.

El colesterol puede subir por varios motivos

El colesterol puede subir por causas genéticas o por culpa de unos malos hábitos de vida mantenidos a lo largo del tiempo. Sea como fuere, esto no siempre está relacionado con un incremento del riesgo cardiovascular.

Cada día se duda más de la fiabilidad de este marcador para predecir las probabilidades de sufrir eventos cardiovasculares. Existen otros elementos que pueden ser más reveladores, como los parámetros que denotan inflamación crónica.

El colesterol puede variar a lo largo de la vida. Estará relacionado también con varios factores y aspectos de la fisiología, por lo que sufrirá modificaciones dependiendo de las etapas del crecimiento y del desarrollo.

Incluso se puede ver afectado por cambios en los hábitos de sueño o en la exposición al sol. Sea como fuere, ante cualquier preocupación lo mejor es consultar siempre con un profesional de la salud.

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