Muy Salud
 

Probióticos

Te vamos a enseñar qué son los probióticos y cómo elegir de manera adecuada un suplemento de ellos para mejorar la salud y prevenir el desarrollo de patologías. Sigue leyendo para tener toda la información.

Probióticos
Saúl Sánchez

Escrito por el nutricionista Saúl Sánchez en 30 Octubre, 2020

Última actualización: 30 Octubre, 2020

La revolución en cuanto a nutrición en los últimos años tiene nombre y se llama probióticos. Se denomina con esta nomenclatura a las bacterias vivas que se ingieren por medio de la dieta y que son capaces de ejercer un efecto positivo en el intestino a partir de la colonización del mismo.

Existen muchas cepas de probióticos distintas y se experimenta con todas ellas para evidenciar los beneficios de su consumo regular. Además, estas bacterias pueden administrarse de diferentes formas, bien por medio de los alimentos o como parte de un suplemento dietético. A continuación vamos a contártelo todo sobre este tema.

Beneficios de los probióticos

Como ya hemos comentado, los probióticos son bacterias vivas capaces de colonizar selectivamente el tracto gastrointestinal, generando una modulación de la microbiota beneficiosa para el huésped. Cabe destacar que en el intestino humano habitan millones de bacterias y la proporción que existe de cada una de las cepas existentes determina ciertos aspectos.

De este modo, ejercer una modulación de la flora intestinal consigue mejorar el metabolismo de los nutrientes, tal y como afirma un estudio publicado en al revista Current Protein & Peptide Science. Además, puede resultar beneficioso de cara a reducir la sintomatología de ciertas intolerancias alimentarias, como la generada por la lactosa.

En paralelo, se ha comprobado que la salud de la microbiota está ligada con el funcionamiento del sistema cognitivo. Según los resultados de investigaciones recientes, el hecho de ejercer un cambio en las bacterias que componen la flora podría proteger frente al desarrollo de patologías neurodegenerativas.

Esto se produce debido a que se disminuye la permeabilidad de la barrera intestinal, lo que impide que pasen al torrente sanguíneo sustancias tóxicas como los beta amiloides. Esta clase de compuestos de desecho generan un efecto negativo cuando alcanzan la barrera hematoencefálica, por lo que bloquear su paso a la sangre a nivel intestinal protege frente a diversas enfermedades relacionadas con el sistema nervioso central.

Probióticos y enfermedades gastrointestinales

Además de ejercer beneficios sobre el metabolismo y sobre la salud del sistema nervioso, los probióticos son capaces también de facilitar el manejo de muchas de las patologías inflamatorias intestinales. Una de las que mejor reacciona al tratamiento con dichas bacterias es el síndrome del colon irritable.

De acuerdo con un ensayo publicado en la revista Neurogastroenterology and Motility, la administración de ciertas cepas de bacterias consigue disminuir la sintomatología de la enfermedad, tanto a nivel de dolor como en lo que a diarreas se refiere.

No solo en estos contextos los probióticos son eficaces contra las diarreas, sino que también actúan de forma beneficiosa sobre aquellas originadas por antibióticos. De hecho, quizás sea esta la aplicación más clásica. No obstante, con el paso de los años se ha demostrado que pueden ejercer otras muchas funciones.

Microbiota intestinal.
La microbiota intestinal se favorece de los probióticos porque estas bacterias colonizan de forma positiva el tubo digestivo.

¿Dónde encontrar probióticos?

Los probióticos se pueden encontrar en los alimentos que han sido sometidos a algún proceso de fermentación. Lo más habitual es introducirlos en la pauta dietética por medio de productos lácteos, en especial yogures y kéfir.

Ambos presentan un alto contenido en bacterias del género Lactobacillus Bifidobacterium. Sin embargo, otros alimentos que se han puesto de moda, como el chucrut o la col fermentada, también cuentan con bacterias en su composición.

Además, es posible incluir los probióticos en la dieta por medio de los suplementos dietéticos, aunque es necesario tener en cuenta una serie de consideraciones al respecto a la hora de elegir el adecuado. Comprar un complemento mal formulado o diseñado puede anular los efectos beneficiosos, en general porque estas no consiguen llegar en un estado óptimo al intestino.

¿Cómo elegir un suplemento de probióticos?

