Las 10 enfermedades más comunes en invierno

Existen muchas enfermedades que son comunes en invierno. Casi todas ellas aumentan de prevalencia por la agrupación de seres humanos en ambientes cerrados. ¡Descúbrelas!
Las 10 enfermedades más comunes en invierno
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 05 octubre, 2021.

Última actualización: 05 octubre, 2021

El invierno es una época de reposo en lugares cerrados, pues las temperaturas bajas impiden la realización de actividades vertiginosas o peligrosas en el campo, la playa, la montaña y otros ambientes. Aunque parezca irónico, existen enfermedades comunes en invierno que aumentan la tasa de mortalidad general con respecto al resto de estaciones anuales.

Tal y como indica la American Council of Science and Health, diciembre, enero y febrero son los meses con más índice de mortalidad del año, mientras que durante el verano se reduce de forma considerable la tasa de decesos en los países de alto ingreso. ¿Quieres saber por qué? En las siguientes líneas, te mostramos las 10 enfermedades más comunes en invierno y su potencial patológico.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en invierno?

Antes de entrar de lleno en las patologías invernales, vemos de interés explorar por qué en esta época del año la tasa de mortalidad incrementa tanto. Te resumimos los posibles motivos en la siguiente lista:

  1. Las olas de calor son letales, pero las de frío son peores. En términos generales, en un día medio de invierno la tasa de mortalidad es un 15 % superior a uno de verano. Además, las temperaturas extremadamente bajas matan 20 veces más que las muy altas. Una ola de frío es muy peligrosa.
  2. Las temperaturas bajas favorecen la expansión de los virus. En los siguientes apartados explicaremos esta correlación.

Tal y como indica el periódico USA Today, de todas las muertes de estadounidenses relacionadas con el clima, el 63 % corresponden a exposición excesiva al frío e hipotermia, mientras que el 31 % son atribuibles a los golpes de calor. Sin duda, el frío es más peligroso para el ser humano: descubre con nosotros 10 enfermedades comunes en invierno y su carga epidemiológica.

La tasa de mortalidad en los países de alto ingreso alcanza su mínimo en las épocas templadas, a unos 18 ºC de media.

1. Gripe

La gripe es una enfermedad infecciosa provocada por los influenzavirus A B, ambos de la familia Orthomyxoviridae. Los brotes epidemiológicos anuales en invierno ocurren por la influenza A, aunque también se debe destacar la importancia sanitaria de las variantes B, C y D.

Los microorganismos citados son virus, y como tales, no pueden reproducirse por sí solos. Al carecer de la maquinaria de replicación celular típica, deben invadir las células del hospedador, fabricar su genoma con los ribosomas celulares y reproducirse y multiplicarse de forma exponencial en poco tiempo. Todo este proceso (y la respuesta inmunitaria) provocan los síntomas de infección.

Se estima que la incidencia de la gripe alcanza un 10-20 % en todo el mundo, es decir, que 1 de cada 5 personas o 2 de cada 10 están pasando un cuadro gripal en cualquier momento y lugar dados. De todas formas, este valor aumenta hasta un 40-60 % en algunos grupos etarios.

Más allá de cifras epidemiológicas, ¿por qué aumenta la incidencia de infecciones gripales durante el verano? La Universidad de Harvard propone los siguientes mecanismos:

  1. Durante el invierno, la gente pasa más tiempo en interiores con las ventanas cerradas. Esto favorece la concentración de virus en el ambiente y facilita su transmisión.
  2. Los días son más cortos en invierno. Por ello, recibimos menos luz solar y se dificulta la síntesis de vitamina D y melatonina. En cierto modo, esto podría comprometer un poco el sistema inmunitario.
  3. El virus se mantiene más tiempo en suspensión cuando la humedad es baja y el aire corre. Si la humedad relativa fuese muy alta en esta época, los microorganismos precipitarían de forma más rápida con el vapor de agua y se reduciría la transmisión.

2. Catarro

Entre las enfermedades comunes invierno está el catarro
El catarro común es extremadamente común en invierno, motivando millones de consultas médicas a nivel mundial.

La premisa para el catarro común es la misma: como pasamos más tiempo en ambientes cerrados, los virus se transmiten de forma más sencilla. Además, la desecación de las mucosas de las vías aéreas superiores (por temperaturas bajas y viento) podría favorecer que los patógenos entrasen de forma más eficaz y sencilla en los organismos.

