Dieta cetogénica: todo lo que debes saber

Una restricción del aporte de carbohidratos en la dieta puede repercutir de forma positiva sobre el manejo de la diabetes tipo 2, mejorando el control de la glicemia. Descubre más sobre esta dieta a continuación.
Dieta cetogénica: todo lo que debes saber
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 18 mayo, 2021.

Última actualización: 18 mayo, 2021

La dieta cetogénica se caracteriza por la restricción de los carbohidratos. Se trata de un modelo que ha sido muy criticado durante años, pero que ha conseguido demostrar beneficios en los últimos estudios. De hecho, es posible implementarla para mejorar el tratamiento de ciertas enfermedades.

Antes de comenzar hemos de destacar que la dieta cetogénica no es apta para todo el mundo. Esto se debe a que no siempre genera buena adherencia, ya que puede llegar a provocar ciertos efectos secundarios a nivel digestivo en los estadios iniciales. Una buena implementación es clave.

¿En qué consiste la dieta cetogénica?

La dieta cetogénica puede ser buena.
El consumo de carbohidratos se reduce al mínimo en esta dieta.

La dieta cetogénica es aquella que restringe el aporte de azúcares a como mucho 50 gramos al día. Podemos encontrar algunos modelos más restrictivos que otros, llegando a aconsejar no superar una ingesta de 20 gramos de glúcidos.

Mediante esta norma se garantiza que el organismo entre el estado de cetosis, momento en el que comienza a utilizar los ácidos grasos como combustible principal.

Los defensores del modelo proponen que este efecto conlleva a una mayor reducción del tejido adiposo comparado con otros tipos de dietas. Los últimos ensayos científicos, como el publicado en Canadian Family Phsyician, lo apoyan.

El hecho de reducir el aporte de glúcidos genera una mayor sensibilidad de las células a la insulina, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Expert Review of Endocrinology & Metabolism.

De hecho, la dieta cetogénica se puede utilizar con el objetivo de reducir los problemas de carácter metabólico, aumentando la eficiencia del organismo humano para la producción de energía.

Tipos de dieta cetogénica

Existen varios tipos de dieta cetogénica según el planteamiento propuesto. Así, nos podemos encontrar con las siguientes variantes:

  • Dieta cetogénica con restricción proteica. En este modelo se limita el consumo de proteínas a 0,8-1,2 gramos de nutriente por kilo de peso corporal al día en sujetos sedentarios. Además, se varía la proporción de los lípidos ingeridos, otorgando un mayor peso a los de carácter insaturado y a los triglicéridos de cadena media.
  • Dieta cetogénica hiperproteica. Ofrece la posibilidad de aumentar de forma significativa el consumo de proteínas. Si bien se pensó que incrementar el aporte de estos nutrientes podría dañar el tejido hepático o renal, en la actualidad se ha demostrado que se trata de una práctica segura para la salud siempre y cuando no existan patologías previas.

Así lo afirma un estudio publicado en Journal of the International Society of Sports Nutrition. Según sus autores, el consumo de una gran cantidad de proteínas resulta seguro y permite mejorar la composición corporal en sujetos activos desde el punto de vista del ejercicio físico.

Beneficios de la dieta cetogénica

La implementación de una dieta cetogénica puede generar los siguientes beneficios para la salud.

Podría servir de ayuda en el tratamiento de algunos tumores

Las células cancerígenas utilizan la glucosa como combustible principal, por lo que el resto de los tejidos del cuerpo tendrán que utilizar ácidos grasos y proteínas si existe un tumor en el organismo. En este contexto se propone que la restricción del consumo de azúcares podría generar un impacto positivo a la hora de limitar el crecimiento tumoral.

De acuerdo con una investigación publicada en la revista Molecular Metabolism, la aplicación de este modelo dietético una vez que ya se ha formado el tumor podría ayudar a la supresión del mismo. Esto ocurre siempre y cuando se ponga en práctica de forma paralela a la farmacología pautada por el profesional.

Mejor manejo de la diabetes

La diabetes es una patología que cursa con una incapacidad de metabolizar de forma correcta los carbohidratos. Puede deberse a un fallo en la producción de insulina a nivel pancreático o en una falta de sensibilidad a la hormona por parte de las células.

Sea como fuere, resulta llamativo que todos los planes de alimentación ideados como tratamiento hasta la fecha apuestan por una mayor ingesta del nutriente que no se metaboliza de forma adecuada. Por ello, algunos investigadores comenzaron a estudiar qué sucedería si se tomase la estrategia contraria.

Según un estudio publicado en Nutrition & Diabetes, las dietas cetogénicas suponen el mejor modo de tratar a los pacientes con diabetes de tipo 2. Consiguen incrementar la sensibilidad a la insulina y mejorar el control de las glucemias sanguíneas. No obstante, se recomienda ponerlas en práctica bajo la supervisión de un profesional.

