Los 10 tipos de dislexia

La dislexia es un trastorno de la lectura muy conocido en la cultura general, pero los subtipos en los que se escinde son un secreto para la mayoría de las personas. ¿Quieres conocerlos?
Los 10 tipos de dislexia
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 25 noviembre, 2021.

Última actualización: 25 noviembre, 2021

La dislexia es un trastorno de la lectoescritura de carácter persistente y específico que se da en personas sin ninguna dificultad concomitante a nivel físico, psíquico y sociocultural. Su origen parece ser derivado de una alteración del neurodesarrollo, pero aún se requiere mucha investigación para encontrar una causa concreta y aplicable en todos los casos. ¿Sabes que existen muchos tipos de dislexia?

Aunque esta condición parezca aislada y anecdótica, fuentes que exploraremos con posterioridad calculan que el 7 % de la población mundial padece dislexia, independientemente de su etnia, su sexo (aunque parece haber cierta proclividad en hombres) y su ambiente sociocultural. Aquí te contamos en qué consiste la dislexia en rasgos generales y cómo se clasifica según su etiología. ¡No te lo pierdas!

¿Qué es la dislexia?

La Clínica Mayo define a la dislexia como ‘un trastorno del aprendizaje que supone la dificultad para leer a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para comprender cómo estos se relacionan con las letras y las palabras’. El grado de afección varía entre cada paciente y su causalidad se encuentra en factores tanto genéticos como ambientales.

Se estima que del 3 al 7 % de la población mundial padece dislexia. Sobre todo en la población infantil, esta condición se relaciona mucho con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). A pesar de que las cifras de incidencia globales no sean excesivas, cabe destacar que hasta un 20 % de la población general tiene síntomas disléxicos (aunque no desarrollen el cuadro completo).

Algunos de los síntomas generales de esta condición son los siguientes:

  1. Nivel de lectura muy bajo con respecto a lo esperado para la edad (en etapa escolar).
  2. Dificultad a la hora de procesar y comprender la escucha.
  3. Evitación de actividades que conllevan leer.
  4. Lectura y escritura lentas y dificultosas.
  5. Dificultad para deletrear.
  6. Dificultad para memorizar, resolver problemas matemáticos, aprender un idioma extranjero o contar historias.

Los síntomas generales derivados de la dislexia son muy diferentes según la etapa vital en la que se encuentre el paciente y su entorno social. De todas formas, la mayoría de diagnósticos se realizan entre los 5 y los 7 años (cuando los niños están empezando a leer en el colegio).

Un máximo del 7 % de la población padece dislexia, pero hasta el 20 % presenta síntomas similares a este trastorno.

¿Cuáles son los tipos de dislexia existentes?

Los pacientes con dislexia son personas neurotípicas cuya dificultad solo se circunscribe a tareas relacionadas con la lectura y la escritura. Aquellos niños con dificultades derivadas de condiciones genéticas (trisomía del 21 o Down, síndrome del X frágil y más), trastornos del desarrollo o no escolarizados no se consideran disléxicos de por sí. Esta condición es aislada y no afecta a más terrenos.

La dislexia se puede clasificar según su origen y otros parámetros, tanto sintomáticos como etiológicos. Veamos a continuación cuáles son.

1. Tipos de dislexia según su origen

Los tipos de dislexia según su origen
Las alteraciones cerebrales que pueden llevar a la dislexia son tanto primarias como secundarias.

El cerebelo está sustancialmente activo durante las primeras etapas del desarrollo y el proceso de aprendizaje. Tal y como indica el portal médico Statpearls, las personas con dislexia parecen tener ciertos desajustes en el área citada en comparación con las que no manifiestan el cuadro. Por ejemplo, muestran una cantidad de materia gris reducida en el lóbulo derecho de uno de sus segmentos.

De todas formas, cabe destacar que las disrupciones en el área del cerebelo que provocan la dislexia no son las mismas que las detectadas en los trastornos del espectro autista o en los TDAH. Por ello, se sugiere que los diferentes desajustes en grupos de circuitos encefálicos provocan cuadros específicos. Veamos cuáles son los tipos de dislexia según su etiología.

La dislexia siempre implica al cerebro, pero el desajuste que la provoca puede tener lugar en los genes, en el entorno embrionario o durante la vida adulta. 

1.1 Dislexia primaria

Es el tipo más común de dislexia con diferencia. Se trata de una condición presumiblemente heredada que está presente desde el nacimiento del infante. Por esta razón, se considera que los neonatos con padres (o familiares más lejanos) disléxicos son más proclives a manifestar esta patología a lo largo de su desarrollo cognitivo.

