Flavoxato: ¿qué es y para qué sirve?

El flavoxato es un fármaco que se utiliza para tratar las contracciones de la vejiga constantes y problemáticas. Aborda los distintos síntomas en aquellas personas con el síndrome de la vejiga hiperactiva.
Flavoxato: ¿qué es y para qué sirve?
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 15 octubre, 2021.

Última actualización: 15 octubre, 2021

El flavoxato es un fármaco anticolinérgico con efectos muscarínicos. Su uso es muy específico, pues se utiliza para tratar la vejiga hiperactiva, una condición en la que los músculos de la vejiga se contraen de forma descontrolada, causando micción frecuente, necesidad urgente de orinar y dificultad para controlar la micción.

Cabe destacar que el flavoxato es el principio activo del medicamento, pero no se encuentra bajo esta designación en las farmacias. Algunos de sus nombres comerciales son Uronid ®, Urispas ®, Bladderon ®, Bladuril ® y Genurin ®.

El flavoxato está indicado para el alivio sintomático de la cistitis intersticial, la disuria, la urgencia a la hora de miccionar, la frecuencia e incontinencia, la prostatitis, la uretritis, la urocistitis y otros problemas tisulares en el aparato excretor. Si quieres saber más sobre él, sigue leyendo.

¿Para qué sirve el flavoxato?

El síndrome de la vejiga hiperactiva (overactive bladder syndrome u OAB, en inglés) se define como una urgencia para miccionar, con o sin incontinencia, generalmente con nicturia, en ausencia de un trastorno metabólico o patológico subyacente. Tal y como indica la European Review for Medical and Pharmacological Sciences, esta condición afecta hasta al 32 % de la población general.

Como hemos dicho, el flavoxato es un medicamento especialmente ideado para tratar el OAB. Este fue el primer fármaco antiespasmódico que aprobó la Food and Drug Administration (FDA) para abordar el síndrome de la vejiga hiperactiva y se utiliza de forma muy común en el ámbito médico.

Estudios citados con anterioridad resaltan que el uso de flavoxato en el síndrome de la vejiga hiperactiva mejora los síntomas en un 55 al 83,4 % de los pacientes en comparación con un placebo. Esto nos indica que no es eficaz en todos y cada uno de los cuadros en los que se administra, pero sí que es mucho mejor que otras opciones farmacológicas.

Mecanismo de acción

El flavoxato se administra en forma de profármaco (flavoxato clorhidrato), es decir, se transforma en su forma activa en el interior del cuerpo del paciente. Este compuesto ejerce una inhibición de las fosfodiesterasas, una actividad antagonista del calcio moderada y un efecto anestésico local.

En particular, las enzimas fosfodiesterasas realizan una función esencial sobre el músculo detrusor de la vejiga urinaria, favoreciendo su contracción en los eventos fisiológicos necesarios. Por ende, la administración de flavoxato clorhidrato se vincula a una menor actividad de este tejido muscular, lo que disminuye la sintomatología del OAB.

También es necesario recalcar que el flavoxato es antagonista del calcio. Sin entrar en particularidades, se puede decir que suprime las concentraciones mediadas por los iones de calcio (Ca2+) en las fibras del músculo detrusor de forma competitiva y no competitiva. En su variante intravenosa, también es capaz de inhibir la contracción de la vejiga en las distintas fases inducidas por la estimulación del nervio pélvico.

Micción frecuente en la vejiga hiperactiva.
El síndrome de la vejiga hiperactiva conlleva a que el paciente deba orinar con frecuencia y despertar en la noche por la necesidad de ir al baño.

