Gota: síntomas, causas y tratamiento

La gota es una enfermedad que ataca las articulaciones y puede traer graves consecuencias, así como afectar la calidad de vida del paciente. Identifica sus síntomas y tratamiento.
Gota: síntomas, causas y tratamiento
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira el 25 Mayo, 2021.

Escrito por Aylin Stefany Rodriguez Vinasco, 26 Mayo, 2021

Última actualización: 28 Mayo, 2021

La gota es una enfermedad crónica muy frecuente en el ser humano. Afecta entre el 1 y 2 % de los adultos en países desarrollados. Es una condición que se origina debido a los depósitos de una sustancia llamada urato monosódico en los tejidos.

Cada vez es más estudiada, ya que afecta de forma negativa a las personas y se ha demostrado que cualquiera puede desarrollarla. Artículos científicos reconocen que es una condición grave que causa discapacidades a mediano y largo plazo, por ende tiene un gran impacto sobre la calidad de vida de las personas.

Esta enfermedad se presenta por lo general con ataques de dolor fuertes y repentinos. Además, se presenta enrojecimiento, inflamación y sensibilidad en las zonas articulares. Estos síntomas se vuelven más notorios a medida que las pacientes van envejeciendo.

Causas de la gota

La gota tiene muchas causas
Algunos hábitos alimenticios pueden favorecer la aparición de gota.

La gota se deriva de los depósitos de cristales de urato monosódico que se van formando en los articulaciones, siendo esta su principal causa. Estos cristales se alojan en los tejidos articulares y periarticulares.

Estos cristales se forman a partir de la alta concentración de ácido úrico en el organismo. Este es un compuesto que se forma mediante el metabolismo de las purinas, unas sustancias que están presentes de forma natural en el cuerpo y que también pueden provenir de alimentos como el hígado, las anchoas y la cerveza.

Buena parte de esta sustancia viaja constantemente por el organismo, a través del torrente sanguíneo. Lo usual es que este se disuelva en la sangre y se excrete en la orina, pero a veces el cuerpo produce tanto que no es posible eliminarlo. Allí es cuando se acumula y se forman los cristales de urato.

Factores de riesgo

Como factores de riesgo para presentar gota, se evidencia el consumo de alimentos que proporcionan al organismo mayores cantidades de ácido úrico. En especial la cerveza como bebida predominante para la mayoría de personas. Así como los jugos naturales o bebidas endulzadas con jarabe de maíz.

Además, revistas médicas han documentado la existencia de otro tipo de factores de riesgo como:

  • Hipertensión arterial: la cual reduce la tasa de filtración glomerular que ocurre en los riñones, durante este proceso se elimina el exceso de ácido úrico.
  • Obesidad: el organismo de las personas obesas produce mayor cantidad de ácido úrico, el cual no puede ser evacuado en su totalidad por los riñones.
  • Dieta: una dieta desbalanceada en la que prime el consumo de carnes, mariscos y bebidas azucaradas puede elevar los niveles de ácido úrico.
  • Medicamentos diuréticos tiazídicos: estos fármacos, al igual que la aspirina, son usados para tratar la hipertensión arterial. Dichas sustancias podrían aumentar los niveles de ácido úrico.
  • Sexo y edad: aunque la gota es común en hombres, debido a los bajos niveles de ácido úrico, después de la menopausia las mujeres son más propensas a desarrollar gota.

Síntomas de la gota

Por lo general, los síntomas de la gota suelen ser de aparición súbita y a menudo atacan en la noche. A continuación te nombraremos algunos de los más frecuentes.

Dolor articular intenso

Síntomas de la gota
El dolor es el síntoma más representativo de la gota, además de la inflamación.

Aunque la gota afecta todas las articulaciones, suele afectar con mayor impacto el dedo gordo o hallux del pie. Es por ello que el pie se verá como si tuviera una bolsa al lado, la cual estará inflamada y generará dolor.

