Retraso mental: causas y síntomas

Bernardo Peña · 20 octubre, 2019
El retraso mental supone una deficiencia a nivel cognitivo, conductual y sensorial, que merma las habilidades para la adaptación social. Examinamos específicamente qué es el retraso mental y por qué se produce.

Las definiciones de retraso mental siguen, generalmente, dos criterios:

  • Psicométrico-estadístico, basado en la posibilidad que ofrecen los tests de inteligencia para evaluar de forma fiable y predictiva el funcionamiento intelectual.
  • Conducta adaptativa, basado en la capacidad para adaptarse al entorno, la cual no tiene por qué correlacionar necesariamente con las puntuaciones en los tests de inteligencia.

¿Qué es el retraso mental?

La APA o Asociación Americana de Psiquiatría, en los DSMs, define los síntomas esenciales de este trastorno en:

  • Capacidad intelectual general muy por debajo del promedio: CI igual o inferior a 70.
  • Déficit o deterioro significativo de la capacidad adaptativa: en función de la eficacia que muestra la persona en determinadas áreas de su comportamiento, como:
    • Habilidades sociales.
    • Comunicación.
    • Habilidades para resolver problemas cotidianos.
    • Independencia personal.
    • Responsabilidad social en relación a su edad y grupo cultural.
  • Comienzo antes de los 18 años: cuando un cuadro clínico similar aparece por primera vez después de los 18 años, constituye una demencia o alteración irreversible de las funciones intelectuales previamente adquiridas, no un retraso mental.

Como síntomas conductuales más frecuentes se incluyen:

  • Pasividad.
  • Dependencia.
  • Baja autoestima, fundamentalmente, en el niño con retraso leve.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Agresividad.
  • Pobreza en el control de impulsos.
  • Conductas estereotipadas, automutilantes y autoestimulantes.

El curso del retraso mental está en función de los factores biológicos subyacentes que lo han provocado y también de factores ambientales. Estos últimos factores hacen referencia a las oportunidades educativas, estimulación ambiental, la planificación y ejecución del trato que se le dispense, etc.

De esta forma, con una influencia ambiental óptima, el funcionamiento del sujeto puede mejorar. Sin embargo, con una influencia ambiental nociva, se puede deteriorar.

síndrome de Down

Complicaciones del retraso mental

En cuanto a complicaciones, los sujetos con retraso mental tienen más probabilidad de desarrollar trastornos generalizados del desarrollo (autismo), trastorno por déficit de atención con hiperactividad, estereotipias, reacciones de adaptación y, sobre todo, epilepsia, siendo más elevada su probabilidad de aparición con la mayor gravedad del retraso mental.

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En función del nivel de gravedad, se distinguen cuatro tipos de retraso mental:

  • Leve o ‘educable’ (CI de 50-55 a 70), reúne al 85 % de los afectados. La mayoría no presenta una etiología somática conocida y son considerados en relación a factores socio-familiares y culturales.
  • Moderado o ‘entrenable’ (CI de 35-40 a 50-55), constituyen el 10 % de los afectados.
  • Seguidamente, grave o ‘imbecilidad’ (CI de 20-25 a 35-40).
  • Por último, profundo o ‘idiocia’ (CI por debajo de 20-25).

Un intervalo de CI entre 71 y 84 es considerado como una capacidad intelectual límite.

Causas del retraso mental

El retraso mental es un fenómeno de etiología multifactorial, siendo varios los factores orgánicos y ambientales que pueden ser causa del trastorno, sin olvidar que muchas veces puede ser consecuencia de los efectos combinados de varios factores. Los factores etiológicos (causas) más frecuentes son los siguientes

Factores genéticos

Los factores genéticos explican, aproximadamente, el 50 % de los casos en los que es posible aislar una etiología. Seguidamente se exponen las alteraciones más frecuentes:

  • Aberraciones cromosómicas. La más común es el síndrome de Down, causado por la presencia de un grupo accesorio de genes en el cromosoma 21. Otros, por ejemplo, son los síndromes de Klinefelter o el síndrome de Turner.
  • Anormalidades en genes específicos. Los más frecuentes conllevan una cantidad insuficiente de una determinada enzima. Son, pues, trastornos del metabolismo, entre los que se encuentran la galactosemia, la fenilcetonuria o síndromes asociados a trastornos en el almacenamiento de lípidos, por ejemplo.

