Síntomas de la obesidad

¿Conoces cuáles son los síntomas de la obesidad? Es necesario que los tengas claros para identificar la patología y ponerle solución cuanto antes.
Síntomas de la obesidad
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez el 21 Mayo, 2021.

Última actualización: 21 Mayo, 2021

El sobrepeso es un problema cada vez más frecuente a nivel mundial y los síntomas de la obesidad revelan la importancia de estar atentos para su detección. No solo se considera una enfermedad en si misma, sino que incrementa el riesgo de desarrollar otras patologías que condicionan la calidad de vida.

Se trata de una alteración de la salud que cuenta con una fuerte determinación ambiental. Puede existir un factor genético que aumente la predisposición, pero son los hábitos de vida el verdadero desencadenante en la mayor parte de los casos.

El IMC como predictor de la obesidad

Aunque en muchos casos el índice de masa corporal (IMC) puede dar lugar a error, resulta útil para detectar el sobrepeso y la obesidad en las personas sedentarias con bajo porcentaje de masa muscular. Se trata de un medidor que cataloga todo incremento de peso como procedente del compartimento adiposo.

Cuanto el valor obtenido de dividir el peso de la persona por el cuadrado de su estatura supera el número 30, se puede sospechar de la existencia de la patología. No obstante, es importante recalcar que no funcionará en poblaciones musculosas, ya que en estos casos un mayor peso corporal responde a un proceso de hipertrofia que se considera beneficioso.

De todos modos, es importante intervenir antes de que la obesidad se instaure. Ya cuando se entra en el baremo del sobrepeso resulta fundamental actuar.

Ahora bien, además del IMC, existen una serie de síntomas que pueden ser de utilidad para el diagnóstico de la obesidad. No todos son igual de frecuentes ni afectan del mismo modo a la calidad de vida.

Síntomas de la obesidad

Vamos a describir los principales síntomas asociados a la condición de obesidad. Estamos hablando de situaciones sufridas en personas adultas, sobre todo, ya que en el caso de los niños pueden presentarse variaciones.

Medición de la obesidad.
Las mediciones para establecer la presencia o no de obesidad deben combinar el IMC con las determinaciones de la cintura, la cadera y los pliegues.

Síntomas frecuentes

Entre los síntomas de obesidad más frecuentes se encuentra la acumulación del tejido adiposo en la zona abdominal y de la cintura. De hecho, este parámetro se relaciona de forma estrecha con el riesgo cardiovascular, según un estudio publicado en la revista The International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity

Asimismo, es posible experimentar dificultad creciente para respirar, sobre todo cuando la persona se encuentra acostada. Por este motivo, el problema de los ronquidos nocturnos se vuelve más prevalente e incidente, lo que condiciona de forma negativa la calidad del sueño.

Hay que tener en cuenta que las alteraciones en el descanso nocturno, junto a la propia acumulación excesiva de grasa, generan una mayor predisposición a sufrir inflamación crónica de bajo grado. Así lo evidencia una investigación publicada en The Journal of Adolescent Heatlh. Es importante asegurar un sueño de 7 u 8 horas diarias de calidad y sin interrupciones.

Además, también se pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Problemas epidérmicos por acumulación de humedad en los pliegues de la piel.
  • Incapacidad para realizar tareas físicas, como subir escaleras.
  • Fatiga crónica.
  • Dolor articular y de espalda.
  • Problemas emocionales y psicológicos relacionados con la autoestima y la depresión.

Respecto a este último punto, hay que destacar que tanto la obesidad como la depresión pueden contar con un canal de causalidad bidireccional, tal y como afirma un estudio publicado en Molecular Psychiatry. Existen factores genéticos que condicionan la incidencia, pero también las causas ambientales son capaces de influir en gran medida.

Síntomas de la obesidad mórbida

Un caso extremo de obesidad es el de la obesidad mórbida. Esta patología resulta cada vez más frecuente en países occidentales y está determinada por conductas y hábitos muy poco apropiados. Se considera que una persona con un IMC superior de 40 cuenta con este problema.

En estos casos es habitual que los parámetros fisiológicos relacionados con la salud cardiovascular se vean alterados. De acuerdo con una investigación publicada en Pharmacological Research, los incrementos en la concentración del tejido adiposo pueden suponer una situación de hipertensión arterial.

También el sistema metabólico se ve afectado. La relación entre la obesidad y la diabetes es muy estrecha, según evidencia una publicación realizada en la revista Biochimica et Biophysica Acta. No obstante, algunos autores dudan de si la propia disfunción metabólica condiciona la ganancia de masa grasa o es al revés.

Para conseguir revertir los casos de obesidad mórbida puede no ser suficiente realizar una intervención a nivel de hábitos. En ocasiones hay que llevar al paciente a una cirugía para facilitar el proceso, además de recetar la farmacología adecuada.

Síntomas infrecuentes

Por último, vamos a describir una serie de síntomas que no solo se asocian a la obesidad, sino a una serie de patologías o de problemas fisiológicos que pueden relacionarse con una predisposición a la ganancia de masa grasa. Es importante detectarlos a tiempo, ya que suele ser necesaria la intervención por medio de fármacos para ejercer un control efectivo.

  • Obesidad por deficiencia de pro-opiomelanocortina: esta patología cursa con una situación de hambre extrema, debido a problemas en la señalización de la saciedad. Suele aparecer durante la infancia o la adolescencia y hay que actuar sobre el sistema hormonal a nivel suprarrenal.
  • Obesidad por deficiencia del receptor de leptina: en este caso, la hiperfagia aparece junto a un hipogonadismo, que se resume como la imposibilidad de los órganos sexuales de producir hormonas.
  • Síndrome de Bardet Biedl: a la hiperfagia hay que sumarle una alteración de la visión y una afectación renal. Asimismo, el hecho de tener 6 dedos en una mano o en un pie puede también asociarse.
Placa de ateroma por obesidad.
La formación de placas de ateroma en los vasos complica la circulación y aumenta el riesgo de patologías cardiovasculares.

