Ácido fólico: todo lo que debes saber

Los suplementos de ácido fólico están recomendados sobre todo para las mujeres embarazadas. No obstante, pueden tener otras aplicaciones.
Ácido fólico: todo lo que debes saber
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 04 Marzo, 2021.

Última actualización: 04 Marzo, 2021

El ácido fólico es una vitamina del grupo B que cuenta con importantes implicaciones dentro del organismo humano. Es crucial en el contexto del embarazo, ya que determina el desarrollo del feto. Sin embargo, también importante para otros aspectos de la salud.

Cabe destacar que, como el resto de las vitaminas de este grupo B, estamos hablando de un nutriente hidrosoluble. Su eliminación es diaria y por lo tanto las necesidades de su ingesta también. Un incorrecto aporte puede generar problemas en el funcionamiento de varios sistemas del organismo.

Ácido fólico, una vitamina con múltiples funciones

Como comentamos, el ácido fólico es una vitamina que se puede encontrar en los vegetales de hoja verde y en los cereales, que cuenta con la función de garantizar el crecimiento de los tejidos. También está implicado en varios procesos que tienen que ver con la función celular.

Por otra parte, ayuda en el metabolismo de las proteínas en conjunto con la vitamina B12 y con la vitamina C, a pesar de que este no es su cometido principal.

Destaca por implicarse en la síntesis de los glóbulos rojos, de tal modo que un déficit en el aporte de dicha sustancia podría generar anemia a medio plazo.

Así lo evidencia un estudio publicado en la revista Journal of Cellular Physiology. Recuerda que la anemia cursa con cansancio crónico, algo que condiciona todos los hábitos de vida.

Por último, cabe destacar que el ácido fólico también cuenta con un papel destacado en la producción de ADN. Sin esta vitamina, se experimentarían problemas en los procesos de replicación y de transcripción, lo que genería mutaciones e ineficiencias en el funcionamiento celular.

El ácido fólico es vital para evitar mutaciones en el ADN.
La síntesis de nucleótidos, unas moléculas que forman parte del ADN, requiere de un aporte constante de ácido fólico.

Efectos de la carencia de ácido fólico

No mantener una ingesta y unos niveles adecuados de ácido fólico en el organismo puede generar una serie de alteraciones entre las que se destacan las úlceras, el retraso en el crecimiento y la ya mencionada anemia.

No obstante, cabe destacar que dicha situación no es demasiado común en el contexto de una dieta variada. Podría darse en una mujer embarazada por un incremento de los requerimientos, pero esto lo trataremos más adelante.

Hay que tener en cuenta, eso sí, que la absorción del folato por medio de los alimentos no es muy eficiente, por lo que en ocasiones puede ser buena idea recurrir a la suplementación.

El riesgo de déficit de ácido fólico se incrementa en sujetos que cuentan con algún tipo de trastorno asociado al sistema nervioso central. No olvides que dicho nutriente está muy relacionado con la replicación del material genético y con la transmisión de información en el interior del organismo.

Beneficios del consumo de ácido fólico

Las ventajas de consumir esta vitamina van más allá de suplir los requerimientos. Son varias las patologías que pueden prevenirse, en especial en el embarazo. Sigue leyendo para descubrirlas.

1. Reducción del riesgo de problemas neurológicos en el feto

Uno de los contextos de aplicación más claros del ácido fólico es el de las embarazadas. En estas personas se incrementan los requerimientos de la vitamina, lo que provoca la necesidad de suplementar.

Se ha demostrado en una investigación publicada en la revista Reproductive Toxicology, que un consumo adecuado del nutriente reduce el riesgo de problemas en el cierre del tubo neural, lo que podría condicionar el futuro del bebé.

De este modo se previenen algunas patologías como la espina bífida, un defecto congénito caracterizado por alteraciones anatómicas en la columna vertebral y la médula espinal. La única opción de tratamiento viable es quirúrgica.

Para evitar esta clase de problemas se recomienda comenzar a consumir suplementos de ácido fólico desde antes del embarazo, una vez que la mujer decide que quiere concebir.

2. Reducción de problemas visuales

El ácido fólico, como ya mencionamos, está muy presente en el metabolismo de las proteínas, en especial en el tejido ocular.

Por este motivo, déficits en el aporte de la vitamina podrían desencadenar problemas de visión a medio plazo, tal y como afirma un estudio publicado en Graefe’s Archive for Clinical and Experimental Ophthalmology.

El riesgo de desarrollar patologías oculares se incrementa cuando el consumo de ácido fólico es insuficiente en cualquier etapa de la vida de una persona.

3. Posible disminución del riesgo de desarrollar cáncer colorrectal

Debido a los efectos antes mencionados que tiene el ácido fólico en la replicación del ADN, es posible que cobre un papel importante en la prevención de algunos tipos de cáncer.

