Xalatán: todo lo que debes saber

El xalatán es un fármaco que se utiliza para reducir la presión intraocular en pacientes con glaucoma. Su uso es muy sencillo y no suele provocar efectos secundarios graves.
Xalatán: todo lo que debes saber
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por Samuel Antonio Sánchez Amador el 15 junio, 2021.

Última actualización: 15 junio, 2021

Xalatán es el nombre comercial que recibe el fármaco principal con latanoprost en su composición (1,5 µg por cada gota). Este medicamento se utiliza para controlar la progresión del glaucoma, ya que tiene la propiedad de disminuir la presión intraocular. Así, se puede llegar a evitar un daño irreversible en el nervio óptico, que a su vez desemboca en ceguera.

Xalatán® es solo uno de los nombres que recibe este grupo de fármacos, pues también puede encontrarse bajo las siguientes designaciones: Latanoprost Stada®, Latanoprost Tarbis®, Xalacom®, Vilizalatan® y Monoprost®, entre otros. Si quieres conocerlo todo sobre este conglomerado medicamentoso enfocado al bienestar ocular, sigue leyendo.

¿Para qué se usa el xalatán?

Como hemos dicho, el xalatán es un fármaco que se utiliza para reducir la presión intraocular en el ojo. Antes de explorar su posología y efectos secundarios, primero debemos poner en contexto qué es el glaucoma —la enfermedad que trata— y sus patrones de aparición.

Tal y como indica el portal Glaucoma.orgla parte anterior del ojo de los seres humanos está llena de un líquido transparente, llamado fluido intraocular humor acuoso. 

Este compuesto, en una situación de normalidad, sale por la pupila para ser absorbido hacia el torrente sanguíneo, por medio de un sistema de drenaje. Si este mecanismo es el correcto, la presión dentro del ojo se mantiene.

En un cuadro de glaucoma, el sistema de drenaje del ojo se tapa y el fluido no puede drenar. Por ello, aumenta la presión intraocular (PIO, mayor de 21 mmHg) y el nervio óptico corre riesgo de dañarse de forma irreversible. El xalatán trata de combatir esta concatenación de sucesos patológicos, pues su uso principal se basa en la reducción de la hipertensión ocular.

El papel del xalatán en el glaucoma

El xalatán ayuda a tratar el glaucoma
El uso del xalatán permite disminuir de forma progresiva la presión intraocular, una de las características principales del glaucoma.

El xalatán (latanoprost) es un fármaco análogo de prostaglandina F2-alfa (agonista del receptor FP), que aumenta la salida uveoescleral del humor acuoso, reduciendo así la presión intraocular (PIO). Se proponen los siguientes mecanismos de acción:

  1. Por relajación del músculo ciliar, un músculo con forma de anillo situado en el interior del ojo, adherido al cristalino mediante fibras.
  2. Por alteración del citoesqueleto de las células implicadas en el proceso de drenaje, lo cual cambia su conformación tridimensional.
  3. Reducción de la presión intraocular por remodelación de la matriz extracelular de la vía uveoescleral. Esto se consigue mediante la síntesis y liberación de metaloproteinasas.

Sea como fuere, el fármaco comienza a reducir la presión intraocular 3 o 4 horas después de su administración, tal y como indica el portal médico Statpearls. El pico de actividad se localiza a las 8-12 horas, si bien su funcionalidad permanece durante 24 horas. Dependiendo del fármaco, esto puede traducirse en que el paciente solo tenga que usarlo una vez al día.

Sus usos en distintos grupos

El xalatán es el fármaco de elección en el glaucoma de ángulo abierto —ángulo iridocorneal normal—, de evolución lenta pero progresiva, con una pérdida de visión constante. Además de este cuadro, también se puede usar en otros cuadros similares, como los siguientes:

  1. Glaucoma pediátrico: este fármaco es apto para infantes.
  2. Glaucoma crónico de ángulo cerrado: existe una disminución en el ángulo iridocorneal, con una sintomatología mucho más evidente. En esta ocasión, la pérdida de visión se instaura de forma rápida, el ojo se pone rojo y existe un claro dolor.
  3. Glaucoma de tensión normal: curiosamente, existen ocasiones en las que la presión intraocular es normal (<21 mmHg) y aún así se desarrolla glaucoma. En estos cuadros, el xalatán también es el fármaco de elección.
  4. Glaucoma inducido por esteroides: simula el cuadro de un glaucoma típico de ángulo abierto y es provocado por el uso de esteroides tópicos, perioculares, inhalados o sistémicos.
  5. Glaucoma pigmentario: un tipo de glaucoma que surge a partir del síndrome de dispersión pigmentaria. En este cuadro, el pigmento que colorea el iris migra a otras zonas del ojo.