Muchos genes se han asociado a la probabilidad de presentar dislexia al momento del nacimiento. Los más conocidos son el DCDC2 (localizado en el cromosoma 6), el KIAA0319 (cromosoma 6) y el DYX1C1 (cromosoma 15). Las proteínas codificadas en el ADN de algunos de estos genes podrían estar implicadas en los procesos de migración neuronal, explicando así su vinculación con la dislexia.

Se estima que el patrón de heredabilidad de la dislexia es del 50-70 %. Un hijo con padres disléxicos es muy proclive a presentar la condición.

1.2 Dislexia secundaria

Esta condición también se presenta desde el nacimiento del bebé, pero se diferencia de la anterior por un factor claro: el fallo neuronal no viene codificado por los genes, sino que deriva de problemas en el desarrollo cerebral durante el embarazo. Dicho de otro modo, la causa es externa al genoma del individuo, aunque se gesta antes del nacimiento. 

Tal y como indican fuentes informativas, esta variante puede verse desencadenada por cambios muy sutiles en el feto, como un microderrame, el estrés maternal o un contagio viral vertical (madre-hijo a través de la placenta). Otra explicación podría ser la fluctuación prenatal variable de testosterona, algo que explicaría por qué más hombres que mujeres presentan dislexias secundarias.

Las adicciones maternas al alcohol, tabaco u otras drogas también pueden dificultar el desarrollo neurológico del feto.

1.3 Dislexia adquirida

Mientras que los tipos de dislexia citados existen desde el nacimiento y se manifiestan en la niñez, la variante adquirida ocurre por un motivo concreto en cualquier momento de la vida del paciente. Algunos de los desencadenantes más comunes son los siguientes:

  • Traumatismo craneoencefálico: es una lesión física de origen mecánico (accidentes de coches, caídas y más) producida sobre el tejido cerebral que altera su función de manera transitoria o permanente, dependiendo del área que se vea afectada.
  • Derrame o accidente cerebrovascular (ACV): estos eventos pueden ser isquémicos o hemorrágicos. De todas formas, en ambos casos el tejido cerebral termina muriendo por falta de irrigación o encharcamiento (por rotura de un capilar). La dislexia puede derivar de este cuadro si afecta a las zonas que controlan la lectura.
  • Tumores: un cáncer cerebral genera una masa en el encéfalo que puede presionar y dañar a las estructuras adyacentes. Si bien es muy poco usual, hay que citar este posible desencadenante.

2. Otros tipos de dislexia

Más allá de su origen, existen diversos tipos de dislexia categorizados según la sintomatología que provocan. Te los presentamos en las siguientes líneas.

2.1 Dislexia fonológica

Tal y como indican portales profesionales, la dislexia fonológica es aquella que ocasiona problemas a la hora de diseccionar las palabras en sílabas y en subunidades sonoras conocidas como fonemas. La principal manifestación es la incapacidad de reconocer la dependencia entre la estructura fónica y ortográfica de las palabras.

Las personas con dislexia fonológica tienen serios problemas para leer palabras poco conocidas o no reales (pseudopalabras), ya que estos constructos complejos requieren analizar y sintetizar los elementos fónicos constitutivos. El paciente presenta dificultades a la hora de vincular sonidos con símbolos (palabras) y codificarlas.

En este caso, el niño o adulto afectado utiliza la ruta visual (la que nos permite leer de manera global sin dividir la palabra en partes) para comprender los mensajes. Algunos de los síntomas de las personas con dislexia fonológica son los siguientes:

  1. Poca capacidad para analizar la secuencia de sonidos y sílabas en palabras.
  2. Poca capacidad para recordar sonidos individuales o secuencias de sonidos.
  3. Dificultad para mezclar sonidos individuales en palabras.
  4. Dificultad para escuchar palabras y omitir un sonido y sustituirlo por otro.
  5. Problemas a la hora de recordar los sonidos que representan letras individuales (y combinaciones de letras fonéticamente regulares o irregulares).
  6. Adivinación de palabras desconocidas en lugar de emplear habilidades de análisis de palabras.
  7. Letras extrañas y sílabas omitidas a la hora de deletrear.

Existen muchos más signos que indican dislexia fonológica en un paciente, pero estos son de los más importantes. Cabe destacar que se considera como un tipo de dislexia adquirida que suele derivar de un accidente cerebrovascular, un daño cerebral o una enfermedad progresiva. Afecta a las habilidades lectoras ya obtenidas en momentos previos del desarrollo.