Usos generales

Para terminar de explorar la farmacodinámica del flavoxato, te presentamos en la siguiente lista los usos citados por sus prospectos:

  • Micción intermitente: inicios y paradas durante el acto de orinar con dificultad en el comienzo de la micción.
  • Urgencia urinaria: necesidad repetida de ir al baño.
  • Frecuencia urinaria anormal: la mayoría de personas orinan entre 6 y 7 veces en un periodo de 24 horas. Las personas con OAB tienen un impulso incontenible y repetido de ir al baño.
  • Nocturia: necesidad de ir al baño de forma repetida por la noche.
  • Tratamiento del dolor suprapúbico vesical.
  • Tratamiento de la incontinencia urinaria.

Este tipo de condiciones son mucho más frecuentes en la población envejecida. Por ejemplo, el síndrome de la vejiga hiperactiva afecta hasta al 40 % de la población mundial mayor de 75 años.

El flavoxato ayuda a sobrellevar diversos síntomas urinarios, sobre todo en la población envejecida.

¿Cómo se administra el flavoxato?

El flavoxato se presenta en forma de comprimidos de ingesta oral recubiertos por una película y suelen almacenarse 60 unidades por caja. Su forma es blanca, circular y cada pastilla se debe ingerir entera con ayuda de un vaso de agua, sin tragar o chupar en ningún caso.

Vamos a centrar nuestra atención en la marca Uronid 200 mg comprimidos recubiertos con película ®, disponible en España, pero esta no es la única. Cada pastilla de Uronid contiene 200 miligramos de flavoxato clorhidrato, pero ten en cuenta que esta concentración puede variar entre fabricantes y presentaciones.

La dosis diaria recomendada es de 1 comprimido cada 6-8 horas. Esto quiere decir que, según la gravedad de los síntomas, se deberán tomar de 3 a 4 pastillas al día, lo que equivale a 600-800 miligramos de flavoxato clorhidrato cada 24 horas. Tal y como indica el prospecto, las pastillas deben ser consumidas siempre después de las comidas.

No se debe administrar flavoxato a menores de 12 años, pues no se ha comprobado su seguridad en grupos infantiles.

¿Quién no debe tomar este medicamento?

En primer lugar, no debe consumir este fármaco ninguna persona que haya mostrado reacciones de hipersensibilidad al flavoxato o cualquiera de los excipientes de la pastilla. Algunos de estos compuestos accesorios son los siguientes: lactosa, povidona (E-1201), carboximetilcelulosa modificada (E-466), talco (E-533b), estearato de magnesio (E-572), sílice coloidal (E-551) y celulosa microcristalina (E-460).

Más allá de alergias, existen otros grupos poblacionales en los que no se recomienda el tratamiento con este medicamento. Si tienes cualquiera de estas condiciones, avisa a tu médico:

  • Enfermedades gastrointestinales que afecten al tránsito normal de la comida (obstrucciones).
  • Sangrados intestinales.
  • Incapacidad muscular para tragar (acalasia).
  • Incapacidad para vaciar completamente la vejiga (retención urinaria).
  • En conjunción con tratamientos para el glaucoma.
  • Enfermedades que causan fatiga crónica y debilidad muscular generalizada (miastenia gravis).

Tal y como indica la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, este medicamento puede provocar cierta somnolencia. Por ello, se recomienda no coger el coche ni utilizar maquinarias pesadas hasta que el paciente se acostumbre al fármaco. Lo mismo se aplica al alcohol; si se toma en conjunto con el flavoxato, el efecto de somnolencia puede verse magnificado.

Dado que el aclaramiento renal del metabolito activo representa más del 50 % de la dosis, la insuficiencia renal puede afectar significativamente la cinética del producto. Por tanto, se requiere precaución en pacientes con insuficiencia renal.

Embarazo y lactancia

Si estás planeando quedarte embarazada y se te ha recetado un tratamiento a largo plazo con Uronid ® o cualquiera de las marcas farmacológicas del flavoxato, no dudes en acudir al médico y consultarle. No se ha establecido la seguridad de este medicamento durante el embarazo y la lactancia, así que casi siempre es mejor cesar su consumo.

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios?

