Las 6 enfermedades autoinmunes más comunes

El sistema inmunitario puede volverse en contra de su hospedador en contadas ocasiones. En estos casos, suelen aparecer cuadros sintomáticos generalizados como fiebre, debilidad, malestar e inflamación.
Las 6 enfermedades autoinmunes más comunes
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 10 mayo, 2021.

Última actualización: 10 mayo, 2021

El sistema inmunitario es el mecanismo de defensa del organismo humano, con el que se combaten tanto infecciones y patologías extrínsecas (bacterias, virus, viroides, priones, etc.) como eventos internos, como una cepa celular cancerígena. A día de hoy, se conocen más de 80 enfermedades autoinmunes, y estas afectan del 3 al 5 % de todos los habitantes.

Se postula que el sistema inmunitario existe porque existen las agresiones exógenas y endógenas, es decir, su único cometido y desarrollo evolutivo va enfocado a responder al daño. Por desgracia, a veces las células inmunitarias se «confunden» y empiezan a atacar a secciones del cuerpo humano que no suponen un problema.

Muchas enfermedades genéticas se han correlacionado positivamente con herencia genética, infecciones y factores ambientales desencadenantes. Además de esto, cabe destacar que hay componentes autoinmunes en muchas patologías que no se consideran del todo dentro de este grupo. Si quieres conocer más sobre esta temática, sigue leyendo.

Las 10 enfermedades autoinmunes más comunes

Desde un punto de vista funcional, se suele clasificar a nuestro sistema inmunitario en 2 grandes categorías: innato y adquirido o específico. Sin embargo, tal y como indica el portal Elsevieresta clasificación es solo didáctica. Se deben tener en cuenta las siguientes premisas:

  • El sistema inmunitario innato activa al adquirido como respuesta a una infección exógena.
  • El sistema inmunitario adquirido utiliza los elementos del innato para combatir los eventos infecciosos.
  • La parte innata de este sistema es la primera línea de defensa del huésped. Posee mecanismos preexistentes que se activan de forma rápida e inespecífica como respuesta a un evento infeccioso.
  • El sistema inmunitario adquirido genera respuestas específicas para las moléculas a las que combate. Por ello, se «entrena» con el tiempo y responde mejor a subsecuentes contactos con el mismo patógeno. La especificidad de este sistema se fomenta, por ejemplo, con la vacunación.

El sistema inmunitario adquirido es específico, diverso (responde a una amplia variedad de antígenos), tiene memoria (amplifica la respuesta en siguientes exposiciones), es especializado y, quizá lo más importante, no es reactivo a lo propio. Por desgracia, en los desórdenes autoinmunes, esta última postulación no se cumple.

Tal y como indica el Instituto Nacional del Cáncer (NIH), una enfermedad autoinmune es ‘aquella afección en la que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a los tejidos propios del cuerpo, ya que los confunde con tejidos y/o patógenos ajenos’. En general, este tipo de enfermedades provocan inflamación en varias partes del cuerpo de forma simultánea.

Los signos y síntomas comunes de estas patologías son cansancio, fiebre, dolor en los músculos, problemas articulares, desajustes en la piel, dolor abdominal, problemas de digestión y glándulas hinchadas. A continuación, te lo contamos todo sobre las 6 enfermedades autoinmunes más comunes. Vamos a ello.

Las enfermedades autoinmunes afectan al 3-5 % de la población mundial. La etiología de muchas de ellas es desconocida.

1. Artritis reumatoide

Entre las enfermedades autoinmunes destaca la artritis reumatoide
Esta condición afecta más a las mujeres de edad avanzada.

Según la Unidad de Investigación del Hospital Universitario la Princesala artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica de distribución universal, salvo puntuales excepciones. Se ha comprobado que un 1,6 % de los pacientes con síntomas de dolor articular creen que tienen AR, pero en realidad el 25 % de ellos la sufren de verdad.

La prevalencia real varía de acuerdo con la población de estudio, pero se encuentra en un rango entre el 0,2 % y el 5 % de las personas del mundo. Esta patología se clasifica dentro del espectro de enfermedades autoinmunes, ya que células del sistema inmunitario comienzan a atacar al tejido articular en primera instancia por ciertas disfuncionalidades.

Se cree que, en la etapa preclínica, factores tanto exógenos como endógenos pueden propiciar que el cuerpo fabrique auto-anticuerpos (como el factor reumatoide), proceso que tarda una media de 3 a 5 años. Una vez instaurada la reacción, tanto los linfocitos B como los T están implicados en la degradación y destrucción del tejido articular.

