Cibercondría: la hipocondría digital

¿Qué es la cibercondría? ¿Es la nueva hipocondría adaptada a la era digital? Este cuadro genera ansiedad y preocupación constantes que nunca terminan de resolverse en la búsqueda web.
Cibercondría: la hipocondría digital
Leticia Aguilar Iborra

Escrito y verificado por la psicóloga Leticia Aguilar Iborra el 21 Diciembre, 2020.

Última actualización: 21 Diciembre, 2020

El miedo a padecer una enfermedad mortal es un motivo normal de preocupación en las personas. En algunos casos, esto puede suceder en exceso. Las conductas de la cibercondría son similares a la hipocondría, adaptándose esta última a la era digital.

Es entonces cuando los hábitos enfocados a reducir el malestar y la búsqueda de seguridad quedan anclados en fuentes de información digital, como son los buscadores en internet. No todas las bases de datos son fiables. Además, el abanico de diagnósticos de los que se dispone en redes es mucho más amplio.

Uno de los claros ejemplos es tipear en un buscador “dolor de cabeza”. Es probable que alguna de las causas que lo justifican vayan desde motivos de fatiga y cansancio hasta un tumor cerebral, causando mayor preocupación. En consecuencia, la persona queda atrapada en una búsqueda constante como método de aliviar su preocupación.

¿Qué es la cibercondría?

Casi todas las personas, en algún momento, han buscado por internet sus dolencias a fin de encontrar el motivo de por qué ocurren. Hoy en día, la mayor parte de la población en países desarrollados dispone de accesibilidad a la web.

No obstante, a pesar de ser un gran recurso como herramienta de trabajo, además de las utilidades que pueden proporcionar las nuevas tecnologías y el acceso a internet, también conlleva riesgos. Uno de ellos es la cibercondría.

Podría decirse que la cibercondría es una actualización de la hipocondría. Esta última se caracteriza por una preocupación excesiva relacionada con el estado de salud. Esta preocupación se torna en la sensación de estar convencidos de padecer alguna enfermedad grave.

Como forma de paliar esas preocupaciones, la persona con una preocupación excesiva hacia su salud suele realizar búsquedas incesantes sobre los síntomas y su explicación, a modo de corroborar un diagnóstico. Entre estas conductas están las visitas a los médicos y la realización de pruebas complementarias.

Con la llegada de las nuevas tecnologías, la búsqueda de explicaciones que aporten seguridad o alivio aumentan. Uno de los motivos comentados es su gran accesibilidad. Esto hace que aumente la probabilidad de que la persona acuda a este tipo de herramientas cada vez que exalte un motivo por los que preocuparse.

Ante cualquier tema relacionado con la salud, las personas con cibercondría suelen realizar búsquedas en internet en diversas páginas, teniendo una gran accesibilidad a fuentes de información ilimitadas. El problema estriba en que hay fuentes de información que propician un autodiagnóstico o que aluden a remedios naturales o prescripciones sin sustento.

Mujer realiza búsqueda en su teléfono.
La accesibilidad a internet se ha multiplicado, lo que favorece las búsquedas constantes y en cualquier lugar.

Consecuencias de la cibercondría

No cabe duda de que la cibercondría puede traer a la persona mayores preocupaciones. Esto deriva en un estado de ansiedad constante, el que se explica por la gran disposición de información en internet.

La información puede ser extensa, en algunos casos técnica e incomprensible para la persona, propiciándole un mayor estado de incertidumbre del que se tenía antes. De tal forma, los niveles de ansiedad y angustia propiciados por la información obtenida en buscadores de internet facilita que la persona busque de nuevo.

Esta manera de corroborar que la información obtenida se halla en otras fuentes de información aumenta su preocupación y angustia. Así, el estado de ansiedad es constante, llegando en algunos casos a formas obsesivas.

A veces, la información que se obtiene puede resultar tranquilizadora para la persona. No obstante, esto no dura mucho tiempo, aumentando el miedo a tener una enfermedad grave. De esta manera, se inicia otra búsqueda para corroborar las causas de los síntomas y contrastar con otras fuentes, obviando a veces la veracidad.

¿Puede estar relacionada con los recursos económicos?

Otra de las consecuencias de la cibercondría es la manera de querer controlar la sensación de inseguridad que se obtiene con este tipo de búsquedas. En algunos casos, las personas pueden pedir la realización de pruebas diagnósticas que no son necesarias y que pueden ser costosas.

Existen aplicaciones de smartphone que evalúan la sintomatología que aqueja a la persona sin una total fiabilidad en los resultados. En algunos casos, este tipo de aplicaciones son gratuitas, siendo las personas con pocos recursos los usuarios potenciales a la hora de emplearlas, sustituyendo las visitas médicas.

¿Cómo evitar la realización de búsquedas en internet?

No cabe duda de que se necesita corroborar las causas con un especialista médico. En cualquier caso, si los síntomas siguen  siendo motivo de preocupación y los niveles de ansiedad y angustia impiden la realización de una vida plena, también es importante la asistencia de un profesional de la psicología para abordar esta problemática.

Asistencia médica y búsquedas en fuentes fiables

Si los síntomas siguen siendo motivo de preocupación a lo largo del tiempo, corroborarlos con la ayuda de un especialista médico y con pruebas médicas es importante. Además, evaluar la fiabilidad de las fuentes de información conlleva evitar blogs personales.

Por el contrario, los datos más veraces se pueden encontrar en fuentes de información basadas en el rigor científico, fruto de la investigación. Las páginas oficiales de medicina son un claro ejemplo.

Preocupación de la cibercondría.
La búsqueda nunca se detiene en la cibercondría, lo que produce un círculo vicioso de ansiedad y preocupación.

Evitar la sobreinformación y considerar el inicio de tratamiento psicológico

La sobreinformación es más confusa que la falta de información. Las herramientas en internet constituyen un arma de doble filo. A su vez, la realización de autodiagnósticos online genera mayor incertidumbre. El hecho de contar con una etiqueta diagnóstica sin certeza de un especialista hace que aumente la sensación de falta de control y ansiedad.

Con esto último, debe considerarse la necesidad de tratamiento psicológico si el problema genera malestar diario. La ansiedad, los pensamientos obsesivos acerca de la enfermedad y el miedo a las consecuencias de una patología grave pueden ser tratados por un psicólogo. El abordaje cognitivo-conductual ha sido una de las opciones más probadas.

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Licenciada en Psicología en la Universidad de Málaga (2009 – 2014) y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Málaga (2015 – 2017). Especialista en terapias contextuales por la Universidad de Almería, cursando actualmente la modalidad de máster. Experiencia en población con enfermedad crónica a través del trabajo voluntario en distintas asociaciones (Asociación de mujeres operadas por cáncer de mama, ASAMMA; atención al paciente en cuidados paliativos domiciliarios en AECC y Asociación Concordia antisida en talleres de prevención) y especializada en duelo, donde ejerció su trabajo en el Parque Cementerio de Málaga (PARCEMASA). Actualmente ejerce su actividad como psicóloga autónoma en la ciudad de Marbella.