La alimentación en el hipotiroidismo

Te vamos a enseñar cuáles son los puntos clave a nivel dietético para optimizar el manejo del hipotiroidismo y conseguir un incremento en la calidad de vida de los pacientes.
La alimentación en el hipotiroidismo
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 10 noviembre, 2021.

Última actualización: 10 noviembre, 2021

El hipotiroidismo es una patología compleja de carácter crónico. A día de hoy no se conoce una solución para la misma, solo se puede apostar por una serie de estrategias que facilitan su manejo. Ahora bien, es cierto que por medio de la farmacología y del tratamiento dietético se pueden conseguir grandes avances, mejorando la calidad de vida del paciente.

Lo primero que hay que dejar claro es que el hipotiroidismo puede condicionar los hábitos y la composición corporal de la persona que lo sufre. Es frecuente experimentar un estado de cansancio crónico y de fatiga, aunque por medio de la medicación dicha situación puede aliviarse de manera significativa. Por otro lado, el hipotiroidismo no siempre cuenta con la misma intensidad.

La dieta en el hipotiroidismo

El hipotiroidismo y sus consecuencias para el cuerpo
Las alteraciones de la tiroides se caracterizan por fuertes desbalances metabólicos. Por tal motivo, garantizar una buena alimentación es fundamental para controlar la enfermedad.

Uno de los objetivos de la intervención dietética en el contexto del hipotiroidismo tiene que ver con la mejora en el estado de composición corporal. El metabolismo se ve condicionado, por lo que será preciso ajustar el balance energético para prevenir una ganancia de peso que pudiese condicionar la salud. En el caso de que se comience a incrementar el tejido graso, aumentará también la incidencia de muchas patologías crónicas, como las de tipo metabólico.

Para evitar esto será precio garantizar el equilibrio calórico. Puede ser que se necesiten reducir las porciones de alimentos en las comidas, o limitar el aporte de carbohidratos para conseguir una mayor eficiencia en los procesos de oxidación de las grasas. De este modo se evitaría una acumulación de las mismas en el tejido subcutáneo.

Un protocolo que ha demostrado grandes beneficios en el contexto del hipotiroidismo es el ayuno intermitente. No solo consigue reducir la acumulación de masa grasa, sino que promueve una serie de cambios en la función metabólica que incrementan su eficiencia. Además, se experimentará un fenómeno conocido como autofagia, capaz de ayudar a mantener un buen estado de salud.

De entre las principales ventajas de los protocolos de ayuno podemos destacar su adherencia. Sobre todo cuando se elimina el desayuno, las personas se suelen adaptar muy bien a él, evitando que se genere una situación de ansiedad que pueda poner en riesgo el tratamiento. Tampoco se experimentará un efecto rebote, ya que hablamos de un mecanismo dietético que se puede extender en el tiempo.

La importancia de ajustar los micronutrientes

No solo es necesario garantizar un equilibrio a nivel energético en las personas con hipotiroidismo. Es fundamental conseguir incrementar el aporte de ciertos nutrientes, pues los requerimientos pueden verse aumentados o alterados por diversas circunstancias. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Biological Trace Element Research.

En concreto, será determinante maximizar la ingesta de iodo y de hierro. Estos nutrientes esenciales son determinantes en la función tiroidea, ya que intervienen en la fisiología de las hormonas. Se ha demostrado que su consumo en cantidades suficientes estimula la producción de la T3, lo que repercutirá positivamente sobre la función metabólica y sobre el bienestar del paciente.

Asimismo, el selenio será otro de los minerales esenciales que presentarán una importancia en los pacientes con hipotiroidismo. Para garantizar el aporte de todos estos elementos, habrá que plantear una dieta variada con presencia de alimentos de origen marino, como los moluscos, y frutos secos. De este modo se podrían cubrir los requerimientos, aunque en algunos casos será necesaria también la suplementación.

Por otra parte, mantener los niveles de vitamina D en un rango adecuado también puede marcar la diferencia. Este nutriente funciona como una hormona. Modula los niveles de inflamación y su déficit puede estar vinculado con el desarrollo de patologías metabólicas y complejas. Sin embargo, casi la mitad de la población no cuenta con un aporte óptimo del mismo. Para solucionarlo, se recomienda la exposición a la luz solar.

La dieta para potenciar los efectos de la farmacología

Existe una serie de consideraciones dietéticas que se deben tener en cuenta para que la farmacología administrada funcione de manera óptima, desarrollando así todo su potencial. En casos de hipotiroidismo, lo más frecuente consiste en administrar levotiroxina a los pacientes. Se trata de un fármaco que consigue incrementar la función metabólica, reduciendo también los síntomas asociados a la enfermedad.

Sin embargo, es importante espaciar la toma del medicamento de ciertos compuestos como el café, ya que podrían inhibir su absorción. En este caso se reducirían los efectos, lo que repercutiría negativamente sobre la calidad de vida del paciente. Del mismo modo, se ha descubierto que la administración de la levotiroxina junto con una dosis de vitamina C potencia la disponibilidad del fármaco, mejorando la respuesta posterior.

Alimentos que se deben evitar

Existe una serie de alimentos cuyo consumo se debe evitar si se ha desarrollado una situación de hipotiroidismo, debido a que pueden incrementar el riesgo de generar bocio. Se conoce con este nombre a un agrandamiento de la glándula que puede llevar al tratamiento quirúrgico de la misma en los casos más agresivos. Se trata de una situación que se debe evitar.

