Dentera: ¿qué es y por qué se produce?

¿Alguna vez has experimentado irritabilidad, dolor en las piezas dentales e incomodidad ante ciertas experiencias? Te enseñamos qué es la dentera y algunos de sus detonantes.
Dentera: ¿qué es y por qué se produce?
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 29 julio, 2022

La dentera, también conocida como sensibilidad dental o hipersensibilidad dental, es un fenómeno que se caracteriza por el dolor, la incomodidad y el desagrado que se concentra en los dientes ante ciertos estímulos. Se pueden identificar dos tipos: la que se desencadena por acciones fisiológicas y aquella que en la que la subjetividad de la persona es su detonante.

Ciertamente, la dentera no aparece solo ante la interacción con bebidas y alimentos sólidos; sino también ante sonidos o experiencias de otro tipo. A menudo las personas se refieren a ella como poner los dientes de punta; una expresión popular en los países angloparlantes. Te enseñamos las causas de la dentera y qué se puede hacer para contrarrestar la reacción.

Síntomas de la dentera

La dentera es una reacción universal. Aunque los síntomas y la intensidad pueden variar de una persona a otra, lo cierto es que todos estos comparten una característica en común: se desencadenan debido a un estímulo externo.

Generalmente se produce al comer o beber alimentos muy fríos, calientes o duros, aunque también pueden aparecer al escuchar sonidos desagradables.

Por ejemplo, el rechinar de una tiza sobre una superficie puede desencadenar reacciones de este tipo. Los sonidos particularmente agudos o que se perciben como desagradables (de manera subjetiva) ocasionan malestar focalizado en los dientes. Veamos algunos de los síntomas clásicos de esta reacción:

  • Aumento de la sensibilidad en los dientes.
  • Dolor cuando la pieza dental interactúa con un objeto externo o interno (roces con la legua, beber o comer alimentos).
  • Irritabilidad y cambios bruscos en el humor.
  • Desesperación para que la fuente que ocasiona la incomodidad desparezca.
  • Angustia y ansiedad.
  • Incapacidad para comer o beber.
  • Impulso por huir del lugar.

La dentera es un fenómeno real que, aunque es cierto que está mediado por circunstancias fisiológicas, existe una gran participación de variables psicológicas. Es por esta razón que los síntomas pueden ser o muy leves o mayúsculos; y extenderse desde solo unos segundos hasta varios minutos. La mayoría de las veces la incomodidad en los dientes se acompaña de una fuerte irritabilidad o enojo.

Causas de la dentera

La dentera puede afectar a cualquiera
Si bien es una condición transitoria y benigna, eso no quita que la dentera sea extremadamente molesta para algunas personas.

Podemos determinar dos tipos de desencadenantes de la dentera: la sensibilidad dental y las experiencias subjetivas y psicológicas. Estas dos causas no son incompatibles entre sí, sino que la mayor parte del tiempo de manifiestan en conjunto. Analizamos a continuación qué se esconde detrás de cada una y por qué es un fenómeno más complejo de lo que parece.

Sensibilidad dental

La sensibilidad dental es la principal causa de la dentera. Los expertos la describen como un dolor de dientes transitorio asociado con una variedad de estímulos exógenos. Se estima que hasta el 43 % de las personas tienen algún grado de sensibilidad dental, una condición que es más frecuente entre los 25 y 35 años de edad. Recogemos algunas de sus causas:

  • Cepillarse los dientes con demasiada fuerza.
  • Uso de cepillos de dientes y pastas dentales de baja calidad.
  • Rechinar los dientes por la noche (bruxismo).
  • Comer o beber con regularidad bebidas o alimentos muy ácidos (café, alcohol, carnes, pan y demás).
  • Comer o beber con regularidad bebidas o alimentos muy fríos o muy calientes.
  • Masticar hielo.
  • Blanqueamientos dentales repetitivos.
  • Caries dentales.
  • Infección sinusal.
  • Estrés.
  • Clima muy frío.
  • Trastornos alimentarios (en especial aquellos que generan vómitos frecuentes).
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Enfermedad de las encías, como la gingivitis.
  • Dientes partidos.

La sensibilidad en los dientes puede impedir a una persona comer y beber, y condiciona de muchas formas su bienestar. Con frecuencia la dentera se usa como sinónimo de la sensibilidad dental, otras veces como un síntoma de ella. En todo caso son reacciones que se superponen, ya que hay que tener en cuenta los mecanismos psicológicos para explicar todo el espectro de reacciones.

Experiencias psicológicas

La dentera y sus causas psicológicas
Los antecedentes de exposición a ciertas situaciones incómodas pueden promover la aparición de dentera relacionada con aspectos psicológicos.

Cada persona tiene un grado de tolerancias objetivo y subjetivo ante ciertos estímulos. Por ejemplo, la capacidad para resistir el aumento o el descenso de los alimentos (u otras interacciones) y la receptividad que se tiene para soportar determinadas frecuencias de sonido.

Veamos algunos ejemplos de cómo la asimilación de algunos sonidos pueden desencadenar dentera en una persona:

  • Rozar una pizarra con las uñas o con una tiza.
  • Hacer fricción con un tenedor en un plato de porcelana.
  • Ruido del freno repentino de un vehículo.
  • La conexión de un micrófono a una fuente de sonido.
  • El corte de una amoladora angular.
  • El sonido de una cuerda de un violín que no está correctamente afinado.

Estos son algunos ejemplos, aunque sirven de ilustración para comprender que la dentera no siempre se desencadena por alteraciones en las piezas dentales. La reacción está relacionada con la sensibilidad del oído a la frecuencia de sonidos. El humano promedio solo puede detectar las frecuencias de onda que oscilan entre 20 hasta los 20 000 Hertzios.

Cuando el sonido supera estas frecuencias, el organismo desencadena una serie de reacciones para hacerte frente a él, entre ellas una necesidad urgente de huir o detener la fuente del sonido. Una reacción extrema a ciertos sonidos se conoce como misofonía.

Tal y como señalan los expertos, la misofonía se relaciona con la hiperactividad sensorial y con algunos trastornos psiquiátricos. A propósito de esto último, los pacientes con el trastorno obsesivo compulsivo son propensos a manifestar estas reacciones. Por supuesto, no todos los casos de dentera hacia los sonidos se explican por esta vía; solo son una reacción ante el ruido externo.

Tratamiento de la dentera

El tratamiento de la dentera está condicionado por la intensidad, la frecuencia de los episodios y sus posibles causas. El especialista realizará una exploración general de la cavidad bucal para encontrar posibles catalizadores de la reacción.

Dado que la mayoría de las veces el fenómeno es solo ocasional, y está mediado en gran parte por la subjetividad, a menudo se optará por mejorar los hábitos de higiene dental.

Po ejemplo, mejorar los patrones y la frecuencia del cepillado, utilizar hilo dental, apostar por el enjuague bucal, evitar los alimentos muy ácidos, fríos o calientes, implementar una dieta equilibrada con una baja participación de alimentos ácidos, reducir el estrés en el día a día y evitar los blanqueamientos dentales frecuentes.

Las enfermedades subyacentes se tratarán según proceda, esto en caso de que se encuentre una relación causal con la dentera. Reiteramos que se trata de una reacción universal, y no siempre está conectada con alteraciones en las piezas dentales. En todo caso, no dudes en consultar con un especialista si los episodios son repetitivos.

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