11 claves para mejorar la salud emocional

Identificar y regular tus emociones son los primeros pasos para mejorar el bienestar psicológico. Descubre estas y otras formas de hacerlo.
11 claves para mejorar la salud emocional
Laura Ruiz Mitjana

Revisado y aprobado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 28 mayo, 2021.

Escrito por Daniela Andarcia, 02 marzo, 2021

Última actualización: 28 mayo, 2021

El bienestar psicológico está vinculado con las emociones que una persona experimenta y transmite. A pesar de lo mucho que se suele subestimar, la salud emocional es importante para hacer frente a los diferentes escenarios de la vida.

La calidad de tus relaciones personales y laborales dependerá en gran medida de cómo gestionas las emociones, por lo que vale la pena poner en practica variopintos tips para hacerlo de la mejor forma posible.

La salud mental y la emocional, a pesar de lo que se suele pensar, no son la misma cosa. La primera incluye el bienestar emocional, psicológico y social de una persona, mientras que la segunda hace referencia solo a la regulación emocional.

Teniendo presente esto, podemos hacernos de un mejor criterio para mejorar la salud emocional. Te mostramos en detalle cómo hacerlo.

11 claves que te ayudarán a mejorar tu salud emocional

No presentar problemas de ansiedad, estrés o depresión prolongados, es una de las características de una persona con salud emocional. Este estado, sin duda, trasciende el simple hecho de reprimir las emociones negativas y de aparentar estar en todo momento “feliz”.

Por el contrario, se trata de desarrollar habilidades y herramientas para servirse de la mejor forma de estas emociones. Entérate de algunos consejos para lograrlo.

1. Detecta el impacto de tus emociones

Para tener una mejor salud emocional es necesario conocerse a uno mismo.
Los ejercicios de introspección son necesarios para aprender a identificar problemas.

Las emociones intensas son difíciles de evitar, estas surgen de manera espontánea cuando somos presa de sentimientos fuertes. La ira, el enojo, la frustración, la euforia o el miedo son solo algunos ejemplos, y al ser exteriorizados, generan consecuencias con terceros.

Sin embargo, cuando son estudiados y comprendidos, pueden ayudarte a crecer, por lo que estas emociones abrumadoras no son del todo perjudiciales. También resultan ser normales, son el reflejo de que te permites experimentar grandes estímulos.

Ahora bien, cuando estos no son bien conducidos, acarrean conflictos con terceros, problemas para relacionarse y necesidad de medicarse para controlar los arrebatos emocionales.

En este punto, es imperante que te tomes un tiempo para determinar el efecto de cómo tus emociones intensas están afectando tu cotidianidad.

2. Opta por regular y no por reprimir

El lograr detectar el efecto de tus emociones es solo el comienzo para poder manejarlas. Y esta es la opción más plausible, no te conviene suprimir ni reprimir las emociones, esto terminaría por perjudicarte más. Tampoco puedes nadar por el mundo hecho un ser muy pasional, ya que también termina haciendo daño.

La mejor forma de experimentar esta faceta de la vida, es de una manera consciente y conducida que te ayuda a hallar el equilibrio entre las emociones intensas y la ausencia de estas. De lo contrario podrías adicionar a tu vida padecimientos como ansiedad, insomnio, depresión, estrés emocional y muscular.

3. Identifica tus emociones

Identificar tus emociones es necesario para poder controlarlas. Para ello, puedes formularte algunas interrogantes como las siguientes:

  • ¿Qué estoy sintiendo en este momento?
  • ¿Qué sucedió para terminar sintiéndome de este modo?
  • ¿Puede haber otra explicación que tenga sentido?
  • ¿Quiero hacer algo con este sentimiento?
  • ¿Esta acción va a mejorar o a empeorar mi estado?
  • ¿Tengo una mejor manera de lidiar con ellos?

Al responder estas preguntas, además de tomarte un tiempo para reflexionar, tendrás un mejor enfoque para materializar una primera reacción. Ten presente que lo ideal es hacer de esta practica un hábito, puede que te tome tiempo, pero sus resultados valen la pena.

4. Acepta todas tus emociones

Según estudios publicados en Cognition and Emotion y Journal of Personality and Social Psychology, aceptar las emociones puede contribuir a incrementar los niveles de satisfacción y bienestar emocional.

Al validar una emoción intensa, recuerda siempre llevar a acabo el punto anterior, esto te permitirá maximizar la experiencia en tu beneficio.

También evita restarle importancia. El estado de negación puede empeorar la situación, ya que al no reconocer el sentimiento de enojo, por ejemplo, no podrás encontrar una solución ajustada a la fuente de ese enojo. Por el contrario, aceptar tu enojo puede ayudarte a sentirte más cómodo y menos increpado.

5. Lleva un diario de tu estado de ánimo

Esta práctica puede ayudarte a tener una mejor comprensión de tus sentimientos, de las acciones y de las personas involucradas cuando estos surgen. Con este registro, puedes retroalimentar tus pensamientos y cultivar tu conducta para hacer frente de forma saludable a determinadas circunstancias y personas.

