Lentigo: síntomas, causas y tratamiento

Esta condición forma parte de los trastornos de la pigmentación cutánea, junto con los nevus (lunares) y melanomas. Es importante diferenciar el lentigo del melanoma.
Lentigo: síntomas, causas y tratamiento
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira.

Última actualización: 22 enero, 2021

La presencia de manchas pequeñas, planas y de color marrón puede corresponderse con un caso de lentigo. Si bien suele ser benigno, en algunos sujetos puede convertirse en un problema estético.

Si tienes dudas acerca de esta interesante condición dermatológica, hemos preparado el siguiente artículo para brindarte la mejor información posible. ¡Sigue leyendo!

El lentigo: ¿es una lesión benigna o maligna?

Las alteraciones de la pigmentación cutánea pueden abarcar una amplia variedad de patologías o condiciones. La principal sustancia que determina el tono de piel es la melanina, producida por unas células en la epidermis llamadas melanocitos.

A la hora de diferenciar, desde un punto de vista microscópico y bioquímico, las disimilitudes entre las pieles oscuras y claras, es posible detectar variaciones funcionales en la melanina. Por ello, cada tipo de piel tiene sus propios cuidados. A su vez, el lentigo se caracteriza por la proliferación de algunos melanocitos y el aumento en su tamaño.

Existen muchas variedades de lentigo, pero la clasificación más común incluye a las lesiones simples y solares. Esto permite diferenciar algunos aspectos clínicos.

En la enorme mayoría de los casos se trata de una condición benigna. Sin embargo, existe el lentigo maligno, una enfermedad en la que las lesiones avanzaron hasta convertirse en un tipo de cáncer. A su vez, debido a la similitud con los melanomas, suele generar algunas dudas diagnósticas.

Lentigo senil en manos.
La variedad senil del lentigo se vincula al envejecimiento y se hace más evidente conforme pasan los años.

¿Cuáles son los síntomas?

Las lesiones tienden a aparecer en sujetos de piel clara, son de aparición progresiva y pueden presentarse en cualquier parte de la superficie cutánea. Sin embargo, existen algunas formas provocadas por la exposición prolongada a la luz solar (lentigo solar), por lo que se localizan con mayor frecuencia en la cara, la espalda y las extremidades.

Tienen un aspecto marrón claro, sin presentar elevaciones o síntomas asociados, como picazón, dolor o ardor. Los bordes suelen ser muy bien definidos, a pesar de que no siempre son regulares, como es el caso de los lunares redondeados u ovalados. Son de pequeño tamaño (1 a 5 milímetros), por lo que se denominan máculas.

En las personas de edad avanzada existe una forma clínica particular denominada lentigo senil. Tiene las mismas características antes mencionadas, pero puede adquirir dimensiones un poco más grandes.

¿Cómo se diferencia al lentigo de las lesiones malignas?

A pesar de que existe una baja posibilidad de malignización o confusión con un melanoma, es recomendable conocer las características clínicas de esta última patología. El A-B-C-D-E permite aumentar la sospecha de cáncer si se cumplen los siguientes criterios:

  • Asimetría: ocurre cuando, al dividir la lesión en dos mitades, uno de los lados es muy diferente al otro en cuanto a forma y tamaño.
  • Bordes: tienden a ser muy irregulares.
  • Color: pueden adquirir varias tonalidades dentro de una misma lesión, incluyendo el marrón oscuro y el negro.
  • Diámetro: al momento del diagnóstico, las lesiones suelen ser mayores de 5 milímetros.
  • Evolución: cambian con el tiempo en cualquiera de los aspectos antes mencionados.

Además, la presencia de picazón, dolor u ardor suele ayudar a discernir. En todo caso, es necesario que el médico tome una biopsia de la lesión para poder confirmar.

El lentigo en otras enfermedades

Estas lesiones pueden aparecer en el contexto de otras patologías. Algunas de ellas son el síndrome de lentiginosis múltiple y el síndrome de Peutz-Jeghers.