Como norma general, se recomienda limitar el consumo de crucíferas, como la col, la berza, las coles de Bruselas, el brócoli, el repollo y la coliflor. También conviene tener cuidado con el nabo y con las semillas de mostaza. Incluso con la yuca. Aunque son menos peligrosos, no es adecuado excederse con las espinacas, la zanahoria, los piñones y las nueces.

De todos modos, no pasará nada por incluir todos estos comestibles en la dieta de manera puntual y en dosis moderadas. Lo que es importante evitar es su presencia regular en la pauta. Así se conseguirá mejorar la función de la glándula, evitando alteraciones que puedan afectar a su morfología o a los efectos de la medicación.

Alimentos recomendados

El hipotiroidismo y la dieta con pescados
Evitar los ultraprocesados y favorecer el consumo de alimentos frescos y naturales es una buena idea para las dietas en los pacientes con hipotiroidismo.

Por otra parte, es importante destacar que existen ciertos alimentos que están muy recomendados en el contexto del hipotiroidismo. Por ejemplo, pueden consumirse de manera frecuente los comestibles procedentes del mar, especialmente los moluscos. Estos cuentan en su interior con cantidades significativas de hierro y de yodo, dos elementos determinantes para la función de la tiroides.

También las carnes han de incluirse en la pauta con frecuencia, debido a su alta densidad nutricional. Pueden suponer una fuente de selenio y de zinc, dos minerales esenciales que potencian la función inmunitaria y que contribuyen a alcanzar un estado de homeostasis a nivel hormonal.

Del mismo modo, será determinante incrementar el aporte de alimentos con fibra. Esta sustancia retrasa la absorción de los carbohidratos y ha demostrado incrementar la sensación de saciedad. Si bien es cierto que uno de los síntomas del hipotiroidismo es el bajo apetito, será necesario controlar el hambre para evitar un desequilibrio energético hacia el consumo.

Por ello, las legumbres y los cereales integrales suponen una buena opción. Eso sí, no se debe olvidar que la fibra puede actuar como un antinutriente, bloqueando la absorción de ciertos minerales. En este sentido, se recomienda que no aparezca dicha sustancia en todas las comidas. Es mejor realizar un mayor número de ingestas de menor volumen y con variedad en los alimentos ingeridos.

Enfermedad de Hashimoto

En el caso del hipotiroidismo producido por la enfermedad de Hashimoto, habrá que incrementar la presencia en la dieta de compuestos antiinflamatorios, ya que este contexto se caracteriza por un aumento de los niveles de inflamación en el organismo.

Lo más adecuado es potenciar el aporte de ácidos grasos de la serie omega 3 y de fitoquímicos como la curcumina o las antocianinas. También la vitamina E contenida en los aguacates será de gran ayuda.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Alternative Therapies in Health and Medicine, resulta determinante asegurar la presencia de grasas de calidad en la dieta. Asimismo, habrá que conseguir cubrir los requerimientos vitamínicos, pudiendo valorar en algunos casos la suplementación.

Ejercicio físico, un pilar esencial

Está claro que optimizar la dieta resultará determinante para alcanzar el éxito en el tratamiento del hipotiroidismo. Ahora bien, será necesario promocionar otros buenos hábitos. Entre ellos se encuentra el ejercicio físico, sobre todo el trabajo de fuerza. Este tipo de actividad permite aumentar los niveles de masa muscular por medio de los procesos de hipertrofia.

Una mayor cantidad de tejido magro se traduce en un incremento del gasto energético diario, lo que permitirá introducir una mayor cantidad de alimentos en la dieta sin correr el riesgo de aumentar de peso. Además, el músculo es un tejido que cuenta con una función determinante a la hora de optimizar el metabolismo. Por ello será importante mantenerlo en proporciones adecuadas.

Está claro que también se puede plantear un cierto trabajo aeróbico que complemente el ejercicio de fuerza, pero habrá que priorizar las actividades con peso para conseguir resultados más satisfactorios a medio plazo. Además, en este contexto de ejercicio se pueden incluir ciertos suplementos en la pauta que maximizarán los resultados, consiguiendo así una mayor motivación por parte del paciente.

Entre los suplementos más eficaces para los pacientes con hipotiroidismo se encuentra la creatina. Incrementa la fuerza máxima y mejora la capacidad de recuperación entre sesiones. Consigue estimular las rutas anabólicas del organismo, fomentando la ganancia de la masa magra y ayudando a lograr un buen estado de composición corporal que salvaguarde la salud.

Hay que optimizar la alimentación en los casos de hipotiroidismo

Como has podido comprobar, una intervención dietética en pacientes con hipotiroidismo resultará especialmente importante para conseguir un buen manejo de la enfermedad, incrementando la calidad de vida de los pacientes. Si se plantean los hábitos adecuados, se puede conseguir un estado de bienestar que se mantenga a lo largo del tiempo, sin que la composición corporal se vea condicionada.

Ahora bien, hay que destacar que existen diferentes intensidades y tipos de hipotiroidismo. En los casos más agresivos será determinante ajustar la medicación para activar el metabolismo y para conseguir una buena utilización de los nutrientes. De lo contrario, es posible que los pacientes experimenten una situación de cansancio crónico de la que será difícil salir.

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