Las 8 enfermedades musculares más comunes

Existen muchas enfermedades y actividades que pueden afectar a los músculos, pero pocas encuentran su causa en la propia estructura o composición muscular. Te las explicamos.
Las 8 enfermedades musculares más comunes
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 22 septiembre, 2021.

Última actualización: 22 septiembre, 2021

El aparato locomotor está constituido por los huesos, los músculos, los tendones y los ligamentos. Existen unas 650 unidades musculares en todo el cuerpo que se insertan en el esqueleto y nos permiten realizar todos los movimientos con exactitud y precisión, lo cual posibilita nuestra relación con el entorno. Por desgracia, existen ciertas enfermedades musculares comunes que dificultan el proceso.

Algunas de las patologías del sistema muscular son anecdóticas y de fácil solución (como las contracturas), pero otras se presentan de forma congénita y pueden llegar a provocar la muerte del paciente en pocos años. A continuación, te presentamos 10 de las enfermedades musculares más comunes e interesantes a nivel clínico. No te lo pierdas.

¿Cuáles son las enfermedades musculares más comunes?

Antes de entrar de lleno en las patologías más extendidas del sistema muscular, vemos de interés contextualizar a estas enfermedades desde un punto de vista epidemiológico. La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos brinda los siguientes datos de interés con respecto a los trastornos musculoesqueléticos:

  • En el mundo, unos 1710 millones de personas tienen al menos un trastorno de los músculos, huesos, articulaciones o todos estos elementos a la vez.
  • El dolor lumbar es el trastorno musculoesquelético más frecuente, con 568 millones de personas afectadas en todo el planeta. Por sí solo, este cuadro clínico es la principal causa de discapacidad en 160 países.
  • Existen más de 150 trastornos que afectan a músculos, huesos y articulaciones. Estos pueden llegar a limitar de forma considerable la movilidad y la destreza del paciente, lo cual se traduce en retiro laboral y social tempranos.
  • La discapacidad por estos trastornos ha aumentado en las últimas décadas y se prevé que siga a la alza. El hecho de que la población mundial viva más y sea más envejecida puede tener algo que ver.

Más allá de datos y estadísticas, también cabe destacar que las enfermedades musculares se dividen en varias clases o categorías según su etiología:

  1. Trastornos musculares primarios: engloban a las patologías provocadas por un trastorno intrínseco del músculo. Suelen acarrear pérdida de fibras musculares, atrofia, fibrosis, debilidad y cuadros crónicos. La polimiositis o el grupo de distrofias musculares (MD) son ejemplos claros de esta categoría.
  2. Trastornos musculares secundarios: se tratan de desajustes extrínsecos al músculo, pero que lo dañan por un desbalance sistémico. Infecciones, metabolismo trastocado o enfermedades autoinmunitarias pueden desencadenarlos.
  3. Enfermedades musculares geriátricas: como su propio nombre indica, estas condiciones derivan del paso del tiempo y del uso de la musculatura a lo largo de la vida.

Como puedes ver, las enfermedades musculares no solo son comunes, sino que también destacan por su diversidad. A continuación, te mostramos 10 de estos trastornos extendidos en la sociedad. No te lo pierdas.

1. Lumbalgia mecánica o inflamatoria

Entre las enfermedades musculares comunes está el lumbago
El lumbago es extremadamente común en cualquier etapa de la vida. A pesar de ello, son pocos los casos que se vinculan a una causa específica.

Sin ninguna duda, el dolor lumbar es el rey de las enfermedades musculoesqueléticas a nivel mundial. Según estudios, este trastorno afecta hasta al 80 % de la población al menos una vez durante toda su vida, pero curiosamente, menos del 15 % de los casos clínicos tienen un origen claro. La mayoría de lumbagos son idiopáticos y los pacientes no son diagnosticados con una causa subyacente.

El dolor lumbar se define como un síndrome musculoesquelético o conjunto de síntomas cuyo principal signo es la presencia de dolor focalizado en el segmento final de la columna vertebral (área lumbar), en el área comprendida entre el borde inferior de las últimas costillas y la región sacra. Puede ser agudo o crónico según su duración, y suele ser inespecífico.

Aunque se trate más de un dolor “de huesos”, el lumbago entra en la categoría de las enfermedades musculares más comunes por su origen en este sistema. Se cree que la mayoría de los casos de dolor lumbar se deben a la tensión muscular, y por ello, suelen ir precedidos por un esfuerzo del tronco muy demandante o una mala postura.

Ante un episodio de lumbago, no se recomienda permanecer en cama por más de 1 día. Cuanto más se postre el paciente, más se debilitarán sus músculos y se complicará su recuperación.

2. Contracturas musculares

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, las contracturas y los calambres se engloban dentro del grupo de las enfermedades musculares. Aunque no sean eventos fisiológicos graves, su prevalencia es altísima: por ejemplo, en los futbolistas las contracturas suponen el 30 % de todas las lesiones, lo cual equivale a 300 días perdidos por equipo en una temporada.