La elección del suplemento va a determinar en gran medida el hecho de que consigamos ejercer algún efecto positivo en el organismo. Lo primero que hay que tener en cuenta es el número de bacterias (Unidades Formadoras de Colonias o UFC) que posee el producto en sí. En el caso de que este no contenga como mínimo 10(8) unidades, lo mejor será desechar el probiótico.

Por otro lado, es importante que no presente en su composición más de 3 cepas diferentes, siendo óptimo que se trate de un producto monocepa. Cuantos más tipos de bacterias contengan, menos cantidad de cada una llegará al intestino para ejercer su función.

Además, es importante asegurarse de que la cepa de bacterias que contiene haya demostrado ser beneficiosa para la salud humana y, en concreto, para el problema que queremos tratar. Respecto a esto, lo mejor es solicitar un certificado o investigar si existe algún estudio científico al respecto. Suele aparecer reflejado el resultado tanto en el envase como en el manual de uso y posología.

Por último, cabe destacar que resulta crucial que la forma farmacéutica asegure que llegan las bacterias vivas al intestino. En este sentido, lo óptimo resulta un probiótico en cápsulas, ya que estas son capaces de resistir los ácidos del estómago, impidiendo la muerte en dicho punto.

¿Cómo tomarlos?

La posología de los probióticos también es importante de cara a maximizar el número de unidades que alcanzan vivas la zona de colonización. Es ideal consumir el suplemento tras las comidas, procurando que estas contengan cantidades significativas de grasa y de fibra para bloquear la acidez estomacal.

Si en lugar de un suplemento administramos los probióticos por medio de los alimentos, es mucho más crucial seguir también estas indicaciones. Incluso si el suplemento de probióticos presenta una forma farmacéutica en sobres.

En estos dos últimos casos suele ser recomendable administrar también algún fármaco antiácido, ya que de lo contrario la proporción de bacterias que llegan al intestino es pequeña. Si bien es cierto que algunos tipos de Lactobacillus pueden sobrevivir hasta 30 minutos a pH 3, otras cepas morirán a nivel estomacal.

La importancia de juntarlos con fibra

Es beneficioso, de cara a maximizar la supervivencia de las bacterias, administrar los probióticos con fibra. Esta sustancia, sobre todo en su variedad soluble, es capaz de fermentar dentro del organismo, originando un sustrato energético para las bacterias. Esto las mantiene con vida e incrementa su funcionalidad.

De hecho, la combinación de probióticos con fibra suele recibir el nombre de simbiótico. Entre las fibras más beneficiosas para los microorganismos del intestino destacan los beta glucanos de la avena y la pectina de las manzanas. Administrarlas en las comidas conseguirá también estimular el crecimiento de las bacterias que ya han conseguido colonizar el tracto digestivo.

La dieta también puede alterar la flora

Si bien es cierto que mediante la inclusión de probióticos en la dieta, por medio de los alimentos o por medio de los suplementos, se puede conseguir un efecto beneficioso sobre la microbiota, también es posible incluir ciertas sustancias en la alimentación capaces de generar un impacto negativo.

Hablamos de los ácidos grasos de tipo trans o de cantidades elevadas de azúcares simples. Ambos nutrientes, además de promocionar la inflamación, son capaces de generar un crecimiento desmesurado de ciertas cepas que han demostrado ser patógenas cuando sobrecrecen.

Es el caso, por ejemplo, de algunos tipos de Salmonella que habitan en el intestino. En dosis bajas pueden llegar a ser necesarias, pero si su población aumenta la salud se resiente.

Por este motivo es preciso cuidar la dieta. Además de valorar la suplementación con probióticos o de incluir alimentos fermentados en la pauta diaria, es preciso limitar las sustancias que generan un impacto negativo. Los productos ultraprocesados, por ejemplo, suelen contener grandes cantidades de dichas sustancias nocivas.

Suplementos de probióticos.
Los suplementos de probióticos deben estar formulados de manera especial para colonizar el intestino sin que las bacterias mueran en el trayecto.

Los edulcorantes artificiales y los probióticos

Otra de las sustancias que consiguen alterar de forma negativa la composición de la flora y reducir el efecto beneficioso de los probióticos son los edulcorantes artificiales. Estos químicos se utilizan en sustitución del azúcar, aunque sus efectos a largo plazo no están claros. Los expertos debaten a día de hoy si resultan seguros para la salud.

