Diferencias entre exfoliación mecánica y química

¿Te preocupa el estado de la epidermis? Si es así, puede que te preguntes cuáles son las diferencias entre exfoliación mecánica y química. La primera hace uso de micropartículas sólidas, mientras que la segunda se sirve de ácidos y enzimas activas.
Diferencias entre exfoliación mecánica y química
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador.

Última actualización: 12 diciembre, 2021

La piel es el órgano más extenso del cuerpo (1,6 metros cuadrados y 4 kilos) y uno de los más importantes desde el punto de vista inmunitario. Está compuesta por 3 capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis, cada una de ellas con sus propias funciones y requerimientos fisiológicos. Su labor principal es la de establecer una barrera semipermeable que impida la entrada de patógenos al cuerpo.

Este órgano se renueva de forma constante y se mantiene viable por sí sola con una dieta adecuada, pero también es conveniente realizar cuidados extra en ella, sobre todo si se tiene un historial de problemas dermatológicos previos. Con esta idea en mente, te mostramos las diferencias entre exfoliación mecánica y química. ¡No te lo pierdas!

¿Qué es la exfoliación?

El Diccionario de Oxford define el término exfoliación como ‘la división o separación en escamas o láminas’ y ‘la descamación de la epidermis’. La palabra proviene del constructo latino exfoliare, que significa literalmente ‘quitar las hojas’. Aunque se suela utilizar en el ámbito estético, lo cierto es que el proceso de exfoliación ocurre de manera natural en todo momento.

La exfoliación es el mecanismo mediante el cual se renuevan las células muertas superficiales de la piel, ya sea de manera artificial o natural. Antes de continuar explicándolo, es necesario definir de forma somera cuáles son los estratos de la epidermis. Los listamos a continuación desde el más interno hasta el más externo:

  1. Estrato basal: también conocido como capa germinativa, es la única en la que se produce una división celular activa (mitosis). A medida que se forman células nuevas en esta monocapa, las ya sintetizadas son empujadas a los estratos superiores. Aquí se encuentran las células capaces de producir la melanina (melanocitos) y las células de Merkel.
  2. Estrato espinoso: contiene hasta 6 capas de células estructuradas de manera irregular. Los cuerpos celulares se encargan de sintetizar los compuestos que darán lugar a la queratina y su actividad mitótica es mínima.
  3. Capa granulosa: puede abarcar hasta 3 capas de células planas. Sus células (queratinocitos) contienen gránulos muy densos de queratohialina, precursores de la queratina.
  4. Estrato lúcido: esta capa se halla solamente en las partes más gruesas de la epidermis. Es rica en células sin núcleo, cuya queratohialina se ha transformado en eleidina.
  5. Estrato córneo: las células de esta capa (conocidas como corneocitos) están finalmente queratinizadas y a nivel funcional están muertas, ya que carecen de núcleo.

Aunque no nos demos cuenta, cada minuto de nuestra vida perdemos de 30 000 a 40 000 corneocitos superficiales mediante la exfoliación fisiológica.

La epidermis renueva sus estirpes celulares superficiales por completo en cosa de un mes, aunque no de manera simultánea en todas las partes del cuerpo.

Diferencias entre exfoliación mecánica y química

Las diferencias entre exfoliación mecánica y química incluyen si es natural o no
La piel es un órgano extenso que se encuentra en constante renovación, un mecanismo natural denominado exfoliación. Con fines estéticos, este puede inducirse de forma artificial.

La exfoliación natural puede ser suficiente para mantener una piel sana, pero en algunos casos se hace necesaria la intervención humana. Esto es especialmente esencial en los siguientes escenarios:

  1. Hiperqueratosis: es un trastorno caracterizado por el engrosamiento patológico de la capa externa de la piel. Se debe a una acumulación excesiva de queratina en las capas más externas de la epidermis en distintos lugares del cuerpo. Requiere una exfoliación.
  2. Ictiosis: es una condición cutánea de naturaleza genética que hace que la piel se muestre más descamada y áspera de lo normal. En perros se ha asociado su aparición a un patrón de herencia autosómico recesivo del gen PNPLA1. De todas maneras, en humanos aún reporta muchas incógnitas.

La exfoliación artificial es útil para tratar este cuadro clínico y otros muchos más, no obstante, siempre debe ir recomendada por un dermatólogo. Con todas estas ideas en mente, te mostramos las diferencias entre exfoliación mecánica y química, las 2 variantes principales a la hora de deshacerse de las células epidérmicas superficiales muertas.

