Síndrome del intestino permeable: síntomas, causas y tratamiento

El síndrome del intestino permeable es una patología de reciente descubrimiento que está muy relacionada con los hábitos alimenticios. Su tratamiento está orientado en el alivio de los síntomas y cambios en el estilo de vida.
Síndrome del intestino permeable: síntomas, causas y tratamiento

Escrito por Luis Rodolfo Rojas Gonzalez, 26 Abril, 2021

Última actualización: 01 Mayo, 2021

Las afecciones gastrointestinales resultan bastante molestas, siendo la mayoría de ellas producto de procesos inflamatorios del intestino. El síndrome del intestino permeable es una entidad poco conocida que puede causar graves complicaciones. ¿Te interesa conocer cuales son los síntomas, las causas y el tratamiento? A continuación te contamos.

La mucosa intestinal es la barrera protectora más grande del cuerpo humano después de la piel, la misma tiene una superficie extendida de más de 400 metros cuadrados. Esta se caracteriza por su permeabilidad selectiva, facilitando el paso de nutrientes y bloqueando la entrada de agentes tóxicos o nocivos para la salud.

El síndrome del intestino permeable es una patología de reciente descubrimiento en la que existe un trastorno en la permeabilidad de la pared intestinal. Este hecho permite que las sustancias dañinas y los microorganismos puedan atravesar la barrera protectora, pasando a la sangre y alcanzado a los diversos órganos del cuerpo.

Síntomas del síndrome del intestino permeable

El síndrome del intestino permeable es complejo.
La distensión y el malestar abdominal son síntomas comunes.

Las manifestaciones clínicas de esta afección suelen ser muy inespecíficas lo que dificulta su identificación temprana. En general, suele presentarse como un cuadro típico de afección gástrica, caracterizado por los siguientes síntomas:

  • Distensión abdominal.
  • Sensación de plenitud gástrica.
  • Náuseas y diarrea.
  • Disminución del apetito.
  • Sensación de cansancio inexplicable.
  • Dolor de cabeza.
  • Dificultad para bajar de peso.
  • Dolor en las articulaciones.

Ante la pérdida de la capacidad selectiva de la mucosa, existe la inminente entrada de sustancias dañinas, toxinas y agentes patógenos. En este sentido, los pacientes pueden experimentar sintomatología nerviosa, respiratoria, cardiovascular, hormonal y osteoarticular, dependiendo del órgano blanco afectado.

¿Por qué se produce?

La permeabilidad selectiva de la mucosa intestinal puede afectarse por exceso o por defecto, es decir, la misma puede aumentar o disminuir en gran medida. El síndrome del intestino permeable se caracteriza por una elevación en la permeabilidad, lo que genera un aumento en la entrada de agentes dañinos al organismo.

En la mayoría de los casos, el síndrome está asociado a daño funcional o estructural de los enterocitos, siendo estas las células encargadas de regular la entrada y salida de sustancias en la luz intestinal.

Por lo general, esta entidad se vincula con una larga lista de enfermedades inflamatorias gastrointestinales. Entre ellas, la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn, el intestino irritable, la gastritis, las úlceras gastroduodenales y las alergias alimentarias.

La mucosa intestinal está recubierta por una microbiota protectora que dificulta la alteración de los enterocitos por agentes externos y mantiene la permeabilidad de la membrana. No obstante, la exposición a ciertas sustancias puede alterar esta microbiota y en consecuencia originar un aumento en la absorción de elementos no deseados.

Factores de riesgo

Uno de los principales factores relacionados con el aumento de la permeabilidad en la pared intestinal es el estrés. De hecho, se ha demostrado una fuerte relación entre los niveles elevados de estrés y procesos irritativos de la mucosa gástrica. Además, el mismo predispone a múltiples entidades patológicas al deprimir la actividad del sistema inmunitario.

Por otro lado, la dieta juega un papel fundamental en la génesis del síndrome del intestino permeable. En este sentido, el consumo excesivo de carbohidratos, grasas y alimentos picantes puede lesionar a los enterocitos. De igual forma, el alcohol y el café también pueden irritar la mucosa intestinal.

Los antibióticos están relacionados con un desequilibrio en la composición de la flora intestinal protectora propia del organismo. Por lo que la administración de estos medicamentos a dosis excesivas y sin ningún tipo de supervisión médica puede llevar a un disfunción del tejido gastrointestinal.

Diagnóstico

El síndrome del intestino permeable requiere diagnóstico.
Es necesario acudir al médico para un diagnóstico preciso.

La identificación del síndrome del intestino permeable se basa en la interpretación de la sintomatología y en la valoración integral por parte del especialista en gastroenterología. Ante la sospecha clínica de esta entidad, el mismo puede emplear diversas técnicas exploratorias y pruebas para confirmar la patología.

En la mayoría de los casos, este síndrome está relacionado con otras enfermedades intestinales subyacentes como la enfermedad celíaca o las úlceras gastroduodenales. Por lo que el médico puede valerse de estudios serológicos y de la endoscopia con toma de biopsia para la determinación de la causa. 

Actualmente existen pruebas no invasivas para valorar la permeabilidad de las paredes intestinales. Las mismas emplean azúcares administrados de forma oral y posteriormente medidos en orina. Esto con el objetivo de guiar el diagnóstico de alteración, por exceso o por defecto, de la selectividad absortiva de los enterocitos.

Tratamiento del síndrome del intestino permeable

Por lo general, la terapéutica de esta afección se centra en controlar y aliviar los síntomas de la causa subyacente. El xiloglucano puede ser indicado bajo estricta supervisión médica en el manejo del síndrome del intestino permeable. Este polisacárido actúa formando una capa protectora que recubre y protege a la mucosa intestinal. 

En cuanto al tratamiento farmacológico este suele apoyarse con cambios en la dieta y el estilo de vida del paciente. De esta forma, se busca reducir los factores de riesgo que aumenten o compliquen la sintomatología.

El abordaje psicológico y las actividades recreativas permiten disminuir los niveles de estrés de la vida cotidiana. Por otro lado, se ha demostrado que el ejercicio periódico, de al menos 30 minutos diarios, y una adecuada higiene del sueño reducen el estrés y favorece al fortalecimiento del sistema inmunitario.

En cuanto a la dieta, se debe evitar el consumo excesivo de alimentos irritantes, alcohol, café y bebidas gaseosas. Se recomienda aumentar la ingesta de agua y de productos ricos en proteínas naturales y zinc. Además, el uso de probióticos fortalece la flora autóctona intestinal.

Una patología en crecimiento

El síndrome del intestino permeable es una entidad de reciente descubrimiento, por lo que aún se desconocen muchos datos de la misma. Esta afección es el resultado del estilo de vida de los seres humanos y su alimentación, sumado a la presencia de alteraciones intestinales de base que empeoran su curso y pronóstico.

Cada día son más los casos reportados de esta enfermedad que afecta mucho la calidad de vida. La misma presenta sintomatología inespecífica y suele ser identificada de forma tardía. No obstante, la identificación temprana está asociada a un mejor evolución terapéutica, por lo que ante cualquier síntoma inusual no dudes en buscar ayuda médica.

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