Estas lesiones musculares tienen lugar cuando el músculo se estira o se daña más allá de lo normal por un tiempo limitado. Suelen ser resultado de la fatiga, del uso indebido del aparato locomotor a nivel postural, de un sobreesfuerzo o de la unión de todo lo anterior y otros factores. Algunos de los síntomas más comunes de las contracturas son los siguientes:

  • Dolor repentino y limitación del rango de movimiento de la zona afectada.
  • Enrojecimiento e hinchazón del grupo muscular o músculo dañado.
  • Espasmos musculares y rigidez.
  • Debilidad.

La mayoría de contracturas se tratan con reposo, analgésicos sin receta (como el paracetamol) y, si es necesario, relajantes musculares. La administración repetitiva de calor húmedo suele ayudar a que el cuadro mejore de forma más rápida.

3. Distrofias musculares (DMs)

Las distrofias musculares son trastornos primarios hereditarios y progresivos que provocan la debilitación de la musculatura estriada a lo largo del tiempo. Se tratan de patologías intrínsecas al músculo, ya que se ven desencadenadas por fallos en los genes que codifican para las proteínas necesarias para formar este tejido. Se distinguen del resto de trastornos musculares por los siguientes criterios:

  1. Son miopatías que afectan al músculo de forma primaria. A diferencia de los cuadros citados con anterioridad, aquí el error se encuentra en la propia estructura de la unidad muscular.
  2. Tienen un origen genético. Además, las formas más famosas presentan una incidencia más alta en el género masculino.
  3. El curso es progresivo e inevitable. Los pacientes con distrofias musculares no suelen superar los 30 años de edad.
  4. Las fibras musculares mueren en algún momento de la enfermedad. Por ello, la capacidad de movimiento del enfermo acaba reduciéndose de forma irreversible.

A continuación, mostramos de forma somera algunas de las DMs más famosas. Aunque no representen a las enfermedades musculares más comunes del mundo como tal, sí que son de las más conocidas.

3.1 Distrofia muscular de Duchenne

Es el tipo de distrofia muscular más usual, con una incidencia de 1 caso por cada 5000 varones nacidos vivos. Se debe a una mutación localizada en el locus Xp21, que se encuentra en el cromosoma X. Al ser un trastorno de carácter recesivo y debido a la naturaleza genética del ser humano, se trata de una patología casi exclusiva del género masculino.

El gen mutado es el que codifica la distrofina, una proteína esencial para el mantenimiento de la membrana de la fibra muscular. Al no poder repararse, el músculo va perdiendo funcionalidad poco a poco y la movilidad del paciente empeora con los años. La habilidad para caminar se pierde a los 13 años y se alcanza una parálisis casi total a los 21. No tiene cura y es letal en todos los casos.

Como las mujeres tienen 2 copias del cromosoma X (son XX), uno de ellos puede solventar el fallo genético. En cambio, en hombres (XY) no hay posibilidad de “enmascarar” la mutación.

3.2 Distrofia muscular de Becker

De nuevo, este tipo de DM se corresponde a una mutación en un gen localizado en el cromosoma X, afectando también a la síntesis de la proteína distrofina. De todas formas, su incidencia es de 1,5 a 6 casos por cada 100 000 varones nacidos vivos, lo cual hace a la distrofia muscular de Becker una mucho menos común que la de Duchenne.

Tal y como indica el portal Kidshealthlos signos de este trastorno se evidencian desde la infancia temprana. Aun así, el cuadro no empieza a agravarse hasta que el niño presenta una debilidad marcada en la cadera y en la pelvis, lo cual suele ocurrir entre los 10 y 13 años de edad. La aparición de complicaciones es cuestión de tiempo, pero los pacientes viven de media unos 40 años.

Esta es una forma de distrofia muscular un poco menos agresiva que la de Duchenne.

3.3 Distrofia muscular de Emery-Dreifuss

Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, la prevalencia de esta distrofia muscular es desconocida. Se cree que una de sus variantes podría afectar a 1 de cada 100 000 varones, si bien las cifras no están nada claras. Sin duda, se trata de una enfermedad de los músculos mucho menos común y menos prevalente que la DM de Becker o de Duchenne.

Su patrón de herencia es bastante complejo, ya que existen distintas variantes que se ven propiciadas por mutaciones en los genes EMD, FHL1 y LMNA. Los 2 primeros segmentos de ADN se encuentran en el cromosoma X, pero el LMNA está en un cromosoma autosómico no sexual. Esto hace que no todas las distrofias de Emery-Deifuss sean más comunes en hombres que en mujeres.

La mayoría de cuadros desembocan en problemas en la musculatura del corazón. Sin tratamiento, las arritmias y los desajustes cardíacos pueden acabar con la vida del paciente. 