Al igual que todos los medicamentos, el flavoxato puede provocar diversos efectos adversos. Te los presentamos según el porcentaje de personas afectadas a nivel general:

  • Efectos adversos frecuentes (hasta 1 de cada 10 pacientes): las náuseas son el signo clínico más común tras la ingesta de flavoxato. Aun así, la población general suele tolerarlo muy bien. Para evitar síntomas gastrointestinales se recomienda ingerir las pastillas siempre después de comer.
  • Poco frecuentes (hasta 1 de cada 100 pacientes): somnolencia, trastornos visuales, vómitos, boca seca, dolor gástrico, digestión pesada y erupciones cutáneas.
  • Raros (hasta 1 de cada 1000 pacientes): urticaria, prurito, incapacidad para vaciar completamente la vejiga (retención urinaria) y fatiga.
  • Efectos de frecuencia no conocida: hipersensibilidad, reacción anafiláctica, shock anafiláctico, confusión, glaucoma, latidos cardiacos rápidos e irregulares, enrojecimiento de la piel, ictericia, trastornos hepáticos y resultados anormales en las pruebas del funcionamiento del hígado.

Si presentas cualquier tipo de efecto adverso que interfiera con tu vida diaria, no dudes en consultarlo con tu médico. En caso de que seas residente de España, también puedes comunicar tu situación directamente al Sistema Español de Farmacoviglancia de Medicamentos de Uso Humano.

Náuseas por flavoxato.
El efecto secundario más frecuente de este fármaco son las náuseas.

¿Qué debo hacer si me olvido una dosis?

Si te olvidas de tomar una dosis, sáltatela y sigue con la siguiente como si no hubiera pasado nada. Debido a la proximidad entre tomas (6-8 horas), lo mejor es que obvies el olvido y no tomes 2 pastillas demasiado cerca en el tiempo. Nunca consumas 2 dosis seguidas para solventar un despiste.

¿Cómo debo actuar en caso de una sobredosis?

El flavoxato suele ser bien tolerado por casi todos los pacientes y es difícil alcanzar la dosis tóxica. Según el portal farmacológico Medicines UK (EMC), no se ha identificado ningún riesgo tras una sobredosis en la experiencia posterior a la comercialización.

Aun así, si tomas más medicamento del que debes o te sientes mal tras ingerir una dosis normal, no dudes en acudir a urgencias por tu propio pie con la caja del fármaco en la mano. Si te encuentras indispuesto físicamente, llama a una ambulancia y pídele a un conocido o un vecino que te acompañe.

¿Cómo almacenar y desechar este medicamento?

Este medicamento no requiere condiciones especiales de almacenaje en lo que a temperatura y humedad se refiere. De todas formas, hacemos especial hincapié en que debe mantenerse fuera del alcance de los niños en todo momento. Su seguridad en menores de 12 años no se ha demostrado y los envases no impiden que un infante acceda a los comprimidos.

Por otro lado, no debes tirar este medicamento a la basura o por el desagüe una vez haya caducado o no lo necesites, pues contiene excipientes y químicos que pueden ser muy perjudiciales para el medio ambiente. Si eres residente en España, puedes acudir a tu Punto SIGRE más cercano y desechar allí el fármaco. Estos contenedores se encuentran en las puertas de todas las farmacias.

Apuntes finales sobre el flavoxato

Tal y como hemos podido comprobar a lo largo de estas líneas, el flavoxato es un fármaco muy específico que se utiliza para abordar los síntomas del síndrome de la vejiga hiperactiva, como son la necesidad de micción constante, la nocturia, la micción intermitente y la incontinencia urinaria. Debido a que estos signos clínicos aumentan su prevalencia con el envejecimiento, este fármaco se suele recetar sobre todo en la tercera edad.

A pesar de que tenga un índice de eficacia muy alto, a veces puede ser necesario acompañarlo de otro tipo de apoyos farmacológicos, psicológicos y cambios en la rutina. Antes de comenzar el tratamiento, discute con tu médico cómo puedes manejar los síntomas.

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