Menopausia

Por defecto del sitio · 4 octubre, 2019
La mayoría de los síntomas de la menopausia son pasajeros, como por ejemplo la sudoración por la noche o los famosos sofocos. Otros, por el contrario, pueden durar más en el tiempo.

La menopausia es el período por el que pasan las mujeres cuando dejan de tener la menstruación. Generalmente, suele ocurrir cuando estas pasan los 45 años. No obstante, esta referencia de tiempo es variable en cada persona.

Se trata de un proceso largo y progresivo asociado a una disminución en la producción de hormonas. Disminuyen tanto los estrógenos como la progesterona.

Como hemos dicho, no ocurre de manera repentina, sino que sigue una serie de etapas:

  • En primer lugar, se da la perimenopausia: es el periodo que incluye los años previos a la menopausia (en los que ya se están produciendo modificaciones físicas y hormonales) y el año posterior a la última menstruación.
  • Después, es el turno de la premenopausia: intervalos de 2 a 8 años que preceden a la menopausia.
  • Climaterio: intervalo temporal que ocurre entre la premenopausia y la postmenopausia.
  • La última etapa es la postmenopausia: aparece entre un año y 6 años después de la menopausia.

Durante todo este tiempo, la mujer sufre unos cambios físicos y hormonales que pueden producir una serie de síntomas que veremos a lo largo del artículo.

¿Qué me puede pasar durante la menopausia?

Según la AEEM (Asociación Española para el Estudio de la Menopausia), se calcula que hasta el 75 % de las mujeres en torno a los 45-50 años de edad presentan alguno de los síntomas agudos asociados a los cambios hormonales durante esta etapa.

La mayoría de estos síntomas son pasajeros, como por ejemplo la sudoración por la noche o los famosos sofocos. Otros, por el contrario, pueden durar más en el tiempo. A pesar de no suponer ningún riesgo para la salud de la mujer, son un tanto desagradables e incómodos, afectando incluso a la calidad de vida.

En este sentido, la aparición de los síntomas puede tener lugar en varias etapas:

  • Corto plazo: fragilidad emocional, sudoración, sofocos, irritabilidad, palpitaciones, nerviosismo y tendencia a la obesidad, entre otros.
  • Medio plazo: cambios en la musculatura, la piel y el aparato genitourinario.
  • Largo plazo: osteoporosis y aumento del riesgo cardiovascular.
Mujer cansada menopausia

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¿Qué son exactamente los sofocos?

Nos centramos en los sofocos porque es el síntoma más habitual y el que puede resultar más molesto. Los sofocos comienzan en la etapa de la premenopausia y van desapareciendo de forma paulatina con el tiempo. Suelen durar entre 5 meses y 6 años, dependiendo de la mujer.

Se manifiestan en forma de calor de aparición brusca y repentina en la cara, cuello y tórax. Estas manifestaciones van seguidas de sudores, con una posterior bajada de temperatura corporal y un aumento de la frecuencia cardiaca.

Una característica que los distingue es que son más frecuentes por la noche, por lo que a veces interrumpen el ciclo normal del sueño de la mujer y pueden llegar a durar hasta 4 minutos.

¿Cómo puedo aliviar los síntomas?

Como la menopausia es algo inevitable y no se puede frenar, el tratamiento irá dirigido a paliar los síntomas y a prevenir complicaciones a largo y medio plazo.

A continuación, explicamos una serie de medidas que pueden ser útiles para aliviar los síntomas y cumplir con el objetivo del tratamiento:

  • Acudir al médico con regularidad, con el fin de detectar el riesgo de aparición de alguna enfermedad asociada, como la osteoporosis.
  • Ir al ginecólogo de forma periódica para hacer pruebas de mamografía y citologías. Esto ayudará a prevenir cualquier complicación.
  • Intentar no fumar. El tabaco aumenta de forma exagerada la posibilidad de sufrir ataques cardiacos y cáncer de pulmón, entre otros.
  • El médico te puede indicar Terapia Hormonal Sustitutiva (THS). Este tratamiento es eficaz para mejorar los síntomas depresivos. Gracias a él, se sustituyen los estrógenos que los ovarios dejan de producir durante la menopausia y que son las hormonas encargadas de las funciones sexuales femeninas.
estrógenos

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Complicaciones de la menopausia

Después de la menopausia, la probabilidad de que la mujer sufra ciertas afecciones aumenta. Entre ellas destacan:

  • Enfermedad cardiovascular: cuando los niveles de estrógenos disminuyen, aumenta el riesgo de padecer este tipo de enfermedades. Por lo tanto, es importante hacer ejercicio de manera regular, comer de forma variada y sana y mantenerse en el peso ideal.
  • Osteoporosis: este trastorno hace que los huesos se vuelvan mas débiles y quebradizos. Como consecuencia, el riesgo de fracturas aumenta.
  • Incontinencia urinaria: a medida que los tejidos de la vagina y de la uretra pierden elasticidad, se suele sentir la necesidad de orinar frecuente y repentinamente. Incluso, a veces, hay pérdida involuntaria de orina. También es habitual que las infecciones en las vías urinarias aumenten.
  • Landa Goñi, J., Lopes Rauno, P., Hernandez Nunez, J., & Nunez Palomo, S. (2002). Menopausia. Atencion Primaria. https://doi.org/10.1016/S0212-6567(02)79072-0
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