Sea como fuere, el catarro es otra de las 10 enfermedades más comunes en invierno. Esta infección de las vías respiratorias superiores es causada por diferentes virus, entre los que destacan los siguientes: rinovirus, coronavirus, adenovirus e, incluso, los virus de la gripe ya nombrados. Aun así, cabe destacar que la sintomatología del catarro es mucho más leve que la gripal.

La probabilidad de pasar un catarro en invierno es extremadamente alta: los adultos nos enfermamos por este grupo vírico de 2 a 6 veces al año, mientras que los niños lo hacen de 6 a 10. A pesar de la levedad de los síntomas, esta condición es la causante del 40 % del absentismo laboral y del 30 % del absentismo escolar.

Solo en Estados Unidos se producen 1000 millones de catarros cada año.

3. Asma

El asma es una enfermedad crónica que provoca que las vías respiratorias de los pulmones se hinchen y se estrechen. Esto se traduce en sibilancias, toses, dificultad para respirar y otros síntomas asociados a la falta de obtención de oxígeno. Según el European Respiratory Journalel 4,3 % de la población mundial es asmática, aunque seguramente la cifra sea mucho más alta.

Para los pacientes con esta condición, el invierno puede ser la peor época del año. Esto se debe a los siguientes motivos:

  1. En esta estación, el aire suele estar más seco por la acción del viento. Cuando se exponen las vías respiratorias a estas condiciones, las mucosas se desecan y se produce irritación. Esta sintomatología se puede exacerbar mucho en las personas con asma.
  2. Los síntomas del asma pueden empeorar si el paciente presenta una infección concomitante de las vías aéreas, como el catarro o la gripe.
  3. El ejercicio y las actividades físicas son más demandantes en el invierno, por el frío y el viento. Este sobreesfuerzo puede pasarle factura a las personas con asma.

Los síntomas del asma son los mismos en inverno que en el resto de estaciones, pero pueden empeorar en los momentos más fríos. Beber mucha agua, respirar todo lo posible por la nariz y llevar el inhalador siempre a mano son buenas soluciones para evitar el malestar crónico.

4. Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, una membrana mucosa que cubre la cara posterior de los párpados y la parte anterior del globo ocular. Los síntomas más comunes en este cuadro son enrojecimiento, picazón, sensaciones “arenosas” en el ojo, secreciones, formaciones de costras y lagrimeo excesivo.

Si bien es cierto que la conjuntivitis puede ser causada por bacterias, hongos, parásitos, alérgenos, cuerpos extraños y químicos, se estima que el 36 % de los cuadros en adultos tienen un claro origen viral. Los adenovirus, el virus de la varicela-zóster y el herpes simple son los principales sospechosos.

La regla es la misma que para el catarro y la gripe: como pasamos más tiempo agolpados en sitios cerrados, la conjuntivitis viral puede presentar repuntes en invierno. Por suerte, esta enfermedad es autolimitante y se suele solucionar por sí sola en un intervalo de 1 a 3 semanas. Para aliviar los síntomas, se pueden colocar compresas frías en el ojo afectado.

La conjuntivitis viral es una de las enfermedades más comunes en invierno. Por otro lado, la bacteriana podría presentar repuntes el verano, ya que suele transmitirse por el agua de piscinas y lagos.

5. Infecciones del oído

Las infecciones del oído, específicamente del tipo otitis media, son enfermedades comunes en invierno. Suelen ocurrir como consecuencia directa de un resfriado mal llevado, sobre todo en niños entre los 3 meses y los 3 años de edad, tal y como indica el portal MSD Manuals. Son más comunes en estas edades porque las estructuras del oído de los infantes no están del todo desarrolladas.

Los adenovirus, rinovirus, enterovirus y el virus respiratorio sincitial son importantes para explicar la patogenia de la otitis. Al igual que la conjuntivitis viral, esta suele ser una patología autorresolutiva, es decir, que se resuelve por sí sola en unos días. De todas formas, se pueden tomar medicaciones para aliviar los síntomas. 

6. Amigdalitis estreptocócica

Como su propio nombre indica, la amigdalitis estreptocócica es una infección bacteriana que suele ser causada por Streptococcus del grupo A. Puede aparecer en personas de todas las edades, si bien es más común en infantes entre 5 y 15 años de edad. Según la CDC, esta patología tiene un pico epidemiológico en 2 épocas del año: invierno y primavera.

Este patología se presenta con los siguientes síntomas: dolor de garganta de aparición rápida, odinofagia (dolor al tragar), fiebre, dolor de cabeza, malestar abdominal y vómitos, especialmente en niños pequeños. Los antibióticos son necesarios en este cuadro clínico, pues reducen la duración de los síntomas, minimizan la transmisión y previenen las complicaciones.