Lo que se sabe con certeza es que muchos de estos edulcorantes (ya que algunos no se metabolizan) consiguen promocionar el crecimiento de bacterias nocivas. Incluso pueden reducir las poblaciones de aquellas beneficiosas para la salud. Esto genera un proceso conocido como disbiosis intestinal que puede afectar al organismo de la siguiente forma:

  • Incrementando el riesgo de desarrollar patologías metabólicas.
  • Aumentando la incidencia de la obesidad.
  • Generando una mayor permeabilidad intestinal, lo que se relaciona con una peor salud del sistema nervioso central.
  • Alterando la motilidad del tubo digestivo y la reabsorción de los líquidos, lo que puede provocar diarreas.

De este modo, es importante realizar un consumo controlado de esta serie de compuestos. Incluso evitarlos podría ser una buena opción dadas las dudas que surgen sobre su consumo regular.

Los probióticos son un mundo aún por descubrir

A pesar de que los beneficios de los probióticos están ya contrastados y demostrados, todavía hay mucho que descubrir en este aspecto. Cada año se aíslan nuevas cepas de bacterias capaces de ejercer un efecto positivo sobre la salud. En la actualidad se trabaja la suplementación con algunos probióticos que son capaces, por ejemplo, de promover la función inmune.

Según se aumente el conocimiento sobre el genoma y sobre los distintos tipos de microorganismos que habitan en el cuerpo humano, se irán descubriendo más efectos positivos. También se desarrollarán productos más eficaces y potentes que aseguren una mayor supervivencia de los microorganismos.

Lo que parece estar claro es que los probióticos son un campo muy extenso y con muchas posibilidades. Es necesario realizar un uso adecuado de los mismos, pero bien pautados pueden facilitar el manejo de varias patologías habituales.

Ansiedad: características, síntomas y causas

Ansiedad: características, síntomas y causas

La ansiedad suele confundirse con otros trastornos. El objeto de este artículo es definirla, examinar sus principales síntomas y características



  • Wang J., Ji H., Influence of probiotics on dietary protein digestion and utilization in the gastrointestinal tract. Curr Protein Pept Sci, 2019. 20 (2): 125-131.
  • Cryan JF., O'Riordan KJ., Cowan CSM., Sandhu KV., et al., The microbiota gut brain axis. Physiol Rev, 2019. 99 (4): 1877-2013.
  • Barbara G., Cremon C., Azpiroz F., Probiotics in irritable bowel syndrome: where are we? Neurogastroenterol Motil, 2018.
  • Castañeda Guillot, Carlos. "Probióticos, puesta al día: an update." Revista Cubana de Pediatría 90.2 (2018): 286-298.
  • Gómez, Juan Miguel Rodríguez. "Probióticos: productos monocepa frente a productos multicepa." Microbiota Probióticos Prebióticos.
  • Aldrete-Velasco, Jorge, et al. "Análisis de la evidencia disponible para el consumo de edulcorantes no calóricos. Documento de expertos." Medicina interna de México 33.1 (2017): 61-83.
  • Dahl, Wendy. "[FS297] Una guía sobre probióticos y salud." EDIS 2017.1 (2017).
  • Olveira, Gabriel, and Inmaculada González-Molero. "Actualización de probióticos, prebióticos y simbióticos en nutrición clínica." Endocrinología y Nutricíon 63.9 (2016): 482-494.
  • Sanz, Elena Griselda. "Valoración de la Inhibición del Crecimiento de los Estreptococcus Mutans a partir de la Utilización de Edulcorantes y Probióticos (estudio in-tro)." Revista Digital FOUNNE 2.1 (2019).
  • PROBIÓTICOS, MICROORGANISMOS. "Antibioticoterapia con probióticos." Rev Esp Quimioterap 20.2 (2007): 170-181.
  • Castro, Luz Ángela, and Consuelo De Rovetto. "Probióticos: utilidad clínica." Colombia Médica 37.4 (2006): 308-314.
  • Sanz, Y., M. C. Collado, and J. Dalmau. "Probióticos: criterios de calidad y orientaciones para el consumo." Acta pediátrica española 61.9 (2003): 476-482.
  • Taranto, María Pía, Marta Graciela Medici, and Graciela Maria Font. "Alimentos funcionales probióticos." (2005).

Saúl Sánchez
Saúl Sánchez
Graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Santiago de Compostela, con un postgrado en Condicionantes Genéticos, Ambientales y Nutricionales del Desarrollo y el Crecimiento y un curso de Experto Universitario en Nutrición Deportiva por la UNIR.
Actualmente, trabaja como nutricionista en una clínica y en el Real Club Deportivo de La Coruña S.A.D.