4. Miositis

Entre las enfermedades musculares comunes están la miositis
Los diferentes tipos de miositis pueden causar síntomas muy variados, más allá del dolor muscular. La fatiga constante es uno de ellos.

El término “miositis” hace referencia a la inflamación de los músculos que se utilizan para mover el cuerpo (es decir, los estriados o voluntarios). Este signo clínico puede ser causado por algo simple y anecdótico como una lesión, pero también existen ciertas enfermedades autoinmunitarias e infecciones que cursan con él.

Más allá de la inflamación del músculo, algunos síntomas de que una miositis está teniendo lugar son los siguientes:

  1. Cansancio tras caminar poco o después de permanecer parado en una posición concreta.
  2. Debilidad muscular. Esta puede describirse de forma subjetiva o requerir una prueba específica que cuantifique el esfuerzo muscular (como el electromiograma).
  3. Tropiezos o caídas más habituales de lo normal.
  4. Problemas para tragar o respirar en los cuadros más graves.

Tal y como ocurría con las distrofias musculares, las miositis se pueden dividir en categorías según su etiología. Te presentamos las 2 enfermedades musculares más comunes dentro de este grupo en las siguientes líneas.

4.1 Dermatomiositis

La dermatomiositis se manifiesta con una inflamación muscular marcada y con la aparición de erupciones cutáneas. La causa de esta condición es a día de hoy desconocida, pero se postula que podría verse propiciada por una infección viral en el entorno muscular o por un problema en el sistema autoinmunitario, pues se observan linfocitos B y T en los infiltrados perivasculares.

Según la National Organization of Rare Disorders (NORD), se detecta 1 nuevo caso de dermatomiositis por cada 100 000 habitantes de forma anual. La condición aparece sobre todo en las personas entre 40 y 50 años de edad y es más común en mujeres que en hombres, pero toda persona es susceptible a desarrollarla.

Además de la debilidad muscular y las erupciones cutáneas, un 30 % de los pacientes desarrollan dolor articular. Por suerte, este casi siempre es leve.

4.2 Polimiositis

La polimiositis también se caracteriza por inflamación y debilidad muscular, pero no se presenta con erupciones de la piel (como sí lo hace la dermatomiositis). En este caso, el cuadro se produce sobre todo en los músculos cercanos al tronco, es bilateral y empeora con el tiempo. No se conocen sus causas, pero se cree que un ataque autoinmunitario a los tejidos afectados podría estar involucrado.

En cuanto a su incidencia, esta se sitúa en 1 caso nuevo por cada 125 000-130 000 habitantes al año, lo cual se traduce en una prevalencia general de 1/14 000. Se trata de una miopatía rara que se puede confundir con muchos de los cuadros citados debido a su manifestación sintomática inespecífica.

5. Miastenia gravis (MG)

Hasta ahora, te hemos presentado 7 enfermedades musculares comunes, incluyendo en la lista 3 tipos de distrofias musculares y 2 de miositis. Cerramos este espacio con la miastenia gravis (MG), un trastorno neuromuscular que provoca debilidad muscular debido a una mala conexión entre los grupos celulares efectores y las neuronas.

Según el portal MedScape, la prevalencia global de la MG es de 20 casos por cada 100 000 habitantes, lo cual se traduce en 200 pacientes por cada millón de personas. Es mucho más común en mujeres que en hombres y se presenta con los siguientes signos clínicos:

  • Musculatura extraocular: caída de uno o ambos párpados y visión doble.
  • Musculatura facial: en aproximadamente el 15 % de los pacientes los síntomas faciales están presentes. Estos incluyen deterioro del habla, dificultad para tragar, problemas en la masticación y cambios drásticos en las expresiones de la cara.
  • Musculatura corporal: debilidad generalizada en cuello, brazos y piernas. Esto puede provocar dificultad para andar.

La causa principal de la miastenia gravis es de naturaleza autoinmunitaria, pues el cuerpo del paciente produce anticuerpos que bloquean o destruyen los receptores musculares para la acetilcolina. Los medicamentos, la terapia intravenosa y la cirugía son algunos de los abordajes más utilizados para paliar los efectos de este cuadro clínico, dependiendo de la causa.

Las enfermedades musculares más comunes y su variedad

Enumerar las enfermedades musculares más comunes no es tarea sencilla. La mayoría de ellas son de naturaleza anecdótica (contracturas, lesiones y roturas) y no se consideran como cuadros crónicos, mientras que las que sí lo son (como las distrofias o las miositis) presentan una prevalencia excepcionalmente baja en la población general.

Por ello, si queremos que te quedes con una idea general es la siguiente: existen muchos desordenes musculares que pueden tener lugar por el paso del tiempo o por movimientos malos, pero las condiciones primarias que destruyen el tejido muscular son muy pocas y se consideran enfermedades raras en muchos casos.

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