Hasta los momentos, dicha relación no se ha comprobado. Los datos son muy diversos y existe controversia al respecto, a pesar de que por lo menos un metaanálisis (2011) asegura que el consumo regular de ácido fólico podría ser beneficioso.

4. Probable mejoramiento cognitivo en pacientes con alzhéimer

Ya hemos comentado la importancia del ácido fólico sobre el desarrollo intrauterino del sistema nervioso, pero también puede ser beneficioso para las personas adultas. Un ejemplo de ello sería la capacidad que tiene esta sustancia de prevenir el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Cabe destacar que la fisiopatología de esta enfermedad todavía no se conoce con precisión. Se sabe que el riesgo se incrementa cuando se produce una acumulación de compuestos beta amiloides en algunas partes del cerebro.

También que la inflamación y la oxidación aumentan la incidencia de este trastorno. Al parecer, y según una investigación publicada en la revista Mediators of Inflammation, el consumo de ácido fólico podría impactar de forma positiva sobre la función cognitiva, modulando la inflamación en el sistema nervioso.

El ácido fólico podría servir para el alzhéimer.
Algunos estudios sugieren que los pacientes con enfermedad de Alzheimer podrían verse beneficiados del consumo de ácido fólico.

Suplementación con ácido fólico

En líneas generales, se recomienda una dieta variada y equilibrada para evitar la suplementación de los nutrientes que se pueden adquirir por medio de los alimentos.

Si no se restringen grupos de comestibles, es extraño experimentar déficits, salvo que existan problemas de absorción o patologías previas. Por este motivo, la suplementación con ácido fólico no es recomendable, salvo en el caso de las embarazadas. Así lo evidencia la literatura científica actual.

Sin embargo, sí que pueden existir casos más allá de la gestación en los que pueda ser beneficioso recurrir a esta estrategia. Por ejemplo, si existen en la familia antecedentes de problemas neurológicos o de anemia, puede resultar un mecanismo preventivo eficaz.

De todos modos, a la hora de valorar iniciar la suplementación es adecuado recurrir a un especialista. Este será capaz de aconsejarnos sobre qué producto es el más indicado según la situación individual.

No olvides que a la hora de consumir un producto dietético considerado como suplemento, es importante confirmar la existencia de certificados de calidad.

Estos aseguran que el nutriente se encuentra en la concentración declarada y que el propio complemento no cuenta con trazas de fármacos u otro tipo de sustancias tóxicas.

Hay que ingerir ácido fólico con regularidad

Más allá de que elijas suplementarte con ácido fólico o introducirlo en el organismo mediante la dieta, has de tener en cuenta que el aporte ha de ser diario. Se trata de un nutriente hidrosoluble que se excreta por medio de la orina.

Esto tiene una parte buena y una mala. La buena es que resulta muy difícil experimentar una sobredosis de la sustancia, por ello la suplementación se considera segura. La parte mala es que siempre existe un riesgo de déficit si la dieta no es adecuada.

De todos modos, el ácido fólico se encuentra en la mayor parte de los alimentos de consumo habitual. Por este motivo no se deberían de experimentar deficiencias salvo que exista algún problema en su absorción a nivel intestinal.

Para evitar dicha situación, lo adecuado es garantizar la biodiversidad de la microbiota. Las bacterias que viven en el intestino están muy implicadas en el metabolismo y en la absorción de los nutrientes.

Ácido fólico, un nutriente imprescindible

Quizás pensabas que el ácido fólico solo era importante en el contexto del embarazo. Sin embargo, cuenta con un montón de funciones dentro del organismo. Resulta esencial para asegurar el funcionamiento del sistema nervioso, así como para evitar patologías asociadas al mismo, como el alzhéimer.

En este sentido te recomendamos plantear una pauta dietética adecuada, variada y saludable. Además, debe ser equilibrada para evitar ganancias de peso indeseadas.

Así conseguirás satisfacer las demandas de las vitaminas del grupo B, con carácter hidrosoluble. Su consumo ha de ser diario ya que su excreción tiene lugar por medio de la orina.

No obstante, si estás planeando quedarte embarazada te recomendamos que acudas al especialista para valorar comenzar una suplementación con ácido fólico.

La anticipación, en este caso, resulta crucial de cara a evitar problemas en el cierre del tubo neural del feto, lo que puede condicionar su vida de forma negativa. Recuerda que elegir un suplemento no es tarea fácil, por lo que siempre es mejor idea pedir un consejo profesional.

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Graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Santiago de Compostela, con un postgrado en Condicionantes Genéticos, Ambientales y Nutricionales del Desarrollo y el Crecimiento y un curso de Experto Universitario en Nutrición Deportiva por la UNIR.
Actualmente, trabaja como nutricionista en una clínica y en el Real Club Deportivo de La Coruña S.A.D.