Tratamiento del VPH

Apenas se detecta, es importante iniciar el tratamiento del VPH para evitar el agravamiento de los síntomas (si los hay) y complicaciones en el futuro.
Tratamiento del VPH
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 14 julio, 2021

En muchos casos de infección por VPH el sistema inmunitario consigue combatirla eficazmente, al punto de hacerla desaparecer por completo en un plazo 18-24 meses, sin dejar secuelas. Sin embargo, hay casos en los que se hace necesario el tratamiento del VPH.

Cuando hablamos del virus del papiloma humano (más comúnmente conocido por sus siglas: VPH), debemos recordar que no solo nos referimos a un solo virus, sino a más de 150 tipos de este. Algunos causan síntomas (como las verrugas), mientras que otros pueden pasar completamente desapercibidos.

Dependiendo de cuál sea el caso, las medidas a tomar en el tratamiento del VPH serán unas u otras. Te contamos más al respecto a continuación.

Infección asintomática

El tratamiento del VPH empieza por la consulta médica
A pesar de que no se presenten síntomas, debido a la prevalencia de la infección por VPH es importante acudir regularmente al médico para detectar lesiones en estadios iniciales.

Cuando la persona es asintomática, no hace falta recurrir a ningún tratamiento. En cambio, cuando la pareja de esa persona presenta lesiones (verrugas genitales), sí hace falta recurrir a un tratamiento. También si esa persona tiene el sistema inmunitario debilitado.

De acuerdo con el Manual MSD, las mujeres que tienen de 30 a 65 años de edad, aún cuando no presenten síntomas deben hacerse pruebas de detección (cribado o screening). También deben examinarse si en la prueba de Papanicolaou han obtenido resultados anormales.

En caso de que se confirme la infección por VPH, pero la mujer sea asintomática y tenga hasta 26 años de edad, se le podría recomendar la vacunación. Y si es hombre, se recomienda que se vacunen hasta los 21 años de edad. El propósito de la vacunación es reducir el riesgo de infección con cepas de alta patogenicidad. 

Hay que tener en cuenta que la vacunación debería realizarse a los 11-12 años tanto en hombres como mujeres para que sea realmente eficaz. Las personas que se vacunen más tarde, aún cuando pueden obtener algunos beneficios, no tienen una protección total. La vacuna es preventiva, no curativa, como confirma la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia.

Verrugas genitales

El tratamiento del VPH incluye la eliminación de las verrugas genitales
El control temprano de las lesiones es necesario para evitar la progresión a lesiones displásicas o tumorales. De hecho, algunos serotipos del virus se asocian con mayor riesgo de sufrir estas complicaciones.

Como explican los expertos del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación Española de Pediatría: el tratamiento del VPH está especialmente dirigido a eliminar las lesiones y reducir el riesgo de complicaciones asociadas. 

  • En el caso de las mujeres, el tratamiento está orientado a eliminar las verrugas genitales y los precursores del cáncer de cérvix, vaginal y vulvar.
  • En el caso de los hombres, el tratamiento está dirigido a eliminar las lesiones y reducir el riesgo de cáncer de pene y ano.
  • Para eliminar las lesiones, se recurre a la crioterapia, la electrocoagulación, el láser o la escisión quirúrgica.
  • También se pueden utilizar medicamentos tópicos (como el ácido tricloroacético) para eliminar las verrugas. El médico determinará cuál utilizar según sea la forma, la estructura y el alcance de las verrugas. También tendrá en cuenta la elección del paciente.

Displasia

El término displasia hace referencia a ‘la presencia de células anormales en un tejido u órgano’. Esto no necesariamente implica cáncer, pero en algunos casos podría convertirse en ello. Por esto mismo, requiere cierto control periódico.

Según qué tan anormales sean las células o el grado de afectación en el tejido y órgano, la displasia se clasifica como leve, moderada o grave.

  • El área del órgano o tejido afectado puede eliminarse mediante crioterapia, escisión electroquirúrgica con asa (LEEP) u otras técnicas quirúrgicas.
  • Aún cuando se haya eliminado el área afectada, es necesario pautar controles periódicos para evaluar la evolución del tratamiento. Esto permite detectar a tiempo una posible recurrencia.

Consideraciones

Existen algunas consideraciones en torno al tratamiento del VPH que sería recomendable tener en cuenta:

  • No existe ningún tratamiento para evitar la recidiva.
  • El tratamiento del VPH no suele acarrear complicaciones.
  • Es importante que las mujeres se hagan la citología y las demás pruebas de detección en la consulta ginecológica de forma periódica. A partir de los 30 años, la prueba de Papanicolaou es recomendable.
  • No todos los casos de VPH derivan en cáncer y en caso de que esto último se confirme, un tratamiento precoz puede ayudar a mejorar el pronóstico.

Por otro lado, conviene tener en cuenta que el tratamiento del VPH no viene a ser decisión exclusiva del médico. Si bien este puede ayudar a decidir entre varias opciones adecuadas, la decisión final siempre la tomará el paciente. Como se indica en un artículo publicado en la revista Infectología Práctica:

“Los factores que influyen en la selección de la terapia son el tamaño, la localización, el número y morfología de las lesiones, el sitio anatómico afectado, la preferencia del paciente, el costo del tratamiento, la conveniencia, los efectos adversos y la experiencia del profesional”.

Hay expertos que consideran que, de cara al futuro, el mejor tratamiento del VPH será la prevención y más concretamente, la vacunación. Lo ideal sería que todas las personas se vacunaran a los 11 o 12 años de edad, ya que esto ayudaría en gran medida a reducir el número de contagios a nivel mundial.

Además de la vacunación, sería ideal también practicar sexo seguro. Esto no solo con el objetivo de reducir el riesgo de infección por VPH, sino también para reducir el riesgo de otras enfermedades de transmisión sexual. Después de todo, ninguna precaución es poca cuando se trata de cuidar la salud.




Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.