Cómo prepararse para una cirugía

¿No sabes cómo prepararte para una cirugía? Te enseñamos 8 consejos básicos que debes tener en cuenta para afrontar el proceso con éxito.
Cómo prepararse para una cirugía
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 02 agosto, 2022

Prepararse para una cirugía es una paso fundamental si se quiere contribuir a un procedimiento exitoso y reducir los tiempos de recuperación. Esto no solo te permitirá anticiparte al proceso en sí mismo, sino a condicionar tu mente y el cuerpo a la intervención. Hoy hemos preparado 8 pasos que toda persona debe saber para preparase para una cirugía.

Independientemente de los riesgos asociados con la intervención o a la naturaleza de esta es natural que sientas inquietudes al respecto. Prepararse para una cirugía no implica grandes esfuerzos, y cada uno de los pasos contribuye positivamente al control de todo el proceso. Si estás por entrar al quirófano, te enseñamos qué hacer para prepararse para una cirugía.

Pasos para prepararse para una cirugía

Tal y como nos recuerda la Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA), una parte de prepararse para una cirugía gira en torno a inmiscuirse profundamente con el proceso. Aunque esto es importante, también lo es estar al tanto de esos pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos.

Lo primero que se debe tener en cuenta es si la cirugía será ambulatoria u hospitalaria. Ciertamente, la manera en la que te preparas física y mentalmente varía según el caso. Los pasos exactos están condicionados al tipo de intervención, de manera que los consejos para prepararse para una cirugía que damos son generales.

En ellos también damos por supuesto todo el proceso previo que te ha llevado a la intervención (chequeo preoperatorio, la firma del consentimiento informado y demás). Te enseñamos así algunas pautas básicas que te ayudarán a sentirte cómodo y sortear con éxito tu paso por el quirófano. No dejes de considerarlas una a una de acuerdo con las indicaciones.

1. Infórmate de la cirugía y del equipo médico

El primer consejo para prepararse para una cirugía consiste en informarte apropiadamente del proceso en sí mismo. No hablamos con ello de hacerlo de manera general, sino de forma profusa. Entre otras cosas, asegúrate de responder a las siguientes preguntas antes de afrontar una intervención de este tipo:

  • ¿Cuál es el propósito específico de la cirugía?
  • ¿Cuánto durará?
  • ¿Qué tan largo será el proceso de recuperación?
  • ¿Qué tan imprescindible es para mi salud?
  • ¿Cuál es la experiencia y cualificación del equipo médico?
  • ¿La instalación cuenta con la debida licencia acreditada?
  • ¿Quién proporcionará la anestesia?
  • ¿Cuáles son los riesgos asociados con la intervención?

Estas son las preguntas básicas que debes responder, aunque puedes hacer otras en el mismo orden de acuerdo con tus dudas. Es conveniente que estés al tanto además de los tratamientos alternativos y los beneficios directos de la intervención.

Lo recomendable es que formules estos interrogantes directamente al equipo médico, aunque algunos de ellos puedes intentar responderlos por tu propia cuenta al investigar. Responder a estas preguntas no solo te dará más tranquilidad y despejará muchas de tus dudas, sino que te permitirá inmiscuirte estrechamente con tu intervención.

2. Organiza tus finanzas

Para prepararse para una cirugía hay que manejar la economía
En ciertos contextos, los procedimientos hospitalarios pueden ser muy costosos. Saber manejar las finanzas personales es imprescindible en este contexto.

Otra de las pautas imprescindibles para prepararse para una cirugía consiste en gestionar adecuadamente tus finanzas. Tu salud y tu seguridad deben estar en lo más alto de tus prioridades, pero asegúrate en el proceso que tienes todo controlado desde el punto de vista económico.

Por ejemplo, asegúrate de que la cobertura del seguro se hará cargo de la intervención y que no debes lidiar con facturas inesperadas. Estas últimas son muy comunes, y por lo general se deben a esas letras pequeñas del contrato con las aseguradoras. Contacta directamente con esta para repasar todas las variables financieras.

Infórmate además de los gastos que debes hacer antes, durante y después de la intervención. Así evitas sorpresas desagradables a las que luego no puedes hacer frente por contar con un presupuesto reducido. También consulta con tu empleador, según corresponda, para gestionar adecuadamente las condiciones en las que te debes reincorporar el trabajo.

3. Anticipa un plan con un estilo de vida saludable

Ten en cuenta la siguiente máxima: cuanto más saludable estés antes de la cirugía, con mayor rapidez y éxito lograrás recuperarte. Asume un estilo de vida saludable en cuanto sepas que tendrás que pasar por el quirófano, así tendrás varios días, semanas e incluso meses para prepararte en este sentido.

Aunque existen varias aristas desde las que se puede gestionar una vida saludable, las más importantes son las siguientes: dejar de fumar o disminuir el uso de cigarrillo, hacer ejercicio y cuidar tu nutrición. El Colegio Americano de Cirujanos (ACS) recomienda dejar de fumar entre 6 y 4 semanas antes de la intervención, ya que hacerlo puede reducir las complicaciones en la cicatrización de las heridas hasta en un 50 %.

Todo esto debido a que fumar reduce el riego sanguíneo, lo que retrasa el proceso de cicatrización (lo que a su vez aumenta el riesgo de infecciones). Muchos fumadores requieren ventilación mecánica durante o después de la cirugía, de manera que abandonar el hábito puede jugar a tu favor. Como apoyo puedes leer nuestra guía para dejar de fumar.