Esto se traduce en un claro dolor en las articulaciones, pero también en fiebre, fatiga, cansancio, pérdida de apetito e, incluso, problemas en la piel, ojos, pulmones y otros órganos. Por ejemplo, del 5 al 10 % de los pacientes con artritis reumatoide pueden desarrollar con el tiempo una patología en los riñones.

En el 20 % de los casos, la artritis reumatoide se presenta como un único episodio seguido de un periodo de remisión de un año o menos.

2. Lupus eritematoso sistémico

El lupus eritematoso sistémico es otra de las enfermedades autoinmunes comunes, tal y como indica Biblioteca de Medicina de los Estados UnidosEn esta patología, el sistema inmunitario del paciente ataca a diferentes órganos y tejidos, provocando un daño e inflamación tisular característico. El daño más evidente es epidérmico, sufrido por el 90 % de los pacientes.

Como con casi todas las enfermedades autoinmunes, se desconoce la causa del lupus eritematoso sistémico. Se sospecha que podría surgir como una combinación de tendencias genéticas, hormonales, y factores ambientales (virus, incidencia solar, medicamentos, etc.).

Sintomatología asociada

Algunos de sus síntomas típicos son los siguientes:

  • Sintomatología general: pérdida de peso, cansancio y fiebre que se manifiesta de forma consistente. Estos síntomas son de tipo infeccioso, pero no hay ninguna infección que los preceda.
  • Piel: enrojecimiento de la piel, sobre todo en las zonas de las mejillas y la nariz (eritema en alas de mariposa). También suelen aparecer úlceras en el revestimiento del tejido oral.
  • Pulmones: múltiples patologías pueden derivar del lupus en la zona pulmonar. Entre ellas, destacan la pleuritis, la neumonitis, los émbolos pulmonares y las hemorragias internas.
  • Riñones: inflamación del tejido renal (nefritis). Suele manifestarse con la presencia de sangre en la orina.
  • Lesiones osteoarticulares: dolor en los músculos e inflamación de las articulaciones. El 90 % de los pacientes con lupus eritematoso sistémico tienen artritis.

Como puedes ver, esta patología se presenta de muchísimas maneras, todas ellas generalizadas (de ahí el apelativo “sistémico”). De todas formas, la tasa de supervivencia 20 años después del diagnóstico es del 90 %. Los medicamentos antipalúdicos, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), glucocorticoides e inmunosupresores pueden aliviar mucho la sintomatología.

La prevalencia general se encuentra entre 4 y  250 casos por cada 100 000 habitantes. Es una enfermedad con una incidencia muy baja.

3. Esclerosis múltiple (EM)

La esclerosis múltiple es otra de las enfermedades autoinmunes más comunes y, por desgracia, una de las más temidas. Tal y como indica la National MS Societyla EM es una enfermedad crónica que ataca al sistema nervioso central (SNC). El avance, la gravedad y la sintomatología depende de cada caso, pues la destrucción del tejido nervioso varía mucho.

Se estima que más de 2,3 millones de personas tienen esclerosis múltiple en todo el mundo. El rango de presentación mayor es entre los 20 y 50 años de edad y 2/3 de los pacientes son mujeres.

Curiosamente, en este caso sí que se ha mostrado una agregación familiar evidente. La prevalencia de la población general es un 0,1-0,3 %, pero los hermanos de personas ya afectadas presentan una probabilidad de 10 a 20 veces mayor (4 %). Los gemelos provenientes del mismo episodio de fecundación tienen un 30 % de probabilidad de presentarla si su hermano la tiene.

Más allá de la predisposición genética, debe existir un desencadenante exógeno que provoque que el sistema inmunitario ataque a los tejidos propios. Estos son las vainas de mielina, el material que protege y rodea a las células nerviosas. El virus de Epstein-Barr, de la varicela o del herpes zóster se han postulado como claros desencadenantes.

Sintomatología asociada

Entre los síntomas más claros de EM, encontramos los siguientes:

  • Problemas de la vistala neuritis óptica es, en muchos casos, el primer signo de esclerosis múltiple. Se estima que hasta un 50 % de los pacientes con neuritis óptica terminarán desarrollando EM en algún momento de su vida. En esta patología, se producen ataques al nervio óptico, lo que se traduce en dolor y pérdida de agudeza visual.
  • Entumecimiento o debilidad de una o más extremidades: se produce, en general, en uno de los 2 planos corporales. A medida que progresa la enfermedad, la debilidad muscular se cronifica, hasta convertirse en una patología inhabilitante. Este es un claro signo de daño nervioso sistémico.
  • Temblores, falta de coordinación y marcha inestable.

