Cómo detectar a los niños con alta capacidad

Las pruebas estandarizadas son útiles para detectar a los niños con alta capacidad. Te hablamos de ellas y de los patrones y rasgos que sirven de punto de partida.
Cómo detectar a los niños con alta capacidad
Laura Ruiz Mitjana

Revisado y aprobado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana.

Última actualización: 02 agosto, 2022

Existen muchos malentendidos en relación con los niños y las personas con alta capacidad. El problema inicia desde el propio nombre, ya que en muchos contextos se sigue utilizando la etiqueta superdotados o superdotación intelectual. Te enseñamos cómo detectar a los niños con alta capacidad, qué dicen los expertos sobre ello y algunas reflexiones de gran interés.

De manera general, se utiliza el término alta capacidad para hacer referencia a una capacidad intelectual significativamente superior a la de la media. Conceptualizar qué habilidades están por encima de la media no es tan evidente como parece, ya que hay muchas variables que entran en juego de por medio. A pesar de ello, algunos indicios pueden servir de referencia.

Características de los niños con alta capacidad

La alta capacidad es un espectro, no una cualidad que se manifiesta con las mismas características en todas las personas. Ciertamente, lo que puede ser un patrón esencial en un niño con alta capacidad puede que no lo sea para el otro. A pesar de ello, y siguiendo a la Asociación Nacional para Niños Dotados (NAGC), destacamos las siguientes dos variables.

Características intelectuales

A menudo se piensa que los niños con alta capacidad son intelectuales competentes en todos los aspectos. Nada más lejos de la realidad. En la práctica pueden manifestar habilidades avanzadas en ciertas tareas en comparación con jóvenes de su edad, pero también pueden desarrollar cierto retraso en otras.

El puede no es gratuito, ya que el espectro es tan amplio que el niño puede o no ser competente en todas las áreas. Veamos algunos patrones intelectuales que pueden despertar sospechas al respecto:

  • Gran poder de abstracción.
  • Interés por la resolución de problemas.
  • Lectura precoz y a menudo voraz.
  • Alta noción de autocrítica y de pensamiento crítico en relación con el conocimiento.
  • Comportamiento persistente dirigido a un objetivo en específico.
  • Amplio vocabulario a una edad temprana.
  • Alta curiosidad intelectual (que se desarrolla en diversos intereses y habilidades).
  • Alto grado de individualidad al momento de gestionar habilidades intelectuales.
  • Patrones de creatividad y rasgos inventivos.
  • Amplia capacidad para la fantasía o para digerir la ficción (entre otras cosas se puede manifestar en un gran sentido del humor).

De acuerdo con los estudios, los niños con alta capacidad demuestran una resolución de problemas en un menor tiempo con un menor esfuerzo mental en relación con los niños promedio.

Pueden ser muy rápidos, espontáneos y parecen ejecutar acciones sin que estas parezcan representar un esfuerzo para ellos. Como consecuencia pueden manifestar un entusiasmo ilimitado, alta energía, altos niveles de frustración y una voluntad activa.

Todo lo anterior se puede llevar al límite, de manera que los expertos advierten que el perfeccionismo enfermizo y la ansiedad son secuelas relativamente comunes en ellos.

Detectar a los niños con alta capacidad no pasa por identificar uno de estos rasgos, ya que todos ellos deben evaluarse en su conjunto. Esto también consiste en evaluar el plano socioemocional.

Características socioemocionales

Los niños con alta capacidad y los hábitos de lectura
Hay ciertos hábitos que pueden distinguir a un niño de alta capacidad del resto de aquellos con su misma edad y dentro de la misma comunidad.

La otra cara de la moneda de los niños con alta capacidad la encontramos en sus características socioemocionales. Al igual que sucede con el caso anterior, se habla de un espectro en este plano, de manera que los criterios no son excluyentes. Veamos algunas de sus manifestaciones más frecuentes:

  • Niveles altos de juicios morales o éticos de las acciones (con tendencia al idealismo).
  • Niveles altos del sentido de la justicia (con tendencia al idealismo).
  • Urgencia de que las acciones personales se correspondan con los valores abstractos.
  • Alto grado de autoconciencia.
  • Altas expectativas sobre sí mismo y sobre los demás.
  • Alto grado sensibilidad o empatía.
  • Elevada intensidad emocional (tanto que pueden ser vulnerables).

Se ha sugerido que la depresión y las ideas suicidas son más frecuentes en los niños y adultos con alta capacidad, aunque los motivos y la relación aún se discuten.

Los investigadores señalan que los niños de edad escolar experimentan incomodidad sobre su preparación académica y adaptación al entorno. Esta es una variable que complementa a las anteriores al momento de identificar a los niños con alta capacidad.

Pruebas para detectar a los niños con alta capacidad

Los niños con alta capacidad y el diagnóstico
Con la ayuda de un psicólogo infantil, se puede precisar con exactitud las habilidades de los niños de alta capacidad.

Es probable que un niño desarrolle los comportamientos intelectuales y emocionales anteriores y que no sea un niño con alta capacidad. En efecto, puede que demuestre un nivel intelectual superior a la media; pero que esta no sea lo suficiente en relación con el estándar que se espera para este grupo. No existe unanimidad al respecto, aunque a menudo se consideran los CI superiores a 130.

Lo anterior es solo una referencia, ya que como es bien sabido el CI no describe apropiadamente la capacidad intelectual de una persona. Para identificar a los niños con alta capacidad se opta por aplicar pruebas estandarizadas diseñadas para ello. Existen dos tipos: de habilidad y rendimiento. Veamos en qué consisten y algunos ejemplos:

  • Pruebas de habilidad: valoran qué ha aprendido el pequeño y la relación entre su conocimiento con el promedio de su edad. Existen pruebas específicas para cada unidad (matemática, lenguaje y demás), pero también existen las estandarizadas. Estas últimas son más populares y algunas como SRA, SAT, MAT e ITBS se usan en todo el mundo.
  • Pruebas de rendimiento: determinan el nivel de coeficiente intelectual. Pueden ser individuales o en grupo, y se usan solo como complemento (por sí solas no son suficientes para detectar a los niños con alta capacidad). En el primer caso las pruebas Stanford Binet y WISC son las más usadas; en el segundo las CogAT, Otis-Lennon y Hemmon-Nelson.

Las pruebas solo pueden ser realizadas por profesionales cualificados, de manera que las versiones en línea autoaplicadas o aplicadas por los padres no son de utilidad. Es poco frecuente que la escuela, la comunidad o el distrito facilite dichas pruebas, de manera que el padre o el tutor es quien las financia o gestiona su aplicación.

Téngase en cuenta que la alta capacidad no es estática, sino dinámica. Es decir, puede variar con el transcurso de los años, de manera que un rasgo puede acentuarse o desaparecer con el tiempo.

La identificación temprana es vital para orientar la educación del pequeño, también para convertir la capacidad en un talento. No dudes es considerar la aplicación de pruebas si los criterios señalados te resultan familiares.

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