Un dieta sana puede ayudar durante la recuperación, así como a mantener o perder peso (para algunos procedimientos es imprescindible). Algo similar sucede con el ejercicio, el cual además ayuda a acelerar la posible terapia física que debes hacer después. Consulta con el especialista en caso de que debes asimilar un régimen especial en ambos sentidos.

4. Organiza el apoyo que necesitarás

A pesar de que unas cirugías son más invasivas que otras, en realidad todas te impactan de alguna forma. Contar con el apoyo necesario para gestionar tus cosas luego de ella es imprescindible, en especial considerando que pueden pasar días o semanas antes de regresar lentamente a tu rutina.

Organiza entonces el apoyo que necesitarás por parte de profesionales, amigos y familiares. Tus amigos y familiares pueden ayudarte durante el día de la intervención, pero también después. Recogiéndote del hospital, cuidando a tus hijos, gestionando los quehaceres de la casa y otras responsabilidades de este tipo.

Un equipo profesional puede hacer labores más especializadas, como el cuidado de las suturas y otro tipo de cuidados posoperatorios. La atención domiciliaria de enfermeras es una opción a considerar, de manera que debes contactar con el equipo y planificar el servicio con antelación. Hacerlo te permitirá además hacer entrevistas y barajar algunas opciones.

5. Abastece el refrigerador y la despensa

A pesar de que contarás con el apoyo por parte de amigos y familiares, lo ideal es que acondiciones tu hogar de manera que cuentes con todo lo necesario para el posoperatorio. Abastece entonces el refrigerador, la despensa y compra el equipo médico que necesitarás al momento de llegar a casa. Esto último incluye el tratamiento farmacológico que debes seguir.

También es buena idea que hagas una limpieza previa y que cuentes con la ropa adecuada para los días posteriores a la cirugía. Lo recomendable es usar ropa holgada que sea fácil de poner y quitar. Si no cuentas con prendas de este tipo puedes comprarlas con anticipación. Aunque estos son consejos básicos no podíamos dejarlos por fuera de nuestras recomendaciones para prepararse para una cirugía.

6. Empaca tu maleta un par de días antes

Así te aseguras de incluir todo lo que necesitas, y puedes ir añadiendo cosas que crees puedes necesitar. Las cosas que debes llevar dependen del tiempo de estadía en el hospital, de manera que debes gestionarlas teniendo en cuenta este detalle. Te dejamos con un ejemplo de cosas que no pueden faltar en ella:

  • Ropa cómoda.
  • Artículos de higiene.
  • Medicamentos.
  • Refrigerios no perecederos.
  • Dispositivos u objetos de entretenimiento.
  • Calzado cómodo.

También asegúrate de llevar contigo tu identificación, tu número del seguro, la información de la aseguradora, tarjetas de crédito y demás. Todo esto puede parecer algo obvio, pero puede que lo pases por alto si no lo gestionas con anticipación. Al menos cinco días antes asegúrate de que ya tienes tu maleta empacada y lista para partir.

7. Atiende a los detalles un día antes de la cirugía

Para prepararse para una cirugía hay que estar en ayunas
Muchas cirugías requieren mantener un período de ayuno prolongado. Además, hay otros preparativos importantes para las horas previas.

A falta de 24 horas para la cirugía, hay una variedad de cosas que debes tener en cuenta. Lo ideal es que 24 horas antes comas poco y restringas la bebida en exceso, algo que debes hacer por completo entre 12 y 6 horas antes. Es posible que el equipo médico te recete laxantes para entonces, o en su defecto un enema. Todo depende del lugar donde se desarrollará la intervención.

Las bebidas alcohólicas también están prohibidas 24 horas antes de la cirugía, así como la interacción con drogas recreativas. Este es el rango mínimo, aunque de ser posible en ambos casos procura alejarte de las sustancias una o dos semanas antes.

8. Atiende a los detalles el día de la cirugía

Finalmente, el día de la cirugía debes atender a esos pequeños detalles que median en tu comodidad y en la operación. De la mano de Stanford Health Care te sugerimos los siguientes pasos para hacer antes de partir en dirección al centro médico:

  • Báñate o límpiate salvo que el equipo de especialistas sugiera lo contrario.
  • No te apliques maquillaje.
  • No te apliques esmalte de uñas (si ya tienes retíralo, también las uñas acrílicas).
  • No asistas con lentes de contacto.
  • Deja los objetos de valor y las joyas en casa.
  • Informa al equipo médico de los dispositivos protésicos (incluyendo dentaduras postizas y demás).

Estas son las recomendaciones básicas, de manera que debes asegurarte de seguirlas al pie de la letra. Junto con el paso 7 pueden condicionan en gran medida la rapidez con la cual te atienden en el recinto médico, e incluso pueden mediar en la cancelación de cirugía (si no cumples con los tiempos de restricción de comida o ingesta de medicamentos, por ejemplo).

Si tienes en cuenta todos estos consejos para prepararse para una cirugía, te aseguramos que tu experiencia en el quirófano será mucho más agradable. No dudes consultar con el equipo médico las dudas que hayan quedado en el aire. Lo importante es que te sientas cómodo, estés al tanto de los beneficios, los riesgos y puedas hacer frente de manera exitosa al posoperatorio.

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Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomentaciones provenientes de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar o someterse a cualquier procedimiento.