Síndrome de burnout: síntomas, causas y tratamiento

El síndrome de burnout es un trastorno característico de personas que trabajan al cuidado de los demás. Sin embargo, puede aparecer en cualquier profesión, causando síntomas como el agotamiento físico y mental o la baja realización personal.
Síndrome de burnout: síntomas, causas y tratamiento
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 16 Marzo, 2021.

Última actualización: 16 Marzo, 2021

¿Conoces el síndrome de burnout? Se trata de un trastorno que conlleva una serie de alteraciones físicas y psicológicas derivadas del trabajo, o más bien, de la sobrecarga de trabajo. Aparece sobre todo en profesionales sanitarios, aunque también en policías, profesores, etc.

La evaluación de 535 personas en un estudio de Miranda-Lara et al. (2016) que pretendía evaluar la prevalencia del síndrome en personal sanitario, determinó que un 33,8 % de los trabajadores sufría del trastorno, y que un 6,7 % lo sufría en grado elevado.

De los participantes del estudio un 44,1 % presentó agotamiento emocional, un 56,4 %, despersonalización, y un 92,9 % baja realización personal. Estos tres síntomas mencionados son los síntomas típicos del trastorno. Pero ¿qué más sabemos sobre él? ¿Por qué se produce? ¿Cómo tratarlo? Hablamos de todo ello en este artículo.

Síndrome de burnout: ¿qué es?

El síndrome de burnout puede producir depresión.
Si el síndrome de burnout no se trata, es posible la aparición de un cuadro depresivo.

Según un artículo de Pereira et al. (2002) publicado en la revista Clínica y Salud, el síndrome de burnout es una patología que puede afectar a profesiones muy diferentes: sanitarias, docentes, policiales

En general, se presenta sobre todo en aquellas ocupaciones que con frecuencia tienen que atender e interactuar de forma asistencial con algún tipo de usuario o «cliente»

Este usuario o cliente suele presentar necesidades más o menos importantes e imperiosas. Los primeros en hablar de este síndrome fueron Maslach y Jackson (1981) que lo caracterizaron como un síndrome a través del cual se manifestaba cansancio emocional, despersonalización y falta de realización personal.

Sus afectados desarrollan síntomas muy diversos que interfieren en su funcionamiento cotidiano de forma negativa (salud, trabajo, vida personal y social). A partir de 1996, el modelo original propuesto por estos autores se modificó (Maslach, Jackson y Leiter, 1996).

En este nuevo modelo, se incluyó también a profesionales no asistenciales, y los síntomas que propusieron entonces sus autores fueron: cansancio emocional, cinismo y eficacia personal. Como veremos, esta eficacia personal (o más bien, la sensación de ser eficaz o eficiente) se ve muy afectada en la persona que sufre este trastorno.

Una alteración física y mental

Estas primeras definiciones y modelos han ido sufriendo cambios a lo largo de los años, y en la actualidad el síndrome de burnout se conoce como una alteración psicológica ligada al contexto de trabajo, que puede llegar a constituirse como trastorno debido a sus efectos negativos sobre la salud.

Una persona que lo sufre puede llegar a desarrollar trastornos del estado de ánimo (como depresión) o trastornos de ansiedad, entre otras alteraciones que mencionaremos a continuación.

Síntomas

En cada persona la sintomatología de este síndrome puede variar de forma ligera (y su grado de intensidad o interferencia también). Sin embargo, existe una serie de síntomas característicos del mismo, que son los siguientes:

Agotamiento físico y mental

Se produce un desgaste mental (agotamiento o fatiga mental) importante. Este se relaciona sobre todo con el ámbito profesional, es decir, deriva del propio trabajo. Puede conducir a que la persona acabe desarrollando también un agotamiento físico. Así, aparece una pérdida de energía.

Como decíamos, dicho agotamiento suele producirse por el hecho de tener que realizar determinadas funciones laborales, estando estas sobre todo relacionadas con personas a las que hay que atender. Es por ello que se trata de un síndrome muy típico en el personal sanitario.

Despersonalización

Esta se define como una experiencia subjetiva caracterizada por una alteración en la forma habitual en la que la persona tiene de percibirse, tanto a sí misma como a su propio cuerpo. La persona con despersonalización suele verse «desde fuera», como si no fuera ella misma la que viviera la situación.

Se trata de una sensación temporal en la que la persona se siente «fuera» de su propio cuerpo, extraña, como en un sueño, etc. Así, otro de los síntomas del síndrome de burnout es la despersonalización.

En este sentido, en el trabajo pueden aparecer actitudes negativas en relación a los usuarios o clientes y un incremento de la irritabilidad, sumados a una pérdida de la motivación.

Falta de realización personal

Otro de los síntomas característicos de este síndrome es la falta de realización personal. Por realización personal entendemos un sentimiento de satisfacción en el trabajo, sentirse útil en él, realizado, animado, etc.

Cuando se sufre el síndrome, esta satisfacción desaparece, y disminuye también la autoestima personal y laboral. Aparece un sentimiento de frustración de las expectativas y síntomas de estrés a nivel comportamental, físico y cognitivo.

Causas del síndrome de burnout

¿Qué ocasiona el síndrome de burnout? Este es el resultado de muchas variables que se combinan. Estas tienen que ver sobre todo con el trabajo, pero también pueden tener relación con un momento delicado o sensible en la vida, con características personales concretas, con cierta vulnerabilidad, etc.

A nivel laboral, un mal ambiente en el trabajo, mala relación con los compañeros, mucha carga de tareas, estrés excesivo, dificultades para delegar y trabajar con personas (sobre todo, en su cuidado) pueden favorecer la aparición de este síndrome. Resumiremos todas estas causas a continuación:

Sensación de falta de control

Esta puede traducirse en una incapacidad para influir en las decisiones que afectan al propio trabajo, relacionadas con los horarios, los roles, la carga de trabajo, la definición de tareas, etc.

