¿Qué es el minimalismo digital y cómo practicarlo?

El minimalismo digital es un movimiento que pregona el uso funcional de la tecnología. Te enseñamos qué es, sus ventajas y cómo practicarlo.
¿Qué es el minimalismo digital y cómo practicarlo?

Última actualización: 25 marzo, 2022

El minimalismo digital es una tendencia que se ha hecho popular en los últimos años. Una tendencia que, a pesar de todos los pronósticos, se ha ganado un lugar en aquella parte de la población más receptiva a la tecnología: los jóvenes. Aunque es un estilo de vida que se pregonaba desde hace al menos una década, lo cierto es que cobró relevancia en 2019 con la publicación del libro Minimalismo digital, de Cal Newport.

Muchos asocian a esta tendencia con un proceso de desintoxicación de la tecnología. Dado que interactuamos con ella en el día a día, en un principio resulta complicado imaginar cómo podemos reducir su presencia al mínimo. En efecto, el minimalismo digital no es un movimiento tecnófobo, ni mucho menos. De hecho, Cal Newport es profesor de Informática en la Universidad de Georgetown.

¿Qué es el minimalismo digital?

Se conoce como minimalismo digital a una nueva tendencia que aboga por el uso responsable, práctico y funcional de la tecnología. Newport denomina al movimiento como una filosofía de vida, una que existe desde hace décadas y que no está relacionada con la tecnofobia o la ciberfobia. Tampoco está conectada con quienes asocian los avances digitales como algo “malo” o que perjudique directamente al ser humano.

Al contrario, la tendencia valora el papel que la tecnología ha tenido las últimas décadas. Al mismo tiempo, reconoce que de muchas maneras estamos dependiendo en exceso de ella; y no siempre en contextos que nos benefician. Por ejemplo, permanecer horas conectados a una red social, revisar patológicamente las notificaciones o desarrollar ansiedad por desconectarse (también conocida como FOMO).

El movimiento es tanto teórico como práctico, uno que apuesta por el uso inteligente y racional de la tecnología.

Teléfonos móviles, tabletas, ordenadores, asistentes del hogar, consolas de videojuegos y demás han pasado de ser dispositivos complementarios a convertirse casi en parte de nosotros mismos. Como consecuencia han surgido términos como nomofobia, phubbing o trastorno del juego (este último reconocido por la OMS).

En resumen, el objetivo del minimalismo digital, tal y como lo expone Newport en este artículo, es que aprendas a priorizar tu tiempo productivo en lugar de destinarlo al uso inconsciente de la tecnología. Por ejemplo, que en vez de pasar horas en una red social o en aplicaciones de tu móvil destines el tiempo a tu familia, a hacer deporte, a tu educación, tu emprendimiento o actividades de ocio de otro tipo.

Ventajas de practicar el minimalismo digital

El minimalismo digital favorece el descanso
La adicción a la tecnología puede causar profundas consecuencias en la calidad de vida. Por ejemplo, en la forma en que descansamos.

Ya hemos adelantado algunas de las consecuencias de la dependencia a la tecnología. La nomofobia, o el miedo a desconectarse del móvil, es un fenómeno real que responde a los criterios de las fobias especificas de los manuales de diagnostico. El miedo a perderse algo en línea, mejor conocido como FOMO, también ha sido analizado desde patrones psicológicos.

Al margen de esto, el uso excesivo de los dispositivos puede traducirse en efectos negativos en la salud. Por ejemplo, la evidencia señala que la radiación de los móviles puede tener un impacto contraproducente en la respuesta inflamatoria, el estrés oxidativo y la memoria contextual.

También hay indicios de que puede provocar una reducción de la motilidad de los espermatozoides, lo que incide en la fertilidad. Los investigadores han encontrado que el uso patológico de redes sociales se asocia con un mayor riesgo de desarrollar depresión y ansiedad, también se ha encontrado que en niños y jóvenes la dependencia de la tecnología deriva con frecuencia en episodios de sobrepeso y obesidad.