La dislexia fonológica se suele asociar a cuadros adquiridos por patologías que afectan al cerebro.

2.2 Dislexia superficial o del desarrollo

La dislexia superficial se caracteriza por un mal funcionamiento de la ruta visual, léxica o directa. Debido al déficit en este mecanismo, el paciente opta por utilizar la ruta fonológica, la lectura de las palabras utilizando la conversión grafema-fonema (identificar letras y transformarlas en sonidos).

Este tipo de dislexia hace referencia a los niños o los adultos que tienen problemas para leer porque no “reconocen” las letras con la vista. Este problema se hace aún más evidente cuando toca interpretar palabras que se pronuncian igual o de forma muy parecida (hola y ola), aunque es mucho más común al emplear anglicismos.

Algunos de los signos de la dislexia superficial son los siguientes:

  • Confusión a la hora de identificar letras parecidas que difieren en orientación (b-d, p-q).
  • Dificultad a la hora de identificar palabras que están escritas igual, pero revertidas (es, se).
  • Lentitud a la hora de reconocer las palabras en un texto. Muy pocas son reconocidas de manera instantánea y tienen que interpretarse de modo individual, tal y como si se contemplasen por primera vez.
  • Omisión de palabras porque no se han “notado” en el texto.
  • Dificultad a la hora de recordar la manera de una letra cuando se está escribiendo.
  • Inserciones, omisiones y sustituciones si el significado del pasaje guía la lectura.

Este es el tipo de dislexia típico y más habitual en niños.

2.3 Dislexia profunda

La variante profunda es una combinación de los 2 tipos de dislexia citados con anterioridad. El paciente tiene problemas para comprender los textos a nivel semántico, pero también visual (rutas fonológica y visual). De nuevo, esta variante suele asociarse a daños cerebrales severos debido a un traumatismo o una enfermedad adquirida a lo largo de la vida. Es la más incapacitante de todas.

2.4 Dislexia de tipo rapid-naming

A falta de una traducción aplicable en todos los casos al castellano, este tipo de dislexia es una dificultad clara a la hora de asignar su nombre correspondiente a números, letras y colores cuando el paciente requiere hacerlo de forma rápida. Por ejemplo, al ver un 9 le costará decir “nueve” con la presteza esperada para su condición mental o “rojo” al ver un tono rojo en un papel.

Estas personas pueden asignar los nombres adecuados a las cosas que se les presentan, pero necesitan mucho más tiempo para hacerlo que alguien sin dislexia.

2.5 Dislexia por posición de las letras (LPD)

Los tipos de dislexia tienen varias consecuencias
Cualquiera de los tipos de dislexia puede llevar a bajo rendimiento escolar o profesional.

En este caso, el paciente es capaz de identificar las letras de la manera correcta (no confunde una b con una d o una p con una q), pero tiene muchos problemas a la hora de “colocar” cada letra en su posición adecuada. Por ejemplo, es común que lea could en vez de cloud y equivocaciones leves del estilo. También es recurrente que omita una letra sin darse cuenta (de playa a paya, por ejemplo).

2.6 Dislexia atencional

Esta variante se caracteriza por la migración de letras entre palabras próximas. Por ejemplo, un paciente con dislexia atencional puede leer “dravo bado” en vez de “bravo dado”. El problema no se encuentra en identificar las letras como entes propios, sino en que se mezclan en segmentos próximos del texto. 

2.7 Dislexia por negligencia

Este tipo especial de dislexia viene derivado de un daño neurológico. En este caso, el paciente no puede percibir parte de su campo visual por un daño previo a nivel cerebral, por lo que omite el inicio o el final de las palabras. Es un caso muy específico y puede ser left-field (hacia la izquierda) o right-field (hacia la derecha).

Los tipos de dislexia y su importancia clínica

Aunque existen 10 tipos de dislexia (e incluso más, pues nos hemos dejado fuera alguna variante concreta), cabe destacar que la inmensa mayoría de los pacientes jóvenes se categorizan en el grupo primario o secundario y de tipo superficial. Estas etiquetas representan la escena típica de un niño con problemas de lectura durante el curso escolar.

A pesar de que la dislexia se conciba como un cuadro de índole genético y presente desde el nacimiento, te habrás dado cuenta de que muchas personas desarrollan este trastorno tras un accidente que involucre ciertas áreas del cerebro. Sea como fuere, la dificultad de lectura y comprensión de los textos es un punto común en todas las variantes.

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