La mayoría de personas con EM presentan un curso recurrente-remitente. Esto significa que tienen síntomas nuevos o peores durante un periodo concreto, para luego experimentar una mejoría de forma total o parcial. De todas formas, el daño producido en las vainas de mielina en este periodo no se sana con el tiempo, de ahí la cronicidad de la patología.

A día de hoy, la esperanza de vida de una persona con EM es casi la misma que la de una persona sin el cuadro patológico.

4. Diabetes tipo I

Las enfermedades autoinmunes incluyen la diabetes
Algunos de estos pacientes son diagnosticados tras sufrir complicaciones de la enfermedad.

Otra de las enfermedades autoinmunes más comunes en la sociedad general. Tal y como indica la Clínica Mayoen esta variante de la diabetes el páncreas produce muy poca insulina o directamente no la sintetiza. La insulina es una hormona esencial, pues permite que las células capten la glucosa (azúcar) y la utilicen para obtener energía.

En este caso, el sistema inmunitario dirige sus fuerzas de forma errónea hacia el tejido pancreático productor de la insulina (islotes de Langerhans), así que este órgano se vuelve incapaz de sintetizar la hormona. La diabetes tipo 1 afecta a 1 de cada 10 pacientes diabéticos, lo que se traduce en un 0,2 % de la población general.

La diabetes tipo I se asocia en general a gente joven y es la menos común. EL 90 % de los pacientes diabéticos son adultos y presentan el tipo II. Este último se asocia a factores prevenibles, como un estilo de vida sedentario o la obesidad.

5. Psoriasis

Terminamos con otra vieja conocida, pues se estima que la psoriasis afecta al 1-3 % de la población mundial, o lo que es lo mismo, 125 millones de personas. Tal y como indica el portal Actas Dermo-Sifiliográficasen esta enfermedad de la piel los linfocitos T CD4+ se infiltran en la epidermis, provocando una hiperplasia.

La hiperplasia epidérmica surge como una hiperestimulación de crecimiento de los queratinocitos, células dominantes en la piel. Como crecen de más, se forman parches cutáneos en forma de placa, de apariencia seca y naturaleza pruriginosa. De nuevo, la etiología de la psoriasis es desconocida, pero se destacan el estrés, las infecciones y los traumatismos como desencadenantes.

6. Otras enfermedades autoinmunes

Para cerrar la temática que aquí nos atañe, te presentamos una lista con otras enfermedades autoinmunes importantes que no queremos dejarnos en el tintero. Entre las más llamativas que no se han cubierto, destacan las siguientes:

  • Enfermedad de Addison: en esta patología, las glándulas adrenales no producen suficientes hormonas, debido a que el sistema inmunitario ha atacado a sus células y las ha destruido. Tiene una prevalencia de 4 a 6 pacientes por cada 100 000 personas, así que se considera una enfermedad rara en muchos países.
  • Miastenia gravis: el sistema inmunitario daña a los receptores musculares de forma crónica e irreversible. Por ello, la musculatura del paciente se vuelve débil y este se cansa con mucha facilidad.
  • Enfermedad de Graves: patología que desemboca en la hiperactividad de la glándula tiroides (hipertiroidismo). En este caso, la respuesta anormal del sistema inmunitario lleva a la glándula citada a producir más hormona tiroidea de la que debería. Es muchísimo más común en mujeres, afectando al 2% de ellas.

Cuando las células inmunes atacan al propio cuerpo

El patrón de acción es muy similar en todas estas patologías. En un escenario normal, los sistemas inmunes innato y adquirido detectan una serie de moléculas de un virus o bacteria (antígenos) y lo destruyen. El problema llega cuando los autoantígenos de las células del organismo no son reconocidos de forma adecuada y tiene lugar su ataque.

Cuando el tejido corporal se identifica como foráneo, el sistema inmunitario fabrica auto-anticuerpos que señalan a las células del hospedador como nocivas. Así, los linfocitos y otros cuerpos celulares provocan daños e inflamación en áreas que realmente no suponen ningún peligro. Estas son las bases de todas las enfermedades autoinmunes.

Aunque no se conocen las causas exactas de su aparición, se estipula en (casi) todos los casos que existe una predisposición genética para sufrir estas enfermedades. Aun así, debe existir un estresor exógeno (infección, condiciones ambientales o enfermedades) que activen al sistema inmunitario en primera instancia para que ataque al propio organismo.

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