Todo lo que no sabes sobre la operación bikini

Para conseguir un buen estado de composición corporal no se deben plantear estrategias demasiado restrictivas, sino buenos hábitos sostenibles en el tiempo. Te explicamos por qué puede ser dañina la operación bikini.
Todo lo que no sabes sobre la operación bikini
Saúl Sánchez

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez.

Última actualización: 08 abril, 2022

La operación bikini es una de las principales preocupaciones de muchas personas cuando se acerca el verano. Tratan de optimizar el estado de composición corporal para lucir en la playa, pero en la mayor parte de los casos estos se lleva a cabo de manera inadecuada. El resultado, un efecto rebote posterior y una situación de ansiedad.

Para evitar que este escenario se siga produciendo, vamos a contarte cuáles son las claves de la operación bikini y todo lo que debes hacer para proteger el estado de salud. Si tienes más dudas al respecto, lo mejor es que consultes con un profesional de la nutrición para obtener una respuesta sensata y un plan dietético específico.

Cuidado con las restricciones durante la operación bikini

El principal problema de la operación bikini es que se pone en marcha cuando ya falta poco para que llegue el calor. Este escaso margen de tiempo reduce las posibles maniobras que se puedan realizar, lo que obliga a apurar. Y las prisas nunca fueron buenas. Normalmente se incurre en un contexto de restricción calórica severa que puede perjudicar al estado de composición corporal.

Hay que tener en cuenta que cuando el déficit energético resulta excesivo, no solo se pone en riesgo la adherencia a medio plazo del tratamiento, sino que se destruirá una gran cantidad de masa muscular, lo que amplificará el efecto rebote posterior.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Nutrition Research, para evitar el catabolismo habrá que asegurar que se cubren los requerimientos proteicos, además de calóricos.

Sin embargo, la mayor parte de las dietas restrictivas asociadas a la operación bikini tampoco son capaces de satisfacer las necesidades de proteínas. Estas se estiman en 0,8 gramos por kilo de peso al día, como mínimo, en personas sedentarias.

Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Annals of Nutrition & Metabolism. Un consumo proteico insuficiente condicionará también la saciedad, que será menor, lo que provocará que aparezca la ansiedad.

Por este motivo, lo ideal sería plantear este cambio de composición corporal con un mayor margen temporal. Así se evitarían las prisas y se podría poner en marcha un régimen dietético eficiente junto a pautas de ejercicio que consiguiesen primero favorecer la hipertrofia para después estimular la oxidación de las grasas.

Durante la operación bikini se pueden experimentar déficits de micronutrientes

La operación bikini puede ser peligrosa
Con la operación bikini, si bien es posible que se disminuya el peso corporal, también aumentará la ansiedad y las deficiencias nutricionales. Estos efectos negativos pueden ser muy duraderos.

Otro de los peligros de la operación bikini, derivado de la restricción, es el aporte insuficiente de micronutrientes, como las vitaminas y los minerales. Si no se cubren los requerimientos diarios de estos elementos pronto aparecerán problemas de salud graves y complejos. Podemos destacar la anemia en caso de déficit de hierro.

Para evitar un escenario de estas características resultará fundamental consolidar el planteamiento de una dieta variada, con alimentos muy distintos y de todos los grupos. Así se conseguirán cubrir los depósitos de vitaminas y de minerales, además de aportar una serie de fitoquímicos que ayudan a neutralizar los procesos de oxidación y de inflamación en el medio interno.

Para que una dieta sea saludable es preciso que esté compuesta fundamentalmente por alimentos frescos. Este es otro de los puntos flacos de la operación bikini. Muchas veces se sustituyen comidas completas por batidos o barritas con aporte nutricional inadecuado.

Además, esta clase de comestibles podrían encuadrarse en el grupo de los ultraprocesados industriales. Cuentan con azúcares simples y aditivos en su interior.

Hay que tener en cuenta que la ingesta regular en cantidades elevadas de ciertos químicos, como los edulcorantes artificiales, condiciona el buen funcionamiento de la microbiota. Estos compuestos son capaces de fermentar en el tubo digestivo, provocando un cambio en el perfil de las bacterias que ahí habitan. Así lo demuestra un estudio publicado en la revista Nutrients.

Problemas relacionados con la hidratación

Las dietas milagro asociadas a la operación bikini generan un problema fisiológico importante relacionado con el estado de hidratación. En muchos casos se restringen líquidos para hacer parecer más esbelta la figura, lo cual compromete en gran medida el estado de salud, sobre todo en entornos calurosos. Hasta el consumo de electrolitos podría ser insuficiente.

Cabe destacar que una reducción del 2 % del agua corporal total ya provoca caídas en el rendimiento deportivo de más de un 11 %. Pero también afecta negativamente a las reacciones fisiológicas que se producen a diario en el interior de las personas sedentarias.

Para evitar estos problemas, se recomienda elegir el agua mineral como herramienta de hidratación principal. Conviene además utilizar un poco más de sal para aderezar las comidas cuando se hace ejercicio en entornos calurosos, con el objetivo de compensar las pérdidas de sodio a través del sudor. Así se previene la hiponatremia, una alteración que ha demostrado ser fatal.

Bajo ningún concepto se debe recurrir a los compuestos diuréticos, bastante frecuentes en el contexto de las dietas milagro. Si bien existen algunas infusiones naturales con dicho efecto que no generarán problemas de salud (como el té), los fármacos podrían alterar de manera grave la función renal, condicionando su viabilidad a medio plazo.