Asimismo, estudios publicados en Journal of Affective Disorders y Psychophysiology encontraron que la escritura expresiva puede ser un tipo de terapia efectiva en personas con trastorno depresivo mayor (MDD, por sus siglas en inglés) y preocupación crónica.

6. Respira profundo

Respirar profundo antes de actuar o decir algo que nos comprometa o agrave nuestra situación, es muestra de madurez emocional. Cuando experimentamos emociones fuertes, solemos actuar de forma impulsiva y nada consensuada.

Inhalar de forma lenta y profunda ayudará a reducir el margen de desaciertos, además de oxigenar el cerebro. Con esto no vas a suprimir tus emociones, solo las calmarás, recuerda que las emociones intensas bien conducidas pueden llegar a ser grandes aliadas.

Toma el control aplicando los siguientes consejos:

  • Inhala profundo y de forma lenta, ten presente que este tipo de respiración se realiza con el diafragma. Además, intenta enfocar tu mirada en un punto o cierra los ojos.
  • Retén el aire, cuenta hasta tres y luego exhala de forma pausada.
  • Intenta incorporar un mantra del tipo “todo fluye” o “estoy tranquilo”. Esto suele ser de ayuda para algunos.

7. Espera el tiempo oportuno

Esperar el momento oportuno para expresar emociones intensas es algo que se logra con el tiempo, y es parte fundamental del bienestar emocional. Por ejemplo, cuando se trata de relaciones de autoridad es prudente actuar con mesura.

Increpar a tu superior siempre termina en malos términos para el “subordinado”, por injustas que sean las acciones en su contra. En este caso, siempre es bueno poner en práctica los puntos expuestos y estar consciente del entorno. Estas medidas te ayudarán a encontrar el momento ideal para manifestar este tipo de emociones complejas.

8. Date algo de espacio

Despegarse del sitio donde te la pasas la mayor parte del tiempo, o que esté relacionado de alguna forma con el motivo por el cual surgen estos sentimientos intensos, podría ayudar a calmarte.

Lo puedes hacer de forma física o en su defecto de manera virtual. Por lo general, opciones como dar un paseo, compartir con un amigo o mascota, salir a comprar un café o ir al baño a refrescarse sirven como paliativo.

9. Practica la meditación

La salud emocional puede mejorarse con algunas técnicas.
La meditación y los deportes de bajo impacto pueden ayudar mucho a mejorar la salud emocional.

Actividades como la meditación, el taichi o el yoga, por ejemplo, te ayudarán a canalizar sentimientos negativos. La reflexión por medio de la meditación eleva tus niveles de conciencia sobre lo que sientes, su origen y la forma en que puedes encauzarlos.

Estas disciplinas priman ante todo el lado positivo de las cosas incluyendo este tipo de sensaciones fuertes, aceptando su existencia y desarrollando habilidades para su aceptación en pro de una salud emocional prolongada.

10. Disminuye los niveles de estrés

Llevar una vida saludable es clave para mejorar la salud emocional. Comer sano, hacer actividades físicas y dormir a la hora, son buenas prácticas para reducir los niveles de estrés que puedas estar presentando. Incluso, hay estudios que vinculan la privación del sueño con un mayor número de pensamientos negativos.

Ten en cuenta que al contralar este estado, tendrás una mejor respuesta emocional en los momentos fortuitos de alta tensión. La meditación como hábito te puede ayudar con esto. Además, recuerda realizar actividades en lugares al aire libre y pasar tiempo de relajación con amigos.

11. Busca ayuda de un experto

En caso de que no encuentres resultados satisfactorios con estas claves, no descartes la búsqueda de ayuda profesional. Estos expertos son de gran utilidad cuando las emociones son abrumadoras.

Asimismo ten presente que ciertas patologías emocionales como el trastorno bipolar o el trastorno límite de personalidad, sí que requieren de las habilidades de estos profesionales y de medicamentos.

La salud emocional siempre debe ser una aliada

Se suele subestimar la salud emocional, sin embargo, de esta depende en gran medida el crecimiento personal. El ser humano es un ser social lleno de emociones y al sostener relaciones con los demás, se hace imperante tener el control y manejo de estas.

Para ello intenta identificar tus pasiones, sobre todo, si ellas son de gran impacto como la ira o el enojo. Asimismo, evita reprimir los sentimientos, ya que hacerlo podría ocasionar el efecto contrario al que estás buscando. No olvides llevar un registro de tu estado de ánimo, dado que te ayudará a comprender mejor tus emociones.

Por otro lado es un buen hábito practicar la meditación, este tipo de actividades permiten canalizar los sentimientos negativos. Además, intenta tener rutinas de esparcimiento y contacto con la naturaleza con las que puedas liberar los niveles de estrés y mejorar tu salud emocional.

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