El xalatán (latanoprost) es un fármaco que se absorbe bien a través de la córnea, activándose por hidrólisis a su forma activa. Su metabolismo en el entorno ocular es prácticamente nulo, así que se descompone en metabolitos inactivos en el hígado, que terminan siendo excretados con la orina.

El glaucoma es la causa número 1 de ceguera irreversible en todo el mundo. Lo padecen 80 millones de personas y hasta el 50 % de ellas no saben que lo tienen.

¿Cómo se administra el xalatán?

Como hemos dicho, el xalatán (latanoprost) es un fármaco análogo de las prostaglandinas que se presenta en forma de gotas oftálmicas. A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre él, utilizando como base el prospecto creado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios

Presentaciones

El xalatán se presenta en forma de gotas oftálmicas, en envases de 5 mililitros de capacidad—2,5 mililitros de solución— con dosificador. Cada mililitro de xalatán contiene 50 µg de latanoprost (una concentración al 0,005 %). Cada gota contiene 1,5 µg de latanoprost y la forma de administración más adecuada, según el prospecto, es la siguiente:

  1. Lavarse las manos bien y sentarse en un lugar cómodo.
  2. Retirar el capuchón externo o protector —una vez abierto, este puede desecharse—.
  3. Desenroscar el tapón interno. Este debe conservarse, con el fin de mantener el líquido viable en los siguientes usos.
  4. Utilizando uno de los dedos de la mano —siempre previamente higienizado—, hay que separar el párpado inferior del globo ocular que se quiere tratar. Es necesario dejar la esclerótica al descubierto lo mejor posible.
  5. Colocar la punta del frasco cerca del ojo, pero sin que esta llegue a tocarlo.
  6. Apretar el fármaco con cuidado. Solo debe caer una gota por dosis.
  7. Una vez la gota ha sido aplicada, retirar el dedo del párpado y cerrar el ojo. Es necesario mantenerlo cerrado durante 1 minuto, manteniendo una suave presión con el dedo usado sobre la zona del saco lagrimal —cerca de la base de la nariz—.
  8. Repetir la operación con el otro ojo. Una vez la dosificación ha finalizado, colocar de nuevo el tapón y mantener el fármaco en un lugar fresco.

Si la persona que usa el fármaco usa lentes de contacto, deberá esperar unos 15 minutos adicionales antes de volver a ponérselas.

Dosis

Al menos en el fármaco analizado —y en todas las formas comerciales que hemos revisado—, se hace especial hincapié en que no se debe aplicar más de 1 gota al día en cada ojo en ningún caso.

De lo contrario, el fármaco puede perder potencia y la funcionalidad del tratamiento disminuye. Según estudios, esto podría deberse al desarrollo de subsensibilidad en los receptores de las prostaglandinas F (FP).

Además, es necesario retirar las lentes de contacto antes de la aplicación de las gotas. También se debe esperar 5 minutos para administrar cualquier otra solución oftálmica que haya recetado el médico en conjunto con el xalatán —si es que la hay—.

¿Quién no debe usarlo?

El xalatán no tiene muchas contraindicaciones
Por lo general se trata de un fármaco bien tolerado, salvo casos de alergias conocidas y condiciones especiales.

Tal y como indica el portal farmacológico Vademecumel xalatán —y por ende, todo fármaco con latanoprost— está contraindicado principalmente en todo paciente que haya mostrado hipersensibilidad previa al compuesto activo u otros de los componentes. Este fármaco presenta 0,2 mg/ml de cloruro de benzalconio y 6,3 mg/ml de fosfatos.

Si presentas un historial de reacción a cualquiera de estos compuestos, consúltalo con el médico. También hay que tener especial cuidado con administrarlo en conjunción con 2 o más fármacos análogos de prostaglandina o derivados de ellas. Si ya estás recibiendo un tratamiento para el glaucoma, informa con detalle a tu oftalmólogo o médico de confianza.

También es necesario comentar con un profesional médico la administración de xalatán en cualquiera de los siguientes casos: si el paciente se va a someter a una intervención quirúrgica ocular, si ya presenta problemas congénitos oculares, si tiene sequedad grave en los ojos o, en su defecto, si padece asma grave o descontrolada.