Relación entre operación bikini y trastorno de la conducta alimentaria

Existen ciertas relaciones entre la puesta en marcha de la operación bikini y el riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Está claro que hablamos de un problema multifactorial, con condicionantes genéticos, e importante influencia ambiental. Está determinado también por el estado de salud mental. Sin embargo, ciertas conductas pueden propiciar su desarrollo.

Por ejemplo, los fracasos sucesivos a la hora de plantear la operación bikini podrían ser el detonante para comenzar a llevar a cabo conductas de tipo purgativo, como los vómitos. También para amplificar todavía más las restricciones dietéticas, suprimiendo grupos de alimentos completos de la pauta o creando aversión a ciertos nutrientes, como los carbohidratos.

Esta situación se considera realmente peligrosa para la salud a medio plazo. Sin embargo, cada vez es más frecuente entre la población adolescente. El impacto de la publicidad y de las redes sociales tiene mucho que ver. Ahora bien, instaurar una serie de buenos hábitos desde las primeras etapas de la vida conseguirá rebajar mucho los riesgos.

Sea como fuere, ante el primer síntoma de conducta restrictiva severa o purgativa de un ser cercano, conviene consultar con un profesional. Es fundamental que se aborden esta clase de problemas justo en los inicios, para evitar un gran número de secuelas a medida que pasen los años. La intervención ha de ser multidisciplinar para lograr el éxito.

No hagas operación bikini, adopta un estilo de vida saludable

Mucho mejor idea que enfrentarse a una operación bikini cada año, resulta adoptar un estilo de vida saludable que permita optimizar de manera constante el estado de composición corporal.

Conviene plantear una dieta adecuada, variada y equilibrada, que aporte todos los nutrientes esenciales para que el organismo funcione de manera correcta. Habrá que priorizar la presencia en la pauta de los alimentos frescos.

Incluso se pueden poner en marcha ciertos protocolos dietéticos que consigan estimular la pérdida de peso, pero sin riesgos. Es el caso del ayuno intermitente, por ejemplo. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Current Obesity Reports, dicho mecanismo puede ayudar a incrementar la sensibilidad a la insulina y a reducir el desarrollo de patologías crónicas y complejas.

Pero al mismo tiempo será crucial optimizar la práctica de ejercicio físico. Sobre todo hay que enfatizar los esfuerzos en el trabajo de fuerza muscular. De este modo se promoverá la hipertrofia, lo que incrementará el gasto energético diario en reposo y permitirá mantener un estado de equilibrio energético de manera mucho más sencilla.

Si bien hemos hablado que en personas sedentarias se debe asegurar un consumo superior a 0,8 gramos de proteína por kilo de peso al día, en deportistas los requerimientos podrían doblarse con facilidad. Sobre todo cuando el trabajo es intenso. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Journal of the International Society of Sports Nutrition.

Para incrementar la presencia de estos nutrientes en la dieta se puede recurrir a batidos, yogures con alto contenido en proteínas, barritas e incluso otro tipo de comestibles, siempre y cuando su calidad sea buena. No obstante, la base siempre ha de ser la inclusión de alimentos de origen animal en la dieta diaria. Estos proporcionan proteínas del más alto valor biológico.

El uso de los suplementos

La operación bikini y el uso de suplementos
A pesar de que los suplementos nutricionales son saludables, cuando se usan en contextos inadecuados pueden no servir o ser contraproducentes.

Durante la operación bikini suele ser frecuente el uso de suplementos para potenciar la pérdida de peso, sustituir comidas o mejorar el estado de composición corporal. Sin embargo, no se utilizan de manera adecuada. Para que estos funcionen como debieran primero hay que ajustar la pauta nutricional, asegurando que no existen déficits.

En los casos más extremos se pueden llegar a emplear ciertos fármacos de mala manera con graves efectos secundarios para favorecer la pérdida de grasa. Hablamos sobre todo de la efedrina y de las hormonas tiroideas. Esta clase de compuestos no deberían utilizarse bajo ningún contexto fuera de las aplicaciones clínicas y con supervisión profesional.

Ahora bien, cuando se plantear un estilo de vida saludable, como el propuesto anteriormente, sí que puede tener sentido consumir ciertos suplementos para incrementar el rendimiento deportivo, mejorar la salud o estimular la oxidación de las grasas. En este caso hablamos de compuestos seguros y legales.

Entre los más utilizados se encuentran la creatina, la beta alanina, la cafeína, la sinefrina, el extracto de té verde, el extracto de jengibre… Son varias las alternativas que se pueden poner sobre la mesa según se analice el contexto y las necesidades individuales. Pero para exprimir los suplementos al máximo, habrá que optimizar también la pauta de entreno.

Eso sí, a la hora de utilizar cualquiera de estos productos conviene contar primero con la aprobación y supervisión de un profesional. A veces no resulta sencillo elegir entre la amplia gama de suplementos que se ofrecen en el mercado. Conviene seleccionar con precisión la sustancia a utilizar, dosificarla y requerir los certificados de sanidad correspondientes.

La operación bikini suele ser peligrosa para la salud

La operación bikini no resulta la mejor opción para optimizar la composición corporal de cara al verano. Conviene más plantear una serie de hábitos saludables que se puedan mantener a medio y a largo plazo, generando la adherencia suficiente. De este modo se conseguirán resultados que se consolidarán con el paso del tiempo.

Recuerda la importancia de evitar las dietas milagro que resultan restrictivas, pues ponen en riesgo el correcto funcionamiento del organismo. Hay que garantizar que se cubren los requerimientos nutricionales a diario para que la fisiología sea lo suficientemente eficiente. De lo contrario se podrían desarrollar patologías crónicas y complejas.

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