Por otro lado, los expertos advierten que la luz artificial es una de las causas de los trastornos del sueño, como por ejemplo el insomnio. Existen indicios que relacionan el uso masivo de la tecnología con una disminución del rendimiento académico, mientras que la evidencia apunta que el estrés digital generado por la tecnología se asocia negativamente con el bienestar psicológico.

Lo anterior es solo una muestra de cientos y cientos de efectos adversos que el uso de la tecnología de forma indebida puede generar en la salud. El minimalismo digital no pretende darle la espalda a la tecnología, sino saber cuándo recurrir a ella y cuándo apostar por otro tipo de actividades beneficiosas física, emocional y productivamente para ti.

¿Cómo practicar el minimalismo digital?

Existen muchas formas de poner en marcha el minimalismo digital. El plan que nos sugiere Newport es de aproximadamente 30 días, luego de los cuales se reintroducen gradualmente aquellos dispositivos que ofrecen cierta funcionalidad en la vida.

Dado que para muchas personas esto puede resultar algo radical o complicado, te dejamos con 5 consejos para practicar el minimalismo digital. Los puedes desarrollar con facilidad y no interrumpirán tu día a día, en especial si en tu trabajo interactúas cotidianamente con algún dispositivo.

1. Desactiva las notificaciones en el móvil

Puede parecer un consejo menor, pero en la práctica agradecerás este rápido ajuste en tu móvil. ¿Qué pasa cuando desbloqueas el dispositivo y ves una notificación? De seguro casi todo el tiempo te apresurarás a revisarla. Restringir las notificaciones te permitirá aprender a acostumbrarte a no usar el móvil todo el tiempo, algo que te preparará para los siguientes pasos.

2. No uses ningún dispositivo en la cama

Y cuando decimos ninguno es ninguno. Ya hemos establecido que la luz artificial no es muy amigable con el descanso nocturno, de manera que debes desterrar la tecnología de tu habitación. Al menos una hora antes de dormir retira tus dispositivos tecnológicos cercanos, así no tendrás la facilidad de recurrir a ellos por ansiedad o porque no logras conciliar el sueño con rapidez.

3. Restringe las interacciones a un determinado horario

Imagina que tienes un “horario de oficina” para responder mensajes, correos, devolver llamadas y revisar redes sociales. Establece un límite amplio, uno que irás reduciendo progresivamente. Puede que primero sean tres horas, aunque luego de unas semanas el tiempo se reduzca a solo una. También puedes elegir usar tus dispositivos solo en la mañana o solo en la tarde, todo depende de cómo te sientas más cómodo.

4. Conecta con viejos y nuevos pasatiempos

El minimalismo digital favorece otras costumbres sanas
Si te gusta leer, abandonar los medios digitales un par de horas al día para conectar con los libros físicos es muy buena idea.

¿Te ha pasado que empiezas a usar TikTok, Instagram o Twitter por varias horas seguidas sin darte cuenta? La mayor parte de este uso se corresponde con ocio, para llenar un tiempo libre o para no aburrirte. En vez de coger tu móvil, puedes incluir un nuevo pasatiempo que cumpla con el mismo propósito. Aprender un idioma, leer, andar bicicleta, tejer, cocinar y escribir son solo algunos de ellos.

5. Traslada las interacciones de manera presencial

¿Por qué hablar por WhatsApp, Telegram o Facebook Messenger con alguien cuando puedes hacerlo de forma presencial? En vez de entablar una conversación en línea queda con una persona en una cafetería, un bar o en su casa. Así evitas usar el móvil u otros dispositivos, al tiempo que fomentas tus interacciones sociales de manera física y todos los beneficios que ello implica.

El objetivo con todos estos consejos no es dejar de usar tu móvil, tu tableta o tu ordenador por completo, sino que aprendas a distribuir tu tiempo libre en actividades que sean más provechosas para ti. También a que apeles por las actividades presenciales, de manera que no restringas tus interacciones exclusivamente al universo virtual.

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