El síndrome de lentiginosis múltiple también se conoce como enfermedad de LEOPARD, cuyas siglas se corresponden con la aparición de lentigo, alteraciones en el electrocardiograma, hipertelorismo ocular, estenosis pulmonar, anomalías genitales, problemas de crecimiento y de audición. Es una condición rara y sus manifestaciones dermatológicas son bastante evidentes.

El síndrome de Peutz-Jeghers se caracteriza, además de las lesiones cutáneas, por múltiples pólipos intestinales con tendencia a la malignización, los que se diagnostican mediante colonoscopia. Según publicaciones científicas, los pacientes suelen requerir múltiples resecciones quirúrgicas, debido a la alta incidencia de complicaciones.

Causas principales del lentigo

Esta patología tiene fuerte asociación con la exposición a la luz solar y la edad avanzada. También se sabe que hay tendencia a desarrollar las lesiones cuando existen antecedentes familiares.

La radiación ultravioleta (UV), a largo plazo, también puede provocar el lentigo. Existen numerosas fuentes de la misma en lo cotidiano, incluyendo las lámparas y camas bronceadoras con motivos estéticos. Por desgracia, según la American Cancer Society, este tipo de conductas aumenta el riesgo de cáncer de piel.

Diagnóstico

La evaluación clínica suele ser suficiente para realizar el diagnóstico de esta enfermedad. Por tal motivo, es recomendable acudir con un dermatólogo, el médico especialista en enfermedades de la piel.

Para ello es posible que se utilice un instrumento denominado dermatoscopio. Este, como si fuese una lupa, permite observar las lesiones con mejor claridad gracias a la presencia de una fuente de luz.

En ocasiones, es posible que el médico tome una biopsia de la lesión para evaluar sus características microscópicas. Será evaluado por un patólogo, quien buscará indicios de alguna enfermedad maligna subyacente. Es realizado cuando existen dudas clínicas entre un lentigo simple, uno maligno y un melanoma.

Diagnósticos diferenciales

Durante la evaluación, el médico podría plantear varios diagnósticos antes del lentigo. Muchos de ellos requieren confirmación mediante una biopsia. Los más comunes son los siguientes:

  • Melanoma: es un tumor de melanocitos que, en caso de no recibir tratamiento de forma oportuna, puede ser mortal. Esto se debe a su capacidad de metástasis, incluyendo órganos vitales como los pulmones y el cerebro.
  • Queratosis seborreica plana: según la Clínica Mayo se trata de un tumor benigno cuya incidencia aumenta con la edad. Las lesiones son similares al lentigo, en especial debido a su color.
  • Queratosis actínica: también se presenta por la exposición prolongada al sol, pero tiende a tener un aspecto escamoso y grueso. Al igual que el lentigo, tienen capacidad de malignizarse.
  • Líquen plano: en la mayoría de los casos, estas lesiones tienden a ser violáceas y abultadas, por lo que solo las atípicas pueden confundirse con un caso de lentigo.
Melanoma revisado en la espalda.
Los melanomas son malignos y tienen algunas particularidades de color y forma que los hacen más notorios.

Tratamiento del lentigo

En el caso de que se sospeche o confirme la benignidad del lentigo, las lesiones no requieren tratamiento. Solo en aquellos casos en los que represente una molestia estética puede recurrirse a terapia. Las opciones más frecuentes son las siguientes:

  • Crioterapia con nitrógeno líquido: esta técnica se basa en la aplicación de muy bajas temperaturas para eliminar lesiones pigmentadas, tanto benignas como precancerosas. Esto destruye el tejido más superficial y favorece la aparición de piel sana.
  • Láser: existen varias modalidades, pero el médico utilizará aquellos que tengan afinidad por la melanina.
  • Peeling químico: se basa en la aplicación de sustancias sobre la piel en forma de cremas, las que aumentan su penetrancia mediante diversos equipos.

Para las lesiones extensas o en caso de que se confirme la presencia de malignidad, podría requerirse cirugía.

El lentigo es una patología común que no suele tener implicaciones graves. Sin embargo, debido a su capacidad de malignización, es recomendable acudir a un médico de confianza. El dermatólogo es el especialista adecuado para prevenir, diagnosticar y tratar esta condición.



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