1. La exfoliación mecánica hace uso de propiedades físicas y la química no

Puede parecer redundante, pero la primera de las diferencias entre exfoliación mecánica y química radica en el propio nombre del proceso. En primer lugar, es necesario destacar que la exfoliación física hace uso de un material abrasivo para rozar o tallar la piel. La utilización de un material duro frotado en la piel, por pequeño que sea, ayuda a la remoción de corneocitos superficiales muertos.

Por otro lado, la exfoliación química remueve los corneocitos superficiales mediante la aplicación de compuestos químicos. Los productos que se venden sin receta suelen contener proporciones bajas de los principios activos, mientras que los aplicados en la clínica dermatológica son algo más agresivos (y efectivos).

Ambos procesos buscan retirar las capas de piel muerta más externas, sin embargo, uno hace uso de materiales sólidos (a menudo microscópicos) y el otro confía en sustancias enzimáticas o ácidas para acabar con los corneocitos depositados en exceso. Un dermatólogo profesional podrá indicar cuál es la mejor opción en cada escenario.

2. Los principios utilizados en cada variante son diferentes

Otra de las diferencias entre la exfoliación mecánica y la química radica en los materiales utilizados para deshacerse de las células epidérmicas muertas. Te los mostramos por separado, para luego enfrentarlos.

2.1 Materiales en la exfoliación mecánica

Los compuestos más utilizados en la exfoliación mecánica son los siguientes, tal y como indican portales dermatológicos:

  • Microesferas de plástico (microbeads en inglés): son partículas plásticas de menos de 1 milímetro de diámetro en sus tamaños más grandes. Son muy útiles para realizar la exfoliación, ya que el roce con la piel hace que mecánicamente separen los corneocitos y fomenten su caída. De todas formas, cada vez se fabrican menos por su potencial contaminante.
  • Gránulos de pequeño tamaño: el principio es el mismo que el del caso anterior, pero en esta ocasión se utilizan micropartículas procedentes de elementos más naturales, como semillas de jojoba. Contaminan menos que las microesferas y se usan en una gran variedad de productos cosméticos.
  • Gránulos de mayor tamaño: las partículas de pumita y los cristales de óxido de magnesio (MgO) son algo más grandes que los anteriores, así que solo se recomienda su uso como exfoliante mecánico en personas con una piel engrosada.
  • Micropartículas de materiales naturales: las cáscaras y las semillas molidas de algunos vegetales pueden ser útiles a la hora de exfoliar la cara. De todas maneras, la forma irregular de las micropartículas resultantes promueve que se dañe la piel.

2.2 Materiales en la exfoliación química

Los materiales utilizados para llevar a cabo una exfoliación química (también conocida como peeling) son los siguientes:

  • Alfa hidroxiácidos (AHA): el ácido láctico, el ácido glicólico y el ácido mandélico se encuentran dentro de este grupo. Los peelings llevados a cabo con estos compuestos son leves y seguros, aunque pueden llegar a causar cierto hormigueo y enrojecimiento a nivel cutáneo.
  • Beta hidroxiácidos (BHA): son ácidos orgánicos que se caracterizan por la presencia de un grupo hidroxilo (-OH) separado del grupo carboxilo (-COOH) por 2 átomos de carbono (C). El ácido salicílico es el representante más común y, curiosamente, contiene el mismo sustrato que el utilizado para la fabricación de aspirinas.
  • Enzimas: la tripsina, la colagenasa y otras enzimas de obtención natural también ayudan a despegar los corneocitos muertos de la epidermis, pues debilitan la adhesión entre estos cuerpos celulares y favorecen su caída. Trabajan de manera más lenta que los ácidos, así que son algo más gentiles con la piel.

Cabe destacar que los AHA son empleados para limpiar las capas más externas de la piel, mientras que los BHA penetran más en los estratos citados y realizan una higienización “desde dentro”. Cada uno tiene utilidad en ámbitos concretos.

2.3 Materiales físicos y químicos

Una de las diferencias más claras entre exfoliación mecánica y química radica en los materiales usados para desprender los corneocitos del estrato córneo. En la primera metodología se emplean micropartículas de naturaleza abrasiva que desprenden mediante el movimiento las células muertas.