Esta enfermedad se disemina de persona a persona por contacto con las secreciones nasales o la saliva.

7. Migrañas

Entre las enfermedades comunes invierno está la migraña
La migraña tiene múltiples desencadenantes, y entre estos se encuentran los cambios estacionales, relacionados con alteraciones bioquímicas en el organismo humano.

Las migrañas son dolores de cabeza muy intensos que se pueden presentar con síntomas muy preocupantes, como náuseas, vómitos y sensibilidad a las luces y sonidos estridentes. Aunque las causas concretas de este cuadro clínico aún no se han podido esclarecer del todo, se sabe que surge a causa de una actividad cerebral anormal.

El 50 % de la población mundial sufre dolores de cabeza una vez al año y el 90 % los ha experimentado en algún momento de su vida. De todas formas, la prevalencia global de la migraña es algo menor, con una probabilidad de sufrirla a lo largo de la vida de un 18 %. Solo por su alta incidencia, se convierte de forma automática en una de las enfermedades más comunes en invierno.

Tal y como indica la Clínica Mayo, en algunas personas los cambios climáticos pueden provocar desequilibrios serotoninérgicos, los cuales se asocian a la aparición de migrañas. Los detonantes relacionados con el frío también empeoran los síntomas de cefaleas que puedan aparecer por cualquier otra causa.

8. Depresión estacional

Aunque no lo parezca en un principio, la depresión o trastorno afectivo estacional es una entidad clínica reconocida, tal y como muestra la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Por lo general, esta condición psiquiátrica aparece a finales de otoño y principios de invierno, y suele terminar cuando inicia la primavera. Algunos de sus síntomas son los siguientes:

  • Tristeza y perspectiva sombría.
  • Sentimiento de desesperanza, irritación y visión pesimista.
  • Pérdida de interés en actividades que antes eran motivo de emoción y bienestar.
  • Poca energía.
  • Dormir demasiado o dificultad para dormir.
  • Aumento de peso.
  • Pensamientos suicidas recurrentes.

Aunque se desconocen las causas de este trastorno de forma exacta, sí se ha descubierto que podría estar vinculado a un desequilibrio de la serotonina en el ambiente cerebral. El tratamiento principal es la fototerapia, pues se espera que recuperando horas de luz perdidas por el clima el paciente recupere su estado anímico normal.

Recuerda que estar triste a largo plazo nunca es la norma. La depresión estacional es real y se puede tratar con base en conocimientos científicos.

9. Bronquitis

La bronquitis es una patología que se caracteriza por la inflamación del revestimiento de los bronquios, estructuras que transportan aire desde y hacia los pulmones. Los pacientes con esta condición suelen expectorar mucosidades espesas y decoloradas, tienen dificultad para respirar, manifiestan fatiga, sufren molestias en el pecho y pueden pasar cuadros febriles.

Las bronquitis agudas están causadas en un 90 % de los casos por agentes víricos, que se contagian por la exposición directa a las gotículas emitidas en toses y estornudos por una persona enferma. Al igual que el resto de condiciones virales de esta lista, su prevalencia aumenta en invierno por la convivencia en ambientes cerrados. 

10. Infecciones de los senos paranasales

Las infecciones de los senos paranasales, más conocidas como sinusitisocurren cuando se acumula líquido en los senos paranasales, unas cavidades llenas de aire. La mayoría de estos cuadros son de origen vírico, aunque a veces se pueden atribuir a infecciones bacterianas.

Dependiendo del grupo poblacional, las sinusitis se presentan en 15-40 habitantes por cada 1000 y aproximadamente el 0,5 % de las infecciones respiratorias se ven complicadas por esta condición. Algunos de los síntomas más comunes son los siguientes: moqueo, congestión nasal, dolor en la cara, dolor de cabeza, mal aliento y toses.

Esta situación suele resolverse por sí sola. Si pasan 10 días y el cuadro no mejora, se hace necesaria la visita urgente a un médico. 

Un grupo de patologías con un origen común

La inmensa mayoría de las condiciones aquí citadas son de origen vírico. Todas ellas son enfermedades comunes en invierno por una simple razón: los humanos tendemos a agruparnos en sitios cerrados cuando hace frío, de ahí que sea mucho más fácil la expansión de patógenos a través de gotículas y otros medios aéreos.

Prevenir estas enfermedades es difícil, pues la convivencia con otras personas implica la exposición a agentes víricos comunes. De todas formas, casi todas ellas se resuelven por sí solas con un par de días de descanso y con el consumo de muchos líquidos.

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