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Causas culturales y familiares

Para clasificar a un individuo como deficiente cultural-familiar es necesario que:

  • El retraso sea moderado.
  • No existan pruebas de patología cerebral.
  • Deben existir pruebas de un funcionamiento intelectual deficiente en, al menos, uno de los progenitores y uno o más de los hermanos, si estos existen.

Existen dos explicaciones de este retraso cultural-familiar:

  • La primera es genética. La inteligencia se distribuye en la población general según la curva normal. Si el padre de un niño se sitúa en el extremo inferior de la curva, existe una mayor probabilidad de que la inteligencia de su descendencia sea inferior a la norma. Si ambos padres se sitúan en este extremo, dicha probabilidad aumentará.
  • La segunda explicación se basa en el ambiente. Los hermanos de una familia determinada pueden encontrarse con adversidades sociales y ambientales como pobreza, malnutrición, privación ambiental, privación verbal, escasos cuidados médicos, bajas expectativas de éxito, etc.

La mayoría de la personas con retraso mental moderado proceden de hogares con rentas muy bajas y con desventajas socioambientales y educativas. Según esta explicación, existiría un adecuado y utilizable potencial anatómico fisiológico, pero no se es capaz de desarrollarlo por razones socioculturales.

En la actualidad, se piensa que la conducta del niño está determinada por una interacción de influencias ambientales y genéticas.

Factores ambientales

Estos pueden ser clasificados en los que ocurren antes del parto (prenatales), durante el nacimiento (perinatales) y los que ocurren después del nacimiento (postnatales):

feto en el útero, placenta

Factores prenatales

Las primeras ocho semanas del desarrollo son de vital importancia. La exposición del embrión a ciertos agentes durante este período crítico del desarrollo puede causar graves malformaciones y retraso mental. Algunos de los factores prenatales más estudiados son:

  • Bajo peso al nacer: se ha establecido claramente una relación entre bajo peso al nacer (menos de 2.5 kg) y un mayor riesgo de afectación de las funciones mentales. Algunos de los factores que producen bajo peso al nacer son:
    • Malnutrición.
    • Tabaco.
    • Alcohol.
    • Partos múltiples.
    • Edad de la madre: menos de 16 años o mayor de 40.
    • Cantidad de partos previos de la madre.
    • Ganancia de paso de la madre.
    • Estrés materno.
  • Diabetes: aunque los hijos de madres diabéticas no sufren de bajo peso al nacer, ya que presentan un claro sobrepeso, son de alto riesgo para presentar déficits neurológicos e intelectuales, así como otros problemas.
  • Infecciones maternas: las infecciones maternas que ocurren durante el período prenatal pueden actuar como causa de retraso mental, al poder afectar al desarrollo del SNC. Por ejemplo:
    • Rubeola.
    • Sífilis.
    • Citomegalovirus.
    • Toxoplasmosis.
    • Toxemia.
  • La sensibilización Rh a partir del segundo embarazo.

Factores perinatales

  • Anoxia o hipoxia: es un estado en el que llega a los tejidos una cantidad insuficiente de oxígeno, lo que puede afectar al SNC.
  • Traumatismo mecánico: si el niño baja en una posición anormal, los instrumentos o técnicas utilizadas para el parto pueden producir un trauma físico que puede conllevar afectación cerebral. Para evitar esto, cada vez más se suelen realizar cesáreas.
  • Prematuridad: los nacidos con menos de 37 semanas o 2,5 kg de peso se consideran de alto riesgo
    porque tienen mayores índices de mortalidad y son más susceptibles a lesiones del SNC.
  • Infección: por ejemplo, el herpes, que se transmite por vía vaginal durante el parto, la meningitis bacteriana, etc.

Factores postnatales

Los más señalados son:

  • La malnutrición.
  • Infecciones, como meningitis, rubeola, encefalitis, etc.
  • Venenos: el envenenamiento por plomo y mercurio son dos de las causas más comunes de lesión cerebral
  • Traumatismos:las dos causas más comunes son el maltrato y los accidentes de automóvil.

Por último se pueden citar algunos factores ambientales de índole más psicológico-educativo, como la falta de medios y materiales en el hogar para promover el aprendizaje. Las bajas expectativas de éxito, falta de estimulación del niño durante su desarrollo, etc.

Conclusiones acerca del retraso mental

En conclusión, el retraso mental implica una deficiencia cognitiva y sensorial que conlleva una dificultad en la adaptación social. Sus causas son múltiples y, cada vez, las investigaciones arrojan datos más interesantes.

Finalmente, cabe señalar que el retraso mental se debe tratar cuanto antes. Así, las terapias psicoeducativas pueden ayudar a estimular a estos niños.

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