Dinámica disfuncional

Las dinámicas disfuncionales en el trabajo, sobre todo en relación a los compañeros, puede favorecer también este síndrome. Estas dinámicas «tóxicas» generan mucho estrés y malestar.

Mala gestión del tiempo

La gestión del tiempo resulta fundamental para no sufrir estrés. Así, si nos organizamos mal, podemos acabar trabajando más de la cuenta e ir acumulando cansancio a nivel físico y mental.

Falta de apoyo social

Si cuando salimos del trabajo (o incluso dentro de él) no sentimos que disponemos de una red de soporte a nivel social en la que apoyarnos, los síntomas de este trastorno pueden intensificarse. Así, la persona puede sentirse cada vez más sola y aislada, y sentir que no puede contar con nadie para compartir lo que le está pasando.

Expectativas laborales no claras

El hecho de no tener claro qué espera nuestro jefe de nosotros, por ejemplo, también puede producir mucho estrés y malestar. Si no se habla de forma clara con el superior, toda esa incomodidad se va acumulando y la persona, además, puede acabar haciendo tareas que no le corresponden (e ir acumulando más carga de trabajo).

No cuidarse lo suficiente

Más allá del ámbito laboral, si la persona va descuidando su salud, los síntomas del trastorno pueden intensificarse mucho. Es por ello que será importante mantener unos hábitos de vida saludables en torno a la alimentación, el sueño, el ejercicio, los horarios, etc.

Tratamiento

Los pacientes con el síndrome de burnout pueden requerir atención médica.
Acudir con el psicólogo o psiquiatra es una opción excelente para iniciar el tratamiento de este síndrome.

¿Cómo tratar el síndrome de burnout? Más que un tratamiento específico para este trastorno, lo que existen son medidas que pueden ayudar a combatirlo. Entre ellas, encontramos:

  • Buscar apoyo psicológico: si vemos que los síntomas nos sobrepasan, siempre podemos pedir ayuda psicológica.
  • Hacer pequeños cambios: intenta tomar descansos cortos durante el trabajo, pasar tiempo fuera de la oficina, compartir tiempo con los compañeros, conectar con aquello que te apasionaba de tu trabajo…
  • Practicar el autocuidado: es importantísimo, en estos momentos de tanto estrés físico y emocional, cuidarse. Por ello: sigue una dieta equilibrada, haz deporte y respeta mucho tus horas de sueño.
  • Reducir fuentes de estrés: intenta reducir, al máximo posible, las fuentes de estrés en el trabajo y fuera de él.
  • Organizar el tiempo: la distribución del tiempo es la clave para reducir ese estrés que tanto daño nos está haciendo.
  • Buscar momentos de desconexión: cuando salgas del trabajo, desconecta de verdad. Haz algo que te guste, o solo descansa. Apaga el móvil, sal a caminar, pero sobre todo, intenta dejar de pensar en trabajo.

Si presentas los síntomas típicos del síndrome de burnout, no lo dudes: escúchate, no reprimas tus sensaciones y pide ayuda. Lo peor que podemos hacer cuando nos sucede esto es «dejarlo pasar».

Atender nuestros síntomas y analizar qué es lo que nos está pasando y por qué, es el primer paso para tomar conciencia y salir de ese estado que tanto puede dañar nuestra salud física y mental.

“Una mente calmada trae fortaleza interna y autoestima, y eso es muy importante para la salud mental”.

-Dalai Lama-

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  • American Psychiatric Association (2004). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-IV-TR (Text Revision). American Psychiatric Association.
  • Bianchi, R.; Schonfeld, I.S.; Laurent, E. (2015). Burnout-depression overlap: A review. Clinical Psychology Review, 36: 28-41.
  • Maslach, C. y Jackson, S.E. (1981). Maslach Burnout Inventory, Manual. Palo Alto, University of California. Consulting Psychologists.
  • Maslach, C. y Jackson, S.E. y Leiter, M.P. (1996). Maslach Burnout Inventory Manual. Third Edition, Palo Alto, Ca.: Consulting Psychologist Press.
  • Maslach y Leiter (1997) The truth about burnout. San Francisco, CA: Jossey Bass.
  • Miranda-Lara, V.R. et al. (2016). Prevalencia del síndrome de burnout en personal de enfermería de dos instituciones de salud. Rev Enferm Inst Mex Seguro Soc., 24(2):115-22.
  • Pereira, B. et al. (2002). La evaluación específica del síndrome de Burnout en psicólogos: el "inventario de Burnout de psicólogos". Clínica y Salud, 13(3): 257-283.
  • Santos Barrios (2017). Conoce y Supera la Despersonalización y la Desrealización: Trastorno de irrealidad. Amazon.

Graduada en Psicología por la Universidad de Barcelona en el año 2015. Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universidad Autónoma de Barcelona (2017). Se ha especializada en trastornos del neurodesarrollo (autismo y discapacidad intelectual). Actualmente, trabaja como psicóloga infantojuvenil en la Associació Catalana del Síndrome X Fràgil y en el centro multidisciplinar, Món Pediàtric (Barcelona). También trabaja como psicóloga en un Centro Ocupacional, en la Fundació Asproseat Proa Esplugues, donde atiende a jóvenes y adultos con discapacidad intelectual y trastornos mentales asociados. Ha escrito para revistas digitales como Psicología y Mente, La Guía Femenina, AZsalud y Mirial. Número de colegiada: Catalunya COPC 26993.