Por otro lado, en los procesos químicos se utilizan compuestos diluidos que debilitan las uniones celulares superficiales, lo cual fomenta que los elementos muertos se desprendan de manera más sencilla. Cada mecanismo es efectivo a su manera, ya sea basándose en la física o en la química.

Algunos exfoliantes del mercado mezclan propiedades físicas y químicas a la vez.

3. La exfoliación mecánica está más recomendada en los cuadros generales

Cuando una persona no profesional habla de exfoliación o peeling seguramente se refiera al método mecánico. No está equivocada, pues los productos con micropartículas se recomiendan para pieles sanas con pocas imperfecciones. Dicho de otro modo, su labor es más preventiva que tratante. No se debe realizar más de 1 vez por semana.

Los peelings químicos son algo más agresivos por norma general, así que se recomiendan en casos en los que se quiera eliminar de manera activa cicatrices superficiales provocadas por acné, manchas o suavizar el surco de las arrugas. Tal y como indica la Clínica Mayo, existen los siguientes tipos de exfoliación química según su agresividad:

  • Suave: su rango de acción se encuentra en la capa más superficial de la piel, la epidermis. Se utiliza para tratar el acné leve, las imperfecciones, la sequedad y el tono dispar en ciertas zonas. Según la clínica citada, se debe aplicar como mucho cada 2-5 semanas.
  • Media: actúa sobre la epidermis, pero también sobre los estratos más superficiales de la dermis. Se utiliza para tratar cicatrices de acné y arrugas.
  • Profunda: como su propio nombre lo indica, es la más agresiva de todas y actúa de manera profunda. No se debe repetir en ningún caso para obtener el resultado deseado.

4. La exfoliación mecánica se puede usar más a menudo que la química

Las diferencias entre exfoliación mecánica y química incluyen su periodicidad
Si se abusa mucho de las exfoliaciones, es posible que aparezcan problemas en la piel. Por ello es importante contar con la aprobación de un dermatólogo.

Portales citados estiman que la exfoliación mecánica se puede realizar de 2 a 3 veces a la semana, siendo 1 lo ideal. Ten en cuenta que abusar de estos productos puede irritar la piel a corto y largo plazo. Por otro lado, la exfoliación química se reserva más a un ámbito dermatológico y a veces solo se debe aplicar 1 vez al mes.

Exfoliarse demasiado la piel puede tener efectos negativos y no siempre se recomienda. Estas son algunas de las razones por las que no abusar de esta práctica:

  1. La piel ya se exfolia de manera natural: tal y como hemos dicho en líneas previas, el reemplazo natural de la epidermis se produce cada 30 días de manera aproximada. Una persona sana no tiene por qué practicar la exfoliación mecánica o la química.
  2. A veces irrita: la aplicación de exfoliantes mecánicos grandes o químicos potentes puede irritar la piel y provocar el efecto contrario al deseado.
  3. Puede provocar microlesiones: los exfoliantes mecánicos naturales y hechos en casa son un arma de doble rasero. Si bien ayudan a deshacerse de las células muertas, su forma irregular también puede provocar cortes minúsculos en la piel.
  4. Una buena higienización es suficiente: lavarse la cara con gel y frotarse usando las manos es más que suficiente para desprender la piel muerta en personas que no tienen cuadros patológicos.

Aunque el uso de productos exfoliantes de naturaleza mecánica esté muy extendido, no se recomienda abusar de ellos, ni siquiera aplicarlos sin la supervisión de un dermatólogo. Si tienes una piel muy sensible o una enfermedad dermatológica previa, puede que solo consigas empeorar tu cuadro clínico.

Diferencias entre exfoliación mecánica y química: 2 caras de la misma moneda

Te hemos presentado 4 diferencias entre la exfoliación mecánica y la química, pero habrás podido notar que la premisa es la misma en ambos casos. El objetivo final es desprender los corneocitos muertos de la piel para que esta pueda “respirar” mejor y favorecer así el bienestar cutáneo, desde un punto de vista tanto fisiológico como estético.

De todas maneras, no te dejes llevar por las campañas publicitarias y los “estudios probados” que no se encuentran respaldados por datos científicos reales. Si quieres exfoliar tu piel de manera efectiva, acude a un dermatólogo y solicita una selección de productos fiables. Recuerda que lo barato sale caro en cuestiones de salud.

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