Complicaciones de la obesidad

Como hemos comentado, la obesidad incrementa el riesgo de desarrollar otras patologías crónicas y complejas. Existen una serie de complicaciones que se consideran graves y que pueden relacionarse con la condición de sobrepeso:

  • Un incremento del tejido adiposo del organismo aumenta el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular o cerebrovascular. Una de las causas puede ser la situación de inflamación crónica de bajo grado, que promociona la formación de placas de ateroma. Así lo evidencia un estudio publicado en Biomolecules.
  • La alteración en el perfil lipídico es otra situación que suele ir de la mano con un incremento excesivo del porcentaje de grasa corporal. No solo aumenta el número de lipoproteínas circulantes, sino también la oxidación de las mismas.
  • La obesidad y la diabetes guardan una asociación muy estrecha.
  • Las patologías renales también son frecuentes en los pacientes con obesidad, motivadas por la propia hipertensión arterial. Además, las alteraciones dietéticas vinculadas con un exceso en el consumo de procesados industriales pueden afectar de forma determinante a estos órganos.
  • El cáncer es otra enfermedad que, de acuerdo con un estudio publicado en Current Opinion in Pharmacology, puede ver incrementada su incidencia debido a las situaciones de obesidad. La acumulación de tejido adiposo y los mecanismos inflamatorios aumentan el riesgo de alteraciones en la replicación celular.
  • También se propicia la aparición de la artritis a partir de la acumulación del tejido graso en cantidades excesivas. En este caso, la presión a la que se ven sometidas las articulaciones se multiplica.
  • Por último, puede ser habitual que se experimenten disfunciones gastrointestinales, como el reflujo, la acidez e incluso la hernia de hiato.

La obesidad: un problema grave y en aumento

Según lo comentado, la obesidad pone en peligro en bienestar de la persona y dificulta las funciones fisiológicas. Con esta condición se relacionan otras muchas patologías crónicas y complejas, por lo que se considera un factor de riesgo importante.

Hay que tener en cuenta que, salvo en las situaciones de disfunción hormonal, es preciso plantear un cambio en los hábitos de vida. Es crucial apostar por la dieta saludable y por la práctica regular del ejercicio físico.

No obstante, en ciertos casos puede ser imprescindible la actuación a nivel farmacológico y quirúrgico. Sobre todo en la obesidad mórbida, cuando la funcionalidad física se ve muy mermada. Incluso la terapia psicológica puede ayudar.

Te podría interesar...
Sobrepeso
Muy SaludLeerlo en Muy Salud
Sobrepeso

El sobrepeso es el aumento de peso corporal por encima de un patrón dado. Se trata de una condición en la que la persona acumula grasa excesivamente.



  • Konieczna J, Romaguera D, Pereira V, Fiol M, Razquin C, Estruch R, Asensio EM, Babio N, Fitó M, Gómez-Gracia E, Ros E, Lapetra J, Arós F, Serra-Majem L, Pintó X, Toledo E, Sorlí JV, Bulló M, Schröder H, Martínez-González MA. Longitudinal association of changes in diet with changes in body weight and waist circumference in subjects at high cardiovascular risk: the PREDIMED trial. Int J Behav Nutr Phys Act. 2019 Dec 27;16(1):139. doi: 10.1186/s12966-019-0893-3. PMID: 31882021; PMCID: PMC6935084.
  • Moreno-Frías C, Figueroa-Vega N, Malacara JM. Sleep Extension Increases the Effect of Caloric Restriction Over Body Weight and Improves the Chronic Low-Grade Inflammation in Adolescents With Obesity. J Adolesc Health. 2020 May;66(5):575-581. doi: 10.1016/j.jadohealth.2019.11.301. Epub 2020 Jan 23. PMID: 31983513.
  • Milaneschi Y, Simmons WK, van Rossum EFC, Penninx BW. Depression and obesity: evidence of shared biological mechanisms. Mol Psychiatry. 2019 Jan;24(1):18-33. doi: 10.1038/s41380-018-0017-5. Epub 2018 Feb 16. PMID: 29453413.
  • Seravalle G, Grassi G. Obesity and hypertension. Pharmacol Res. 2017 Aug;122:1-7. doi: 10.1016/j.phrs.2017.05.013. Epub 2017 May 19. PMID: 28532816.
  • Boles A, Kandimalla R, Reddy PH. Dynamics of diabetes and obesity: Epidemiological perspective. Biochim Biophys Acta Mol Basis Dis. 2017 May;1863(5):1026-1036. doi: 10.1016/j.bbadis.2017.01.016. Epub 2017 Jan 24. PMID: 28130199; PMCID: PMC5429876.
  • Zhu Y, Xian X, Wang Z, Bi Y, Chen Q, Han X, Tang D, Chen R. Research Progress on the Relationship between Atherosclerosis and Inflammation. Biomolecules. 2018 Aug 23;8(3):80. doi: 10.3390/biom8030080. PMID: 30142970; PMCID: PMC6163673.
  • Kolb R, Sutterwala FS, Zhang W. Obesity and cancer: inflammation bridges the two. Curr Opin Pharmacol. 2016 Aug;29:77-89. doi: 10.1016/j.coph.2016.07.005. Epub 2016 Jul 16. PMID: 27429211; PMCID: PMC4992602.