No se ha establecido la peligrosidad del xalatán para el feto durante el embarazo. Por ello, no debe usarse en mujeres gestantes.

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios?

Aunque se trate de un fármaco circunscrito a un campo de acción muy limitado, también puede presentar efectos secundarios. Te los presentamos en la siguiente lista, en función del número de personas que se ven afectadas por el tratamiento:

  • Efectos secundarios muy frecuentes (más de 1 de cada 10 pacientes): cambio paulatino del color de los ojos, sobre todo en aquellas personas que los tengan mixtos, debido a un incremento de pigmento marrón en el iris. Se produce un incremento de melanina, pero no de melanocitos. Más allá de este signo tan llamativo, también es común la rojez ocular, irritación y cambios ligeros en las pestañas.
  • Frecuentes (presentes en 1 de cada 10 pacientes): inflamación de los párpados —condición conocida como blefaritis—, dolor en el ojo, fotofobia y conjuntivitis —inflamación de la membrana transparente entre el párpado y el globo ocular—.
  • Efectos secundarios poco frecuentes (1 de cada 100 pacientes): erupciones en la piel, dolor de pecho (angina), dificultad para respirar, dolor de cabeza, muscular y articular.
  • Efectos secundarios raros (1 de cada 1000 pacientes): inflamación del iris, daños en el entorno ocular, reacciones alérgicas, picores, desarrollo de una infección concomitante provocada por el virus del herpes simple (VHS).
  • Efectos muy raros (1 de cada 10 000 pacientes): agravamiento de anginas en pacientes que ya tienen fallos cardíacos previos. También se puede presentar una mayor profundidad en el surco del párpado.

Si bien esta lista parece muy amplia, en realidad lo más común es presentar síntomas locales en el entorno ocular, pero que no van más allá de la molestia o cambios físicos. En casi todos los casos, los beneficios del xalatán —evitar la ceguera— exceden con creces los perjuicios. Recordamos que el glaucoma de ángulo abierto es la primera causa de ceguera irreversible en el mundo.

¿Qué sucede si olvido una dosis?

Si el paciente se olvida de una dosis, lo mejor que puede hacer es administrar la siguiente dosis al día siguiente de la forma habitual.

En ningún caso hay que dosificar 2 gotas para compensar el olvido, pues como hemos dicho, un exceso de uso del fármaco puede hacer que este pierda eficacia. Por otro lado, si se desea parar el tratamiento, es necesario avisar siempre a una figura médica.

¿Cómo debo actuar en caso de una sobredosis?

Hablar de sobredosis con fármacos de uso tópico y local es un poco difícil, pues el xalatán no es un medicamento que se ingiera por vía oral y se transporte de forma sistémica por todo el organismo.

De todas formas, tal y como indican prospectos, solo se han detectado 2 efectos adversos si el xalatán se usa más de la cuenta: irritación ocular e hiperemia conjuntival —expansión de capilares sanguíneos y enrojecimiento—.

En caso de haber dejado que caigan 2 gotas o más en el entorno ocular, lo mejor es esperar a que la situación mejore y tener más cuidado con la dosificación en la siguiente ocasión. De todas formas, si desarrollas cualquier tipo de efecto secundario atípico que comprometa tu visión, no dudes en llamar a urgencias.

¿Cómo almacenar y desechar este medicamento?

Hay que tener especial cuidado con el almacenaje del xalatán, pues este no debe exponerse a temperaturas más altas de 25 grados de forma continuada. Además, una vez abierto, se contraindica su uso si han pasado más de 4 o 6 semanas. También hay que mantenerlo en su embalaje original, con su dosificador cerrado y fuera de la luz.

Una vez ha caducado, lo más adecuado es llevar todo el empaque a una farmacia, que suele contar con puntos de recogida de medicamentos que ya no van a ser usados. En España, estas localizaciones reciben el nombre de Puntos SIGRE

Recomendaciones finales

El xalatán es un fármaco de aplicación fácil y uso muy sencillo. Solamente hay que saber echarse la gota diaria en cada ojo, tener cuidado con lavarse las manos antes de manipular el entorno ocular y no excederse con la dosis. Los efectos son casi inmediatos y ayudarán al paciente con glaucoma a mantener su presión intraocular bajo control. 

Existen otros fármacos que comparten funciones similares al xalatán (latanoprost), como travoprost, el tafluprost, bimatoprost y el timolol. Discute con tu médico cuál de ellos es adecuado para tu caso concreto.

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