El caso de la diabetes tipo 1 es más delicado. En esta situación se produce un problema en la síntesis de insulina a nivel pancreático. La restricción de los azúcares ha demostrado beneficios en este contexto, incluso llegando a reducir significativamente la necesidad de insulina de forma exógena. Sin embargo, su aplicación ha de realizarse con sumo cuidado.

Si se reduce mucho el aporte de azúcares en una situación de glucemia mal controlada, podría generarse una hipoglucemia. Dicha consecuencia puede resultar fatal. Por lo tanto, es siempre imprescindible que la aplicación de la dieta cetogénica en estos casos esté recomendada y monitorizada por un profesional sanitario.

La dieta cetogénica es buena en pacientes con diabetes.
Los pacientes con esta enfermedad metabólica podrían verse beneficiados de la dieta cetogénica.

Reducción de la incidencia de las patologías cardiovasculares

La aplicación de la dieta cetogénica podría generar un beneficio a nivel cardiovascular. Aumentar el consumo de ácidos grasos de tipo insaturado se asocia con un menor riesgo de desarrollar problemas relacionados con el corazón. Así lo evidencia un estudio publicado en The Cochrane Database of Systematic Reviews.

Sobre todo es beneficioso el hecho de enfatizar el consumo de ácidos omega 3. Estos compuestos contribuyen a modular los mecanismos inflamatorios, reduciendo así la incidencia de la aterosclerosis.

Mejora de la composición corporal

El hecho de poner en marcha una dieta cetogénica se puede traducir también en un cambio beneficioso a nivel de composición corporal. En primer lugar hay que destacar que tanto las grasas como las proteínas inducen mayor saciedad que los carbohidratos, por lo que el sujeto en cuestión tenderá a comer menos.

Por otra parte, el estado de cetosis genera un incremento en la oxidación de los lípidos, así como una mayor eficiencia a nivel metabólico. A partir de aquí se facilita la pérdida de peso en general, por lo que pacientes con obesidad se podrían beneficiar de este método de alimentación.

Eso sí, para que el efecto sea significativo se recomienda siempre que la dieta cetogénica se combine con la práctica de ejercicio físico de forma habitual. Además, así se podría incrementar la ganancia muscular.

Limitaciones de la dieta cetogénica

La dieta cetogénica presenta ciertas limitaciones en cuanto a su aplicación. En primer lugar, este tipo de alimentación puede no generar buena adherencia en todos los sujetos, ya que algunos desarrollan ansiedad por comer dulce, lo que les conduce al fracaso en el modelo.

Asimismo, hay que tener cautela con su aplicación en pacientes de cáncer cuando estos sufren caquexia (estado de grave desnutrición). En estados avanzados de la enfermedad, una restricción de grupos de alimentos podría favorecer los episodios de desnutrición, poniendo en riesgo la supervivencia del sujeto.

Los casos de diabetes de tipo 1 han de tratarse con mucho cuidado a la hora de implementar una dieta cetogénica. Un mal uso de la misma podría generar una hipoglucemia, con consecuencias fatales.

A todo esto hay que sumarle que, en los momentos iniciales, la dieta cetogénica es capaz de provocar una serie de efectos secundarios, sobre todo de tipo gastrointestinal. Son, normalmente, estreñimiento, náuseas y mal aliento.

Para reducir o mitigar su aparición se recomienda la implementación de este método de alimentación de forma progresiva, sin retirar los carbohidratos de golpe. Así el organismo irá asimilando el cambio, adaptándose de forma más eficiente.

Ten en cuenta que no siempre hay que optar por las variedades más restrictivas en cuanto a azúcares, puede plantearse un contenido de 50 gramos de carbohidratos al día de forma inicial.

Por último, se recomienda evitar las dietas cetogénicas en deportistas de fuerza o de potencia. Estos atletas utilizan los carbohidratos como sustrato energético principal. Suprimir su ingesta dietética podría generar una reducción en el rendimiento, así como un incremento en el riesgo de lesión.

Sin embargo, en el caso de los deportistas de resistencia, la dieta cetogénica podría ser útil para mejorar el rendimiento deportivo.

La dieta cetogénica, un modelo dietético ventajoso

Como has podido comprobar, la dieta cetogénica cuenta con varias aplicaciones en el contexto de la salud. Es capaz de ayudar a prevenir y a tratar diferentes patologías, por lo que puede ser implementada en situaciones diversas. De todos modos, no se trata de un remedio milagroso, ya que cuenta con ciertas limitaciones.

No olvides que no siempre hay que recurrir a los extremos, sino que los términos medios muchas veces presentan mayores beneficios.

En este sentido, una reducción significativa del aporte de azúcares en la dieta, sin llegar al estado de cetosis, podría generar un efecto positivo sobre el organismo, todo ello con muchos menos efectos secundarios o problemas de adherencia.

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