Este mismo síntoma puede aparecer en tobillos, rodillas, codos, muñecas y hasta en dedos de las manos. El dolor más intenso puede durar entre las primeras 4 a 12 horas después de la aparición.

Molestia que persiste

Tras desaparecer el dolor inicial, será común que se presenten molestias articulares que se prolongarán por unos días o semanas. Incluso, entre esas molestias persistentes se encuentran los ataques posteriores que suelen durar más que el primer episodio y afectar muchas más articulaciones.

Inflamación y enrojecimiento

Durante y después de los episodios dolorosos de gota, es posible que la zona articular se inflame y presente un color enrojecido. Además suelen mantenerse más calientes que el resto del cuerpo.

Limitación del movimiento

Debido a la inflamación y el dolor que puede durar por semanas luego de la crisis dolorosa, es posible que sientas que no puedes mover bien tus articulaciones e incluso resultará muy doloroso. Se recomienda realizar movimientos lentos y controlados para no lastimar más la zona articular.

Diagnóstico

El diagnóstico inicial se hace con base en los síntomas reportados por el paciente y los signos de exploración física. Además, se puede aspirar una muestra del líquido de las articulaciones con una aguja. El objetivo de esta extracción es identificar cristales de urato monosódico.

Asimismo, se puede analizar el líquido sinovial extraído de las articulaciones para hacer una cuenta de leucocitos, los cuales pueden estar aumentados. Además, se toma una muestra de orina de 24 horas para identificar la presencia de ácido úrico.

En caso de ser así, esto indicaría que ante el aumento de este ácido, el cuerpo lo está eliminando por medio de este mecanismo.

Hay ocasiones en que la gota está tan avanzada que las articulaciones de las manos se ven demasiado afectadas. En estos casos se realiza una radiografía para observar el estado real y hacer un diagnóstico más preciso de todas las afectaciones.

Tratamiento de la gota

La gota es una enfermedad dolorosa que requiere de tratamiento inmediato para poder aliviar los síntomas. Sin embargo, se ha evidenciado que los síntomas ceden espontáneamente en algunas semanas. El tratamiento se da por la necesidad de cada persona y de la intensidad de sus dolencias.

El tratamiento es por medios farmacológicos, y algunos estudios han demostrado que cuanto más rápido se inicie, más efectivo es. La toma de estos debe ser constante, pues si solo se usan durante una crisis no serán tan efectivos, debido a que el organismo se hace resistente al tratamiento. Algunos de los medicamentos más usados son los siguientes:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): un ejemplo es el ibuprofeno. Generalmente todos los antiinflamatorios tipo AINEs que se han probado son eficientes controlando los síntomas de la gota. Estos fármacos deben ser tomados con otros para mitigar los síntomas gástricos.
  • Glucocorticosteroides: en este grupo de medicamentos se encuentra la prednisolona, la cual suele ser eficaz en la mayoría de personas. Los glucocorticosteroides son indicados para personas con gota que por su edad o enfermedades de base no puedan tomar AINEs.
  • Colchicina: este fármaco fue el primero en demostrar eficacia frente a la enfermedad de la gota. Sin embargo, su mayor problema es el estrecho margen terapéutico. Esto hace que el medicamento dure mucho menos tiempo haciendo efecto en el organismo y por ende se deba hacer otra toma del fármaco.

¿Cómo prevenir su aparición?

Como parte de la prevención de esta enfermedad se indica evitar todos los alimentos o bebidas que puedan aumentar las altas concentraciones de ácido úrico en el organismo. Además de realizarse chequeos médicos constantes para vigilar que el tratamiento está funcionando o para hacer un cambio de fármacos que mejoren la calidad de vida del paciente.

Gota, cuidarse es prevenir

Ahora conoces las generalidades y puntos específicos de la enfermedad de la gota, la cual suele tener afectaciones serias que pueden disminuir la calidad de vida de las personas.

Es necesario reportar los síntomas y seguir el tratamiento recetado por el profesional de la salud para evitar complicaciones como los cálculos renales, los cuales aparecen cuando los cristales urato se acumulan en las vías urinarias.

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