Serotonina y depresión

Bernardo Peña · 7 agosto, 2019
¿Quieres saber acerca de la importancia de la serotonina en el estado de ánimo y en otros procesos fisiológicos? En este artículo responderemos a todas tus dudas.

La depresión es uno de los trastornos psicológicos más incapacitantes. Hoy en día existen muchos tratamientos antidepresivos, pero no todos los pacientes reaccionan de la misma forma. Esto nos lleva a investigar sobre los procesos implicados en la depresión. ¿Cuál es el papel de la serotonina en relación con la depresión?

¿Qué es la depresión?

La depresión es una combinación de tristeza, melancolía, desinterés por las actividades y los proyectos vitales, fatiga, falta de energía, sentimiento de culpa, ideas de muerte y suicidio, problemas de atención y memoria y alteraciones del sueño y de la alimentación. También podría concurrir con síntomas somáticos.

Existen varios tipos diferentes de depresión. Por lo general, pueden ser desde leves hasta muy graves, episódicas, crónicas o recivivantes.

Debido al gran impacto en la salud que tiene la depresión, se han tratado de investigar los factores ambientales y biológicos que contribuyen a su origen. En el caso que nos ocupa, nos centraremos en el papel que tiene la serotonina en la depresión.

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¿Qué es la serotonina?

La serotonina es un neurotransmisor que también actúa como hormona. Se produce principalmente en el cerebro, aunque también en el sistema digestivo. Se encuentra en todo el cuerpo, por lo tanto se cree que participa en una multitud de funciones fisiológicas y psicológicas.

Curiosidades sobre la serotonina

  • Tiene un importante papel en el cuerpo humano.
  • Interviene en la regulación del estado de ánimo.
  • Regula el apetito y la digestión.
  • Ayuda a regular el ciclo del sueño.
  • Interviene en la consolidación de la memoria a largo plazo.
  • Influye en el desempeño sexual.
  • Parecen existir pruebas fehacientes de un vínculo entre la serotonina y la depresión, no obstante, no está claro si los niveles bajos de serotonina causan la depresión o si la depresión causa niveles bajos de serotonina.
  • La serotonina puede aumentarse naturalmente a través de la regulación de nuestro estado de ánimo, el ejercicio y la dieta.
serotonina monoamina neurotransmisor

Consecuencias de tener bajos niveles de serotonina

Los niveles bajos de serotonina suelen relacionarse con:

  • Estado de ánimo depresivo.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.
  • Agresividad.
  • Baja autoestima y pensamientos suicidas.
  • Problemas digestivos y estreñimiento.

Nótese que algunos de estos síntomas son también frecuentes en la depresión. No obstante, falta evidencia empírica que pueda establecer una relación causal entre la depresión y los niveles bajos de este neurotransmisor.

Funciones de la serotonina

Dentro de las funciones de esta sustancia, encontramos las siguientes:

  • Transmitir señales nerviosas entre neuronas.
  • Regular los movimientos intestinales.
  • Reducir el apetito.
  • Regular el estado de ánimo favoreciendo el bienestar.
  • Inhibir la actividad sexual.
  • Favorecer la coagulación sanguínea.

ISRS para el tratamiento de la depresión

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), aumentan los niveles de serotonina en la hendidura sináptica, al evitar que este neurotransmisor se vuelva a absorber. Por lo tanto, los niveles de esta sustancia permanecen elevados, influyendo así en el estado de ánimo.

La comunidad científica parece estar de acuerdo en que los ISRS alivian los síntomas de la depresión, ya que incrementan los niveles de serotonina en el organismo. Sin embargo, aún no está claro su funcionamiento.

De igual modo, algunos ISRS parecen funcionar para algunas personas y no para otras, por lo que algunos científicos discrepantes sostienen que tal vez el aumento de los niveles de la serotonina no alivie la depresión.

Polémicas aparte, los ISRS son el tratamiento de referencia para tratar:

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Ataques de pánico.
  • TOC.

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Problemas de los ISRS

Por desgracia, los ISRS no empiezan a aliviar los síntomas depresivos hasta pasados unos 12 o 15 días. Por lo tanto, durante las primeras semanas del tratamiento es posible que los síntomas depresivos empeoren. En todo caso, debemos atender al estado del paciente ayudándole a controlar sus emociones y pensamientos, sobre todo si se trata de pensamientos suicidas.

inhibidores recaptación serotonina ISRS

Efectos secundarios de los ISRS

Los ISRS tienen algunos efectos secundarios que suelen remitir después de un mes desde su uso. Entre ellos, destacan:

  • Insomnio.
  • Despersonalización o desrealización.
  • Mareos.
  • Dolor de cabeza.
  • Disfunción sexual.
  • Problemas digestivos.
  • Inquietud.

Aumentar naturalmente los niveles de serotonina

Además de los psicofármacos, puede haber otras formas de aumentar los niveles de serotonina:

  • La terapia cognitiva o el cambio en los pensamientos: a través de la psicoterapia, podrían aumentar los niveles de serotonina. Esto se debe a que serotonina y estado de ánimo guardan una relación bidireccional.
  • Fototerapia o tratamiento de luz: parece ser que las condiciones de luminosidad favorecen el estado de ánimo y, por tanto, el estado de la serotonina.
  • Deporte: el deporte regula positivamente nuestro estado de ánimo.
  • Alimentación: ciertos alimentos contienen triptófano, precursor natural de la serotonina. Por lo tanto, la ingesta de ciertos alimentos, como por ejemplo el plátano, el chocolate, el queso, el pavo, la soja, el salmón o los huevos, podrían ayudarnos a regular nuestro estado de ánimo.

Conclusiones acerca de la serotonina y la depresión

En conclusión, ¿la depresión es causa o consecuencia de los niveles de este neurotransmisor? Aunque muchos científicos no se pongan de acuerdo, parece ser que existe una relación directa entre la serotonina y el estado de ánimo.

Por lo tanto, esto nos deja dos vías para el tratamiento: o bien aumentar los niveles de serotonina de forma artificial a través de los psicofármacos, o bien regular nuestro estado de ánimo a través de la terapia psicológica, la dieta y otras intervenciones conductuales.

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